Los Congresos de la ONU sobre Prevención del Delito y Justicia Penal representan la reunión global más grande y diversa en este ámbito. Desde 1872, y bajo el auspicio de la ONU cada cinco años desde 1955, estos congresos han moldeado políticas de justicia penal y fortalecido la cooperación internacional frente a la delincuencia transnacional. Este artículo ofrece un resumen exhaustivo de su historia y aportes, ideal para estudiantes que buscan un análisis claro del tema.
Historia y Propósito de los Congresos ONU sobre Prevención del Delito y Justicia Penal
La práctica de celebrar conferencias internacionales sobre control de la delincuencia se remonta a 1872, con la Comisión Internacional de Cárceles. A partir de 1955, las Naciones Unidas asumieron este rol, reuniendo a representantes de gobiernos, sociedad civil, académicos y especialistas cada lustro. Su objetivo es colaborar en la elaboración de la agenda y las normas internacionales en prevención del delito y justicia penal.
Estos encuentros son cruciales para que la UNODC (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito) mejore la prevención del delito y asista en la reforma de la justicia penal, fortaleciendo así el estado de derecho y combatiendo amenazas como la delincuencia organizada internacional y la corrupción.
El Primer Congreso (Ginebra, 1955): Sentando las Bases
El primer congreso de la ONU se celebró en Ginebra en 1955, con la participación de 500 personas de más de 50 gobiernos. Se centró en el tratamiento de delincuentes y reclusos menores de edad, cuyo número había aumentado drásticamente en la Europa de posguerra. Sus temas incluyeron:
- Establecimientos penales y correccionales “abiertos”.
- Selección y formación del personal penitenciario.
- Utilización adecuada del trabajo penitenciario.
- Impacto de los medios de comunicación en las conductas antisociales de menores.
La principal contribución fue la aprobación de las Reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos. Estas normas abarcan la administración penitenciaria y son aplicables a todas las categorías de reclusos, teniendo un impacto inmenso en el tratamiento de personas privadas de libertad a nivel mundial.
El Segundo Congreso (Londres, 1960): Foco en la Juventud y el Desarrollo
Con más de 1.000 participantes, el congreso de 1960 se enfocó en la delincuencia, incluida la juvenil, derivada de los cambios sociales y el rápido desarrollo económico. Tras la Declaración de los Derechos del Niño de 1959, se concentró en nuevas formas de delincuencia juvenil, su origen, prevención y tratamiento.
Entre sus recomendaciones destacaron:
- Servicios especiales de policía para la justicia de menores, enfatizando la cooperación entre policía, agencias especializadas y el público.
- Penas cortas privativas de libertad.
- Integración del trabajo penitenciario en la economía nacional y remuneración de reclusos.
- Tratamiento previo a la liberación y asistencia post-institucional, incluyendo orientación profesional y capacitación.
- Creación de institutos regionales para la prevención del delito, fortaleciendo los lazos entre las regiones y el programa de la ONU.
El Tercer Congreso (1965): Delincuencia y Evolución Social
Este congreso analizó las relaciones entre la delincuencia y la evolución social. Sus temas centrales fueron:
- Evolución social y criminalidad.
- Fuerzas sociales y prevención de la delincuencia.
- Acción preventiva del delito en la comunidad.
- Medidas especiales para menores y adultos jóvenes.
- Lucha contra la reincidencia.
Se reconoció la importancia de la investigación y capacitación, lo que llevó a la creación en 1968 del Instituto de Investigaciones de las Naciones Unidas para la Defensa Social en Roma, que más tarde se convirtió en el Instituto Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones sobre la Delincuencia y la Justicia (UNICRI).
El Cuarto Congreso (Kioto, 1970): Planificación y Nuevas Amenazas
El Congreso de Kioto fue el primero en ser precedido por reuniones preparatorias regionales, permitiendo un enfoque normativo común. Exhortó a mejorar la planificación de la prevención del delito para el desarrollo económico y social, reconociendo que la delincuencia socava los esfuerzos por un entorno más saludable y una vida mejor.
Por primera vez, el congreso examinó el problema del terrorismo y el secuestro de aviones, y sus temas incluyeron:
- Política de defensa social en relación con la planificación del desarrollo.
- Participación pública en la prevención y limitación del delito.
- Organización de la investigación para la formulación de políticas.
El Quinto Congreso (Ginebra, 1975): Nuevas Formas de Delincuencia y Derechos Humanos
Este congreso se centró en nuevas formas y dimensiones de la delincuencia, como la organizada y sus costos. Se aprobó una resolución que recomendaba a la Asamblea General la Declaración sobre la Protección de Todas las Personas contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, que luego se convirtió en convención. También recomendó un código internacional de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley.
