La estructura normativa de la ciencia

Explora la estructura normativa de la ciencia según Merton, sus normas (comunismo, universalismo, desinterés, escepticismo) y las críticas. Descubre el "giro practicista" y su impacto. ¡Profundiza tu comprensión!

La ciencia no solo es un conjunto de conocimientos, sino también una institución social con sus propias reglas y valores. Comprender la estructura normativa de la ciencia es fundamental para analizar cómo funciona, cómo se recompensa a sus participantes y cómo sus prácticas han evolucionado a lo largo del tiempo. Este artículo explora la influyente perspectiva de Robert K. Merton y las críticas que llevaron al "giro practicista".

La Estructura Normativa de la Ciencia: El Paradigma Mertoniano

El núcleo del paradigma mertoniano en la sociología de la ciencia se asienta en dos pilares: la estructura institucional de la ciencia y la estructura de recompensas a los científicos. La primera incluye una dimensión normativa, conocida como el ethos de la ciencia, que comprende cuatro normas principales:

  • Comunismo: Los hallazgos científicos son propiedad común de la comunidad. La ciencia es un patrimonio de la humanidad.
  • Universalismo: Las afirmaciones científicas deben ser evaluadas basándose en criterios impersonales preestablecidos, independientemente de la raza, nacionalidad, religión o estatus personal del proponente.
  • Desinterés: Los científicos deben actuar por el avance del conocimiento, sin buscar beneficios personales directos.
  • Escepticismo Organizado: La ciencia exige un examen crítico y empírico constante de todas las ideas, incluso las propias.

De estas normas principales se derivan otras secundarias. Merton argumenta que estos valores son esenciales para el desarrollo de la ciencia, como afirmó en Teoría y Estructura Sociales: "La ciencia, como todas las demás instituciones sociales, tiene que ser apoyada por los valores del grupo si ha de desarrollarse" (Merton, TyES 621).

Las Recompensas en la Ciencia y la Conducta Desviada

La estructura de recompensas para los científicos incluye reconocimientos, premios (como el Nobel) y la "prioridad" en los descubrimientos. Estos actúan como motores y energía del sistema científico, incentivando la conformidad con las normas.

Sin embargo, la interacción entre normas y recompensas puede generar conducta desviada. Por ejemplo, la búsqueda de reconocimiento en la prioridad de un descubrimiento puede llevar al secreto (violando el comunismo) o incluso al fraude (violando las cuatro normas fundamentales).

Un fenómeno disfuncional notable es el "efecto Mateo", que describe cómo el reconocimiento se acumula en científicos ya reputados, mientras que los menos conocidos reciben menos crédito por contribuciones similares. Aunque disfuncional para las carreras individuales, Merton observó que este efecto puede aumentar la visibilidad de nuevas comunicaciones científicas cuando son presentadas por figuras de alto prestigio.

Críticas y Limitaciones de la Concepción de Merton

Una de las principales reservas al modelo mertoniano se centró en si los científicos realmente siguen estas normas en su práctica diaria. Norman W. Storer señaló que el problema no es la variación en la observancia, sino la inferencia de que las normas mertonianas son irrelevantes. La clave, para Storer, reside en entender las condiciones bajo las cuales la conducta científica se conforma o se aparta de estas normas.

La respuesta de Merton se basó en la internalización de las normas y su asociación con los papeles sociales. Storer explicaba que estas normas se activan principalmente cuando los individuos desempeñan su rol científico, especialmente en "interacciones científicas rutinarias" dentro de contextos de "ciencia normal", donde hay un acuerdo generalizado sobre las reglas fundamentales.

La Relación entre Normas y Acción Social: Un Problema Espinoso

Michael Mulkay, ya en 1980, criticó que tanto defensores como críticos de Merton habían eludido el problema de la relación entre normas y acción social. Muchos asumieron que una vez identificadas las reglas, se podían aplicar a acciones específicas sin interpretación, ignorando la observación de Wittgenstein de que "ninguna regla puede especificar completamente qué cuenta como seguir o no seguir esa regla" (Mulkay, 1980, p. 111).

Mulkay subraya que la relación entre reglas y acción es interpretativa, no causal. Los científicos, con sus propias interpretaciones, se comprometen de maneras que apoyan sus puntos de vista, lo que puede generar divergencias. Thomas Kuhn también enfatizó que, al elegir entre teorías rivales, científicos con los mismos criterios pueden llegar a conclusiones diferentes debido a interpretaciones distintas de valores como la simplicidad o el alcance, o a los pesos relativos que les asignan.

El "Giro Practicista" y una Nueva Comprensión de las Normas

El giro practicista representa un desplazamiento conceptual significativo en la sociología y filosofía de la ciencia. El concepto de "práctica" ha tomado un lugar central, sustituyendo a otros como "estructuras" o "mundos de vida". Theodore Schatzki (2001, p. 1) señala que muchos teóricos otorgan ahora un honor comparable al concepto de "práctica" al que antes se daba a otros conceptos centrales.

