La globalización, la diferenciación social y la reciprocidad Toba son conceptos clave para entender las complejidades del sistema económico mundial y sus efectos en comunidades locales. Este artículo profundiza en la evolución del capitalismo global y examina cómo estas dinámicas impactan en la estructura socioeconómica de los Toba del oeste de Formosa, analizando sus relaciones de producción, la aparición de desigualdades y la persistencia de la reciprocidad generalizada. Comprender este análisis te ayudará a contextualizar los desafíos y adaptaciones de las sociedades indígenas frente a las fuerzas económicas globales.
Globalización: Un Proceso Inexorable y sus Orígenes
El término "globalización" emergió en la década de 1980 en las Escuelas de Administración de Empresas de EE.UU. Inicialmente, se refería al papel activo de las Empresas Transnacionales (ETNs) en la conformación del capital triádico (EE.UU., UE y Japón), que impulsó la internacionalización económica. Posteriormente, fue promovido por consultores de negocios y organismos internacionales como el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la OCDE, hasta su vulgarización.
Según sus promotores, la globalización es un proceso ineludible que interconecta todas las economías mundiales mediante la apertura de mercados, eliminando barreras estatales al capital transnacional. En este escenario, las ETNs se vuelven actores principales, a quienes se les facilitan las condiciones para su "libre" crecimiento, prometiendo crecimiento económico y bonanza general, reviviendo la idea de la "mano invisible" de Adam Smith.
Mundialización: Las Implicaciones Más Allá de lo Económico
Sin embargo, la globalización tiene complejas implicaciones globales más allá de lo económico, afectando los órdenes social, político, cultural e incluso individual. Este conjunto de procesos es lo que se denomina "mundialización".
La mundialización no es una "nueva época" de la Humanidad, sino una fase del sistema capitalista, específicamente su forma monopolista transnacional. Representa la culminación de un proceso iniciado alrededor del siglo XV-XVI con la expansión europea, que ha significado la hegemonía de las relaciones capitalistas de producción en todo el mundo, suplantando o supeditando otras formas precapitalistas y no capitalistas.
Esta fase actual implica la consolidación del Capitalismo como un sistema socioeconómico y civilizatorio imperante a escala planetaria, formando un único Sistema Mundial. Este sistema se caracteriza por una clara distinción entre centros rectores y periferias dependientes, generando dicotomías sociales, políticas y culturales.
Globalización Económica vs. Mundialización
El proceso de mundialización actual se acompaña de una dinámica de globalización económica. Esto significa que la economía capitalista tiene la capacidad de funcionar como una unidad en tiempo real a escala planetaria, gracias a las tecnologías de la información y comunicación.
Como Sistema Mundial, el capitalismo, a pesar de la competencia entre capitales, crea un único espacio planetario de producción y distribución. Este fenómeno es único en la historia, transformando las relaciones de todas las culturas con sus hábitats, modificando formas económicas, tecnológicas y los medios físicos, así como las dotaciones culturales. La dependencia o falta de autonomía económica ha transfigurado racionalidades culturales y limitado la reproducción cultural de diversas sociedades.
Es crucial conocer la génesis de la mundialización, ya que en gran medida es resultado de decisiones conscientes de grupos dominantes a escala global.
Fases del Capitalismo Pre-Monopolista Transnacional
Para comprender la globalización actual, es importante revisar las fases previas del capitalismo:
- Capitalismo de libre competencia: Se caracteriza por la mercantilización extendida de los medios de producción, bienes, servicios y la fuerza de trabajo. Hay una competencia generalizada por la acumulación de capital, colonización capitalista del planeta y la formación de los Estados modernos.
- Transición o metamorfosis: Se divide en dos fases:
- Primera fase: Concentración de capital y fusión de grandes capitales industriales y bancarios, formando los primeros monopolios que buscan poder dentro de los Estados.
- Segunda fase: Las oligarquías financieras niegan la "libre" competencia a nivel estatal, pero sin fusionarse aún con el Estado.
- Capitalismo monopolista de Estado (CME):
- Primera fase (segunda mitad siglo XIX, primera mitad siglo XX): El Estado garantiza la reproducción ampliada del capital a escala nacional y la expansión exterior de los monopolios. Se convierte en regulador social, potencia financiera y de intervención económica. Esta es la fase imperialista, con exportación de capitales y lucha entre monopolios estatales por la hegemonía mundial, llevando al desarrollo de nacionalismos agresivos como el fascismo.
