Historia de Argentina: El Empate (1955-1966)

Explora el análisis SEO de "El Empate" en Argentina (1955-1966), un periodo de inestabilidad política y social. Descubre sus causas y consecuencias. ¡Aprende con nosotros!

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La Historia de Argentina: El Empate (1955-1966) es un periodo crucial que marcó una profunda inestabilidad política, económica y social. Tras la caída de Juan Domingo Perón en 1955, el país entró en una década caracterizada por la proscripción del peronismo y la incapacidad de cualquier sector –militar, político o corporativo– de imponerse de manera definitiva. Este "empate hegemónico" impidió la consolidación de la democracia y el desarrollo sostenido, dejando una herida abierta en la sociedad argentina.

Contexto Histórico: La Caída de Perón y la Revolución Libertadora (1955)

El 16 de septiembre de 1955, la autodenominada Revolución Libertadora derrocó a Perón, asumiendo el general Eduardo Lonardi como presidente provisional. Su lema "Ni vencedores ni vencidos" buscaba una reconciliación, pero coexistía con sectores antiperonistas más duros. Lonardi intentó acuerdos con fuerzas que habían apoyado a Perón, incluidos sindicalistas, pero fue rápidamente reemplazado el 13 de noviembre por el general Pedro Eugenio Aramburu y el vicealmirante Isaac F. Rojas.

El Desmantelamiento del Peronismo y la Represión

El gobierno provisional de Aramburu se dedicó a desmantelar el aparato peronista. El Partido Peronista fue disuelto, la Confederación General del Trabajo (CGT) y los sindicatos fueron intervenidos, y muchos dirigentes fueron detenidos y proscriptos. La administración pública y las universidades fueron "depuradas" de peronistas, y se prohibió cualquier propaganda o mención favorable a Perón, quien fue designado como el "tirano prófugo" o "dictador depuesto". La Constitución de 1949 fue derogada por decreto.

Estas medidas contaron con el respaldo de la Marina, un bastión antiperonista, pero generaron divisiones en el Ejército. El 9 de junio de 1956, un levantamiento de oficiales peronistas, apoyado por civiles, fue brutalmente reprimido con fusilamientos. Esto marcó una tajante división y fortaleció a la facción "gorila" (antiperonista radical) en el Ejército. Los militares buscaban una democracia limitada y convocaron a una Junta Consultiva con partidos que compartían el "pacto de proscripción" contra el peronismo.

Primeras Medidas Económicas y Sociales

En el ámbito económico, se implementó el plan de Raúl Prebisch (CEPAL), que combinaba principios de desarrollo con medidas ortodoxas. Se desmontaron herramientas de intervención estatal como el IAPI, se devaluó el peso y se estimuló el sector agrario. Argentina ingresó al FMI y al Banco Mundial, recibiendo sus recomendaciones. Sin embargo, la legislación sobre capital extranjero no fue clara. En lo social, se suspendieron las convenciones colectivas y los salarios reales cayeron, lo que provocó una fuerte resistencia obrera.

Resistencia Trabajadora y Rol de Perón desde el Exilio

La prohibición del peronismo y la caída de los salarios consolidaron la identidad obrera con el movimiento. Las huelgas, sabotajes y actos de "terrorismo" con artefactos caseros fueron frecuentes. Surgió una nueva capa de dirigentes sindicales, como Augusto Vandor, forjados en la lucha y no bajo la tutela estatal. Las 62 Organizaciones, de extracción peronista, lograron el control de la CGT en 1957, asumiendo la representación gremial y política del movimiento. Desde el exilio (Asunción, Caracas, Santo Domingo, Madrid), Perón conservaba su poder simbólico y desarrolló una nueva técnica de conducción, alentando y empujando a los diferentes grupos para mantener la última palabra.

El Problema del Peronismo Proscripto y las Divisiones Políticas

El "pacto de proscripción" generó un dilema: ¿qué hacer con el peronismo? Algunos abogaban por la exclusión sine die, otros por la "redención" o "integración" a través del apoyo electoral. Estas opciones dividieron a todas las fuerzas políticas. Nacionalistas, conservadores "populares" y sectores de izquierda se acercaron al peronismo, mientras que el Partido Socialista se dividió entre antiperonistas y quienes buscaban una alternativa de izquierda para los trabajadores.

La Ruptura de la UCR y el Ascenso de Frondizi

La Unión Cívica Radical (UCR) también sufrió una ruptura. Arturo Frondizi, líder de la UCR Intransigente, optó por un acercamiento al peronismo, defendiendo el levantamiento de las proscripciones y el mantenimiento del régimen sindical. Esto provocó la división del partido en la UCR Intransigente y la UCR del Pueblo. En 1957, el gobierno provisional convocó a una Convención Constituyente. El voto en blanco, ordenado por Perón, fue el más numeroso (24%), demostrando que quien atrajera a los votantes peronistas, mientras estos estuvieran proscriptos, aseguraba el triunfo.

