Podcast sobre Procesos Clínicos en Fonoaudiología

Procesos Clínicos en Fonoaudiología: Guía Completa para Estudiantes

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Fonoaudiología Clínica: El Arte de Evaluar0:00 / 24:40
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ÁlvaroLa mayoría de la gente piensa que una evaluación fonoaudiológica es solo sentarse a repetir palabras hasta que logras decir bien la 'erre'. Como un examen oral de trabalenguas.
PaulaTotalmente. Pero en realidad, es un proceso de detective súper complejo. Es como si fuéramos Sherlock Holmes de la comunicación, analizando desde la anatomía de tu boca hasta cómo interactúas en tu día a día.
Capítulos

Fonoaudiología Clínica: El Arte de Evaluar

Délka: 24 minut

Kapitoly

Más que solo la 'erre'

Habilidades del detective

¿En pijama o en la consulta?

Midiendo el éxito

El plan maestro de la valoración

El mapa de la persona: CIF

El veredicto: diagnóstico e informe

La ciencia en acción: PICO

El espectro de la naturalidad

Fonoaudiología con propósito

Un viaje por el sistema real

Técnica vs. Propósito Ético

El Fonoaudiólogo como Agente Social

Un Derecho, no un Lujo

El Ser, Hacer y Enfocar

El Plan de Vuelo Terapéutico

Dos Lentes para un Mismo Problema

El Enfoque que lo Cambió Todo

No es Magia, es Evidencia

El Ajo en el Oído

Resumen y Despedida

Přepis

Álvaro: La mayoría de la gente piensa que una evaluación fonoaudiológica es solo sentarse a repetir palabras hasta que logras decir bien la 'erre'. Como un examen oral de trabalenguas.

Paula: Totalmente. Pero en realidad, es un proceso de detective súper complejo. Es como si fuéramos Sherlock Holmes de la comunicación, analizando desde la anatomía de tu boca hasta cómo interactúas en tu día a día.

Álvaro: Wow, ¿de verdad? ¿Un detective de la comunicación? Eso suena mucho más interesante. Y para desentrañar esos misterios, estás escuchando Studyfi Podcast.

Paula: Exacto. La evaluación va mucho más allá de un sonido. Consideramos tus fortalezas, qué apoyos necesitas, cómo funciona tu cuerpo... pero también factores del entorno, tu contexto social y cómo participas en tus actividades diarias. Es una visión de 360 grados de la persona.

Álvaro: Entonces, ¿qué necesita este 'Sherlock Holmes' en su kit de herramientas? No creo que baste con una lupa y una pipa.

Paula: Definitivamente no. Primero, necesitas un conocimiento profundo sobre el desarrollo típico de las personas. Tienes que saber qué es esperable a cada edad para poder identificar cuándo algo se desvía.

Álvaro: Claro, tienes que conocer el mapa para saber si alguien se perdió.

Paula: ¡Esa es una gran analogía! También necesitas saber de fisiopatología, es decir, de las enfermedades o condiciones que pueden afectar la comunicación. Y, por supuesto, conocer los instrumentos de evaluación, como tests estandarizados y pautas de observación.

Álvaro: Suena muy técnico. ¿Hay algo más... humano?

Paula: ¡Absolutamente! Y es lo más importante. La seguridad, la empatía y la amabilidad son clave. Tienes que crear un clima de confianza para que la persona se sienta cómoda. Sin esa conexión, los mejores tests del mundo no sirven de nada.

Álvaro: Vale, entiendo las habilidades. Ahora, ¿dónde ocurre esta evaluación? ¿Siempre es en una consulta, con una bata blanca y todo eso?

Paula: No necesariamente. La modalidad clásica es la presencial, claro. Pero la telesalud ha ganado un terreno gigante, especialmente en los últimos años. Podemos hacer muchísimas cosas a través de una pantalla.

Álvaro: ¿En serio? ¿Una evaluación fonoaudiológica por Zoom? ¿Cómo funciona eso?

Paula: ¡Sí! Obviamente hay limitaciones, no puedo tocar al paciente, por ejemplo. Pero para evaluar lenguaje, interacción, y muchos aspectos del habla, es una herramienta increíblemente útil que elimina barreras geográficas.

Álvaro: Genial. Y más allá de dónde se hace, he oído que hay distintos *tipos* de evaluación. ¿Es así?