- Segunda fase (Postguerra Mundial a 1973): Fase expansiva Keynesiana, mayor equilibrio de clases y formación del Estado Social en las sociedades centrales.
La Transición al Capitalismo Monopolista Transnacional (CMT)
Para recuperar sus tasas de ganancia y frente a una creciente competencia, las grandes empresas capitalistas decidieron operar a escala mundial, rompiendo barreras nacionales saturadas. Sus estrategias de expansión incluyeron:
- Transferencia de actividades: Completar la producción integrada fuera del espacio nacional propio.
- Ubicación de equipos y ventas en el extranjero: Aunque la exportación aún se realice desde la base nacional.
- Autonomía respecto al origen nacional: Todas las actividades de la cadena productiva (I+D, ingeniería, finanzas) se transfieren a mercados clave o bloques comerciales.
- ETNs "internas" a otros mercados: Compiten con ventaja frente a firmas locales.
- Integración en un mercado global: Capacidad para dirigir I+D, financiar capital y contratar personal a nivel mundial.
- Actores clave del escenario económico global: Los Estados deben adaptarse a este proceso "inexorable".
- Emergencia de mercados regionales: Tendencia a la formación de Estados-región, con pérdida de soberanía e independencia política de los Estados-nación (excepto los más poderosos). La regulación económica interna y la atención social de los Estados se ven como "obstáculos".
- Transición a economías de base regional: Los Estados-región no necesitan soberanía política; la pugna es por atraer ETNs.
Esta pugna intercapitalista dio lugar a mercados regionales (Mercosur, ALCA, ASEAN, UE), que más que "unificación", representan una regionalización económica sin integración social, política o cultural (con la posible excepción parcial de la UE). Esto genera una profundización de la internacionalización financiera, productiva y comercial, con una concentración de flujos monetarios y de inversión externa directa (IED) en la Tríada. Las ETNs reducen su número por absorción o fusión, pero siguen conectadas a los Estados-nación poderosos de donde surgieron, exacerbando la competencia. Nos encontramos en pleno Capitalismo Monopolista Transnacional (CMT).
La Deuda Externa: Un Mecanismo de Extracción Global
En la década de 1970, la deuda externa se convirtió en una "bomba de relojería". En 1973, la cohesión de los países exportadores de petróleo disparó los precios, generando enormes sumas de "petrodólares" que fueron reinvertidos en la banca occidental. Ante la sobreproducción y la falta de inversiones productivas rentables, estos fondos se prestaron a países periféricos, disparando su deuda (de 86 a 400 mil millones de dólares entre 1971 y 1980).
A finales de los 70, la banca privada y los países acreedores comenzaron a reclamar la deuda o a subir los intereses a niveles impagables (especialmente tras la decisión de EE.UU. de subir los tipos de interés en 1980). En 1982, México, Brasil, Ecuador, Venezuela y Perú se declararon en suspensión de pagos, iniciando la crisis de la deuda.
Los Programas de Ajuste Estructural (PAE) del FMI y el BM
Con la crisis de la deuda, el FMI y el Banco Mundial (BM) recuperaron su papel preponderante como garantes del cobro de la deuda externa. A principios de los 80, estas instituciones, controladas por EE.UU., lanzaron los Programas de Ajuste Estructural (PAE) para garantizar el pago de la deuda de los países periféricos. Los PAE imponían medidas como:
- Devaluación de monedas: Reorientar economías hacia la exportación, descuidando el mercado interno.
- Desregulación económica: Eliminar "rigideces" como el salario mínimo, control de precios, subvenciones agrícolas, seguridad social. Reducción drástica de gastos en educación, sanidad, vivienda.
- Privatización de empresas estatales y recursos colectivos: Pasan a manos de ETNs del Norte, y el dinero se usa para pagar intereses de la deuda.
