Huelga de Maestras en Mendoza, 1919

Explora la Huelga de Maestras en Mendoza, 1919: causas, líderes y su impacto en el gremialismo femenino. Un análisis clave para estudiantes. ¡Aprende más!

La Huelga de Maestras en Mendoza, 1919 fue un evento trascendental en la historia social y educativa de Argentina, protagonizado por un numeroso grupo de mujeres docentes que desafiaron los estereotipos de género y profesión. Este movimiento no solo luchó por reivindicaciones laborales, sino que también redefinió el rol de la mujer en la esfera pública y sindical. Para entender completamente este suceso, es crucial analizar sus causas, desarrollo, protagonistas y el impacto que tuvo en su tiempo y para el futuro del gremialismo docente en Argentina. Este artículo ofrece un análisis detallado de la huelga docente de 1919 en Mendoza, ideal para estudiantes y para quienes buscan comprender los orígenes de la lucha por los derechos laborales del magisterio femenino.

Causas y Origen de la Huelga de Maestras en Mendoza, 1919

El conflicto docente de 1919 tuvo raíces profundas en la precaria situación laboral que enfrentaban los maestros en Mendoza. A principios de siglo, la profesión docente, fuertemente feminizada, se caracterizaba por salarios bajos, inestabilidad laboral y la ausencia de un escalafón de ascensos o un régimen jubilatorio estable. Era común que se adeudaran sueldos por varios meses, en un contexto de desprotección y dependencia del poder político para la designación de cargos.

La Situación Docente Previa a la Huelga de Maestras en Mendoza, 1919

La Asociación de Maestros, de carácter más mutualista que gremial, había surgido a comienzos de siglo, pero no había logrado solucionar la discriminación que sufrían los docentes provinciales. Estos maestros, que eran mayoría, tenían sueldos mucho más bajos que los de las escuelas nacionales y con frecuencia se les pagaba con bonos devaluados. La designación de Enrique Julio como Director General de Escuelas (DGE) por el gobernador José Néstor Lencinas, en 1918, lejos de mejorar la situación, intensificó el malestar debido a su falta de conexión con el magisterio mendocino y sus primeras medidas controvertidas, como la separación de la inspectora Florencia Fossatti.

El Nacimiento de "Idea" y las Primeras Demandas

El 15 de marzo de 1919, un grupo de docentes, en su mayoría de la Asociación de Maestros, formó la agrupación "Idea". Su objetivo era luchar por reivindicaciones técnicas y económicas del magisterio. Entre sus integrantes estaban destacadas maestras como María del Rosario Sansano, Manuela de Biaín y Zobeida Avila. “Idea” envió una nota a la DGE y un telegrama a los legisladores mendocinos, suplicando su intervención ante la "situación económica en extremo afligente" de los docentes, a quienes se les debían ocho meses de sueldos. Publicaron sus demandas y artículos pedagógicos en la revista homónima, Idea.

La Reacción de la Dirección General de Escuelas

La respuesta del Director Enrique Julio fue inmediata y enérgica. Calificó la actitud de los maestros de "sediciosa y temeraria" y, mediante resolución del 25 de abril de 1919, suspendió por quince días y sin goce de sueldo a los maestros de "Idea", amenazándolos con la cesantía si persistían en su actividad. Julio interpretó su acción como un "alzamiento y rebelión" contra la autoridad escolar, que él estaba obligado a reprimir.

Maestras Unidas: Un Gremio en Lucha por los Derechos Docentes

La suspensión de los miembros de "Idea" generó una masiva ola de solidaridad. El 26 de abril de 1919, 180 maestros de la Capital se reunieron en el Orfeón Español para protestar y exigir la reposición de sus colegas afectados. En este acto, se decidió fundar una nueva asociación gremial para la defensa de sus intereses: Maestros Unidos.

La Fundación de "Maestros Unidos" y su Adhesión a la FORA

Maestros Unidos se constituyó con una comisión directiva mayoritariamente femenina, incluyendo a Florencia Fossatti, María Sansano y Angélica Mendoza. El 28 de abril, el sindicato marcó un hito histórico al adherirse a la Federación Obrera Provincial (FOP) y, en consecuencia, a la Federación Obrera Regional Argentina (FORA). Fue el primer sindicato docente del país en ingresar formalmente a una Central Obrera, participando incluso en el acto del 1º de mayo junto a otros trabajadores mendocinos. Esta vinculación con la clase obrera fue un paso audaz, rompiendo con la imagen tradicional y apolítica de la maestra.

