Enfermedades Profesionales por Agentes Físicos y Químicos

Explora las Enfermedades Profesionales por Agentes Físicos y Químicos. Conceptos, causas, efectos y normativa argentina para estudiantes. ¡Comprende y previene!

Las Enfermedades Profesionales por Agentes Físicos y Químicos representan un desafío significativo en la salud ocupacional, afectando a trabajadores expuestos a diversos factores de riesgo en su entorno laboral. Este artículo, diseñado como una guía de estudio integral, explorará los conceptos fundamentales, los agentes causales específicos, sus efectos en el organismo y la normativa argentina aplicable, ofreciendo un resumen claro y conciso para estudiantes y profesionales. Comprender estas patologías es esencial para la prevención y el manejo adecuado en el ámbito de la medicina del trabajo.

¿Qué son las Enfermedades Profesionales por Agentes Físicos y Químicos?

Una enfermedad profesional es el deterioro lento y progresivo de la salud del trabajador, producido por una exposición crónica a factores de riesgo inherentes al ambiente o la organización del trabajo. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) las define como toda enfermedad contraída por la exposición a factores de riesgo que resultan de la actividad laboral. Este deterioro puede llevar a una incapacidad o, en casos graves, a la muerte.

Para que una enfermedad sea considerada profesional en Argentina, según el Decreto 658/96, deben cumplirse cuatro elementos básicos: la existencia de un agente causal (físico o químico), la exposición a dicho agente a lo largo del tiempo, la enfermedad (el daño o efecto en la salud) y una relación de causalidad probada entre el agente y la enfermedad.

Agentes Físicos que Causan Enfermedades Profesionales: Impacto y Prevención

Los agentes físicos son factores ambientales que, al interactuar con el cuerpo humano, pueden generar riesgos para la salud. A continuación, se detallan los más relevantes.

Enfermedades Profesionales por Exposición a Ruido

El ruido es un conjunto de sonidos no armónicos que producen una sensación desagradable en el oído. Para la física, sonido y ruido son lo mismo; la diferencia radica en la percepción subjetiva del ser humano. Se propaga a través de un medio y su intensidad se mide en decibelios (dB), siendo los decibelios A (dBA) la medida relevante para valorar el riesgo en el trabajo, ya que filtran frecuencias menos dañinas.

Efectos del Ruido en el Organismo:

  • Hipoacusia perceptiva: Pérdida gradual y progresiva de la capacidad auditiva, que puede pasar inadvertida hasta ser incapacitante.
  • Acúfenos o Tinnitus: Sensación de zumbido constante en los oídos.
  • Interferencia: Dificultad en la comunicación y en la percepción de señales de alarma.
  • Alteraciones extra-auditivas: Incluyen molestias, estrés y bajo rendimiento laboral.

El grado de deterioro auditivo depende del nivel y la duración de la exposición, así como de la sensibilidad individual. No existe tratamiento médico para el deterioro auditivo laboral, solo la prevención es efectiva. La legislación argentina, como el Decreto Reglamentario 351/79 (Ley 19.587 HyS T), establece límites de exposición: 90 dBA como máximo tolerado para 8 horas de exposición diaria, y prohibiendo la exposición sin protección individual por encima de 115 dB(A) o el trabajo en niveles mayores de 135 dB(A) incluso con protección.

Actividades Laborales de Riesgo por Ruido:

La exposición a ruido que puede causar hipoacusia perceptiva se da en diversas industrias, incluyendo:

  • Metalúrgica (percusión, abrasión, perforación).
  • Uso de herramientas neumáticas (martillos, taladros).
  • Maquinaria textil de hilados y tejidos.
  • Trabajos con motores de aviación, reactores y turbinas.
  • Empleo y destrucción de municiones y explosivos.
  • Molienda de piedras y minerales.
  • Corta de árboles con sierras mecánicas.
  • Maquinaria de transformación de la madera.
  • Manejo de maquinaria pesada (transporte, minería, obras públicas, tractores).
  • Molienda de caucho, plástico e inyección para moldeo.
  • Trabajo en imprenta rotativa.
  • Uso de vibradores para concreto.
  • Instalación y prueba de equipos de amplificación de sonido.
  • Recolección de basura doméstica.
  • Todo trabajo que implique exposición a una intensidad de presión sonora superior a 85 dBA continuo equivalente.