Las consecuencias fueron una drástica pérdida de poder adquisitivo, aumento del paro, informalización económica, abandono de la seguridad alimentaria en favor de la exportación de productos "exóticos" para pagar la deuda, hundimiento del mercado interno, falta de recursos estatales para protección social, pérdida de recursos productivos y naturales, desequilibrios fiscales y déficits comerciales. El Sur se convirtió en exportador neto de capital al Norte. Entre 1992 y 1995, el Tercer Mundo transfirió 1.5 billones de dólares al Primero.
Esta planificación se formalizó con la creación del Servicio de Ajuste Estructural (SAE) en 1986, el Servicio de Refuerzo del Ajuste Estructural (SRAE) en 1987, y el Servicio para la Transformación Sistémica (STS) en 1993, evidenciando el poder del Capital para decidir los destinos de la Humanidad. Los países del Sur se vieron "condicionados" o "tutelados", su supervivencia dependía de aceptar las normas del FMI y BM, lo que implicaba una ingerencia económica, social, cultural, política, ideológica y militar por parte de los países prestadores.
La "Autocolonización" en la Mundialización
La "globocolonización" (colonización de todo el planeta) y la continua competencia capitalista llevaron a la "autocolonización", una pugna por la "reconquista" de los propios territorios y poblaciones en las sociedades centrales. Esto se manifestó en:
- Flexibilidad laboral: Eliminación o reducción de protecciones laborales (despidos, seguro de desempleo, convenios colectivos, jornada laboral) conquistadas por luchas obreras. Se impone la inflexibilidad de las exigencias patronales.
- Regresión fiscal y reducción de prestaciones sociales: En empleo, salud, educación, etc.
- Privatizaciones: Para reducir costos de la fuerza de trabajo y gastos sociales del Estado, buscando la "competitividad" a favor de las ETNs e incrementando la tasa de explotación de las propias poblaciones.
La modernización de la economía se entiende como la reducción drástica de estas "rigideces". La competitividad de un país se asocia al éxito en "modernizar" la economía, eliminando costos salariales y deteriorando las condiciones de vida de los trabajadores. El déficit cero busca reducir los gastos del Estado en cuestiones sociales. Combatir el desempleo se traduce en flexibilizar los mercados de trabajo, aunque esto no siempre ha estimulado la contratación, sino que a menudo ha precarizado el empleo.
Financiarización de la Economía y sus Consecuencias
La desregulación de los mercados, aunque con proteccionismo en los países centrales, alcanzó ámbito mundial. La intensificación de la competencia y el estancamiento económico han empeorado las condiciones de empleo globalmente. Las tasas de desempleo aumentaron en la OCDE desde 1973.
Esto genera un ciclo vicioso: la demanda se contrae por la pérdida de poder adquisitivo, causando sobreproducción. El Capital deja de hacer inversiones productivas, ralentizando o frenando el crecimiento económico. Esto refuerza la huida del Capital hacia la especulación financiera, es decir, la financiarización de la economía.
El dinero se convierte en un fin en sí mismo, desvinculado de la producción y la riqueza real, aumentando los riesgos de disfunciones bursátiles y crisis sistémicas (México 1994, Sudeste Asiático 1997, Argentina 2000).
- Fin del sistema de Bretton Woods (1971): EE.UU. puso fin a los tipos de cambio fijos y la convertibilidad del dólar en oro, abriendo las monedas a la especulación financiera.
- Abolición de controles monetarios internacionales (1974): Mayor "libertad" para las inversiones especulativas, generando el monetarismo económico.
- Creación de paraísos fiscales (años 70): Extensiones geográficas de los centros financieros de la Tríada.
- Desarrollo de "productos derivados financieros": Especulaciones sobre divisas y valores, con nuevos agentes como compañías de seguros, fondos de pensiones y fondos de inversión que canalizan ahorros de millones de familias.
La inversión productiva ha disminuido y la fuerza de trabajo se ha precarizado y descualificado, reduciendo la productividad. La competencia tecnológica hace que sea más difícil amortizar inversiones, disminuyendo el crecimiento de la productividad del Capital. Los PIB de potencias como EE.UU., Japón y Alemania han entrado en recesión en diferentes momentos.
Limitación de la Movilidad de la Fuerza de Trabajo
Las barreras a la movilidad de la fuerza de trabajo son estrictas, con aperturas parciales y temporales según las necesidades de mano de obra de las sociedades centrales. Estas aperturas buscan:
- Empleos de complementariedad: Aquellos rechazados por la población local (trabajo agrícola estacional, no cualificado), sometiendo a los inmigrantes a condiciones de vida y laborales duras y guetización.