Paula: Correcto. Piensa en el 'cuándo'. Hay una evaluación inicial, para saber desde dónde partimos. Una intermedia, para ver si la terapia está funcionando. Y una final, para medir el progreso total.

Álvaro: Y para medir ese progreso, ¿cómo lo hacen? ¿Se compara al paciente con el resto del mundo o consigo mismo?

Paula: ¡Excelente pregunta! Y la respuesta es: ambas. Existe la evaluación con referente normativo, donde comparamos los resultados de la persona con la media de la población de su edad. Es como ver en qué percentil estás en una prueba nacional.

Álvaro: Ya veo, para saber si estás 'dentro de lo esperado'.

Paula: Exacto. Pero también está la evaluación criterial, que se enfoca en el progreso individual de la persona. Aquí no me importa tanto cómo está respecto al resto, sino cuánto ha avanzado desde su propia línea de base. Es su propia carrera.

Álvaro: Me gusta esa idea. Y supongo que también hay formas cualitativas y cuantitativas, ¿no? ¿Números versus descripciones?

Paula: ¡Precisamente! La cuantitativa nos da datos duros, números, porcentajes. La cualitativa nos da la riqueza del cómo y el porqué a través de la observación y la descripción. Un buen fonoaudiólogo combina ambas.

Álvaro: Y una última cosa sobre los tipos, ¿la evaluación es solo con la persona?

Paula: No, para nada. La observación puede ser directa, es decir, yo interactuando y evaluando a la persona. O indirecta, que es importantísima, donde recojo información de la familia, los profesores, el entorno... ellos ven al paciente en su día a día. Nos dan las piezas del puzzle que no vemos en la consulta.

Álvaro: Ok, tenemos las modalidades y los tipos. ¿Cómo se junta todo esto en un proceso? ¿Cuál es el plan de ataque?

Paula: Todo proceso de valoración tiene tres pilares: objetivos, contenidos y procedimientos. Primero, definimos el objetivo: ¿Qué queremos lograr? ¿Buscamos un diagnóstico? ¿Comprender mejor a la persona? ¿Establecer una línea de base para la intervención?

Álvaro: Entendido, saber a dónde vamos. ¿Y los 'contenidos'?

Paula: Los contenidos es el 'qué' vamos a evaluar. Recopilamos información previa, hacemos una entrevista profunda con la persona y su familia para construir la historia clínica. También revisamos informes de otros profesionales, si existen. ¡Es un trabajo de recopilación de inteligencia!

Álvaro: ¡La fase de espionaje! ¿Y los procedimientos?

Paula: Son las herramientas que usamos para obtener esa información. La principal es la anamnesis.

Álvaro: Anamnesis... suena a palabra de examen final. ¿Qué es exactamente?

Paula: Es solo el nombre técnico para la entrevista clínica. Es una conversación estructurada para interrogar y conocer al individuo, sus problemas actuales, su historia... Es un arte que requiere confianza, empatía y saber qué preguntas hacer. No es un simple cuestionario.

Álvaro: Además de la anamnesis, ¿qué más se usa?

Paula: Usamos procedimientos estandarizados, que son los tests con normas y reglas fijas de las que hablábamos. Y los no estandarizados, que son más flexibles, como pautas de observación clínica o muestras de lenguaje espontáneo. La clave está en combinar todo para tener la imagen completa.

Álvaro: Has mencionado varias veces la idea de ver a la persona de forma completa, en su contexto. ¿Hay algún modelo que ayude a organizar toda esa información?

Paula: Sí, y es fundamental. Se llama CIF, que son las siglas de la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud. Es un modelo de la OMS.

Álvaro: Suena importante. ¿Qué hace?

Paula: La CIF nos da un marco para entender la salud de forma integral. No solo mira la 'enfermedad' o el 'trastorno'. Analiza las funciones y estructuras corporales, sí, pero también la capacidad de la persona para realizar actividades y su participación real en la sociedad.

Álvaro: ¡Ah! Y ahí entran los factores ambientales y personales que mencionaste al principio.

Paula: ¡Exacto! La CIF nos obliga a considerar si el entorno ayuda o dificulta a la persona. Gracias a este modelo, pasamos de solo describir un problema a crear un perfil comunicativo o deglutorio completo. Vemos a la persona en su mundo, no a un diagnóstico aislado en una consulta.