Primera Fase del Conflicto y Represión Inicial

La respuesta oficial no se hizo esperar: se amplió la suspensión a los 180 firmantes del acta de Maestros Unidos, y se clausuraron varias escuelas para "reorganizar al personal". Estas medidas provocaron una gran manifestación pública, integrada mayoritariamente por escolares que exigían la reposición de sus maestros. Un incidente violento ocurrió frente al diario oficialista La Montaña, donde la manifestación fue agredida a balazos, resultando cuatro niños heridos y causando gran indignación popular. Ante esto, los maestros comenzaron a dictar clases en espacios alternativos como locales obreros, plazas y sus propios domicilios.

Intervención Presidencial y Solución Precaria del Conflicto Docente de Mendoza

El conflicto tuvo una solución temporal cuando el presidente Hipólito Yrigoyen intervino la provincia de Mendoza por problemas en el Poder Judicial. El interventor, Prefecto Araya, destituyó a Enrique Julio y su reemplazante revocó las medidas previas, permitiendo a los maestros regresar a sus puestos. Sin embargo, esta calma fue efímera. El gobernador Lencinas reasumió el 25 de julio de 1919 y repuso a Enrique Julio en la DGE, desoyendo las advertencias sobre su deteriorada relación con el magisterio. Esto reavivó el conflicto con más intensidad.

Protagonistas Clave: Florencia Fossatti y Angélica Mendoza

La Huelga de Maestras en Mendoza, 1919 no se puede entender sin destacar el papel fundamental de dos educadoras: Florencia Fossatti y Angélica Mendoza, quienes lideraron Maestros Unidos a lo largo del conflicto.

Liderazgo y Rol Militante de las Maestras

Florencia Fossatti, inspectora de Escuelas, y Angélica Mendoza, docente reconocida, ocuparon la presidencia y secretaría de Maestros Unidos, respectivamente. Fossatti, con experiencia previa en enfrentamientos con la conducción escolar, planteó claramente la importancia de la relación con la clase obrera. Angélica Mendoza, inicialmente alejada del gremialismo, se unió a la lucha al criticar a la oficialista Unión Mendocina de Maestros y la cesantía del grupo "Idea". Ambas participaron activamente en asambleas, manifestaciones obreras y campañas de esclarecimiento, logrando el apoyo de otros gremios y de la comunidad. Su militancia fue clave para explicar a la población las razones de la huelga, dictando clases en domicilios y locales sindicales, manteniendo el vínculo con los alumnos y sus familias.

La Entrevista con el Presidente Yrigoyen

La duración e intensidad del conflicto llevó a una entrevista con el presidente Hipólito Yrigoyen, a la que asistieron Florencia Fossatti y Amelia Blanco en representación de Maestros Unidos. Yrigoyen ofreció la reincorporación de los maestros cesantes y el pago de sueldos, pero con la continuidad de Julio en la DGE. Fossatti rechazó la propuesta, denunciando que la FORA no estaba autorizada a negociar en esos términos y reafirmando la continuidad de las protestas. A pesar de las presiones de Yrigoyen, quien predijo que serían "abandonadas" por obreros y universitarios, las maestras mantuvieron su postura, defendiendo la dignidad de su causa.

La Intensificación del Conflicto: Segunda Huelga y Represión en Mendoza

El regreso de Enrique Julio y la reactivación de las cesantías llevaron a una nueva asamblea de Maestros Unidos el 28 de julio de 1919, que decidió por unanimidad declarar la huelga por tiempo indeterminado. El editorial del diario Los Andes apoyó a los docentes, señalando que el gobierno los había llevado a esa "medida extrema".