El Gobierno de Arturo Frondizi (1958-1962): Desarrollismo y Contradicciones

Arturo Frondizi, con un discurso moderno y una propuesta de desarrollo basada en los principios nacionales y populares, negoció el apoyo electoral de Perón a cambio del futuro levantamiento de las proscripciones. Con la orden de Perón, Frondizi ganó las elecciones del 23 de febrero de 1958 con más de 4 millones de votos.

Programa Desarrollista y Factores de Poder

Frondizi gobernó entre mayo de 1958 y marzo de 1962. Su programa, influenciado por Rogelio Frigerio, buscaba un desarrollo económico impulsado por el capital extranjero, condenando el viejo imperialismo británico y convocando a todas las fuerzas del país moderno. Esta retórica justificaba maniobras tácticas y concesiones a "factores de poder" como la Iglesia (autorización de universidades privadas) y los militares, a quienes intentaba alinear a su tendencia desarrollista.

Las leyes de radicación de capitales extranjeros y de promoción industrial (1958) fueron el corazón de su política económica. Se aseguraba a los inversores libertad para remitir ganancias y repatriar capital, con trato preferencial en sectores clave (siderurgia, petroquímica, automotores, petróleo). Las inversiones extranjeras se dispararon, y la producción industrial creció espectacularmente, acercándose al autoabastecimiento petrolero.

La Relación con los Militares y la Revolución Cubana

El triunfo de Frondizi generó desconfianza en las Fuerzas Armadas, que lo vigilaron constantemente, especialmente sus relaciones con los peronistas. Frondizi soportó 32 "planteos" militares, cediendo a todos. La Revolución Cubana (1959-1960) exacerbó el anticomunismo en Argentina, legitimando el pretorianismo militar bajo pretexto de seguridad interior. Los militares asociaban el comunismo con el peronismo y los estudiantes. Las tímidas gestiones de Frondizi hacia Cuba (acuerdo con Jânio Quadros, entrevista con Ernesto "Che" Guevara, abstención en la Conferencia de Punta del Este) generaron una fuerte presión militar que lo obligó a romper relaciones con Cuba.

El Golpe de 1962

Las elecciones de 1960 confirmaron el peso del voto peronista. A principios de 1962, Frondizi despidió a Alsogaray y Toranzo Montero, buscando una política más flexible y enfrentando electoralmente a los peronistas. El 18 de marzo, los candidatos peronistas ganaron ampliamente en las principales provincias, incluyendo Buenos Aires. Frondizi intentó capear la situación interviniendo las provincias y cambiando su gabinete, pero los partidos políticos se negaron a respaldarlo. El 28 de marzo de 1962, los militares lo depusieron, entregando la presidencia a José María Guido.

Sociedad y Cultura en el "Empate": Modernización y Tensiones

La modernización económica de este periodo provocó cambios profundos. La migración del campo a la ciudad continuó, alimentando el crecimiento del Gran Buenos Aires y ciudades como Córdoba. El empleo industrial se estancó, siendo reemplazado por la construcción y los servicios. Surgió una "nueva marginalidad" en las villas miseria.

Transformaciones en la Clase Obrera y las Clases Medias

Los asalariados industriales perdieron importancia relativa, siendo víctimas de políticas sociales regresivas. Los sindicatos, cohesionados y peronistas, lograron mantener cierta homogeneidad obrera. El sector de trabajadores por cuenta propia (construcción, servicios) creció, pero carecía de protección sindical, generando nuevas tensiones. Las clases medias se expandieron, con un aumento de asalariados técnicos y profesionales, destacando el rol de la educación como vía de ascenso. Sin embargo, el aumento de egresados universitarios superó los empleos, y los títulos perdieron valor, presagiando futuras tensiones.

Cambios Culturales y la Nueva Izquierda

La píldora anticonceptiva y actitudes más flexibles en las relaciones familiares empezaron a modificar las costumbres, aunque lentamente. El consumo masivo y la televisión se volvieron claves en la diferenciación social, con el televisor como símbolo de aspiración para los sectores populares, y el automóvil para las clases medias. Publicaciones como Primera Plana (1962) educaron a los nuevos sectores medios y altos en la "vida moderna", mientras que personajes como Mafalda de Quino reflejaban el imaginario de las clases medias con sus preocupaciones pacifistas y ecológicas.

