La Psicopatología Psicoanalítica y Diagnóstico Estructural es un campo fundamental para comprender el sufrimiento humano desde una perspectiva profunda. Este enfoque, lejos de ser una aplicación rígida de técnicas, se basa en una escucha atenta y una constante actitud diagnóstica, esencial para todo estudiante y profesional del psicoanálisis. Exploraremos cómo Jaime Coloma Andrews aborda esta disciplina, integrando diversas corrientes para un entendimiento más completo del paciente.
Psicopatología Psicoanalítica y el Diagnóstico Estructural: Una Visión Integrada
El psicoanálisis, tal como lo concibe el autor, es una disciplina psicoterapéutica que se sostiene en una lectura psicoanalítica de lo que ocurre en la sesión, sin adscribir a una técnica única. Se trata de leer psicoanalíticamente las manifestaciones del paciente y seleccionar intervenciones ajustadas a esa interpretación, buscando logros terapéuticos a corto o largo plazo.
El autor se define como un psicoanalista que utiliza la teoría para comprender al paciente de manera profunda y eficiente. No se identifica con escuelas específicas como la kleiniana, winnicottiana o lacaniana, sino que busca la utilidad de sus aportes.
La Actitud Diagnóstica Constante: Más Allá de la Escucha Inicial
Uno de los pilares de este enfoque es la actitud diagnóstica constante. Esto implica estar siempre alerta a la evolución del material del paciente, en el aquí y ahora de la sesión, pero también considerando el pasado (semana, mes, año, toda la vida).
- Escucha sin memoria y sin deseo (Bion): Esta disciplina busca una apertura de la escucha lo más desprejuiciada posible, atenta a la literalidad de lo expuesto por el paciente.
- Literalidad: El autor le da un uso personal al término, refiriéndose a un estado de atención que registra distintos niveles de lo expuesto. Esto incluye no solo el significante, sino también los significados preconscientes y hasta la fonética o la situación misma en que se expresa algo, o lo que se evita decir pero se dice con gestos.
Esta vigilancia constante permite reformular el diagnóstico estructural inicial si aparecen nuevos elementos. Por ejemplo, la aparición de un neologismo en un paciente previamente diagnosticado como neurótico podría llevar a reconsiderar la posibilidad de una psicosis.
Diagnóstico Estructural vs. Funcional: La Tabla de Coloma
El autor propone un esquema organizador de la psicopatología que integra las ideas de diferentes autores, distinguiendo entre estructura, función y existencia. Esta tabla es fundamental para el diagnóstico:
| PSICOSIS | NEUROSIS | PERVERSIÓN | |
|---|---|---|---|
| Lacan y seguidores | La 'psicosis' | La 'neurosis' | La 'perversión' |
| ESTRUCTURA | |||
| M. Klein, W. Bion y seguidores | Lo psicótico | Lo neurótico | Lo perverso |
| FUNCIÓN | |||
| D. Winnicott y seguidores | El/La psicótico/a | El/La neurótico/a | El/La perverso/a |
| EXISTENCIA |
Este cuadro se basa en la distinción estructural lacaniana y permite considerar que las estructuras no se pueden intercambiar, pero sí los funcionamientos. Por ejemplo, una psicosis estructural no puede transformarse en una neurosis, pero un funcionamiento psicótico sí puede aparecer en una estructura neurótica (como en las locuras histéricas).
Lacan, Klein y Winnicott: Diferencias en la Aproximación
Las diferentes escuelas psicoanalíticas ofrecen distintas formas de abordar al paciente:
- Lacan: Se enfoca en el dis-curso (con guion, como lo que altera la continuidad). Le interesa encontrar momentos de significación para introducir un corte que haga presente al sujeto del inconsciente. El discurso es cosa del sujeto y no evoluciona en su estructura. La estructura, para Lacan, es excéntrica y se sostiene en el "gran Otro", principalmente el lenguaje. El sujeto ($) se determina en función de una otredad (A), el sujeto tachado ($ (A)) es el sujeto dividido, el sujeto del inconsciente.
- Klein (y Bion): Se centra en el material de la sesión, que implica contenido y es tema del yo. A diferencia del discurso, el material sí evoluciona por su condición imaginaria y se sostiene en una temporalidad secuencial. Se considera la fantasía inconsciente como representación de contenidos y argumentos experimentados en el inconsciente.
- Winnicott: Pone énfasis en la existencia del individuo y su particularidad en la vida cotidiana. Su perspectiva considera al individuo más allá de las descripciones estructurales o funcionales.
