A lo largo de la historia de México, diversos movimientos separatistas han marcado el destino de sus estados. Hemos conocido casos como la República del Río Grande, la República de Yucatán o la de Sonora, e incluso los exitosos movimientos de la República de California y la República de Tejas. Sin embargo, poco se conoce sobre los movimientos independentistas de Tabasco, un estado sureño famoso por el petróleo, las cabezas olmecas y Andrés Manuel López Obrador, que llegó a separarse del país en tres ocasiones. Adentrémonos en esta fascinante historia para comprender sus causas y desarrollo.
Tabasco y los Movimientos Separatistas Mexicanos: Una Introducción
Desde su independencia, México experimentó una constante pugna ideológica entre grupos antagónicos de poder. Estos conflictos internos, que llegaron a su punto álgido a partir de 1835 con el triunfo del centralismo encabezado por Antonio López de Santa Anna, provocaron movimientos separatistas en varias regiones. Entre ellas se cuentan Texas, Yucatán, Zacatecas, Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila y, por supuesto, Tabasco.
La Primera Separación de Tabasco (1841): La Revolución Federalista
En 1839, Tabasco fue escenario de la "Revolución Federalista". En este conflicto, los defensores de la república federal en el estado se enfrentaron a las fuerzas centralistas del gobernador. A pesar de los reveses iniciales, los federalistas consiguieron un importante apoyo:
- Tres buques tejanos.
- Soldados cubanos.
Las batallas se prolongaron hasta 1841, año en que el ejército federalista triunfó y se apoderó de Tabasco. Esta victoria molestó al entonces presidente centralista, Anastasio Bustamante, quien respondió con severas medidas:
- Ordenó el bloqueo de todos los puertos tabasqueños.
- Impuesto fuertes sanciones económicas al estado.
Indignado por estas represalias, Tabasco decretó su independencia de México por primera vez el 13 de febrero de 1841. Sin embargo, el proceso de separación quedó inconcluso debido a numerosos conflictos internos y enfrentamientos entre los mismos federalistas, que llevaron a nuevos líderes al poder.
Ese mismo año, una comisión de la recién formada República de Yucatán arribó a Tabasco para invitarlo a formar parte de su nueva nación, pero Tabasco rechazó la propuesta. A finales de 1841, el presidente Santa Anna ordenó eliminar todas las sanciones y reactivar los puertos tabasqueños, con la condición de que el estado se anexara nuevamente a México. Tabasco aceptó, pero a cambio exigió que la república abandonara el centralismo y se convirtiera en una federación. Ambos bandos accedieron, y Tabasco se reintegró a México en diciembre de 1842.
La Segunda Separación de Tabasco (1845): Descontento Federalista
Los años pasaron, pero la república federal prometida nunca se instauró, lo que generó un profundo descontento en Tabasco. En 1845, el estado regresó a las revueltas: el gobernador Víctor Jiménez fue expulsado y Tabasco se separó del país nuevamente. Esta segunda separación fue mucho más desorganizada que la primera, llegando incluso a tener varios líderes al mismo tiempo, quienes desconfiaban entre sí.
Como era de esperarse, los conflictos internos resurgieron. El gobernador expulsado, Víctor Jiménez, regresó sorpresivamente por el sur con el apoyo de tropas chiapanecas. Derrotó a sus rivales, se instaló en la capital y reintegró Tabasco al país el 9 de septiembre de 1845.
La Tercera Separación de Tabasco (1846): Guerra contra Estados Unidos
Meses después de la segunda reintegración de Tabasco, Estados Unidos declaró la guerra a México, y todos sus puertos fueron invadidos. El 21 de octubre de 1846, el ataque a Tabasco comenzó. Estados Unidos exigió la rendición de las fuerzas tabasqueñas, amenazando con bombardear la capital, San Juan Bautista, y eliminar a todos los soldados. Tabasco se negó valientemente.
Los estadounidenses iniciaron un salvaje bombardeo sobre la capital e intentaron tomarla en cinco ocasiones, pero fueron repelidos por las fuerzas de Tabasco. Los invasores incrementaron sus bombardeos e intentaron capturar la ciudad dos veces más, pero fueron completamente derrotados. Se vieron obligados a abandonar el estado y regresaron a Veracruz, dejando solo dos barcos sitiando los puertos de Tabasco.
