El concepto de Pensamiento Abismal y la Realidad Social, desarrollado por Boaventura de Sousa Santos, ofrece una lente crítica para comprender la estructura subyacente de la modernidad occidental. Este enfoque postula que el pensamiento moderno se organiza mediante distinciones radicales, tanto visibles como invisibles, que dividen la realidad social en dos universos mutuamente excluyentes: el de “este lado de la línea” y el de “el otro lado de la línea”. La particularidad de esta división radica en que el “otro lado” es activamente producido como no-existente, despojándolo de cualquier forma relevante o comprensible de ser. Esta visión es crucial para entender cómo se construyen las desigualdades y las exclusiones en la sociedad contemporánea.
El Pensamiento Abismal: Un Rozbor Detallado
El pensamiento abismal, tal como lo describe Santos, se caracteriza por la imposibilidad de la copresencia de ambos lados de la línea divisoria. El lado hegemónico prevalece al estrechar el campo de la realidad relevante, relegando todo lo demás a la no-existencia y la invisibilidad no-dialéctica. Un ejemplo paradigmático de esto es la dicotomía entre regulación social y emancipación social que fundamenta el paradigma sociopolítico de la modernidad occidental. Sin embargo, esta distinción visible se asienta sobre una distinción invisible aún más profunda: la que existe entre las sociedades metropolitanas y los territorios coloniales. La dicotomía regulación/emancipación se aplicaba exclusivamente a las metrópolis, mientras que en los territorios coloniales operaba otra lógica: la de apropiación/violencia. Esta última sería impensable en el lado metropolitano de la línea.
La Radicalización de las Distinciones
El pensamiento abismal se especializa en la construcción y radicalización de distinciones. Por muy dramáticas que sean las consecuencias de estar en un lado u otro de estas divisiones, lo fundamental es que todas pertenecen al “este lado de la línea” y, al hacerlo, ocultan la línea abismal que las sostiene. Las intensas distinciones visibles que estructuran la realidad social se erigen sobre la invisibilidad de la línea entre “este lado” y “el otro lado”.
Manifestaciones del Pensamiento Abismal en Conocimiento y Derecho
Las expresiones más acabadas de este pensamiento se encuentran en el conocimiento moderno y el derecho moderno. Ambos han configurado las dos grandes líneas globales de la modernidad, operando de manera interdependiente y creando subsistemas de distinciones visibles e invisibles que definen la realidad.
Monopolio del Conocimiento y Epistemicidio
En el ámbito del conocimiento, el pensamiento abismal otorga a la ciencia moderna el monopolio de la distinción universal entre lo verdadero y lo falso. Esto sucede en detrimento de otras formas de saber, como la filosofía y la teología, que, aunque en tensión con la ciencia, son consideradas “conocimientos aceptables” en el “este lado de la línea”. Más allá de esta línea, al “otro lado”, se encuentran conocimientos populares, laicos, plebeyos, campesinos o indígenas, que son invisibilizados y descartados. No se les aplica la distinción verdadero/falso; son vistos como creencias, opiniones, magia o idolatría, materias primas para la investigación científica, pero no como conocimiento real. Este proceso de deslegitimación y destrucción de saberes se conoce como epistemicidio.
Derecho Moderno y Zonas de No-Derecho
En el campo del derecho, el “este lado de la línea” está determinado por lo que se considera legal o ilegal según el derecho oficial o internacional. Esta dicotomía universal invisibiliza todo el territorio social donde sería impensable, es decir, lo sin ley, lo a-legal, lo no-legal, e incluso lo legal o ilegal según derechos no reconocidos oficialmente. La línea abismal invisible que separa el reino del derecho del reino del no-derecho es el fundamento de la dicotomía visible. El “otro lado de la línea” comprende una vasta cantidad de experiencias desechadas y agencias invisibles, originariamente localizadas en la zona colonial. En el ámbito colonial, lo que ocurría no podía ser pensado ni como verdadero ni como falso, ni como legal ni como ilegal. Hobbes y Locke incluso citaron a las “poblaciones salvajes de América” como ejemplos del “estado de naturaleza”, un punto oculto sobre el que se construyeron las concepciones modernas de conocimiento y derecho.