Vibraciones en el Entorno Laboral: Clasificación y Efectos

Las vibraciones son movimientos oscilatorios que se transmiten a las personas por contacto directo o indirecto. Su gravedad depende de la frecuencia, intensidad y duración de la exposición. Se clasifican en periódicas, aleatorias y transitorias (choques).

Efectos Perjudiciales de las Vibraciones según la Frecuencia:

  • Muy baja frecuencia (< 1 Hz): Presentes en transportes (aviones, trenes, barcos, coches). Estimulan el laberinto del oído, provocan mareos y vómitos (mal de los transportes), y trastornos en el Sistema Nervioso Central.
  • Baja frecuencia (1 a 20 Hz): Asociadas a vehículos de transporte, maquinaria agrícola y de obras públicas. Causan lumbalgias, lumbociáticas, hernias discales (ej. hernia de disco), pinzamientos, agravan lesiones raquídeas y pueden generar trastornos de la visión por resonancia y síntomas neurológicos (variación del ritmo cerebral, dificultad del equilibrio).
  • Alta frecuencia (20 a 1000 Hz): Originadas por herramientas manuales (moledoras, pulidoras, motosierras, martillos). Pueden producir trastornos osteomusculares (artrosis del codo), lesiones de muñeca (neurosis aséptica de semilunar o enfermedad de Kiembock) y alteraciones angioneuróticas como el Fenómeno de Raynaud (dedos blancos, azules y rojos por falta/restablecimiento de circulación). También se asocia con un aumento de enfermedades estomacales.

Efectos de las Vibraciones según la Zona Afectada:

  • Local: Cuando una zona específica del cuerpo está en contacto directo (ej. martillo neumático). Produce trastornos vasculares, osteo-articulares, neurológicos y musculares en la mano-brazo, que pueden extenderse.
  • Global: Cuando todo el organismo está expuesto (ej. conductores de vehículos). Puede causar dolor lumbar, hernia discal, problemas digestivos, urinarios, prostatitis, dificultades de equilibrio, cefaleas e insomnio.

El Decreto 658/96 reconoce la hipoacusia perceptiva y las artropatías del codo y muñeca como enfermedades profesionales relacionadas con vibraciones.

Agente Físico: Presión Superior a la Atmosférica Estándar

La exposición a presiones elevadas se produce en trabajos submarinos o en cámaras hiperbáricas. Las enfermedades profesionales asociadas incluyen:

  • Daño neurológico cerebral o medular por trombosis consecutivas a accidentes de descompresión inadecuada.
  • Síndrome vertiginoso confirmado por pruebas laberínticas.
  • Otitis media subaguda o crónica.
  • Hipoacusia por lesión coclear irreversible.
  • Osteonecrosis (hombro, cadera, codo o rodilla) confirmada radiográficamente.

Actividades de Riesgo: Operadores de cámaras submarinas hiperbáricas y buzos con escafandra o equipos autónomos.

Calor como Agente Físico y sus Consecuencias

El calor es energía térmica en tránsito, transferida entre cuerpos con diferente temperatura. El cuerpo humano mantiene una temperatura constante (homeostasis) a través de un balance térmico. El calor producido por el metabolismo (metabolismo basal y muscular) se equilibra con la pérdida de calor por radiación (60%), evaporación (20%), convección (12%) y conducción. La humedad ambiental reduce la pérdida de calor por evaporación. La tolerancia del cuerpo a la temperatura interna oscila entre 35°C y 41°C. A 45°C, ocurre coagulación térmica de proteínas neuronales, causando daño permanente o muerte. A 28°C, puede producirse muerte por fibrilación cardíaca.