Otros temas relevantes fueron:
- Delitos relacionados con obras de arte y bienes culturales.
- Delincuencia ligada al alcoholismo y uso indebido de drogas.
- Violencia interpersonal y delincuencia femenina.
- Delincuencia relacionada con la migración y desastres naturales.
- El terrorismo.
El Sexto Congreso (Caracas, 1980): Contexto Social y Alternativas al Encarcelamiento
Bajo el tema “La prevención del delito y la calidad de la vida”, este congreso reconoció que la prevención del delito debe basarse en las circunstancias sociales, culturales, políticas y económicas de cada país. La Declaración de Caracas subrayó la función decisiva de la ONU en la cooperación internacional y la elaboración de normas.
Entre sus resoluciones se destacaron:
- Tendencias del delito y estrategias de prevención.
- Violencia contra migrantes y sus familias.
- Necesidades especiales de las reclusas.
- Mejoramiento de las estadísticas sobre la delincuencia.
- Medidas para poner fin a la tortura y las ejecuciones extralegales.
Se exhortó a prestar apoyo amplio y participar en la prevención del delito, así como a elaborar alternativas al encarcelamiento y medidas contra la delincuencia y el abuso de poder.
El Séptimo Congreso (Milán, 1985): Plan de Acción y Nuevas Normas
El congreso de Milán aprobó el Plan de Acción de Milán, que señaló la delincuencia como un problema de inquietud mundial que obstaculiza el desarrollo y constituye una amenaza para los derechos humanos. Se reiteró el papel de la ONU en la cooperación multilateral contra el terrorismo, el tráfico de drogas y la delincuencia organizada.
Se aprobaron varias reglas y normas nuevas de las Naciones Unidas, incluyendo:
- Reglas mínimas para la administración de la justicia de menores.
- Declaración sobre los principios fundamentales de justicia para las víctimas de delitos y abuso de poder.
- Principios Básicos Relativos a la Independencia de la Judicatura.
- Acuerdo modelo sobre el Traslado de Reclusos Extranjeros.
El Octavo Congreso (La Habana, 1990): Crecimiento de la Delincuencia Organizada
Este congreso se celebró en un momento de alarmante aumento de la delincuencia con dimensiones internacionales. Se recomendó investigar la estructura de la delincuencia organizada y evaluar contramedidas, así como intensificar la cooperación internacional contra el terrorismo.
Se aprobaron normas significativas:
- Principios básicos para el tratamiento de los reclusos.
- Directrices de las Naciones Unidas para la Prevención de la Delincuencia Juvenil.
- Reglas de las Naciones Unidas para la protección de menores privados de libertad.
- Principios básicos sobre el empleo de la fuerza y armas de fuego por funcionarios encargados de hacer cumplir la ley.
- Directrices de las Naciones Unidas sobre la función de los fiscales y abogados.
- Reglas mínimas de las Naciones Unidas para las medidas no privativas de la libertad.
También se aprobaron tratados modelo sobre extradición, asistencia recíproca en asuntos penales, remisión de procesos y traspaso de vigilancia de delincuentes.
El Noveno Congreso (El Cairo, 1995): Enfoque en la Cooperación Técnica
Celebrado en Egipto, fue el primero en incorporar cursos prácticos técnicos. Se asignó alta prioridad a la cooperación técnica y los servicios de asesoramiento de la ONU para ayudar a los Estados Miembros a prevenir y mejorar la reacción ante la delincuencia, tanto interna como transfronteriza. Se examinaron estrategias para prevenir delitos violentos, informatización de la justicia penal y el papel de los medios de comunicación.
Temas clave incluyeron:
- Medidas contra la delincuencia organizada y transnacional.
- Cometido del derecho penal en la protección del medio ambiente.
- Sistemas de justicia penal y de policía.
- Estrategias para la prevención del delito en zonas urbanas.
- La delincuencia juvenil.
La red de institutos del Programa de la ONU acogió nuevas incorporaciones, fortaleciendo la investigación, difusión de información, capacitación y asistencia técnica.
El Décimo Congreso (Viena, 2000): Desafíos del Nuevo Milenio y Declaración de Viena
Convocando a dos mil participantes, el primer congreso del nuevo milenio se centró en “La delincuencia y la justicia: frente a los retos del siglo XXI”. Aprobó por aclamación la Declaración de Viena sobre la delincuencia y la justicia, en la que los Estados Miembros se comprometieron a adoptar medidas decididas contra el terrorismo, la trata de personas, el tráfico ilícito de armas de fuego, el tráfico de migrantes y el blanqueo de dinero.
