Sepsis y Shock Séptico: Diagnóstico y Tratamiento

Domina el diagnóstico y tratamiento de sepsis y shock séptico. Aprende definiciones, factores de riesgo y terapias clave para estudiantes. ¡Mejora tu conocimiento médico!

La sepsis y el choque séptico representan condiciones médicas graves que demandan un diagnóstico y tratamiento expeditos. Comprender sus definiciones, factores de riesgo, métodos de diagnóstico y estrategias terapéuticas es crucial, especialmente para estudiantes de ciencias de la salud. Este artículo te guiará a través de la información esencial para entender la sepsis y el shock séptico: diagnóstico y tratamiento.

¿Qué son la Sepsis y el Shock Séptico: Conceptos Clave?

Para empezar, es fundamental diferenciar entre estos términos, ya que uno lleva al otro en un proceso que puede ser rápidamente mortal si no se interviene a tiempo.

Definiciones Claras de Sepsis, Sepsis Grave y Choque Séptico

  • Sepsis: Se define como un síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SRIS) con sospecha de infección o infección documentada. Es una respuesta desregulada del cuerpo a una infección.
  • Sepsis Grave: Es la sepsis que se asocia con disfunción orgánica, anormalidades de la perfusión o hipotensión dependiente de la sepsis. Esta hipotensión suele responder a la administración adecuada de líquidos.
  • Choque Séptico: Representa una sepsis grave con hipotensión que no responde a la reanimación con líquidos. Es la causa principal de morbilidad y mortalidad en pacientes ingresados en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Factores de Riesgo y Evaluación del Paciente Séptico

Identificar a los pacientes en riesgo es un paso fundamental para la prevención y el diagnóstico temprano. Ciertos grupos de personas son más vulnerables a desarrollar sepsis.

Quiénes Tienen Mayor Riesgo de Desarrollar Sepsis

El riesgo de sepsis se incrementa en diversas situaciones:

  • Extremos de la vida: Niños menores de 1 año y adultos mayores de 60 años.
  • Pacientes inmunocomprometidos: Personas con sistemas inmunes debilitados.
  • Heridas y traumatismos: Lesiones que pueden servir como puerta de entrada para infecciones.
  • Adicciones: El consumo de alcohol y drogas puede comprometer la salud general.
  • Procedimientos invasivos: Cirugías, cateterismos y otras intervenciones.
  • Variabilidad genética: Algunas personas pueden tener una predisposición genética.
  • Hospitalización con enfermedades graves: El uso previo de antibióticos, la resistencia bacteriana hospitalaria y los procedimientos invasivos aumentan el riesgo en estos entornos.

El Sistema PIRO para un Pronóstico Integral

Para una evaluación completa y establecer un pronóstico, se recomienda utilizar el sistema PIRO, que considera cuatro aspectos clave:

  • P (Predisposición): Factores predisponentes del paciente.
  • I (Infección): Grado de agresión de la infección.
  • R (Respuesta): Intensidad de la respuesta inflamatoria del huésped.
  • O (Órganos): Número de órganos con disfunción.

Diagnóstico de Sepsis y Choque Séptico: Pruebas Cruciales

El diagnóstico temprano es vital para mejorar el pronóstico. Se requiere una combinación de datos clínicos y pruebas de laboratorio específicas.

Parámetros Hematológicos y Bioquímicos Esenciales

Para confirmar el SRIS y los procesos sépticos, además de los datos clínicos, se necesita documentar en la citología hemática la presencia de:

  • Leucocitosis >12,000 células/mm³.
  • Leucopenia <4,000 células/mm³.
  • Bandemia >10% (presencia de formas inmaduras de neutrófilos).