Efectos Producidos por el Calor:

  1. Calambres: Por trabajo físico prolongado y sudoración excesiva, llevando a pérdida de sales (Na, K, Mg). Causan calambres musculares dolorosos sin aumento de la temperatura corporal. Se revierte con ingesta de agua y sales, y descanso. Si no se repone, puede derivar en golpe de calor.
  2. Agotamiento por Calor: Deshidratación leve a moderada por sudoración prolongada, causando sed, debilidad, fatiga, ansiedad, taquicardia, dolor de cabeza y aumento de la temperatura corporal. Requiere ingesta de agua y sales, y descanso. Si no se repone, puede derivar en golpe de calor.
  3. Golpe de Calor: Una urgencia médica grave y potencialmente letal, resultado de la pérdida severa de agua y sales (hiponatremia, hipopotasemia, hipomagnesemia). Causa inflamación cerebral, sequedad cutánea, desequilibrio muscular y arritmias cardíacas.

Los órganos menos tolerantes a variaciones de temperatura son el cerebro, corazón e hígado. El hipotálamo actúa como centro regulador de la temperatura corporal. La sudoración es el único mecanismo de enfriamiento cuando la temperatura ambiente es mayor a la corporal. Una persona de 70 kg puede sudar 1.5 a 2 litros por hora.

Prevención del Estrés por Calor:

  • Rehidratación frecuente (al menos cada hora).
  • Prehidratación antes de la exposición.
  • Ventilación de los lugares de trabajo.
  • Períodos adecuados de trabajo y descanso.
  • Reducción de la carga de trabajo.
  • Uso de vestimenta protectora (aislante, reflectora, trajes refrigerados).

El Decreto 658/96 reconoce la pérdida de electrolitos en ambientes con temperaturas efectivas superiores a 28ºC y humedad del aire superior al 90% como enfermedad profesional, manifestada por calambres musculares, sudoración profusa, oliguria y cloruros urinarios bajos.

Hipotermia: Cuando el Frío es un Riesgo Profesional

La hipotermia ocurre cuando la temperatura corporal alcanza 35°C o menos, una emergencia médica. A 34°C, el movimiento es doloroso; a 31°C, se puede perder la conciencia; a 28°C, se produce la muerte por falla cardíaca.

Efectos de la Hipotermia:

  • Falta de circulación sanguínea.
  • Congelación de tejidos (especialmente en extremidades).
  • Gangrena (muerte de tejidos).
  • Muerte.

Tratamiento de la Hipotermia: Calentamiento pasivo, llamando a emergencias, colocando a la persona en un ambiente cálido, cubriéndola con ropa seca y mantas, y ofreciendo infusiones. Es crucial no mover a la persona ni aplicar calor de forma activa externa (fricción o contacto con objetos calientes), ya que esto puede causar shock y muerte.

Electricidad: Tipos de Corriente y Daños en el Organismo

La electricidad es un flujo de electrones. Se clasifica en corriente continua (CC), unidireccional y almacenable, y corriente alterna (CA), bidireccional y de mayor transporte de energía. La CA es más peligrosa, capaz de producir espasmos y fibrilación ventricular, especialmente a bajas frecuencias (50-60 Hz).

Características de la Corriente Eléctrica y su Impacto:

  • Amperaje o Intensidad (A): Cantidad de electrones por segundo. Es la responsable de los daños en el organismo. A mayor amperaje, mayores daños.
  • 1-3 mA: Cosquilleo (percepción).
  • 3-10 mA: Dolor, movimientos reflejos (electrización).
  • 25 mA: Tetanización muscular, aferramiento.
  • 25-30 mA: Paro respiratorio (asfixia).
  • 55-200 mA: Fibrilación ventricular (riesgo de muerte).
  • 200 mA: Parada cardíaca reversible, quemaduras.

