Desarrollo Cognitivo según Piaget: Operaciones Concretas

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El Desarrollo Cognitivo según Piaget: Operaciones Concretas marca un giro crucial en la infancia, generalmente entre los siete y los doce años. Durante esta etapa, los niños adquieren la capacidad de pensar de manera más lógica sobre eventos concretos, superando el egocentrismo y desarrollando habilidades esenciales para la vida social e intelectual. Este período es fundamental para comprender cómo los niños construyen su conocimiento del mundo y sus interacciones. Este artículo ofrece un análisis profundo de la etapa de las operaciones concretas, ideal para estudiantes que buscan un resumen o preparación para exámenes.

Características del Desarrollo Cognitivo en Operaciones Concretas: Un Análisis

El promedio de edad de siete años, que coincide con el inicio de la escolaridad formal, señala un cambio decisivo en el desarrollo mental. Se observan nuevas formas de organización en la inteligencia, la vida afectiva, las relaciones sociales y la actividad individual. Estas transformaciones completan los esquemas de períodos anteriores y aseguran un equilibrio más estable, inaugurando una serie ininterrumpida de nuevas construcciones.

Progresos en la Conducta y la Socialización

A partir de los siete años, los niños muestran una notable evolución en su conducta y socialización. En comparación con los más pequeños, donde la actividad privada y la colaboración se mezclan, los niños de esta etapa demuestran una concentración individual efectiva cuando trabajan solos y una colaboración efectiva en actividades grupales. Estos dos aspectos son complementarios y surgen de las mismas causas, siendo tan interdependientes que resulta difícil distinguir si la reflexión impulsa la coordinación social o viceversa.

  • Cooperación y Puntos de Vista: El niño es capaz de cooperar porque ya no confunde su propio punto de vista con el de los demás, sino que los disocia para coordinarlos. Esto se manifiesta en el lenguaje y las explicaciones entre compañeros, que ahora implican discusión y búsqueda de justificaciones.
  • Reflexión Interna: La reflexión, una deliberación interior, comienza a ser una conducta social de discusión interiorizada. El pensamiento supone un lenguaje interno, aplicando a uno mismo las conductas adquiridas en función de los demás.
  • Juegos Reglamentados: Los juegos colectivos, como el de las canicas, evidencian un progreso social. A diferencia de los pequeños que juegan individualmente, los niños de siete años en adelante unifican las reglas, se controlan mutuamente y entienden el significado colectivo de “ganar” a través de una competición reglamentada.
  • Disminución del Egocentrismo: El lenguaje egocéntrico desaparece casi totalmente, y las frases espontáneas del niño muestran una necesidad de conexión de ideas y justificación lógica.

La Moral de la Cooperación y la Autonomía Personal

El sistema de coordinaciones sociales e individuales engendra una moral de cooperación y autonomía personal, en oposición a la moral intuitiva de heteronomía de la primera infancia. Este nuevo sistema de valores es el equivalente en el ámbito afectivo de la lógica en la inteligencia. Los primeros valores morales están calcados de la regla concebida mediante el respeto unilateral. Para que estos valores se organicen en un sistema coherente, el respeto debe volverse mutuo, especialmente entre compañeros. Por ejemplo, una mentira a un amigo es calificada como tan mala, o incluso más, que una dicha a un adulto.

Transformaciones del Pensamiento en la Etapa de Operaciones Concretas

Con la disminución del egocentrismo y las formas primitivas de causalidad (animismo, finalismo, artificialismo), surgen nuevas formas de explicación que corrigen las precedentes. La asimilación egocéntrica se transforma en asimilación racional, estructurando la realidad mediante la razón.

Explicaciones por Identificación y Transmutación

En esta etapa, el niño ya no atribuye el origen de los astros a construcciones humanas. En su lugar, los ve surgir de otros cuerpos naturales, como nubes encendidas que crecen. Las nubes, a su vez, pueden provenir del humo o del aire; las piedras de la tierra, y la tierra del agua. Estas filiaciones se presentan como transmutaciones, procesos donde las sustancias se reducen entre sí, similar a las ideas de la escuela de Mileto.

El Surgimiento del Atomismo Infantil

Una de las mayores sorpresas en esta etapa es la capacidad del niño para construir explicaciones atomísticas, incluso antes de dominar el conteo. Esto se evidencia en experimentos con hechos tangibles y manipulables, a diferencia de las preguntas sobre realidades lejanas como los astros.

  • Experimento del Azúcar: Al disolver terrones de azúcar en agua, los niños menores de siete años niegan la conservación del azúcar, peso y volumen. Para ellos, el azúcar se aniquila al disolverse.

  • Hacia los siete años: Admiten la conservación de la sustancia (el azúcar sigue en el agua), pero para algunos, se transforma en jarabe (explicación por transmutación). Los más avanzados conciben el azúcar como “pequeños pedazos” o “bolitas” invisibles que dan el gusto dulce, una “metafísica del polvo”, aunque cualitativo, pues aún no asocian peso ni volumen a estas bolitas.

  • Hacia los nueve años: Mantienen la idea de las bolitas y añaden un progreso esencial: estas bolitas poseen peso. La suma de los pesos parciales equivale al peso original del azúcar. Sin embargo, aún esperan que el nivel del agua descienda (no hay conservación del volumen).