Álvaro: Una vez que se ha recogido toda esta información y se ha organizado con la CIF, ¿llega el momento del diagnóstico?

Paula: Así es. Y determinar un diagnóstico es una gran responsabilidad. Influye en todo lo que viene después: la intervención, el acceso a apoyos en el colegio, la percepción de la propia persona... No es algo que se tome a la ligera.

Álvaro: Me imagino que no. ¿Cómo se aseguran de que sea el correcto?

Paula: Aquí entra en juego un concepto clave: la Práctica Basada en la Evidencia, o PBE. Esto transformó la fonoaudiología de un oficio a una ciencia.

Álvaro: ¿Práctica Basada en la Evidencia? ¿Qué significa eso?

Paula: Significa que nuestras decisiones clínicas no se basan en 'a mí me parece' o 'yo siempre lo he hecho así'. Se basan en un triángulo de tres fuentes de información: la mejor evidencia científica disponible, nuestra experiencia clínica y, muy importante, los valores y preferencias del usuario y su familia.

Álvaro: O sea, es un equilibrio entre la ciencia, el arte del clínico y la humanidad del paciente.

Paula: ¡Perfectamente resumido! Y todo esto se plasma en el informe fonoaudiológico. Es un documento escrito, oficial, donde se describe todo el proceso, los resultados, las conclusiones y, por supuesto, el diagnóstico y las recomendaciones.

Álvaro: ¿Y ese informe para quién es?

Paula: Para el usuario y su familia, en primer lugar. Pero también para otros profesionales: médicos, psicólogos, profesores... Es el mapa que guía a todo el equipo que trabaja con la persona.

Álvaro: Mencionaste la Práctica Basada en la Evidencia. ¿Cómo se aplica eso en el día a día? Suena un poco abstracto.

Paula: Se vuelve muy concreto con una herramienta llamada pregunta PICO. Es una forma de estructurar nuestras dudas clínicas para encontrar la mejor evidencia científica.

Álvaro: ¿PICO? ¿Como el condimento?

Paula: Casi, pero con otras letras. P es de Paciente o Problema: ¿a quién tratamos? I es de Intervención: ¿qué terapia estamos considerando? C es de Comparación: ¿con qué otra terapia la comparamos? Y O es de Outcome o Resultado: ¿qué mejora específica y medible esperamos ver?

Álvaro: A ver un ejemplo...

Paula: Claro. P: un preescolar con Trastorno del Desarrollo del Lenguaje. I: terapia de estimulación focalizada. C: la práctica clínica habitual. O: un aumento en la cantidad de palabras que usa. Con esa pregunta, podemos buscar estudios que nos den una respuesta científica.

Álvaro: Una vez que tienes el diagnóstico y la pregunta PICO, llega la intervención. ¿Todas las terapias son iguales? ¿Son como un 'drill' militar de ejercicios?

Paula: A veces sí, y a veces no. El modelo de intervención se mueve en un espectro de naturalidad. En un extremo tienes el enfoque 'Dirigido por el Clínico'. Ahí el fonoaudiólogo controla todo: los materiales, el orden, las respuestas esperadas. El 'drill' o ejercitación repetitiva es un ejemplo.

Álvaro: El control total.

Paula: Exacto. En el otro extremo está el enfoque 'Centrado en el Cliente' o en el niño. Aquí el paciente lidera. Nosotros seguimos su juego, sus intereses, y mapeamos el lenguaje sobre lo que él está haciendo. Es súper natural, como en las rutinas diarias.

Álvaro: ¿Y en el medio?

Paula: ¡Está el modelo Híbrido! Aquí el clínico mantiene el control de los objetivos, pero usa un contexto natural para 'tentar' al niño a comunicarse. Usamos sus intereses para guiarlo hacia nuestras metas. Es lo mejor de dos mundos y es lo que más se usa hoy en día.

Álvaro: Todo esto es súper técnico y científico. Pero al principio hablaste de empatía, de la persona... ¿Cómo encaja eso con la ciencia?

Paula: Es que esa es la fonoaudiología contemporánea. Hemos pasado de un enfoque puramente clínico-recuperativo, centrado solo en el trastorno, a un enfoque holístico y de bienestar.