Características de las Prácticas y su Impacto en la Normatividad

Las prácticas científicas no son solo acciones, sino sistemas de acciones que incluyen pensamiento, están sujetas a normas y valores, y son guiadas por representaciones. Barry Barnes (2001, p. 20) recordó que para Kuhn, los "paradigmas no son teoría sino prácticas", y "ejemplos aceptados de prácticas científicas reales" (Kuhn, 1962, p. 10).

Desde la perspectiva practicista, las normas no son reglas rígidas que determinan la acción, sino más bien valores que la orientan de manera incompleta. Requieren de complementación e interpretación por cada agente. Los valores como "precisión", "coherencia" o "fecundidad" no tienen un significado absoluto, sino que adquieren sentido en el contexto pragmático donde se desarrollan las prácticas humanas. Son los científicos quienes, con sus intereses y convicciones, valoran una teoría como precisa o simple.

Esto significa que los valores son objetivos en el sentido de que una comunidad científica puede acordar que un objeto posee cierta característica valiosa, pero esa característica no es del todo independiente de las creencias de los científicos. La utilidad, por ejemplo, es un valor que se establece como una relación entre el objeto (una teoría) y quienes lo valoran.

Ventajas del Enfoque Practicista sobre la Estructura Normativa de la Ciencia

El enfoque practicista ofrece una comprensión más matizada y ventajosa frente al mertoniano en varios aspectos:

  1. Explicación de la Conducta Actual: Permite conceptualizar diferencias en la conducta de científicos de una misma disciplina pero en distintos contextos (e.g., biotecnólogos en empresas transnacionales versus instituciones públicas). Donde la ganancia económica puede ser un valor central en un caso (fomentando el secreto), la provisión de conocimiento confiable es un valor en el otro (considerando el secreto un disvalor).
  2. Formulación de Nuevos Problemas: Abre la puerta a problemas que el paradigma mertoniano no abordaba adecuadamente, como la discriminación en la ciencia (especialmente de género). Al considerar el cuerpo y cómo opera como constituidos por las prácticas, se pueden analizar cómo las diferencias corporales influyen en la asignación de roles y la estructuración de las prácticas científicas a lo largo de la historia.
  3. Comprensión Profunda de las Normas: Cuestiona qué es una norma y cómo opera, a diferencia de la concepción mertoniana de normas transparentes. Las normas son vistas como valores que orientan, pero que son incompletos y sujetos a interpretación. La aplicación y el peso de estos valores varían significativamente a lo largo del tiempo y entre campos, como señaló Kuhn (1982, p. 359).

El enfoque practicista reconoce que los valores son omnipresentes, pero no absolutos ni permanentes. Cambian a lo largo de la historia, dependiendo de los contextos pragmáticos de cada comunidad científica.

Preguntas Frecuentes sobre la Estructura Normativa de la Ciencia

¿Qué es la estructura normativa de la ciencia según Merton?

Según Robert K. Merton, la estructura normativa de la ciencia es el ethos de la ciencia, un conjunto de cuatro normas institucionales: comunismo, universalismo, desinterés y escepticismo organizado. Estas normas guían la conducta esperada de los científicos y son cruciales para el desarrollo del conocimiento científico.

¿Cuáles son las críticas principales al modelo mertoniano?

Las críticas se centran en la supuesta rigidez de las normas de Merton y la dificultad para explicar la relación entre estas reglas y la acción social real de los científicos. Se cuestiona si los científicos realmente siguen estas normas invariablemente y si las normas determinan la acción de forma directa o, más bien, son interpretadas por los agentes.

¿Qué es el "giro practicista" en la sociología de la ciencia?

El "giro practicista" es una tendencia en la sociología y filosofía de la ciencia donde el concepto de "práctica" se vuelve central, desplazando a otros como "estructura social" o "paradigma". Este enfoque subraya que las prácticas científicas son sistemas de acciones, pensamientos, normas y valores que se desarrollan en contextos pragmáticos específicos, y que los valores son interpretados y moldeados dentro de estas prácticas.

¿Cómo se explica la "conducta desviada" en la ciencia?

El paradigma mertoniano explica la conducta desviada (como el secreto o el fraude) como resultado de la interacción entre la estructura normativa y la estructura de recompensas. Los científicos pueden violar las normas en su lucha por obtener reconocimiento, prioridad en descubrimientos o premios. El "efecto Mateo" es un ejemplo de cómo el sistema de recompensas puede generar comportamientos disfuncionales.

¿Qué ventajas ofrece el enfoque practicista en la comprensión de las normas?

El enfoque practicista ofrece una comprensión más dinámica de las normas, considerándolas valores que orientan la acción de forma incompleta y que requieren interpretación. Permite analizar cómo los valores cambian según los contextos pragmáticos de las comunidades científicas, y cómo las creencias e intereses de los científicos influyen en la valoración de teorías y resultados, lo que el modelo mertoniano, con su visión de normas rígidas, no logra de manera tan efectiva.

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