Una vez expulsados los estadounidenses, y considerando inminente una segunda invasión, Tabasco urgió ayuda militar a la capital del país, prometiendo una defensa feroz. Sin embargo, el gobierno de México, próximo a ser invadido, se vio incapaz de prestar ayuda. Interpretando esto como una negativa, Tabasco, enfurecido, decretó el 9 de noviembre de 1846 su tercera separación del país. México, entonces, prometió ayudar a Tabasco tan pronto como le fuera posible, y este se reintegró al país de manera definitiva el 9 de diciembre de ese mismo año.
La Segunda Invasión Estadounidense y sus Consecuencias
El 13 de junio de 1847, los estadounidenses regresaron, esta vez mejor equipados. Apenas llegaron, bombardearon despiadadamente la totalidad de la capital tabasqueña. Los habitantes defendieron la ciudad heroica y valerosamente, pero finalmente, exhaustos, sin provisiones y sin armas, se vieron obligados a abandonar la ciudad. Adoptaron la guerra de guerrillas, que causó estragos en las tropas enemigas.
El 27 de julio de 1847, poco más de un mes después, la guerrilla triunfó. El ejército estadounidense, exasperado, decidió abandonar el estado, destruyendo y quemando todo a su paso. La capital quedó reducida a escombros y ruinas, e incluso sus bellas iglesias fueron destruidas.
Tarjetas
Toca para girar · Desliza para navegar
Legado y Contexto Histórico de los Movimientos de Tabasco
El estado volvería a ser invadido y destruido años después por tropas francesas. Aunque la Paz Porfiriana trajo estabilidad a Tabasco por un corto tiempo, el estallido de la Revolución Mexicana y conflictos internos como la Guerra Cristera desangraron al estado continuamente hasta 1935. El descubrimiento de enormes yacimientos petroleros a inicios de los setenta trajo consigo un enorme progreso, renovando completamente Tabasco, que hoy conserva el mismo espíritu de lucha y solidaridad que siempre lo ha caracterizado.
Líderes Clave en los Movimientos Independentistas de Tabasco
- Antonio López de Santa Anna: Presidente centralista que con sus políticas provocó los movimientos separatistas iniciales.
- Anastasio Bustamante: Presidente centralista que impuso sanciones económicas a Tabasco tras la primera separación.
- Víctor Jiménez: Gobernador de Tabasco expulsado durante la segunda separación, que regresó con apoyo de tropas chiapanecas para reintegrar el estado.
Preguntas Frecuentes sobre la Independencia de Tabasco
¿Cuántas veces se separó Tabasco de México y por qué?
Tabasco se separó de México un total de tres ocasiones. La primera fue en 1841 debido a las represalias del gobierno centralista tras la "Revolución Federalista". La segunda en 1845 por el incumplimiento de la promesa de una república federal. La tercera en 1846, motivada por la falta de apoyo del gobierno mexicano durante la invasión estadounidense.
¿Cuáles fueron las principales causas de los movimientos independentistas de Tabasco?
Las principales causas fueron la imposición del centralismo por parte del gobierno federal, el descontento ante el incumplimiento de las promesas de una república federal, las represalias económicas y bloqueos portuarios, y la percepción de abandono por parte del gobierno central ante amenazas externas como la invasión estadounidense.
¿Qué papel jugaron las invasiones extranjeras en la tercera separación de Tabasco?
La invasión estadounidense de 1846 fue el detonante de la tercera separación. La falta de apoyo militar de México ante el ataque a San Juan Bautista (hoy Villahermosa) llevó a Tabasco a sentirse abandonado y a decretar su independencia como una forma de protesta y para gestionar su propia defensa.
¿Cómo fue la reintegración de Tabasco a México después de cada separación?
Tras la primera separación (1841), Tabasco se reintegró en diciembre de 1842 bajo la condición de que México adoptara el federalismo. La segunda separación (1845) terminó con la reinstalación del gobernador Víctor Jiménez. La tercera y última separación (1846) fue de muy corta duración, reintegrándose en diciembre de 1846 tras una promesa de ayuda de México.