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Podcast sobre Historia Argentina: Década Infame y Peronismo

Historia Argentina: Década Infame y Peronismo

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La Década Infame: Fraude, Crisis y el Pacto con Gran Bretaña0:00 / 23:58
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MartaLa mayoría de la gente piensa que el fraude electoral es… bueno, simplemente fraude, ¿no? ¿Pero qué pasaría si te dijera que hubo una época en Argentina donde el propio gobierno lo justificaba llamándolo "fraude patriótico"?
DiegoExacto. Suena increíble, pero así fue. Y con esa idea tan particular, arrancó un período clave de la historia argentina.
Capítulos

La Década Infame: Fraude, Crisis y el Pacto con Gran Bretaña

Délka: 23 minut

Kapitoly

El fraude "patriótico"

Crisis y cambio económico

El polémico Pacto Roca-Runciman

El Fin de la Década Infame

El Ascenso del Coronel

La Caída y el Exilio

Borrar a Perón del Mapa

El Pacto Secreto

Derechos para los trabajadores

La oposición se organiza

La crisis de octubre de 1945

El Día de la Lealtad

Braden o Perón

Evita y el voto femenino

Reformas y economía

El conflicto con la Iglesia

El Triunfo y las Tres Banderas

El Primer Gobierno Peronista

El Rol de Eva Perón

La Crisis del Segundo Gobierno

Resumen y Despedida

Přepis

Marta: La mayoría de la gente piensa que el fraude electoral es… bueno, simplemente fraude, ¿no? ¿Pero qué pasaría si te dijera que hubo una época en Argentina donde el propio gobierno lo justificaba llamándolo "fraude patriótico"?

Diego: Exacto. Suena increíble, pero así fue. Y con esa idea tan particular, arrancó un período clave de la historia argentina.

Marta: Estás escuchando Studyfi Podcast. Diego, ¿de qué época estamos hablando?

Diego: Hablamos de la Década Infame, de 1930 a 1943. Todo empezó con el golpe militar de José Félix Uriburu contra el presidente Hipólito Yrigoyen. Fue una era de corrupción y con los militares muy metidos en política.

Marta: Volvamos al fraude patriótico. ¿Cómo es que justificaban hacer trampa en las elecciones?

Diego: Bueno, la justificación era que así "salvaban a la patria" de partidos que, según ellos, la iban a perjudicar. Manipulaban padrones, compraban votos, intimidaban gente… todo por patriotismo, claro.

Marta: Claro, súper patriótico. Entendido.

Diego: Y mientras pasaba todo esto, el mundo se caía a pedazos por la crisis de 1929. Para Argentina, que vivía de exportar carne y cereales, fue un golpe durísimo. Cayeron las exportaciones y aumentó muchísimo el desempleo.

Marta: Entonces, si no se podía exportar tanto, ¿qué se hizo?

Diego: Aquí viene un cambio clave. Como era difícil importar productos industriales, Argentina empezó a fabricarlos. Es el famoso modelo ISI: Industrialización por Sustitución de Importaciones.

Marta: ¿Y qué consecuencias tuvo eso?

Diego: Importantísimas. Crecieron las industrias, surgieron fábricas nuevas y miles de personas migraron del campo a las ciudades. Se formó una nueva clase obrera que, ojo, será fundamental para entender lo que viene después con Perón.

Marta: En medio de esta crisis, ¿cómo eran las relaciones con otros países? Escuché de un pacto famoso con Gran Bretaña.

Diego: El Pacto Roca-Runciman de 1933. Fue un intento desesperado por asegurar que Gran Bretaña nos siguiera comprando carne.

Marta: Suena a que tuvimos que ceder bastante...

Diego: Muchísimo. A cambio, Argentina le dio a Gran Bretaña beneficios enormes, como el control de los trenes casi sin impuestos. Básicamente, todo el dinero que recibíamos de ellos, debíamos gastarlo en productos de ellos. Un negocio redondo… para los británicos.

Marta: Wow, qué panorama. Así que teníamos fraude interno y una dependencia económica gigante. Menuda década.

Diego: Y para cerrar, las elecciones de 1938 las gana una fórmula muy extraña: Ortiz, que estaba en contra del fraude, y Castillo, que estaba a favor. ¡Imagínate esa convivencia!

Marta: Una dupla explosiva. Dejémoslo ahí por ahora, porque hay mucho que desempacar en la política de esa época.

Marta: Y justo cuando pensábamos que la Década Infame no podía complicarse más, llegamos a los años 40.

Diego: Exacto. Y el final de esa década es... explosivo. Todo empieza a cambiar en 1942.

Marta: ¿Qué pasó ese año?

Diego: Bueno, el presidente Ortiz muere, y asume su vicepresidente, Ramón Castillo. Con él, nada cambió realmente. Siguió el fraude electoral, el poder de los conservadores... lo de siempre.