- Empleos de competencia: En escalones bajos o en puestos cualificados para cubrir la falta de profesionales locales o reducir costos (salarios más bajos).
La permisividad de la inmigración ilegalizada busca aumentar la explotación de esta fuerza de trabajo, disminuyendo el poder de negociación de la población local y generando conflictos internos.
Una Cultura Material Capitalista Homogeneizada
La mundialización ha transformado la relación entre necesidad, demanda, producción y consumo. El capitalismo ha pasado de satisfacer necesidades objetivas a crear necesidades y demanda. Se busca una configuración universal de la demanda con "productos ómnibus" de consumo general, junto con la acaparación de productos básicos (incluidos los alimenticios transgénicos).
Los ciclos y formas de producción, circulación, distribución y consumo se homogeneizan globalmente, creando una cultura material capitalista común que trastoca necesidades, subjetividades e identidades. Esta cultura interactúa con las herencias culturales de cada sociedad, generando diversas respuestas, incluidas identidades de resistencia u oposición a la mundialización capitalista.
Relativizando la "Auténtica Mundialización"
Más que una "mundialización" total, se observa una integración por bloques económicos, incluso con un descenso de la integración mundial en ciertos aspectos:
- Movilidad del capital: No fluye libremente, se dirige a la Tríada y bloques regionales estables.
- Barreras comerciales: Más barreras para mercancías, retroceso o ralentización del comercio mundial, reestructuración con crecimiento de servicios y pérdida de importancia de materias primas.
- Concentración del comercio mundial: Principalmente intrarregional, con la Tríada concentrando casi el 70% de exportaciones e importaciones. Las ETNs representan dos terceras partes del comercio, con un auge del comercio intraempresarial.
- Disminución de inversiones productivas y concentración de IED: La IED se concentra en los países de la Tríada.
- Aumento del proteccionismo de países centrales: Imposición de apertura total a los periféricos, usando barreras no tarifarias (cuotas, "cláusulas sociales" y "ecológicas", controles de calidad, derechos de propiedad intelectual y patentes) para boicotear productos del Sur y extraer royalties.
- Relativa globalización financiera: Concentrada en centros financieros centrales y limitada a ciertos ítems.
- Restricción drástica de la movilidad de la fuerza de trabajo: Controles migratorios sin precedentes, precisamente cuando las oportunidades de vida en gran parte del planeta son limitadas. La proletarización de la población mundial obliga a buscar la subsistencia en economías marginales o a emigrar.
Los Toba del Oeste de Formosa: Diferenciación Social y Reciprocidad
Los Toba del oeste formoseño se han insertado en la dinámica capitalista como mano de obra estacional en cosechas. Tras la mecanización de ingenios azucareros en los 60, trabajaron en plantaciones de porotos y algodón. La Iglesia Anglicana tuvo una fuerte presencia hasta los 80. A partir de 1983, con el gobierno constitucional y el descubrimiento de petróleo, hubo un aumento de empleos públicos (agentes sanitarios, parteras, auxiliares docentes, concejales, empleados administrativos y manuales) en las comunidades.
Actualmente, la subsistencia Toba se basa en pesca, recolección, caza y agricultura (aportando un 65% de alimentos). Sin embargo, la necesidad de acceder al mercado (ropa, instrumentos, alimentos envasados) supedita su economía a la demanda del capital, sometiéndolos a explotación en la venta de fuerza de trabajo y productos.
La venta estacional de fuerza de trabajo se concentra en la cosecha de algodón (febrero-junio) y porotos (junio-julio), con migraciones de 150-200 personas. La venta de productos incluye sandía, zapallo, melón, anco, maíz (a criollos y comerciantes de Ingeniero Juárez), cueros de iguana y artesanías (a compradores del ICA).