El autor integra estas perspectivas, considerando el discurso como un decir y un enlace significante, y el material como la atención al contenido, la forma de manifestarlo, lo paraverbal (gestualidad, tonos de voz, pausas) y las experiencias del propio analista en la sesión.
El Diagnóstico Estructural y sus Implicaciones Clínicas
El diagnóstico estructural es una exigencia lacaniana que el autor adopta como propia. Implica que existen diferencias cualitativas entre los cuadros psicopatológicos que instalan un modo de ser definitivo desde un comienzo temprano. No hay intercambio entre neurosis, psicosis y perversión a nivel estructural.
- Entrevistas preliminares: Son cruciales para conocer al paciente y realizar un diagnóstico estructural. Si no se hace, se corre el riesgo de interpretar a un psicótico o perverso con contenidos propios de un neurótico, lo cual es inadecuado y una pérdida de tiempo.
- La estructura como excéntrica: En la neurosis, el lenguaje y su función de corte toman peso por su carácter representacional. El sujeto tachado ($ (A)) opera en la neurosis, donde el lenguaje instala su función de corte, permitiendo la existencia del sujeto dividido.
- Psicosis: En la psicosis, el agujero simbólico impide la posibilidad de hacer sujeto debido a la forclusión (repudio básico al Nombre del Padre). Retorna lo real, que se imanta a lo imaginario, escamoteando el lugar de la Ley. La psicosis es una forma particular de asentamiento del yo que busca restituirse, en ausencia del simbólico, al imaginario yoico.
- Perversión: El corte de la Ley se desplaza al yo, usando el principio de realidad para la satisfacción exclusiva del principio del placer. Se busca salir de la representación para llevar la pulsión al acto. El perverso también repudia la tachadura del sujeto, no operando la fórmula ($ (A)). Es otra forma de asentamiento del yo, que lo requiere para transformar la pulsión en acto.
El autor recalca que lo limítrofe no es un diagnóstico estructural, sino un diagnóstico yoico o funcional, que se ubicaría en la columna de 'función' de su tabla. Un psicótico puede tener funcionamiento limítrofe, pero un limítrofe tiene funcionamiento psicótico sin ser psicótico.
Formación vs. Prejuicio en la Clínica Psicoanalítica
La formación psicoanalítica, que incluye el psicoanálisis personal, supervisiones y estudio teórico, da una impronta específica a la escucha. Contrariamente al prejuicio, que es globalizador y rígido, la formación implica disciplina, trabajo y experiencia, buscando una comprensión profunda del paciente como un ser único que desborda cualquier modelo teórico. El riesgo de un prejuicio teórico es adaptar al paciente a la técnica en lugar de escuchar su particularidad.
Preguntas Frecuentes sobre Psicopatología Psicoanalítica y Diagnóstico Estructural
¿Qué es la actitud diagnóstica constante en psicoanálisis?
Es la necesidad de mantener una alerta implícita a la "evolución del material" o del "discurso" del paciente, diagnosticando todo el tiempo y ajustando el diagnóstico estructural inicial a la luz de nuevas manifestaciones. Implica una escucha atenta no solo al presente, sino también a la historia y las circunstancias del paciente.
¿Cuál es la diferencia entre "discurso" (lacaniano) y "material" (kleiniano)?
Para los lacanianos, el "discurso" se refiere a la estructura del lenguaje y los significantes, sin una idea de evolución en su estructura, interesándose en los cortes que hacen presente al sujeto del inconsciente. Para los kleinianos, el "material" implica contenido, es tema del yo, y sí tiene una cualidad evolutiva asociada a lo imaginario y a la fantasía inconsciente.
¿Por qué el diagnóstico estructural es tan importante?
El diagnóstico estructural es crucial porque establece diferencias cualitativas entre neurosis, psicosis y perversión, que no son intercambiables. Permite al analista saber con quién trabaja y evitar interpretaciones inadecuadas (como interpretar a un psicótico con un modelo neurótico), lo que puede ser ineficaz o incluso perjudicial.
¿Lo limítrofe es un diagnóstico estructural en psicoanálisis?
No, según Jaime Coloma Andrews, lo limítrofe no es un diagnóstico estructural, sino un diagnóstico yoico o funcional. Se refiere a las alteraciones en el funcionamiento del yo y puede aparecer en diferentes estructuras, como un funcionamiento psicótico en una estructura neurótica, o viceversa, pero no define una estructura psicopatológica fundamental en sí mismo.