Marta: Mientras tanto, el mundo estaba en plena Segunda Guerra Mundial. ¿Qué hizo Argentina?

Diego: Mantuvo una posición de neutralidad. Pero por dentro, el país estaba dividido. Unos querían apoyar a los Aliados, otros preferían no meterse. Esa tensión fue clave.

Marta: Me imagino. Y esa tensión interna, ¿llevó a algo?

Diego: Llevó a un golpe de Estado. El 4 de junio de 1943, un grupo de militares derrocó a Castillo. Así, de un plumazo, se terminó la Década Infame.

Marta: Un momento. ¿Por qué un golpe de Estado? ¿Qué los motivó?

Diego: Fueron varias cosas. La principal fue el rechazo al fraude electoral. La gente estaba harta. A eso súmale el descontento general, la creciente influencia del ejército y, por supuesto, los conflictos de la guerra mundial.

Marta: Y después del golpe, ¿quién tomó el poder?

Diego: Fue un poco caótico. Tuvimos tres presidentes militares en muy poco tiempo. Primero Rawson, que duró solo tres días... casi un récord.

Marta: ¡Tres días! Eso es menos que un fin de semana largo.

Diego: Totalmente. Luego vino Ramírez y después Edelmiro Farrell. Y aquí es donde aparece una figura que lo cambiará todo: un coronel llamado Juan Domingo Perón.

Marta: Ah, el famoso Perón. ¿Cómo empezó a destacar?

Diego: Ocupando cargos clave. Fue Ministro de Guerra, Vicepresidente... pero su puesto más importante fue Jefe de la Secretaría de Trabajo y Previsión.

Marta: ¿La Secretaría de Trabajo? ¿Por qué fue tan importante?

Diego: Porque desde ahí, Perón hizo algo que nadie había hecho: se acercó a los trabajadores. Impulsó aumentos de sueldo, vacaciones pagas, jubilaciones, indemnizaciones... Básicamente, les dio derechos que nunca habían tenido.

Marta: Claro. Se ganó el apoyo de la clase obrera.

Diego: Un apoyo masivo. Pero, por otro lado, los empresarios y los sectores más tradicionales empezaron a verlo como una gran amenaza. Se estaba gestando una nueva división en el país.

Marta: Entonces, Perón llega a la presidencia, tiene un apoyo popular enorme... pero no dura para siempre. ¿Qué pasó?

Diego: Exacto. Su segundo gobierno termina abruptamente. En septiembre de 1955, otro golpe militar, autodenominado "Revolución Libertadora", lo derroca.

Marta: ¿Otra vez los militares? ¿Por qué cayó, si era tan popular?

Diego: Las causas son complejas. Hubo una crisis económica con mucha inflación. Creció el descontento en sectores políticos y, de nuevo, en el ejército. Pero el detonante fue un enfrentamiento muy fuerte con la Iglesia Católica.

Marta: ¿Y qué hizo Perón?

Diego: Para evitar una guerra civil, decidió irse del país. Empezó un exilio que duraría casi 18 años. Fue un final increíblemente drástico.

Marta: Con Perón en el exilio, ¿quién gobierna? Supongo que el líder del golpe.

Diego: Así es. Primero asumió el general Eduardo Lonardi. Él tenía una idea de conciliación, con su famosa frase: "Ni vencedores ni vencidos". Quería calmar las aguas.

Marta: Suena razonable. ¿Funcionó?

Diego: No. Duró apenas dos meses. Los sectores más duros del ejército no querían conciliación. Querían eliminar al peronismo por completo. Así que lo desplazaron.

Marta: ¿Y pusieron a alguien más... digamos, menos amigable?

Diego: Mucho menos. Asumió el general Pedro Aramburu, y su objetivo era uno solo: la "desperonización".

Marta: ¿Desperonización? Suena a que querían borrarlo con Photoshop de la historia argentina.

Diego: Es la mejor analogía que escuché. Proscribieron al partido peronista, prohibieron mencionar los nombres de Perón y Evita, e incluso prohibieron la marcha peronista. Anularon la Constitución de 1949 que permitía derechos sociales y la reelección.

Marta: ¿Y la gente se quedó de brazos cruzados?

Diego: Para nada. A pesar de la prohibición, surgió la "Resistencia Peronista". Organizaban huelgas, sabotajes... todo en la clandestinidad. La respuesta del gobierno fue una represión durísima.

Marta: ¿Qué tan dura?

Diego: Hubo fusilamientos. El caso más conocido es el de José León Suárez en 1956, donde fusilaron a militares y civiles que intentaron un levantamiento. Fue un punto de quiebre.

Marta: Y en lo económico, ¿qué hizo Aramburu?

