Las Infecciones del Tracto Urinario (ITU) en el Embarazo son una preocupación común que afecta a una parte significativa de las gestantes. Comprender sus causas, diagnóstico y tratamiento es fundamental para la salud materno-fetal, ya que pueden conducir a complicaciones serias como el parto prematuro.
Este artículo te guiará a través de los aspectos más importantes de las ITU durante el embarazo, brindando una visión clara y concisa para estudiantes y profesionales de la salud.
¿Por qué son Comunes las Infecciones Urinarias en el Embarazo?
Las ITU bajas ocurren en aproximadamente el 2% de los embarazos, con una tasa de recurrencia de hasta el 23% durante la misma gestación o poco después del parto (Schneeberger C, 2015). Esta alta incidencia se debe a varios cambios fisiológicos y anatómicos que ocurren en el cuerpo de la mujer embarazada.
Entre los factores que predisponen a estas infecciones se encuentran:
- Hidronefrosis fisiológica: Dilatación del sistema colector (uréteres y pelvis renal) que afecta hasta el 90% de las embarazadas.
- Uretra corta: Facilita el ascenso de bacterias.
- Cambios vesicales: Predisponen al reflujo vesicoureteral.
- Estasis urinaria: Disminución del peristaltismo de los uréteres y vejiga, facilitando la colonización bacteriana.
- Cambios fisioquímicos en la orina: Alteran el ambiente urinario.
- Relajación del músculo liso: Inducida por la progesterona, contribuye a la estasis.
El riesgo de padecer una ITU aumenta a lo largo del embarazo. Algunos factores que incrementan la susceptibilidad son la edad avanzada, un nivel socioeconómico bajo, la multiparidad y, especialmente, un historial previo de infecciones urinarias.
Complicaciones Asociadas a las ITU Bajas en Gestantes
La complicación más frecuente y grave de las ITU bajas en mujeres embarazadas es el parto prematuro. Esta es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad perinatal, representando el 75% de las muertes perinatales y el 50% de las secuelas neurológicas directamente atribuibles a la prematurez. Su frecuencia se estima entre el 5% y el 10% de todos los embarazos.
Tipos de Infecciones del Tracto Urinario Bajo en el Embarazo
Es crucial diferenciar los distintos tipos de infecciones bajas para un diagnóstico y tratamiento adecuados:
- Infecciones del Tracto Urinario Bajo: Colonización bacteriana a nivel de uretra y vejiga, asociada a síntomas como urgencia, disuria, polaquiuria, turbidez y olor fétido de la orina.
- Bacteriuria Asintomática (BA): Se define como la colonización de la orina por un mismo germen (generalmente más de 100,000 UFC/mL en dos o más muestras) en ausencia total de síntomas urinarios (Schneeberger C, 2015). El antecedente de ITU confirmadas es un predictor de BA durante el embarazo.
- Cistitis Aguda: Infección bacteriana de la vejiga, causada por gérmenes que ingresan a la uretra y luego a la vejiga.
- Cistouretritis Aguda: Infección del tracto urinario caracterizada por disuria, polaquiuria y, ocasionalmente, tenesmo vesical, acompañada de bacteriuria entre 102 y 105 colonias/mL de orina.
Factores de Riesgo y Prevención de las ITU en el Embarazo
Más del 30% de las mujeres sin embarazos previos o con infecciones urinarias previas presentarán un evento de ITU durante la gestación. Además de los cambios fisiológicos, existen otros factores de riesgo a considerar:
- Frecuencia de las relaciones sexuales.
- Uso de espermicidas.
- Nuevas parejas sexuales.
- Elevada paridad.
Para prevenir las infecciones urinarias durante el embarazo, se recomiendan modificaciones en el estilo de vida:
- Higiene: Realizar limpieza urogenital de adelante hacia atrás después de defecar u orinar. Evitar lavados vaginales.
- Micción: Vaciar completamente la vejiga de forma frecuente y después de tener relaciones sexuales.
- Hidratación: Consumir líquidos en forma abundante (más de 2000 ml al día).
- Vestimenta: Usar ropa interior de preferencia de algodón.
- Relaciones sexuales: Se recomienda evitar el contacto con múltiples parejas sexuales y usar preservativo.