La Línea Abismal y la Subhumanidad
Estas formas de negación radical resultan en una ausencia radical: la ausencia de humanidad, la subhumanidad moderna. Los subhumanos no son candidatos concebibles para la inclusión social. Boaventura de Sousa Santos argumenta que la humanidad moderna no es concebible sin la subhumanidad moderna, siendo la negación de una parte de la humanidad un “sacrificio” para la afirmación de la otra. Ejemplos contemporáneos de esta lógica son Guantánamo, los campos de refugiados o las zonas de segregación urbana.
De las Líneas Globales al Retorno de lo Colonial
Las líneas globales abismales no han permanecido estáticas. El texto identifica dos “sacudidas tectónicas”. La primera ocurrió con las luchas anticoloniales, donde las poblaciones del “otro lado” clamaron por ser incluidas en el paradigma de regulación/emancipación. Sin embargo, esta promesa no se materializó completamente, como demuestran la teoría de la dependencia y los estudios poscoloniales.
La segunda sacudida, desde las décadas de 1970 y 1980, muestra un movimiento opuesto: el “otro lado de la línea” parece expandirse, mientras el “este lado” se contrae. La lógica de la apropiación/violencia gana terreno y contamina internamente la lógica de regulación/emancipación. Santos describe este fenómeno como el retorno de lo colonial y el retorno del colonizador.
El Retorno de lo Colonial: Nuevas Manifestaciones de Exclusión
El “retorno de lo colonial” se refiere a la intrusión percibida de lo colonial en las sociedades metropolitanas. Esto adopta tres formas principales:
- Los terroristas: Llevan consigo la línea abismal de exclusión radical y no-existencia legal, con nuevas leyes antiterroristas que siguen la lógica de apropiación/violencia.
- Los trabajadores migrantes indocumentados: Representan la extensión de la lógica de apropiación/violencia a las metrópolis, a menudo empleados en fábricas de explotación subcontratadas por corporaciones multinacionales.
- Los refugiados: Su demanda de estatus de refugiado en una sociedad metropolitana establece una conexión con la lógica abismal, a menudo bajo una evaluación sesgada por el “neo-orientalismo”.
Este nuevo colonial abismal no requiere la presencia física; la conexión relevante es suficiente. Esto resulta en una “cartografía sucia” donde la línea abismal serpentea y desfigura la regulación/emancipación, llevando a prácticas sucias.
El Retorno del Colonizador: Nuevas Formas de Fascismo Social
El “retorno del colonizador” implica el resurgimiento de formas de ordenamiento colonial tanto en las metrópolis como en las ex-colonias, afectando a ciudadanos comunes. Esto se manifiesta en lo que Santos denomina el nuevo gobierno indirecto, donde el Estado se retira de la regulación social y los servicios públicos se privatizan. Actores no-estatales adquieren control sobre la vida y el bienestar de vastas poblaciones, reemplazando las obligaciones políticas por contractuales y despolitizadas, dejando a la parte más débil a merced de la más fuerte. Este es el auge del fascismo social, un régimen de relaciones de poder desiguales que otorga a la parte fuerte un poder de veto sobre la vida de la débil. El fascismo social puede coexistir con la democracia política liberal, siendo una forma de fascismo pluralista.
Santos distingue varias formas de fascismo social, destacando tres:
- Fascismo del apartheid social: Segregación social de los excluidos mediante una cartografía urbana que diferencia entre zonas “salvajes” (estado de naturaleza) y “civilizadas” (enclaves fortificados, comunidades bloqueadas).
- Fascismo contractual: Desigualdades de poder en contratos de derecho civil (laborales, servicios públicos) que obligan a la parte débil a aceptar condiciones despóticas. La privatización de servicios públicos es un ejemplo claro de “fascismo contractual”.
- Fascismo territorial: Actores con capital patrimonial o militar disputan el control estatal sobre territorios, ejerciendo regulación social sin participación y en contra de los intereses de los habitantes. Esto afecta a poblaciones civiles en zonas de conflicto armado y a la relación entre terratenientes y campesinos sin tierra.