Álvaro: ¿Qué quieres decir con eso?

Paula: Que nuestro objeto de estudio ya no es solo 'la comunicación oral y sus trastornos'. Ahora nos ocupamos del 'bienestar comunicativo' de las personas. Eso incluye la dimensión social, la pragmática... es decir, tu capacidad para tener relaciones y participar en tu comunidad.

Álvaro: Y la parte emocional también, me imagino.

Paula: Fundamental. La dimensión emocional. Buscamos mejorar la calidad de vida, la autonomía y la satisfacción personal, sin importar si hay una 'enfermedad' o no. El fonoaudiólogo acompaña a la persona a integrar todas estas dimensiones. El 'Hacer' técnico debe ir de la mano con el 'Ser' un buen profesional, una buena persona.

Álvaro: Para que esto no quede en el aire, ¿podemos ver un caso? Pensemos en el sistema público chileno, que tiene sus propias reglas.

Paula: Perfecto. Pensemos en 'Mari', una niña de 3er básico, recién inmigrada de Guatemala. Los profesores la derivan porque no habla en clases. Silencio total.

Álvaro: ¿Mutismo selectivo, quizás?

Paula: Podría ser la primera sospecha. Pero la evaluación médica revela algo más: una sordera profunda bilateral. Además, su madre no habla español fluido y la comunicación en casa es a base de gestos familiares. Mari nunca ha ido al colegio antes.

Álvaro: Wow, qué caso más complejo. No tiene un lenguaje formal desarrollado. ¿Cómo la evalúas si no puedes usar un test estándar?

Paula: Exacto. Aquí es donde el clínico debe brillar. La evaluación tiene que ser multidisciplinaria. Usamos observación clínica estructurada de su comunicación gestual. Evaluamos su potencial de aprendizaje con Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación, o quizás con Lengua de Señas Chilena.

Álvaro: Y aquí entran las normativas chilenas, como el Decreto 170.

Paula: ¡Correcto! Para que Mari reciba los apoyos que necesita en la escuela, su diagnóstico debe estar respaldado por instrumentos estandarizados y validados en Chile, como el IDTEL o el TEPROSIF-R, que son las 'llaves' que abren los recursos del estado. El desafío es adaptar la ciencia global a la realidad y normativa local.

Álvaro: Entonces, la evaluación es un proceso continuo, no un evento único que ocurre en un día.

Paula: Esa es la conclusión más importante de todas. La evaluación es un proceso dinámico y constante de recolección de datos que nos guía antes, durante y después de la terapia. No es una foto, es una película. Y entender esa película es crucial para cualquier plan de intervención.

Álvaro: Increíble. Hemos pasado de pensar en la 'erre' a ver un universo de ciencia, empatía y trabajo detectivesco. Queda claro que evaluar es todo un arte. Ahora, una vez que tenemos ese diagnóstico, ¿cómo empieza la intervención? De eso hablaremos en el próximo tema.

Álvaro: Ok, entonces en el último segmento hablamos de la valoración fonoaudiológica, de todas las pruebas y evaluaciones. Pero una vez que tienes el diagnóstico... ¿qué hacemos? ¿Cuál es el siguiente paso?

Paula: Esa es la pregunta clave, Álvaro. Y la respuesta es mucho más profunda que solo “aplicar un tratamiento”. Aquí es donde separamos la técnica del propósito.

Álvaro: ¿A qué te refieres con separar la técnica del propósito? ¿No son lo mismo?

Paula: No exactamente. Una cosa es el dominio técnico, ¿sabes? Saber hacer una videofluoroscopia, evaluar el neurodesarrollo... esa es la especialización. Pero el componente ético, el *éthos*, es lo que le da sentido a todo.

Álvaro: El éthos… ¿como el objetivo final?

Paula: ¡Exacto! No buscamos solo un “éxito procedimental”, que el ejercicio salga bien. Buscamos el bienestar comunicativo de la persona, el bien común. El paciente y su necesidad de conectar con otros es el centro de todo.

Álvaro: O sea que el rol va más allá de la clínica. Suena… grande.

Paula: ¡Lo es! Aquí es donde vemos al fonoaudiólogo como un agente de transformación social. La comunicación no es solo pasar información, es la base de cómo nos relacionamos, de la intersubjetividad.