  • 2 A: Parada cardíaca irreversible, quemaduras internas, muerte.
  • Tiempo de exposición: A mayor tiempo, mayores daños.
  • Voltaje o tensión (V): Fuerza de los electrones. Aunque el amperaje es el causante directo del daño, un alto voltaje implica mayor energía disponible para generar amperaje a través de la resistencia del cuerpo.
  • Resistencia eléctrica (Ω): Dificultad del material al paso de electrones. La resistencia del cuerpo humano varía entre tejidos; la corriente sigue la trayectoria de menor resistencia (nervios, arterias, músculos).
  • Trayectoria de la corriente: Recorrido por el cuerpo. Mano-mano o mano-pie pasando por el corazón son las más peligrosas.

Efectos Producidos por la Corriente Eléctrica:

  • Quemaduras: Por arco eléctrico (alta tensión) o manchas eléctricas (baja tensión).
  • Tetanización muscular: Contracción muscular continua que impide soltarse del conductor (25 mA).
  • Asfixia: Por contracción de los músculos respiratorios (25-30 mA).
  • Fibrilación ventricular: Alteración del ritmo cardíaco (30-50 mA), que puede llevar a parada cardíaca (>100 mA).
  • Daño neurológico: Alteraciones cerebrales, hemorragias, infartos, parálisis, convulsiones, pérdida de conciencia, daños sensoriales.
  • Daños musculoesqueléticos: Destrucción muscular y tendinosa, fracturas, luxaciones.

La electrocución es el accidente eléctrico con resultado de muerte. Los rayos producen frecuentemente paro cardíaco.

Radiaciones Ionizantes y No Ionizantes: Clasificación y Riesgos

La radiación es la emisión de energía. Se clasifica en ionizante (RI), con energía suficiente para remover electrones de un átomo y transformarlo en un ion, y no ionizante (RNI), sin esa capacidad. Las RI provienen de la desintegración atómica de elementos radiactivos (naturales o artificiales).

Tipos de Radiaciones Ionizantes:

  • Radiación Corpuscular (partículas con masa):
  • Partículas alfa (α): Mayor masa, poca penetración (detenidas por una hoja de papel o piel), alta nocividad.
  • Partículas beta (β): Menor masa que alfa, mayor penetración (detenidas por lámina de metal o ropa), menor nocividad.
  • Neutrones: Partículas neutras del núcleo atómico, muy penetrantes.
  • Radiación Electromagnética (REM): Sin masa ni carga, muy penetrantes.
  • Rayos gamma (γ): Del núcleo del átomo. Requieren plomo o hormigón para detenerse.
  • Rayos X: De las capas externas del átomo. Mismas propiedades que gamma.
  • Fotones: Componente de la luz visible.

Usos de las Radiaciones Ionizantes:

  • Industria: Esterilización de material quirúrgico (gamma), fabricación de satélites.
  • Agricultura: Control de plagas, mutaciones genéticas en plantas.
  • Clínica: Radioterapia (tratamiento oncológico), radiodiagnóstico (Rayos X).
  • Investigación: Datación de materiales (Carbono-14).

Efectos Biológicos de las Radiaciones Ionizantes: La RI daña el ADN y produce descomposición química de moléculas. Puede causar efectos biológicos somáticos (cáncer, leucemias, tumores malignos, muerte celular) y hereditarios (malformaciones genéticas). La irradiación aguda causa un síndrome con náuseas, vómitos, fiebre, anemia. La irradiación local produce eritema, necrosis y cáncer de piel, cataratas, esterilidad, neumonitis.

Vías de Ingreso de RI: Cutánea, ocular, respiratoria o digestiva (inhalación/ingestión de gases y partículas radiactivas).