Diego: Abandonó el modelo anterior. Metió a Argentina en el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Aplicó un plan de ajuste, devaluó el peso... las medidas clásicas.

Marta: Déjame adivinar... no funcionó muy bien para la gente común.

Diego: Para nada. La inflación se disparó, los salarios se congelaron y el poder de compra de los trabajadores cayó en picada. Esto, obviamente, generó más huelgas y protestas.

Marta: Un círculo vicioso. ¿Cómo se salió de esa situación?

Diego: El gobierno finalmente convocó a elecciones en 1957, pero con el peronismo todavía proscripto. Millones de personas no podían votar a su partido. Aquí ocurre algo fascinante.

Marta: ¿Qué cosa?

Diego: La Unión Cívica Radical se había dividido en dos. Por un lado, la UCRP de Balbín, más antiperonista. Por otro, la UCRI, liderada por Arturo Frondizi, un tipo muy astuto.

Marta: ¿Qué hizo Frondizi?

Diego: Entendió que sin los votos peronistas, nadie podía gobernar. Así que hizo un pacto secreto con Perón en el exilio. ¡Imagínate!

Marta: ¿Un pacto entre el líder exiliado y un candidato radical? Suena a película de espías.

Diego: Totalmente. Perón le pidió a sus seguidores que votaran por Frondizi. A cambio, Frondizi prometió devolverle derechos a los trabajadores y, eventualmente, levantar la proscripción.

Marta: O sea que Frondizi ganó las elecciones de 1958 con "votos prestados".

Diego: Exactamente. Ganó gracias al apoyo peronista, poniendo fin a la dictadura. Pero claro, asumió la presidencia con una deuda política enorme... y eso nos lleva directamente a los desafíos que tuvo que enfrentar.

Marta: ...así que ese es el contexto político de la época. Pero, Diego, para entender de verdad el peronismo, tenemos que ir al núcleo. ¿Qué hizo Perón para que millones de trabajadores lo vieran casi como un salvador?

Diego: Esa es la pregunta clave, Marta. No fue una sola cosa, fue un paquete de medidas que cambió la vida de la gente. Y lo hizo muy rápido.

Marta: ¿Un paquete de medidas? ¿Cómo cuáles?

Diego: Bueno, para empezar, pensemos en la seguridad. Se establecieron las jubilaciones y pensiones, y la indemnización por despido. Antes, si te echaban, te ibas con las manos vacías.

Marta: O sea que de un día para otro, la gente tenía un futuro más seguro. Un colchón, por así decirlo.

Diego: Exactamente. Y no solo eso. Impulsó los convenios colectivos de trabajo, donde sindicatos y empresas negociaban salarios y condiciones. ¿Y sabes qué más? Creó el Estatuto del Peón Rural.

Marta: ¿Eso qué era? Suena a algo muy específico.

Diego: Lo era. Por primera vez, se reguló el trabajo en el campo. Los trabajadores rurales, que vivían en condiciones terribles, pasaron a tener derechos. Fue una revolución. Todo esto fortaleció a los sindicatos, que se convirtieron en la columna vertebral de su movimiento.

Marta: Claro, con todo ese apoyo de los trabajadores, parece imparable. Pero no todos estaban contentos, ¿verdad?

Diego: Para nada. Mientras crecía el apoyo popular, también crecía la oposición. Y era una oposición muy poderosa.

Marta: ¿Quiénes eran?

Diego: Principalmente grandes empresarios, que veían sus ganancias amenazadas. También los sectores más conservadores, gran parte de la clase media y la mayoría de los partidos políticos tradicionales. Incluso algunos militares y universitarios.

Marta: Una mezcla bastante amplia. ¿Qué les preocupaba?

Diego: Veían que Perón acumulaba demasiado poder. Sentían que usaba el apoyo de los sindicatos no solo para ayudar a los trabajadores, sino para fortalecerse políticamente y pasar por encima de las instituciones. Creían que era un peligro para la democracia.

Marta: Y esa tensión tuvo que explotar en algún momento.

Diego: Y vaya si explotó. En octubre de 1945, sus opositores dentro del ejército lograron lo que querían. Obligaron a Perón a renunciar a todos sus cargos. Y no solo eso... lo detuvieron.

Marta: ¿Lo metieron preso? ¿Así de simple?

Diego: Lo llevaron a la Isla Martín García. Para muchos, ese era el fin de Perón. Pensaron: "Listo, problema resuelto". Pero no contaban con algo.

Marta: ¿Con qué? ¿Qué pasó?

Diego: Ocurrió lo impensado. El 17 de octubre, miles y miles de trabajadores, de forma espontánea, dejaron las fábricas y marcharon hacia la Plaza de Mayo.

Marta: ¿Nadie los organizó?