La Segunda Huelga Docente de 1919 y sus Modalidades

La segunda huelga mantuvo la modalidad de clases en domicilios particulares, plazas y locales gremiales, con el total apoyo de los padres. La FOP advirtió a las familias que no enviaran a sus hijos a las escuelas hasta la reincorporación de los docentes. La DGE intentó cubrir los cargos con miembros de la Unión Mendocina de Maestros, muchos sin título ni experiencia, quienes lanzaron acusaciones contra los huelguistas, calificándolos de "agitadores de profesión". Sin embargo, la asistencia de niños a las escuelas oficiales era muy escasa, y la epidemia de gripe mantuvo muchas escuelas cerradas en el interior. El gobierno de Lencinas, conocido por su clientelismo, usó el control del empleo público para presionar a las maestras y sus familias, amenazando con la cesantía de parientes empleados públicos o la pérdida de años de servicio para las próximas a jubilarse.

Represión Gubernamental y Solidaridad Obrera

La Federación Obrera Provincial (FOP) declaró un paro general por tiempo indeterminado a partir del 4 de agosto, en apoyo a los maestros, toneleros y telefónicos. El paro tuvo un alto acatamiento y generó un clima de "estado de sitio" en Mendoza, aunque no fue formalmente declarado. Patrullas policiales impedían reuniones en las calles, y dieciocho maestras fueron detenidas. El 21 de agosto, tras ocho días de paro general y dieciséis del magisterio, se llegó a una solución provisional: se desplazó a Enrique Julio y se repusieron a todos los docentes. No obstante, el 3 de septiembre, Angélica Mendoza y Francisco Mercado Flores fueron declarados cesantes por participar en una manifestación obrera en San Juan, y Enrique Julio fue repuesto nuevamente en su cargo, reavivando el conflicto.

El "Régimen del Terror" y las Maestras

La segunda huelga docente se desarrolló bajo una violenta represión. La policía allanó domicilios de maestras, las detuvo (en ocasiones con niños) y clausuró locales sindicales. La declaración de Maestros Unidos anticipó: "al régimen del miedo va a seguir el del terror...". Hubo detenciones de maestras como Blanca Morales Fa y Catalina Palacios, y niños fueron arrestados. El diario La Prensa de Buenos Aires condenó la "barbarie mendocina", criticando los abusos policiales y el encarcelamiento de maestras en "calabozos infectos", lo que generó conmoción social al estar asociado tradicionalmente con prostitutas, no con la figura materna de las docentes. Incluso se llegó al secuestro y "desaparición temporaria" de dirigentes de la FOP, quienes fueron abandonados en zonas desérticas, un antecedente de prácticas represivas futuras. A pesar de esto, la propaganda a favor de Maestros Unidos continuó, logrando un masivo apoyo en la comunidad y con la FUA (Federación Universitaria Argentina).

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¿Qué ocurrió el 11 de abril de 1919 en relación con la huelga docente en Mendoza?

La agrupación Idea envió un telegrama a los legisladores por el atraso de ocho meses en el pago de sueldos y su revista publicó críticas a la conducci

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El "Femenino" en la Huelga de Maestras en Mendoza, 1919: Rompiendo Estereotipos

La participación femenina en la Huelga de Maestras en Mendoza, 1919 fue un elemento transformador. En una época en que las mujeres no podían votar y eran consideradas legalmente menores de edad en muchos aspectos, estas maestras mendocinas desafiaron los roles de género tradicionales.

El Rol "Maternal" y la Resistencia Femenina

El perfil de la maestra estaba fuertemente asociado al rol materno y al "sacerdocio de la educación", una extensión de lo doméstico a la escuela. El legislador Onésimo Leguizamón, en el Congreso Pedagógico de 1882, había sostenido que "nadie puede hacerlo entonces mejor maestro que la madre o la que es capaz de serlo". Esta concepción ideológica afectiva dificultaba la organización gremial. Sin embargo, estas maestras rompieron con esos prejuicios. Al acercarse a otros trabajadores y usar métodos de lucha obreros, cuestionaron la idea de que "si las madres no hacen huelga, las maestras tampoco". La revista La Organización Obrera (09/08/1919) reconoció el "atrevimiento" de estas mujeres, "tanto más digna de aplauso cuanto son mujeres en este caso las que se atreven a la lucha más terrible".