Presiones y Conflictos en la Comunidad Toba
La explotación, sumada al menor rendimiento de caza y recolección por degradación ambiental, conduce a una situación material precaria. La difusión de empleos públicos ha creado un significativo clivaje: las unidades domésticas con empleo tienen una dinámica económica y un nivel de vida diferenciados, generando fuertes presiones distribucionistas y numerosos conflictos. Analicemos las relaciones sociales detrás de estas presiones y conflictos:
- Consolidación de grupos domésticos: La sedentarización por la misionalización, el incentivo anglicano a la familia nuclear/extensa y la mercantilización de actividades productivas han fortalecido a las familias extensas como grupos domésticos, con mayor autonomía productiva. La transformación del río Pilcomayo en un bañado en 1976 eliminó las pescas colectivas, debilitando la cooperación sistemática entre familias.
- Mercantilización: La caza comercial, el artesanado y la agricultura dirigidos al mercado incentivaron la individualización en la comercialización. Sin embargo, las restricciones geográficas para la agricultura, la falta de vías de comunicación y el asalaramiento han limitado el desarrollo de la producción mercantil, impidiendo una diferenciación significativa y permitiendo la continuidad del usufructo comunal de la tierra y la distribución reciprocitaria.
- Reciprocidad generalizada: A pesar de que la producción mercantil no ha generado una diferenciación estricta, sí ha agudizado la contradicción entre el interés particular del grupo doméstico y el colectivo de las relaciones de producción, recontextualizando la reciprocidad generalizada.
Reciprocidad Generalizada en Cazadores-Recolectores
En los grupos cazadores-recolectores, las relaciones de producción se basan en el acceso colectivo a la tierra y recursos naturales, propiedad individual de instrumentos (compartidos en caso de necesidad) y distribución del producto mediante reciprocidad generalizada. Esto garantiza una apropiación predominantemente igualitaria, aunque no excluye dominación por género o edad.
La reciprocidad generalizada implica la distribución de alimentos, generalmente a todos los miembros del grupo de residencia (banda seminómada o comunidad sedentaria), con una expectativa de devolución indefinida.
Tradicionalmente, la reciprocidad se ha explicado como una adaptación a las variaciones de productividad en caza, pesca y recolección. Sin embargo, esta explicación es insuficiente, ya que adolece de un utilitarismo que relativiza el papel de las relaciones sociales. La reciprocidad generalizada, además de optimizar la reproducción, expresa valores sociales que trascienden la utilidad práctica. El "compartir" es un valor socialmente sancionado, no solo un acto pragmático o altruista.
El Elemento Coercitivo de la Reciprocidad
El valor social de la reciprocidad surge de las relaciones de producción comunitarias. Se expresa positivamente mediante distribución voluntaria y negativamente a través de una ideología de control sobre actitudes que la amenacen. La reciprocidad generalizada tiene un elemento coercitivo significativo, resultado de la presión social para mantener la apropiación igualitaria.
Un cazador exitoso comparte no solo por pragmatismo, sino por la fuerte presión social y el prestigio asociado a la generosidad. Las sanciones para quienes se niegan a compartir van desde la condena pública y la brujería hasta la expulsión del grupo.
Cuando la distribución igualitaria se ve amenazada por la diferenciación social, surgen conflictos y fuertes presiones redistributivas. En la producción mercantil, la reciprocidad puede drenar recursos de una unidad doméstica, limitando su acumulación y diferenciación. En el empleo público, el drenaje de recursos puede obligar a la unidad doméstica a mantener actividades productivas y no depender únicamente del salario.
Estos mecanismos niveladores no son armoniosos, sino que están atravesados por conflictos que reflejan la contradicción entre intereses comunales y los de los grupos domésticos en proceso de diferenciación. Esta contradicción socava la efectividad de la reciprocidad cuando la diferenciación es incentivada por condiciones regionales. Si la producción mercantil o la inserción estatal tienen fuertes incentivos, el interés del grupo doméstico puede primar sobre las sanciones sociales.
Este proceso de aumento de presiones sociales altera la configuración de la reciprocidad generalizada, reformulándola y otorgándole nuevos significados a los ojos de los actores sociales.
Empleo Público y Diferenciación entre los Toba
Aunque algunos Toba trabajaban como agentes sanitarios y auxiliares docentes desde los 60, la gran irrupción del empleo público ocurrió a partir de 1980, especialmente con el gobierno constitucional en 1983. Se capacitaron parteras, agentes sanitarios y auxiliares docentes. El Instituto de Comunidades Aborígenes de Formosa (ICA), creado en 1984, contrató a delegados y empleados administrativos y manuales.