Los temas y cursos prácticos abordaron:
- Promoción del imperio de la ley y fortalecimiento del sistema de justicia penal.
- Cooperación internacional contra la delincuencia organizada transnacional.
- Prevención eficaz del delito, adaptándose a nuevas situaciones.
- Lucha contra la corrupción.
El Onceavo Congreso (Bangkok, 2005): Coordinación y Cooperación Internacional
Este congreso aprobó la Declaración de Bangkok, un documento político crucial que establece los fundamentos y directrices para la coordinación y cooperación internacionales en la prevención y combate de la delincuencia.
Sus temas incluyeron:
- Medidas eficaces contra la delincuencia organizada transnacional.
- Delitos económicos y financieros: retos para el desarrollo sostenible.
- Corrupción: amenazas y tendencias en el siglo XXI.
- Cooperación internacional en la lucha contra el terrorismo y sus vinculaciones con otras actividades delictivas.
- Puesta en práctica de la normativa: 50 años de establecimiento de normas.
Se realizaron seminarios sobre el fortalecimiento de la cooperación internacional, reforma de la justicia penal, prevención del delito, combate al terrorismo, delitos económicos y delitos informáticos.
El Doceavo Congreso (Salvador, 2010): Nuevas Respuestas a la Delincuencia Cibernética
El congreso de Salvador aprobó la Declaración de Salvador, que abrió la puerta a debates sobre nuevas respuestas nacionales e internacionales a la delincuencia cibernética. También se abordaron otros desafíos como:
- Niños, jóvenes y la delincuencia.
- Terrorismo.
- Prevención del delito.
- Tráfico ilícito de migrantes y trata de personas.
- Lavado de dinero.
- Cooperación internacional en la lucha contra la delincuencia.
El Decimotercer Congreso (Doha, 2015): Seguridad, Justicia y Estado de Derecho
El 13º congreso aprobó la Declaración de Doha, que se centró en los nexos entre seguridad, justicia y el estado de derecho, así como en el logro de un mundo mejor y más equitativo. Los temas incluyeron:
- Éxitos y problemas en el fortalecimiento del estado de derecho para apoyar el desarrollo sostenible.
- Lucha contra la delincuencia organizada transnacional.
- Nuevas y emergentes formas de delincuencia.
- Participación pública en el fortalecimiento de la prevención del delito y la justicia penal.
Se realizaron talleres sobre el papel de las normas de la ONU, la trata y el tráfico de migrantes, respuestas a la delincuencia en evolución y la contribución pública a la prevención del delito.
El Catorceavo Congreso (Kioto, 2020/2021): Hacia la Agenda 2030
El 14º Congreso, celebrado en Kioto, Japón, tuvo como tema “Promoción de la prevención del delito, la justicia penal y el estado de derecho: hacia el cumplimiento de la Agenda 2030”. Este congreso ofreció una oportunidad excepcional para reflexionar sobre el papel del sistema de justicia penal en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Los temas abordados fueron:
- Estrategias amplias de prevención del delito orientadas al desarrollo social y económico.
- Enfoques integrados de los retos del sistema de justicia penal.
- Enfoques multidimensionales para promover el estado de derecho, basados en el respeto a la diversidad cultural.
- Cooperación internacional y asistencia técnica para prevenir y abordar todas las formas de delincuencia, incluido el terrorismo y nuevas formas emergentes.
Los talleres se centraron en la prevención del delito de base empírica, la reducción de la reincidencia, la educación y participación juvenil, y las tendencias delictivas actuales, incluyendo el uso de nuevas tecnologías contra el delito.
Preguntas Frecuentes sobre los Congresos de la ONU
¿Qué son las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos?
Son un conjunto de normas internacionales aprobadas en el Primer Congreso de la ONU en 1955. Establecen estándares para la administración general de los establecimientos penitenciarios y el tratamiento de todas las categorías de reclusos, siendo un referente fundamental para organizaciones de derechos humanos.
¿Cuál es la relación entre los Congresos de la ONU y la Agenda 2030?
Los Congresos de la ONU, especialmente el 14º en Kioto, reconocen la función que pueden desempeñar el sistema de justicia penal y sus instituciones como parte de la infraestructura para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, subrayando que el desarrollo sostenible es inseparable del respeto al estado de derecho.
¿Qué es UNICRI y cuál es su papel?
UNICRI (Instituto Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones sobre la Delincuencia y la Justicia) fue creado a raíz del Tercer Congreso. Su función es realizar investigaciones y capacitaciones en el ámbito de la delincuencia, prestando asistencia a la comunidad internacional para reforzar la cooperación en la prevención del delito y la justicia penal.