Estrategias de Lucha y Confrontación

El comportamiento de estas mujeres, saliendo a la calle a defender sus derechos, fue una transgresión. Maestros Unidos no solo protestó, sino que también continuó con las clases fuera de la escuela, una estrategia que les permitió mantener el vínculo afectivo con la comunidad y el apoyo de las familias de sus alumnos. Esta "proyección de una práctica típicamente obrera, pero adaptada a las características especiales de su género y su medio social" les permitió conservar el prestigio local. Sin embargo, quienes las combatieron, las atacaron directamente en su moralidad, con "mofas y agresiones verbales" y hasta con detenciones en comisarías, algo que solo se hacía con "prostitutas", buscando denigrar su imagen. A pesar de todo, la causa de Maestros Unidos recibió un gran apoyo popular, gracias a ese activismo femenino que logró involucrar a diversos sectores de la sociedad mendocina.

Consecuencias y Legado de la Huelga de Maestras en Mendoza, 1919

El conflicto tuvo un desenlace inesperado con la muerte del gobernador Lencinas el 20 de enero de 1920. Su sucesor provisorio, Ricardo Báez, nombró a Eusebio Chacón Amigorena como Director de Escuelas, quien restableció la normalidad y ordenó la reincorporación de todos los maestros cesantes, sin afectar sus foja de servicios. No obstante, Florencia Fossatti no fue beneficiada por esta disposición, ya que su cesantía era anterior a la huelga.

Un Impulso al Gremialismo Docente

A pesar del repliegue de la lucha sindical docente mendocina tras 1919, la huelga sentó un precedente. Las líderes como Florencia Fossatti y Angélica Mendoza continuaron activas, no solo dando conferencias y abriendo clases nocturnas para obreros, sino también enriqueciendo el sistema educativo con proyectos pedagógicos innovadores. Fossatti, por ejemplo, implementó un régimen de autorregulación escolar con "Tribunales infantiles de disciplina" a partir de 1928. Angélica Mendoza se doctoró en Filosofía y Letras, militó en el Partido Comunista y, tras estudios en Estados Unidos, Francia e Italia, ocupó una cátedra de Filosofía en la Universidad Nacional de Cuyo hasta su muerte en 1960. Estas mujeres no solo lucharon por sus derechos, sino que también innovaron en pedagogía, dejando un legado duradero.

El Contexto Histórico: Argentina a Principios del Siglo XX

La Huelga de Maestras en Mendoza, 1919 se inscribe en un periodo de intensas movilizaciones sociales en Argentina. La "Semana Trágica" de enero de 1919 en Buenos Aires dejó profundas huellas, y los movimientos obreros se intensificaban, con la FORA a la cabeza. La sindicalización se extendía más allá de los gremios tradicionales, sumando a trabajadores "de cuello blanco" y empleados de la administración pública. Además, la Reforma Universitaria de 1918 en Córdoba había impulsado la movilización estudiantil. En este clima efervescente, la lucha de las maestras mendocinas no fue un hecho aislado, sino parte de una ola de resistencia y cambio social en el país.

Preguntas Frecuentes sobre la Huelga de Maestras en Mendoza, 1919

¿Cuáles fueron las principales causas de la huelga de maestras en Mendoza en 1919?

Las causas principales incluyeron atrasos salariales de hasta ocho meses, la inestabilidad laboral por la falta de un escalafón y régimen jubilatorio, y la arbitrariedad en la designación de cargos. Además, la actitud autoritaria del Director General de Escuelas, Enrique Julio, fue un detonante clave.

¿Quiénes fueron las líderes de la Huelga de Maestras en Mendoza, 1919?

Las figuras más destacadas fueron Florencia Fossatti, inspectora de Escuelas y presidenta de Maestros Unidos, y Angélica Mendoza, docente y secretaria de la organización. Ambas lideraron la lucha con gran valentía y militancia.

¿Qué rol jugó el género en la Huelga de Maestras en Mendoza, 1919?

El género fue central, ya que las maestras desafiaron los estereotipos del rol maternal y "sacerdocio" de la educación, que las relegaba al ámbito doméstico y afectivo. Al organizarse gremialmente, adherir a la FORA y participar en manifestaciones públicas, rompieron con las expectativas sociales y redefinieron el papel de la mujer en la lucha social y sindical.

¿Cómo terminó la Huelga de Maestras en Mendoza, 1919?

La huelga finalizó con la muerte del gobernador Lencinas en enero de 1920. El presidente provisional, Ricardo Báez, ordenó la reincorporación de todos los maestros cesantes y la normalización de la Dirección General de Escuelas, aunque la situación económica de los docentes no mejoró de inmediato.

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