La principal fuente de empleo fue la municipalidad del poblado, en cargos jerárquicos (concejales, secretarios) y manuales (fabricación de ladrillos, construcción, reparaciones). Los empleados manuales incluyen de planta permanente, "jornaleros" (contratados) y "changarines" ("en negro", precarios e inestables).
La gravitación numérica del empleo municipal depende de períodos electorales, pero la mayoría son trabajadores manuales a tiempo parcial con salarios bajos. El proceso incipiente de diferenciación involucra a empleados no manuales calificados (concejales, agentes sanitarios, parteras, auxiliares docentes, delegados y administrativos del ICA). Estos empleados, aunque no se integran plenamente a la pequeña burguesía dependiente del Estado, reciben ingresos que los sitúan en una posición material privilegiada respecto a los manuales y al conjunto de los Toba.
Impacto del Empleo en los Ingresos y Modalidades Económicas
La distribución desigual de ingresos es clara: los grupos domésticos con empleo calificado tienen ingresos monetarios significativamente mayores. Por ejemplo, en diciembre de 1991, la media de ingresos en comunidades A y B para grupos con empleo calificado era de 1075 $ y 767 $ respectivamente, mientras que para los grupos sin empleo era de 158 $ y 264 $.
Fuentes de Ingresos (Diciembre 1991):
- Grupos con empleo calificado: Principalmente empleo público (97% en A, 91% en B).
- Grupos sin empleo: Diversas fuentes como venta de productos (41% en A, 27% en B), pensiones (21% en A, 8% en B) y empleo estacional (14% en A, 57% en B).
Estas diferencias, aunque no han disuelto completamente las actividades productivas domésticas, sí han creado un clivaje significativo. La "presión de los más pobres" se manifiesta en la expectativa de que los empleados distribuyan alimentos y recursos, limitando su capacidad de ahorro y acumulación. Los Toba sin empleo dependen en parte de esta distribución para cubrir sus necesidades básicas frente a la explotación del capital agrario y comercial.
Interpretaciones de la Reciprocidad y el Conflicto
La interpretación de este fenómeno varía según la posición social:
- Líderes políticos con cargos (concejales, delegados ICA): Hacen una apología del drenaje de recursos, reivindicando la "costumbre de convidar" y señalando que su generosidad los mantiene "tan pobres como los demás Toba", aunque no sea la percepción general.
- Empleados sin liderazgo público: Inicialmente reivindican el compartir, pero luego se quejan de tener que distribuir a los demás. Algunos llegan a cuestionar la costumbre, argumentando que "hace años que trabajo y todavía no tengo nada, porque le tengo que dar a todos los que me piden". Estas quejas rara vez se expresan en público.
- Quienes se sienten excluidos: Manifiestan su descontento a través de una constante vigilancia sobre la generosidad de los empleados, la envidia por su situación y, más notoriamente, mediante acusaciones de brujería. Las enfermedades de empleados o sus parientes son interpretadas como resultado de la "mezquindad" denunciada por shamanes o hechiceras. Este temor a la brujería obliga a los empleados a ser especialmente cuidadosos y generosos con los piogonak (shamanes) y konanagae (hechiceras).
Estos conflictos pueden llevar a que empleados bajo fuerte presión y temor a la brujería pidan traslados y abandonen la comunidad para instalarse en otra o en el barrio toba de Ingeniero Juárez. Allí, el grupo doméstico podría dejar de ser una unidad de producción y se integraría más plenamente en la fracción de la nueva pequeña burguesía dependiente del Estado.
Conclusión: La Reciprocidad en un Contexto Cambiante
Actualmente, no existe una diferenciación social estricta en las comunidades Toba rurales. Solo en el barrio toba de Ingeniero Juárez se observa un abandono de las actividades productivas domésticas por parte de las unidades familiares con empleo calificado, integrándose en la nueva pequeña burguesía dependiente del Estado, aunque mediado por la pertenencia étnica.
En las comunidades rurales, la reciprocidad generalizada es el principal mecanismo de control ejercido por los Toba más pobres sobre la diferenciación. Los empleados calificados distribuyen gran parte de sus sueldos en forma de alimentos envasados, lo que les obliga a continuar con actividades de subsistencia y limita su acumulación. Esta distribución también protege a los Toba más precarios de la sobreexplotación del capital.