Peligros de las RI: No se perciben por los sentidos, atraviesan materiales, y pueden causar daños irreversibles. La normativa argentina (Ley 15557/67, Resolución 22/2001 Autoridad Regulatoria Nuclear, Ley 19.587) regula los límites de dosis y la seguridad radiológica.

Radiaciones No Ionizantes (RNI): No alteran la composición interna de los átomos. Incluyen ondas de radio, microondas, infrarrojos, luz visible, UV no ionizante. Provienen del sol y equipos eléctricos/electrónicos. Pueden producir efectos térmicos (quemaduras, calentamiento corporal) y se consideran con posibles efectos carcinogénicos (IARC, Grupo 2B).

Agentes Químicos y Enfermedades Profesionales: Un Vistazo Profundo

Los agentes químicos son sustancias o mezclas que, por su naturaleza, pueden causar daños a la salud. La OIT incluye en su listado enfermedades causadas por metales, metaloides, hidrocarburos, plaguicidas y otros químicos.

Plaguicidas: Clasificación, Toxicidad y Regulación

Los plaguicidas son sustancias destinadas a prevenir, destruir o controlar plagas, incluyendo vectores de enfermedades, plantas o animales no deseados. Se componen de un ingrediente activo, inertes, coadyuvantes y aditivos. Las formas de intoxicación pueden ser aguda o crónica.

Insecticidas Organoclorados (DDT, Dieldrin, Hexa-cloro-ciclo-hexano, Gamexán):

  • Propiedades: Liposolubles, no biodegradables, semivolátiles y persistentes. Se acumulan en el tejido adiposo (biomagnificación) y tardan décadas en degradarse en el ambiente (suelo, mar).
  • Acción Tóxica Principal: Neurotóxicos (temblores, irritabilidad, ansiedad, confusión), hepatotóxicos, cardiotóxicos (arritmias), neumotóxicos (afectan desarrollo pulmonar fetal) y cancerígenos en animales.
  • Vías de Ingreso/Eliminación: Dérmica, digestiva, respiratoria. Eliminación por orina, bilis y leche materna.
  • Uso: DDT fue usado para control de plagas agrícolas y enfermedades (malaria, tifus), ahora restringido. El Dieldrin y Hexa-cloro-ciclo-hexano también fueron usados como insecticidas y en champús antipiojos.
  • Regulación en Argentina: Prohibidos o restringidos desde 1990 (Ley 26.011) debido a su persistencia y toxicidad. La Ley 22.289/80 prohíbe la fabricación e importación de Hexa-cloro-ciclo-hexano y Dieldrin.

Insecticidas Organofosforados (Paratión, Malatión):

  • Propiedades: Ésteres del ácido fosfórico, biodegradables, menos persistentes y no se acumulan en el organismo. Son activados en el hígado a productos tóxicos.
  • Toxicidad: Alta toxicidad aguda, responsables de la mayoría de intoxicaciones y muertes por plaguicidas. Actúan sobre pulmón, hígado, riñón, médula ósea, SNC y SNP (inhibiendo mediadores químicos).
  • Síntomas de Intoxicación Aguda: Bradicardia, hipersecreción mucosa, dolor abdominal, incontinencia urinaria, calambres, parálisis muscular, convulsiones, coma y muerte.
  • Tratamiento: Atropina.
  • Regulación en Argentina: La Resolución 606/93 prohíbe la fabricación, importación y comercialización de productos con Metil Paratión y Etil Paratión.

Herbicidas (Glifosato):

  • Acción: Herbicida de amplio espectro, interfiere en la síntesis de aminoácidos esenciales en plantas.
  • Toxicidad: Su toxicidad aguda es baja, pero las formulaciones comerciales con coadyuvantes (isopropilamina, POEA) son irritantes y cáusticas para piel y mucosas (conjuntivitis, dermatitis, broncoespasmo).
  • Síntomas de Intoxicación Aguda: Náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea, deshidratación, hemólisis, insuficiencia renal. Puede complicarse con acidosis metabólica, hipotensión, convulsiones y fracaso respiratorio.
  • Regulación en Argentina: Autorizado por SENASA, pero prohibido en al menos 10 ciudades argentinas.