Otros marcadores importantes incluyen:

  • Hiperglucemia: En pacientes con sepsis, sepsis grave o choque séptico, en ausencia de diabetes, pueden presentarse valores séricos >120 mg/dL (o >7.7 mmol/L) como respuesta al proceso inflamatorio. Es crucial monitorear los niveles de glucosa cada turno en UCI y cada 24 horas en hospitalización, e investigar antecedentes de diabetes mellitus.
  • Procalcitonina: Sus niveles séricos se elevan a partir de las 6 horas del inicio de la sepsis. Es un marcador relacionado con la gravedad y evolución de la infección y debe monitorizarse cada 24 horas.
  • PCR (Proteína C Reactiva): Se utiliza como marcador de un estado inflamatorio agudo. Su concentración plasmática debe reportarse diariamente, y su descenso indica la resolución del proceso.
  • Lactato y Déficit de Base: Es indispensable la determinación de lactato. Si no es posible, se utiliza el déficit de base como medida equivalente para evaluar la hipoperfusión.
  • Creatinina Sérica: Elevaciones >0.5 mg/dL son un dato de disfunción renal aguda, común en sepsis grave. Se debe medir cada 24 horas. Mantener un flujo sanguíneo renal adecuado con líquidos y vasopresores (como la norepinefrina) ayuda a prevenir el daño.
  • Trastornos de la Coagulación: Un incremento del INR >1.5 o un TTPa >60 segundos son indicadores de disfunción. Se deben medir cada 24 horas.
  • Trombocitopenia: Un conteo de plaquetas <100,000 células/mm³ es un dato de disfunción orgánica.
  • Hiperbilirrubinemia: Valores de bilirrubina total >4 mg/dL (o 70 mmol/L) pueden manifestar falla orgánica o hepatitis reactiva. Se debe monitorear cada 24 horas.

Evaluación de la Oxigenación y Hemocultivos

  • Gases en Sangre Arterial: Se recomienda efectuar su determinación y calcular la PaO2/FiO2 por turno durante el estado crítico del paciente.
  • Hemocultivos: Son obligatorios previo al inicio de la terapia antimicrobiana para identificar el agente causal y su patrón de resistencia. Los hemocultivos positivos se obtienen en el 30% al 50% de los casos. Se deben tomar también en sitios de accesos vasculares con más de 48 horas de instalación.

Tratamiento de la Sepsis Grave y el Choque Séptico: Un Enfoque Integral

El tratamiento debe iniciarse de forma temprana, idealmente dentro de las primeras 6 horas, para reducir significativamente la mortalidad.

Metas de Reanimación Inicial

Las metas clave en la reanimación de la sepsis grave y el choque séptico son:

  • Presión Venosa Central (PVC): 8-12 mm Hg.
  • Presión Arterial Media (PAM): ≥65 mm Hg.
  • Gasto Urinario (GU): 0.5 mL/kg/hr.
  • Saturación de Oxígeno de Sangre Venosa (SATVO2): ≥70% o Saturación de Oxígeno de Sangre Venosa Mezclada (SATV mezclada) ≥65%.

Fluidoterapia y Transfusiones

  • Líquidos: Se inicia la reanimación con soluciones cristaloides (≥1000 mL) o coloides (300 a 500 mL) en un lapso de 30 minutos, ajustando según las metas hemodinámicas. En caso de falla cardíaca, la velocidad debe disminuirse.
  • Transfusión de Concentrados Eritrocitarios: Se recomienda cuando la hemoglobina esté por debajo de 7.0 g/dL, con el objetivo de mantenerla entre 7 y 9 g/dL, una vez resuelta la hipoperfusión y sin isquemia miocárdica, hipoxemia grave, hemorragia aguda o acidosis láctica.
  • Plasma Fresco Congelado: NO se utiliza si no hay hemorragia o procedimientos invasivos planeados, incluso con trastornos de la coagulación.
  • Transfusión de Plaquetas: Indicada cuando el conteo es <5,000/mm³ con sangrado aparente; si existe riesgo significativo de hemorragia y el conteo está entre 5,000/mm³ y 30,000/mm³; o para mantener un conteo ≥50,000/mm³ si se planea un procedimiento quirúrgico o invasivo.

Uso de Vasopresores e Inotrópicos

Si no se logran las metas de reanimación con líquidos en las primeras 6 horas, se deben iniciar vasopresores para mantener una PAM ≥65 mm Hg:

  • Primera elección: Dopamina o norepinefrina para corregir el choque séptico.
  • Dobutamina: Recomendada en pacientes con disfunción miocárdica (gasto cardíaco bajo y presiones de llenado elevadas).

Corticosteroides y Apoyo Metabólico

  • Hidrocortisona: Si la hipotensión persiste a pesar de líquidos y vasopresores, se recomienda hidrocortisona de 200 a 300 mg/día por siete días (dividida en 3-4 dosis o infusión continua). La fludrocortisona oral (50 μg) es una alternativa.
  • Manejo de Hiperglucemia: Los pacientes con hiperglucemia requieren infusión de insulina intravenosa a dosis bajas, ajustándose para mantener la glucosa por debajo de 150 mg/dL.