La presión sobre la diferenciación ha agudizado el carácter coercitivo y político de la reciprocidad, convirtiéndola en un mecanismo de control de los Toba de menores recursos sobre los de mejor situación económica. Esto ha generado interpretaciones contrapuestas:
- Empleados calificados: Cuestionan en voz baja la presión y postulan modalidades más equilibradas de reciprocidad.
- Toba sin empleo: Toman el compartir como bandera de su identidad étnica y social, enfatizando el carácter indefinido de la contraprestación y el derecho a coaccionar a quienes más tienen.
Las posibilidades de persistencia de la reciprocidad, aunque reformulada, están ligadas a su gravitación en las relaciones sociales Toba y a condiciones regionales. La individualización por incentivos sobre la producción mercantil ha mermado la reciprocidad en otros grupos del Gran Chaco. Sin embargo, las limitaciones del "ajuste" sobre los organismos provinciales restringen la difusión del empleo público, contribuyendo a que las relaciones reciprocas no se desarticulen radicalmente. La reciprocidad Toba es una continuidad con contenidos y significados reformulados, reflejando las contradicciones de su inserción en el capitalismo.
La principal vía de diferenciación efectiva a mediano plazo probablemente será el desplazamiento al barrio toba de Ingeniero Juárez para quienes buscan reducir la presión distributiva. La inversión en pequeño comercio es una posibilidad lejana debido a la limitada capacidad de ahorro y al principio de "no vender a un paisano", lo que sugiere que cualquier intento comercial de un toba debería ocurrir en un contexto de mayor interacción con criollos y menor presión distributiva, como Ingeniero Juárez.
Preguntas Frecuentes sobre Globalización, Diferenciación Social y Reciprocidad Toba
¿Qué es la globalización y cómo difiere de la mundialización en el contexto de este estudio?
La globalización es el funcionamiento simultáneo en tiempo real de la economía capitalista a escala planetaria, facilitado por las tecnologías de la información. La mundialización, en cambio, abarca el conjunto de implicaciones sociales, culturales y políticas que acompañan a esta globalización económica, extendiéndose más allá de la esfera puramente financiera y productiva. Mientras la globalización es un proceso económico, la mundialización describe sus repercusiones multifacéticas en las sociedades.
¿Cómo ha impactado el empleo público en la diferenciación social de los Toba de Formosa?
La difusión de empleos públicos a partir de la década de 1980 ha introducido un "clivaje" significativo en las comunidades Toba. Las unidades domésticas con empleo, especialmente las de carácter no manual y mejor remuneradas (concejales, agentes sanitarios, etc.), han logrado un nivel de vida y una dinámica económica diferenciados del resto. Esto ha generado fuertes presiones distribucionistas y conflictos, ya que la riqueza asociada a estos empleos es percibida como una amenaza al igualitarismo comunitario.
¿Qué papel juega la reciprocidad generalizada en la contención de la diferenciación social entre los Toba?
La reciprocidad generalizada es el principal mecanismo por el cual los Toba de menores recursos intentan inhibir la diferenciación social. A través de la demanda de que los empleados públicos distribuyan alimentos y otros bienes, la comunidad ejerce una presión que drena gran parte de los sueldos. Esto limita la capacidad de acumulación de los empleados y, a la vez, obliga a las unidades domésticas con empleo a continuar con actividades de subsistencia, manteniendo su inserción en la dinámica económica comunitaria. También proporciona un resguardo para los más pobres contra la sobreexplotación.
¿Cómo ha evolucionado el significado de la reciprocidad generalizada para los Toba en este nuevo contexto?
La reciprocidad generalizada ha adquirido nuevos contenidos y significados. Para los Toba sin empleo, el acto de compartir se ha convertido en una bandera identificadora de su condición étnica y social, enfatizando el derecho a coaccionar a quienes más tienen. Para los empleados, especialmente aquellos sin un liderazgo público que defender, la reciprocidad se ha vuelto una fuente de conflicto y cuestionamiento en privado, quienes postulan modalidades más equilibradas. Este proceso ha agudizado el carácter coercitivo y político de la reciprocidad, reflejando las contradicciones de su inserción en el capitalismo.