Estos regímenes configuran un “estado de excepción” donde los derechos democráticos se restringen bajo la premisa de salvaguardarlos. El derecho moderno, en su concepto de norma universalmente válida, muta hacia un “derecho suave” (soft law), que es benevolente para quienes pretende regular y duro para quienes sufren las consecuencias de su incumplimiento. Las relaciones que regulan son una zona crepuscular entre el estado de naturaleza y la sociedad civil, donde prolifera el fascismo social.
Hacia un Pensamiento Postabismal y la Ecología de Saberes
Frente a la persistencia del pensamiento abismal, es imperativa una resistencia epistemológica que acompañe a la resistencia política. No puede haber justicia social global sin justicia cognitiva global. Se requiere un pensamiento postabismal, que no es un pensamiento derivado, sino una ruptura radical con los modos occidentales modernos de pensar y actuar. Implica pensar desde la perspectiva del “otro lado de la línea”, desde el sur global no-imperial como metáfora del sufrimiento humano sistémico.
El pensamiento postabismal se resume como un aprendizaje desde el sur a través de una epistemología del sur. Esto confronta la monocultura de la ciencia moderna con la ecología de los saberes, basada en el reconocimiento de la pluralidad de conocimientos heterogéneos y sus interconexiones dinámicas sin comprometer su autonomía. Se fundamenta en la idea de que el conocimiento es interconocimiento.
Condiciones para un Pensamiento Postabismal
- Copresencia radical: Las prácticas y agentes de ambos lados de la línea deben ser contemporáneos en términos iguales, abandonando la concepción lineal del tiempo. Implica abolir la guerra y la intolerancia, que son negaciones de la copresencia.
- Diversidad inagotable de la experiencia del mundo: El pensamiento postabismal reconoce una pluralidad de conocimientos más allá de la ciencia. Renuncia a una epistemología general, postulando una “epistemología general de la imposibilidad de una epistemología general”.
- Saberes e ignorancias interconectadas: La ecología de saberes reconoce que las ignorancias son tan heterogéneas e interdependientes como los conocimientos. Aprender un saber puede implicar olvidar otro. La utopía del interconocimiento es aprender otros saberes sin olvidar los propios, una idea de prudencia.
La Ciencia Moderna como Parte de una Ecología de Saberes
La ecología de saberes no desacredita la ciencia, sino que la integra en un uso contrahegemónico. Esto implica explorar su pluralidad interna y promover la interacción con saberes no-científicos. Todos los conocimientos tienen límites internos y externos; la ciencia hegemónica solo reconoce los internos. La credibilidad cognitiva se mide por el tipo de intervención que permite o previene en el mundo real. La ciencia moderna es incuestionable en muchas áreas, pero hay otras donde saberes rurales e indígenas demuestran su valor, como en la preservación de la biodiversidad.
Ecología de Saberes, Jerarquía y Pragmática
La ecología de saberes concibe los conocimientos como prácticas que permiten o impiden ciertas intervenciones. Se basa en una pragmática epistemológica que revaloriza las intervenciones concretas en la sociedad y la naturaleza. Favorece jerarquías dependientes del contexto, surgidas del valor relativo de intervenciones alternativas. El principio de precaución en este contexto dicta que se debe preferir la forma de conocimiento que garantice mayor participación a los grupos sociales involucrados en su diseño, ejecución y control, y en los beneficios de la intervención. El ejemplo de los sistemas de irrigación de arroz en Bali, donde los saberes ancestrales superaron a los científicos, ilustra esta importancia.
Inconmensurabilidad y Traducción Intercultural
La inconmensurabilidad entre saberes, a menudo usada por la epistemología abismal para descalificar la ecología de saberes, no impide el diálogo. A través de la traducción intercultural, es posible identificar preocupaciones comunes y enfoques complementarios. Esta traducción debe operar a nivel lingüístico y cultural, una tarea esencial para el siglo XXI, como lo ilustra la dificultad de traducir el "cogito ergo sum" a la lengua akan sin perder el sentido.