Álvaro: Wow. Me recuerda a mis clases de filosofía.

Paula: Pues no estás tan lejos. La Escuela de Frankfurt, por ejemplo, habla de la comunicación como una plataforma para la democracia y la solidaridad. Es pensar en grande.

Álvaro: Entonces, si es tan fundamental… ¿acceder a la comunicación es un derecho?

Paula: Totalmente. El acceso a una comunicación saludable no es un lujo médico. Es un derecho humano básico, fundamental para nuestra identidad social y participación.

Álvaro: Eso cambia toda la perspectiva. El trabajo fonoaudiológico se vuelve una intervención casi política.

Paula: Es que lo es. Está ligado a crear espacios de inclusión y a promover políticas públicas que apoyen la diversidad funcional. No es solo ayudar a una persona, es ayudar a construir una sociedad más justa.

Álvaro: Ok, esto es profundo. Entonces, ¿cómo se equilibra todo esto en la práctica diaria?

Paula: Piénsalo así, en tres niveles. El *Hacer*, que es el rigor diagnóstico, la evidencia clínica, las pruebas. Luego está el *Foco*, que siempre es el bienestar comunicativo, la calidad de vida, no solo la “recuperación”.

Álvaro: Y me falta uno…

Paula: El más importante: el *Ser*. Es la racionalidad reflexiva y crítica. Es cuestionarse éticamente, es actuar con seguridad en medio de la incertidumbre, siempre protegiendo la dignidad de la persona.

Álvaro: Entendido. No se trata solo de tener las herramientas, sino de saber por qué y para quién las usas.

Paula: Exactamente. La fonoaudiología no es una disciplina estática, está siempre en evolución. La verdadera maestría está en mantener viva la pregunta sobre quiénes somos frente a las necesidades del otro.

Álvaro: Una pregunta que seguro nos mantiene aprendiendo. Qué increíble. Y hablando de aprender, en el próximo segmento vamos a explorar otro ámbito fascinante…

Álvaro: Okay, Paula, entonces ya entendimos cómo se evalúa y se llega a un diagnóstico. Pero, ¿qué pasa después? ¿Cómo se pasa del papel a la acción en la fonoaudiología clínica?

Paula: Me encanta que preguntes eso, Álvaro. Porque ahí es donde empieza la verdadera magia. Y no es improvisación, es un plan muy bien pensado.

Álvaro: ¿Un plan? ¿Como una estrategia de batalla o algo así?

Paula: ¡Exacto! Piénsalo como el plan de vuelo de un piloto. Antes de despegar, necesitas saber de dónde partes, a dónde quieres llegar y cuál es la ruta. Es igual en terapia.

Álvaro: A ver, explícame esa analogía. Suena interesante.

Paula: Claro. Primero, establecemos la "línea de base". Ese es nuestro punto de partida. Es una foto súper detallada de las habilidades del paciente en ese momento.

Álvaro: O sea, ¿saber exactamente dónde está el avión antes de despegar?

Paula: Justo eso. Luego, definimos el objetivo. ¿A dónde queremos llegar? Ese es nuestro destino. Y debe ser algo que mejore el "bienestar comunicativo" de la persona, ya sea para hablar, tragar o escuchar.

Álvaro: Entiendo. Y supongo que el "proceso" es la ruta de vuelo, ¿no?

Paula: Precisamente. Son las actividades, las técnicas, las decisiones que tomamos en cada sesión para avanzar hacia ese objetivo. Es un camino que se ajusta constantemente.

Álvaro: Y para trazar esa ruta... ¿hay diferentes formas de ver el problema? Me refiero a distintos enfoques.

Paula: Qué buena pregunta. Sí, totalmente. Históricamente, teníamos dos grandes modelos, como dos pares de lentes distintos para ver al paciente.

Álvaro: ¿Cuáles eran?

Paula: Por un lado, estaba el enfoque individual, que incluye el modelo médico y el rehabilitador. Este se centra casi exclusivamente en la persona y en su "deficiencia". El problema está *dentro* del individuo y hay que "arreglarlo".

Álvaro: Suena un poco limitado, ¿no?

Paula: Lo era. Por eso surgió el otro lente: el enfoque social. Este dice: "Oye, un momento. El problema no está solo en la persona, sino en cómo la sociedad le pone barreras".