La universidad se convirtió en un foco de renovación cultural y política. Con José Luis Romero en la Universidad de Buenos Aires, se buscó "desperonizarla" y modernizarla. Se promovió la ciencia básica y aplicada, y surgieron nuevas carreras (psicología, sociología). El debate entre enseñanza "libre" (Iglesia) y "laica" (liberal-progresista) evidenció la autonomía universitaria como una "isla democrática". La editorial Eudeba, con libros baratos y accesibles, amplió el público lector y difundió la ciencia. Sin embargo, surgieron tensiones sobre la ciencia universal vs. las necesidades nacionales, y el compromiso de los intelectuales.

La radicalización de los sectores progresistas llevó a la formación de una nueva izquierda. Esta se nutrió del marxismo, el antiimperialismo (guerra de Argelia, Vietnam) y las teorías de la dependencia, que veían el subdesarrollo arraigado en situaciones políticas. La Revolución Cubana fue un símbolo unificador, reafirmando la idea de que la acción humana organizada podía transformar la realidad. Esta "amalgama" de ideas conectó el marxismo con sectores cristianos y nacionalistas.

La Economía entre la Modernización y la Crisis (1955-1966)

El periodo estuvo marcado por un crecimiento económico moderado pero persistente, sustentado principalmente en el mercado interno, y por recurrentes crisis cíclicas. Las crisis (1956, 1959, 1962, 1966) estallaban cada tres años, seguidas por políticas de "estabilización" recesivas que expresaban las limitaciones de la economía argentina. La dependencia de divisas generadas por un sector agropecuario con escasas posibilidades de expansión y la necesidad de financiar un sector industrial en crecimiento creaban un déficit crónico en la balanza de pagos. Los planes del FMI imponían devaluaciones y políticas recesivas que golpeaban los salarios y el empleo.

Inversiones Extranjeras y Desarrollo Industrial

La mayor fe para la modernización económica se puso en los capitales extranjeros, que llegaron en cantidades considerables entre 1959 y 1961. Su influencia fue clave en el crecimiento de nuevas ramas industriales (petróleo, acero, petroquímica, automotores), mientras que las tradicionales se estancaron o retrocedieron. Esto llevó a una mayor concentración industrial y a la creación de una brecha entre un sector moderno y eficiente y otro tradicional. La participación de los asalariados en el PBI cayó del 49% en 1954 al 40% en 1962, reflejando el carácter acumulativo de esta fase.

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¿Qué consenso social acompañó al golpe del 28 de junio de 1966 en Argentina?

Amplio: grandes, medianos y pequeños empresarios; la mayoría de los partidos (excepto radicales, socialistas y comunistas); y hasta algunos grupos de

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Crisis y Nuevo Intento Constitucional (1962-1966)

Tras la caída de Frondizi, el gobierno de Guido (1962-1963) fue tutelado por un gabinete antiperonista. La inestabilidad militar era constante, reflejando divisiones internas: los "gorilas" (antiperonistas duros) contra los "azules" (legalistas, más profesionales y menos hostiles al peronismo).

El Triunfo de los Azules y el Gobierno de Illia

En septiembre de 1962, los "azules" (liderados por Juan Carlos Onganía) triunfaron en un enfrentamiento militar, defendiendo la legalidad y la búsqueda de una salida democrática. Sin embargo, la Marina, derrotada en un violento enfrentamiento en abril de 1963, siguió impugnando el proceso. Los intentos de crear un frente político que integrara a los peronistas (frondicistas, democristianos, nacionalistas, sindicalistas) fracasaron. Los peronistas decidieron votar en blanco en las elecciones de julio de 1963.

Arturo Illia, de la UCR del Pueblo, ganó con el 25% de los votos y asumió la presidencia en octubre de 1963. Su gobierno, aunque con escaso respaldo electoral, dio importancia al Congreso y a la escena democrática, caracterizándose por el respeto a las normas y la búsqueda de la decantación natural de los conflictos. Sin embargo, su estilo fue criticado como "ineficiente" e "irrealista", revelando el escaso aprecio por las formas democráticas en la sociedad argentina.

La Política Económica de Illia y el "Plan de Lucha" Sindical

La política económica de Illia, influenciada por la CEPAL, priorizó el mercado interno, las políticas de distribución y la protección del capital nacional. Se controlaron precios y se anularon los contratos petroleros de Frondizi. Los ingresos de los trabajadores se elevaron y se aprobó una ley de salario mínimo. Estas medidas generaron resistencias empresariales (desarrollistas y liberales), que criticaban el "estatismo" y la "demagogia".

Los sindicatos respondieron a la presión del gobierno con el "Plan de Lucha" (1964), que incluyó la ocupación escalonada de 11.000 fábricas, demostrando su capacidad de movilización y su peso como actor corporativo. Augusto Vandor, líder de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), consolidó su figura como arquetipo de la nueva burocracia sindical, capaz de negociar con todos los factores de poder.