Ecología de Saberes, Mitos y Clinamen
La ecología de saberes opera también a nivel del mythos, incorporando la idea de la emergencia o el “todavía no” de Ernst Bloch. Se trata de consolidar un concepto de compromiso que la ciencia moderna no puede comprender, desarrollando una nueva capacidad para la maravilla y la indignación. Esto fundamenta una teoría y práctica no-conformista y desestabilizadora, un pronóstico activo basado en la riqueza de la diversidad no canónica del mundo.
Se propone el concepto de acción-con-clinamen, tomado de Epicuro y Lucrecio, como la capacidad de desviación o un viraje leve que genera efectos acumulativos y combinaciones creativas, cruzando las líneas abismales. No rechaza el pasado, sino que se desvía de él. El papel de la ecología de saberes es identificar las condiciones que maximizan esta acción y definir su horizonte de posibilidades, construyendo una subjetividad capaz de actuar con clinamen.
Conclusión: Hacia una Reconceptualización de la Realidad Social
El análisis del Pensamiento Abismal y la Realidad Social nos obliga a reconsiderar cómo se construye nuestra percepción del mundo y cómo se perpetúan las desigualdades. La propuesta de Boaventura de Sousa Santos de un pensamiento postabismal y una ecología de saberes es un llamado a la acción para desmantelar las líneas abismales que dividen la humanidad y el conocimiento, buscando una justicia social y cognitiva global. Es un programa de investigación y transformación que exige una reconceptualización profunda de la realidad social y de las relaciones de poder que la configuran. Entender este marco es el primer paso para imaginar y construir un futuro más equitativo y plural.
Preguntas Frecuentes sobre el Pensamiento Abismal
¿Qué es el Pensamiento Abismal y la Realidad Social resumen?
El Pensamiento Abismal es una teoría de Boaventura de Sousa Santos que describe cómo el pensamiento occidental moderno divide la realidad social en dos universos mutuamente excluyentes, "este lado de la línea" y "el otro lado de la línea". El "otro lado" es producido como no-existente, excluido radicalmente y tratado como subhumano, lo que es fundamental para la construcción de desigualdades en conocimiento y derecho.
¿Cuáles son las características principales del Pensamiento Abismal?
Las características clave incluyen: 1) La división radical de la realidad social mediante líneas invisibles; 2) La producción activa del "otro lado de la línea" como no-existente; 3) La imposibilidad de la copresencia de ambos lados; 4) El monopolio de la ciencia moderna y el derecho oficial sobre la verdad y la legalidad; 5) La negación de la humanidad a quienes están al otro lado de la línea (subhumanidad moderna).
¿Cómo se manifiesta el Pensamiento Abismal en el derecho y el conocimiento?
En el conocimiento, se manifiesta otorgando a la ciencia moderna el monopolio de la verdad, invisibilizando y deslegitimando los saberes no-occidentales como "creencias" o "magia". En el derecho, establece una dicotomía legal/ilegal que invisibiliza el "sin ley" o lo a-legal de los territorios coloniales y ahora en las nuevas formas de fascismo social y gobierno indirecto, como en Guantánamo.
¿Qué propone Boaventura de Sousa Santos para superar el Pensamiento Abismal?
Santos propone el Pensamiento Postabismal y la Ecología de Saberes. Esto implica una ruptura radical con los modos occidentales de pensamiento, el reconocimiento de una pluralidad de conocimientos heterogéneos, la promoción de la "copresencia radical" y la "traducción intercultural" entre saberes, y el impulso de "acciones-con-clinamen" para desviar las lógicas dominantes y construir una justicia social y cognitiva global.
¿Qué es la "Ecología de Saberes" en el contexto del Pensamiento Abismal y la Realidad Social?
La Ecología de Saberes es una contra-epistemología que reconoce la diversidad inagotable de conocimientos en el mundo, incluyendo la ciencia moderna como uno más. Busca la interconexión y el diálogo entre estos saberes, valorando la pragmática de las intervenciones que cada uno permite. Propone una "epistemología general de la imposibilidad de una epistemología general" y un principio de precaución que prioriza la participación social en la generación de conocimiento.