Sistema Digestivo Humano: Estructura y Función Completa
Délka: 1 minut
El viaje de tu almuerzo
Los guardianes del estómago
Absorción y glándulas
Hugo: Piensa en lo que almorzaste hoy. ¿Alguna vez te preguntaste cómo ese bocado emprende un viaje épico dentro de ti, casi sin que tengas que pensarlo?
Valeria: Es como una montaña rusa automática para la comida. Todo gracias a los movimientos peristálticos, que son contracciones musculares que empujan el alimento a través de todo el tubo digestivo.
Hugo: Suena eficiente. Estás escuchando Studyfi Podcast. Entonces, Valeria, una vez que la comida pasa el esófago, ¿qué le espera en el estómago?
Valeria: Le esperan dos "porteros" muy estrictos, que son válvulas. Primero está el cardias, que deja entrar el bolo alimenticio y, muy importante, evita que se devuelva. ¡No queremos reflujo!
Hugo: Definitivamente no. ¿Y el segundo portero?
Valeria: Ese es el píloro. Regula la salida del quimo, que es la pasta en que se convierte el alimento, hacia el intestino. No lo suelta todo de golpe, sino en pequeños "chorritos".
Hugo: ¿Y cuánto dura esa parada en el estómago?
Valeria: Pues puede tardar en vaciarse entre 2 y 6 horas. Todo depende de la composición de lo que hayas comido.
Hugo: Y después del estómago, ¿cómo absorbemos los nutrientes de ese quimo?
Valeria: Para eso tenemos las glándulas digestivas, algunas dentro del tubo y otras anexas como el hígado. Pero el secreto de la absorción está en las vellosidades intestinales.
Hugo: ¿Vellosidades? ¿Qué son exactamente?
Valeria: Imagina la tela de una toalla. Está muy plegada para absorber más agua, ¿verdad? Pues las vellosidades son pliegues que hacen exactamente eso: aumentar la superficie para absorber la mayor cantidad de nutrientes posible.