Álvaro: Ah, como un edificio sin rampa para alguien en silla de ruedas. La dificultad no es la silla, es la falta de rampa.

Paula: ¡Esa es la idea! Este enfoque promueve la rehabilitación basada en la comunidad y un modelo sociocultural, buscando cambiar el entorno para que sea más inclusivo.

Álvaro: Entonces, ¿hoy en día se usa uno u otro?

Paula: Aquí viene lo interesante. Hoy usamos un enfoque integrador, el que nos recomienda la propia Organización Mundial de la Salud. Se llama modelo biopsicosocial.

Álvaro: Bio-psico-social. Suena a que lo mezcla todo.

Paula: ¡Porque lo hace! Es el gran cambio de paradigma. Ya no vemos la discapacidad como una tragedia personal, sino como una interacción compleja.

Álvaro: ¿Interacción entre qué cosas?

Paula: Entre la condición de salud de la persona (lo "bio"), sus factores personales y emocionales (lo "psico") y su entorno y contexto (lo "social"). Todo está conectado.

Álvaro: Entonces, no se trata solo de rehabilitar la función, sino de ver a la persona completa en su mundo.

Paula: Exacto. Dejó de ser un modelo de "consecuencias de la enfermedad" para ser un modelo de "componentes de la salud". Es una visión mucho más completa y humana.

Álvaro: Okay, el modelo tiene sentido. Pero con tantas variables, ¿cómo deciden qué terapia es la mejor para cada persona? ¿Lo sacan de un sombrero mágico?

Paula: Ojalá fuera tan fácil. No, para nada. Nos basamos en algo fundamental: la Práctica Basada en Evidencia, o PBE.

Álvaro: ¿Evidencia? ¿Como en las series de detectives?

Paula: Algo así. La PBE tiene tres pilares. El primero es la mejor evidencia externa, o sea, lo que dice la investigación científica más actual.

Álvaro: La ciencia, okay.

Paula: El segundo es la evidencia interna. Esa es la experiencia clínica del propio fonoaudiólogo. Y el tercero, que es crucial, son las preferencias y valores del paciente y su familia. ¡Su opinión importa, y mucho!

Álvaro: Ah, entonces se combina la ciencia, la experiencia del profesional y lo que el paciente quiere. Eso es genial.

Paula: Lo es. Porque nos asegura que el plan de abordaje que diseñamos no es un capricho. Tiene un objetivo claro, contenidos bien elegidos y considera a la familia y el contexto real de la persona.

Álvaro: Wow, es todo un rompecabezas que hay que armar. Definitivamente no es solo hacer ejercicios de lenguaje.

Paula: Para nada. Es entender a la persona en su totalidad. Y ese entendimiento, Álvaro, es la base de cualquier intervención exitosa. Ahora, si te parece, podríamos ver cómo se aplica esto a trastornos específicos...

Álvaro: Y para nuestro último tema, he guardado uno que vi en internet y... de verdad que suena a locura. ¿Ponerse un diente de ajo en el oído?

Paula: ¡Ah, el famoso ajo! Sí, es un remedio casero muy popular. La creencia es que ayuda a eliminar el dolor de oído, las infecciones y, curiosamente, hasta los dolores de cabeza de forma rápida.

Álvaro: Espera, ¿dolores de cabeza? ¿Cómo funciona eso? Me imagino que al menos mantienes a los vampiros alejados de tus apuntes.

Paula: ¡Ese es un beneficio extra! La teoría es simple. Coges un diente de ajo limpio y lo colocas en la entrada del oído. Se supone que se ajusta perfectamente, casi como un tapón.

Álvaro: ¿Y ya está? ¿Lo dejas ahí y esperas a que la magia... o el ajo... haga efecto?

Paula: Exactamente. Lo dejas puesto hasta que sientes que el dolor o la molestia disminuye. Es una solución rápida y eficaz, según sus defensores.

Álvaro: Increíble. Bueno, con este remedio tan... aromático, cerramos nuestro episodio. Ha sido fascinante, Paula, como siempre.

Paula: El placer ha sido mío, Álvaro. Recordad siempre ser curiosos, pero también críticos con lo que leéis por ahí.

Álvaro: Ese es el mejor consejo. Gracias a todos por escuchar Studyfi Podcast. ¡Hasta la próxima!