La Ley 27.262 prohíbe el uso de plaguicidas fumigantes en granos durante la carga y tránsito. El Convenio de Estocolmo (Ley 26.011) y el Convenio de Rotterdam (Ley 25.278/2000) regulan los contaminantes orgánicos persistentes y el comercio internacional de plaguicidas peligrosos.

Preguntas Frecuentes sobre Enfermedades Profesionales por Agentes Físicos y Químicos

¿Cuáles son las enfermedades profesionales más comunes causadas por agentes físicos?

Las enfermedades profesionales más comunes por agentes físicos incluyen la hipoacusia por exposición a ruido, trastornos musculoesqueléticos (lumbalgias, hernias discales, artrosis del codo, enfermedad de Kiembock) por vibraciones, y trastornos relacionados con el estrés térmico como calambres, agotamiento y golpe de calor, o hipotermia en ambientes fríos extremos. También se consideran los daños por presión superior a la atmosférica y los efectos de la electricidad y radiaciones.

¿Cómo se diferencian una intoxicación aguda y crónica por agentes químicos?

Una intoxicación aguda se produce por una exposición única o de corta duración a una alta concentración del agente químico, manifestándose los síntomas de forma rápida y a veces severa. Por otro lado, una intoxicación crónica resulta de exposiciones repetidas a bajas concentraciones del agente químico durante un período prolongado, desarrollando los síntomas de manera lenta y progresiva a lo largo del tiempo, como se observa en muchas enfermedades profesionales.

¿Qué normativa argentina regula la exposición a agentes físicos y químicos en el trabajo?

La normativa argentina que regula la exposición a agentes físicos y químicos en el ámbito laboral es amplia y compleja. Incluye la Ley N° 19.587 de Higiene y Seguridad en el Trabajo y su Decreto Reglamentario 351/79, la Ley N° 24.557 de Riesgos del Trabajo (LRT) y sus decretos reglamentarios (N° 658/96, N° 1167/2003, N° 49/2014) que establecen el Listado de Enfermedades Profesionales. Además, existen resoluciones específicas de la SRT (ej., Resolución N° 38/96, Resolución 475/17) y leyes que regulan el uso de plaguicidas (ej., Ley 10.699 Prov. Bs. As., Ley 27.262 Nación) y radiaciones (ej., Ley 15557/67, Ley 24804/97).

¿Qué es la biomagnificación y cómo se relaciona con los plaguicidas organoclorados?

La biomagnificación es el proceso por el cual la concentración de una sustancia tóxica (como los plaguicidas organoclorados) aumenta progresivamente a medida que asciende en la cadena alimentaria. Se relaciona estrechamente con los organoclorados porque estos compuestos son liposolubles y no biodegradables, lo que significa que se acumulan en el tejido adiposo de los organismos. Cuando un animal consume otro contaminado, la toxina se concentra aún más, afectando a los depredadores superiores y, eventualmente, a los seres humanos, produciendo efectos a largo plazo como descalcificación en animales o afecciones pulmonares en fetos humanos.

¿Qué medidas de prevención son clave para evitar el estrés por calor en el trabajo?

Para prevenir el estrés por calor en el trabajo, es fundamental implementar una combinación de medidas. Estas incluyen asegurar la rehidratación constante del trabajador, beber agua antes de la exposición (prehidratación), garantizar una ventilación adecuada en los lugares de trabajo, establecer períodos adecuados de trabajo y descanso, reducir la carga laboral y proporcionar vestimenta protectora apropiada, como prendas aislantes o reflectoras. En casos extremos, se pueden considerar ambientes refrigerados o trajes refrigerados para mantener el equilibrio térmico del cuerpo.

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