Cabe mencionar que, según reportes, no hubo diferencias estadísticamente significativas en el consumo de arándano para la prevención y manejo de las ITU en el embarazo.
El agente patógeno causal del 70-80% de las BA y ITU bajas en embarazadas es Escherichia Coli, siendo menos frecuente el aislamiento de Klebsiella Sp. o Proteus V.
Diagnóstico de ITU y Bacteriuria Asintomática en el Embarazo
El diagnóstico temprano es crucial para evitar complicaciones. La atención prenatal debe incluir un tamizaje específico.
Tamizaje para Bacteriuria Asintomática
- Realizar tamizaje para bacteriuria asintomática con Examen General de Orina (EGO) entre las 12 y las 16 semanas de gestación.
- En la primera consulta de atención prenatal, se deben solicitar laboratorios como BH completa, grupo Rh, glucosa, creatinina, ácido úrico y EGO; además, indicar urocultivo para buscar bacteriuria asintomática.
- El EGO se realizará en seguimiento a las 18-20 semanas y entre las 32-34 semanas de gestación.
Elementos Clínicos y de Laboratorio para el Diagnóstico
El urocultivo es el estudio de elección para el diagnóstico definitivo de bacteriuria asintomática (aislamiento de más de 100,000 UFC/ml del agente patógeno) o cistitis. Se deberá solicitar urocultivo para confirmar el diagnóstico.
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Tratamiento de las Infecciones Urinarias en el Embarazo
El tratamiento oportuno con antibióticos es esencial para prevenir complicaciones como el parto prematuro y la pielonefritis.
Régimen y Elección del Antibiótico
- El tratamiento antibiótico para la bacteriuria asintomática durante el embarazo se recomienda en un régimen de 4 a 7 días.
- Solo está indicado al comienzo del segundo trimestre del embarazo (12-16 semanas).
- La elección del antibiótico se hará según el resultado del antibiograma, que determina la sensibilidad del germen a los diferentes fármacos.
Esquemas Terapéuticos Recomendados
- Amoxicilina: Dosis de 500 mg cada 6 horas durante 4 a 7 días. Puede usarse como monoterapia o en combinación con nitrofuranos.
- Nitrofurantoína: Dosis de 100 mg cada 6 horas por un lapso de 4 a 7 días. También puede usarse como monoterapia o en combinación con amoxicilina 500 mg cada 6 horas por 4 a 7 días. Este esquema es recomendable en nuestro medio.
Cuándo Referir a un Especialista
Es importante referir a la paciente en las siguientes situaciones:
- Cuando no responde al tratamiento antimicrobiano de primera línea de recomendación.
- Presencia de hematuria y ausencia de patología vaginal.
- Diagnóstico clínico de pielonefritis.
- En sospecha de urolitiasis, alteraciones estructurales u otros padecimientos subyacentes que dificulten la respuesta al tratamiento.
Preguntas Frecuentes sobre ITU en el Embarazo (FAQ)
¿Qué es la hidronefrosis fisiológica en el embarazo?
La hidronefrosis fisiológica es la dilatación normal de los uréteres y la pelvis renal que ocurre en el embarazo debido a la relajación del músculo liso por la progesterona y la compresión uterina. Esto puede ralentizar el flujo de orina, aumentando el riesgo de infecciones.
¿Con qué frecuencia debo orinar si estoy embarazada para prevenir infecciones?
Se recomienda vaciar la vejiga de forma frecuente y completa. No hay un número exacto, pero orinar cada 2-3 horas y siempre después de las relaciones sexuales ayuda a eliminar bacterias y prevenir su acumulación.
¿Es seguro tomar antibióticos durante el embarazo para una infección urinaria?
Sí, es seguro y necesario. El tratamiento con antibióticos específicos y seguros para el embarazo es fundamental para evitar complicaciones graves como el parto prematuro. La elección del antibiótico se basa en el urocultivo y debe ser indicada por un médico.
¿Qué debo hacer si mis síntomas de infección urinaria no mejoran con el tratamiento?
Si los síntomas no mejoran después de unos días de tratamiento o empeoran, es crucial contactar a tu médico de inmediato. Podría ser necesario un cambio de antibiótico, una reevaluación diagnóstica o una derivación a un especialista.