La Lucha entre Perón y Vandor

El "vandorismo" buscó institucionalizar el peronismo sin Perón, aprovechando su dominio de los sindicatos y las organizaciones políticas. A fines de 1964, se organizó el "Operativo Retorno" de Perón, que fue frustrado en Brasil. Perón, amenazado en su liderazgo, empezó a alentar a los sectores críticos de la dirección sindical. En las elecciones parlamentarias de 1965, el peronismo (bajo rótulos como Unión Popular) obtuvo el 36% de los votos. La "competencia" entre Perón y Vandor terminó en un empate: Perón se imponía en lo electoral y Vandor en lo sindical.

El Final del Empate: El Golpe de 1966

Las Fuerzas Armadas, bajo el liderazgo de Onganía, priorizaban la reconstrucción institucional y la disciplina, alejándose de las intervenciones parciales. La "doctrina de la seguridad nacional" (1965) y las "fronteras ideológicas" (1966) consolidaron la idea de los militares como garantes de los valores "occidentales y cristianos" frente a la "subversión comunista", dejando de lado la defensa del sistema democrático, que empezó a verse como un "lastre".

El gobierno de Illia fue constantemente criticado por Primera Plana como "ineficiente". Las fuerzas que reclamaban "autoridad y orden" se aglutinaron rápidamente, viendo en la restauración constitucional un interludio. La figura del general Onganía, quien pasó a retiro a fines de 1965, era exaltada como la "última alternativa de orden y autoridad". El 28 de junio de 1966, los comandantes en jefe depusieron a Illia y entregaron la presidencia a Onganía, poniendo fin al "empate" y abriendo paso a la dictadura de la Revolución Argentina. Con la caída de la democracia limitada, las opciones se definieron y los conflictos sociales, hasta entonces disimulados, pudieron desplegarse plenamente.

FAQ: Preguntas Frecuentes sobre El Empate (1955-1966)

¿Qué fue el periodo del "Empate" en la Historia de Argentina?

El "Empate" (1955-1966) se refiere a un periodo de inestabilidad política y social en Argentina después de la caída de Perón, donde ningún actor político, militar o corporativo (incluyendo sindicatos y empresarios) lograba imponerse sobre los demás. La proscripción del peronismo fue el factor central que generó este estancamiento, impidiendo la consolidación de un sistema democrático funcional y generando recurrentes golpes militares y crisis económicas.

¿Cuáles fueron las causas principales del "Empate"?

Las causas principales incluyeron la proscripción del peronismo y su consecuente resistencia obrera, la fragmentación y debilidad de los partidos políticos antiperonistas, las profundas divisiones internas en las Fuerzas Armadas ("azules" vs. "colorados"), y la puja distributiva entre los sectores económicos. La incapacidad de integrar al peronismo y la influencia constante de los militares en la política fueron obstáculos insalvables para la estabilidad.

¿Quiénes fueron los principales actores políticos y militares durante este periodo?

Los principales actores fueron los gobiernos militares provisionales (Lonardi, Aramburu), los presidentes constitucionales (Arturo Frondizi, Arturo Illia), los líderes sindicales como Augusto Vandor y las 62 Organizaciones, el propio Juan Domingo Perón desde el exilio, y las facciones militares ("gorilas", "azules", "colorados"). También tuvieron un rol importante los partidos políticos como la UCR del Pueblo y la UCR Intransigente, y los sectores empresariales.

¿Cómo afectó la Revolución Cubana la política argentina en este tiempo?

La Revolución Cubana (1959) tuvo un impacto significativo, exacerbando el anticomunismo en las Fuerzas Armadas y sectores de derecha, lo que legitimó aún más la intervención militar en política bajo el pretexto de la "seguridad nacional". Al mismo tiempo, polarizó las fuerzas progresistas e izquierdistas, que encontraron en el apoyo a Cuba un campo de coincidencia y un impulso para la formación de una "nueva izquierda" que empezaba a cuestionar el sistema democrático liberal.

¿Qué rol jugó la Universidad en la Argentina del Empate?

La universidad fue un foco crucial de renovación cultural y política. Buscó "desperonizarse" y modernizarse, promoviendo la investigación científica y nuevas carreras. Actuó como una "isla democrática" frente al autoritarismo, generando debates sobre la enseñanza "laica" vs. "libre" y el compromiso intelectual. A través de editoriales como Eudeba, jugó un papel fundamental en la difusión del conocimiento y la ampliación del público lector, pero también fue el ámbito donde se gestaron las ideas de la nueva izquierda, que luego se volcarían a la sociedad. La Universidad se convirtió en un polo crítico de los gobiernos y de las tendencias conservadoras de la sociedad.

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