  • Hacia los once o doce años: Generalizan el esquema explicativo al volumen. Declaran que cada bolita ocupa un pequeño lugar, y la suma de estos espacios es igual al volumen original, por lo que el nivel del agua no descenderá.

  • Experimento del Maíz: Al dilatar un grano de maíz, los niños pequeños creen que la sustancia aumenta. Hacia los siete años, conserva su volumen pero se hincha y cambia de peso. Entre nueve y diez años, el peso se conserva, pero no el volumen. Hacia los doce años, entienden que los granos invisibles de harina se separan por el aire caliente, manteniendo volumen constante.

Este atomismo infantil es interesante por el proceso deductivo de composición: el todo se explica por la composición de las partes, implicando operaciones de segmentación, adición, concentración y separación. Además, supone la existencia de principios de conservación, demostrando que las operaciones están agrupadas en sistemas cerrados y coherentes.

La Noción de Conservación y la Reversibilidad

Las nociones de permanencia, o conservación, son una manifestación clave de esta etapa. Se adquieren sucesivamente las de sustancia, peso y volumen, diferenciando profundamente el pensamiento de la segunda infancia. Estas nociones se elaboran mediante un juego de operaciones coordinadas en sistemas de conjunto, cuya propiedad más relevante es la reversibilidad.

  • Experimento de la Pasta para Moldear: Se le presentan al niño dos bolitas de pasta idénticas. Una se deforma (galleta, salchicha, pedazos).
  • Antes de los siete años: El niño cree que la cantidad de materia, peso y volumen se han modificado.
  • Hacia los siete años: Admite la constancia de la materia, pero aún cree en la variación del peso y volumen.
  • Hacia los nueve años: Reconoce la conservación del peso, pero no la del volumen.
  • Hacia los once-doce años: Reconoce la conservación del volumen (mediante el desplazamiento del nivel del agua al sumergir los objetos).

La verdadera razón para admitir la conservación no es solo la identidad (“no se ha quitado ni añadido nada”), sino la posibilidad de un riguroso retorno al punto de partida. Por ejemplo, la galleta pesa tanto como la bola porque “puede volver a hacerse una bola con la galleta”.

Construcción del Tiempo y el Espacio

Junto a la causalidad y las nociones de conservación, el niño conquista las nociones de tiempo y espacio como esquemas generales del pensamiento. Las intuiciones temporales de la primera infancia son limitadas. A esta edad, mediante coordinaciones de operaciones, el niño construye el tiempo a través de:

  • Orden de Sucesión: Colocación de eventos en orden.
  • Ajuste de Duraciones: Concepción de las duraciones como intervalos coherentes entre eventos.

En cuanto a la velocidad, los pequeños poseen la intuición correcta de que un móvil que adelanta a otro va más rápido. La construcción de estas nociones corrige la intuición perceptiva, descentrando el egocentrismo y transformando las relaciones inmediatas en un sistema de relaciones objetivas.

Operaciones como Instrumentos Mentales

Los instrumentos mentales que permiten esta doble coordinación lógica y moral son la operación en la inteligencia y la voluntad en el plano afectivo. Ambas provienen de una misma inversión o conversión del egocentrismo primitivo, permitiendo al niño realizar acciones mentales que antes no podía, como clasificar, seriar, o realizar transformaciones que pueden revertirse. Este es el corazón del desarrollo cognitivo según Piaget en la etapa de las operaciones concretas.

Preguntas Frecuentes sobre las Operaciones Concretas

¿Qué es el Desarrollo Cognitivo según Piaget: Operaciones Concretas?

La etapa de Operaciones Concretas es la tercera fase en la teoría del desarrollo cognitivo de Jean Piaget, abarcando aproximadamente de los 7 a los 12 años. Se caracteriza por la capacidad del niño para realizar operaciones mentales lógicas sobre objetos y eventos reales o concretos, superando el pensamiento intuitivo y egocéntrico de las etapas anteriores.

¿Cuáles son las características principales de esta etapa?

Las características principales incluyen la conservación (sustancia, peso, volumen), la reversibilidad (capacidad de invertir mentalmente una acción), la clasificación y seriación (organizar objetos por atributos o en series), la superación del egocentrismo y el desarrollo de la moral de cooperación.

¿Cómo se manifiesta la conservación en esta etapa, según Piaget?

La conservación se manifiesta cuando el niño comprende que ciertas propiedades de un objeto (como la cantidad de materia, el peso o el volumen) permanecen las mismas a pesar de los cambios en su apariencia. Esto se ilustra con experimentos como el de la bola de pasta que se deforma, donde el niño gradualmente entiende que la cantidad de pasta sigue siendo la misma. La clave para esta comprensión es la reversibilidad del pensamiento.

¿Qué importancia tiene la socialización en las operaciones concretas?

La socialización es crucial porque permite al niño interactuar con otros, comparar puntos de vista y resolver conflictos a través de la discusión. Esto lleva a una disminución del egocentrismo intelectual y moral, fomentando la cooperación y el desarrollo de un sistema de valores basado en el respeto mutuo, como se observa en los juegos reglamentados y la capacidad de reflexión compartida. Más información sobre la teoría de Piaget en Wikipedia.

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