Terapia Antimicrobiana

  • Inicio Temprano: El tratamiento antimicrobiano empírico debe iniciarse dentro de la primera hora de manejo, una vez tomados los cultivos.
  • Terapia Combinada: Se recomienda en pacientes con sospecha o confirmación de infección por Pseudomonas spp. como causa de sepsis grave, y en pacientes neutropénicos con sepsis grave. Se reevalúa en 3 a 5 días según la evolución clínica y los hallazgos microbiológicos.
  • Monoterapia Empírica: Puede incluir carbapenémicos, cefalosporinas de tercera o cuarta generación (evaluando el riesgo de BLEEs), o carboxipenicilinas de espectro extendido/ureidopenicilinas combinadas con inhibidores de BLEEs.
  • Tratamiento Antifúngico: El riesgo de candidemia aumenta en pacientes con procedimientos invasivos, esquemas previos de antimicrobianos de amplio espectro o inmunocomprometidos. Se recomiendan azoles (fluconazol), equinocandinas o anfotericina B, seleccionados según el sitio de invasión, gravedad y efectos adversos.

Tratamiento de Soporte Adicional

  • Ventilación Mecánica: Se debe usar PEEP a partir de 5 cm H2O, ajustando de 2 a 3 cm H2O cada vez, para mantener una oxigenación adecuada sin efectos hemodinámicos adversos. La cabeza del paciente debe estar elevada de 30º a 45º para disminuir la neumonía asociada a ventilación mecánica, salvo contraindicación.
  • Bicarbonato: NO se recomienda en pacientes con acidosis láctica y pH ≥ 7.15.
  • Profilaxis de Úlceras por Estrés: Todos los pacientes con sepsis grave o choque séptico deben recibir profilaxis con bloqueadores H2 o inhibidores de la bomba de protones.
  • Nutrición Enteral: Se debe iniciar lo más temprano posible para evitar la translocación bacteriana y la descontaminación selectiva del tracto digestivo.

Preguntas Frecuentes sobre Sepsis y Choque Séptico

Para consolidar tu comprensión, aquí respondemos algunas preguntas comunes sobre el tema.

¿Cuál es la diferencia clave entre sepsis grave y choque séptico?

La principal diferencia es la respuesta a los líquidos. La sepsis grave incluye disfunción orgánica e hipotensión que responde a la administración de líquidos. El choque séptico es una sepsis grave con hipotensión que no responde a la reanimación con líquidos, requiriendo vasopresores.

¿Por qué es tan importante el diagnóstico temprano en sepsis?

El diagnóstico y el inicio del tratamiento en las primeras 6 horas disminuyen la mortalidad en un 16.5%. Un retraso puede llevar a un rápido deterioro de la función orgánica y aumentar significativamente el riesgo de muerte.

¿Qué indican los niveles elevados de lactato en un paciente con sepsis?

Los niveles elevados de lactato son un indicador crucial de hipoperfusión tisular, lo que significa que los tejidos del cuerpo no están recibiendo suficiente oxígeno. Es un signo de alarma de que la sepsis está progresando hacia un choque y requiere intervención urgente.

¿Se usan antibióticos de amplio espectro al inicio del tratamiento?

Sí, se recomienda iniciar con terapia antimicrobiana empírica de amplio espectro tan pronto como sea posible, idealmente dentro de la primera hora, después de tomar los hemocultivos. Esto se hace mientras se esperan los resultados de los cultivos para ajustar el tratamiento a un antibiótico específico para la bacteria identificada.

¿Por qué se eleva la creatinina en la sepsis grave?

La falla renal aguda en sepsis grave se debe a factores inmunológicos, tóxicos e inflamatorios que afectan la microvasculatura y células tubulares, causando isquemia y vasoconstricción, lo que puede llevar a necrosis tubular aguda. La elevación de la creatinina (>0.5 mg/dL) es un indicador de esta disfunción renal.

Este resumen completo te brinda las herramientas para comprender la complejidad de la sepsis y el choque séptico, un conocimiento esencial para cualquier estudiante de medicina o enfermería.

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