Diego: Fue un movimiento masivo que surgió desde las bases, apoyado por los sindicatos. ¿Y qué pedían a gritos? ¡La liberación de Perón! Querían que su líder volviera.

Marta: Me imagino la escena... la plaza llena de gente. La presión debió ser enorme.

Diego: Inmensa. Fue tan grande que el gobierno militar no tuvo opción. Esa misma noche liberaron a Perón. Salió al balcón de la Casa Rosada y le habló a la multitud. Ese día cambió la historia argentina para siempre.

Marta: ¿Por qué es tan importante esa fecha?

Diego: Porque se considera el nacimiento del peronismo como movimiento de masas. Desde entonces, el 17 de octubre es el "Día de la Lealtad". Simboliza la fidelidad de los trabajadores a su líder. Es una fecha sagrada para el peronismo.

Marta: Wow. Y después de eso, imagino que su carrera política no solo no terminó, sino que despegó.

Diego: ¡Despegó como un cohete! Tras ser liberado, lanzó su candidatura presidencial para las elecciones de 1946. Y aquí la historia se pone aún más interesante.

Marta: A ver, contame. ¿Cómo fue esa campaña?

Diego: La oposición, desde los radicales hasta los comunistas, se unió en un frente llamado la Unión Democrática. Tenían el apoyo de la prensa y de los grandes grupos económicos. Parecía que tenían todo para ganar.

Marta: Pero siempre hay un "pero"...

Diego: ¡El mejor "pero" de todos! El embajador de Estados Unidos, un tal Spruille Braden, empezó a hacer campaña abiertamente contra Perón.

Marta: ¿Un embajador extranjero metiéndose en una elección? Eso es... muy polémico.

Diego: Perón, que era un genio político, vio la oportunidad. Transformó la elección en una elección simple: "Braden o Perón". O votabas por la influencia extranjera, o votabas por la soberanía nacional. Y, claro, la mayoría de los argentinos eligió Perón.

Marta: Le salió perfecta la jugada. Fue como decirle a tu rival de ajedrez qué pieza mover para que pierda.

Diego: ¡Exactamente! Y así, con ese lema, ganó las elecciones y comenzó su primera presidencia. Pero el gobierno no era solo Perón. Había otra figura central: Eva Perón, Evita.

Marta: Claro, es imposible hablar de peronismo sin hablar de Evita.

Diego: Imposible. Ella se convirtió en el corazón del gobierno social. A través de su Fundación, construyó hospitales, escuelas, hogares para ancianos y niños, y repartió ayuda directa a los más necesitados. Era la cara visible de la justicia social.

Marta: Por eso era tan querida por los sectores populares.

Diego: Adorada. Pero su legado va más allá. Fue la principal impulsora de uno de los mayores avances en derechos de la historia argentina: la Ley 13.010 de 1947.

Marta: ¿Qué establecía esa ley?

Diego: El voto femenino. Hasta ese momento, solo votaban los hombres. Gracias a Evita, las mujeres consiguieron los mismos derechos políticos. Votaron por primera vez en 1951, y no solo votaron, sino que muchas fueron elegidas diputadas y senadoras.

Marta: Además del voto femenino, ¿hubo otros cambios importantes a nivel institucional?

Diego: Sí, en 1949 se reformó la Constitución. Se incorporaron por primera vez los derechos sociales: el derecho al trabajo, a la educación, a la salud. Y, un detalle no menor, se habilitó la reelección presidencial.

Marta: ¡Qué casualidad! Justo a tiempo para que Perón pudiera presentarse de nuevo.

Diego: Pura coincidencia, seguro. También se invirtió mucho en educación. Se crearon miles de escuelas, la universidad se hizo gratuita y se fundó la Universidad Obrera, la actual UTN, para formar técnicos para la industria. Aunque hay que decir que en los libros de texto se incluía mucho adoctrinamiento a favor del gobierno.

Marta: ¿Y la economía acompañaba todo este gasto?

Diego: Al principio sí. Argentina había acumulado muchas divisas por venderle alimentos a Europa durante la Segunda Guerra Mundial. Ese dinero permitió financiar los aumentos de sueldo, las obras públicas y las políticas sociales. Pero hacia el final de la década, las reservas empezaron a bajar y la inflación a subir. Los problemas económicos estaban a la vuelta de la esquina.

Marta: Entonces, ese primer gobierno terminó con algunas nubes en el horizonte. Y el segundo gobierno, ¿fue más complicado?

Diego: Mucho más. Y uno de los conflictos más grandes, y que suele ser pregunta de examen, fue con la Iglesia Católica.

Marta: Y justo esa tensión que mencionabas nos deja en la puerta de una de las figuras más... complejas y divisorias de la historia argentina. ¿Hablamos de Juan Domingo Perón?

Diego: Hablemos de Perón. Es imposible entender la Argentina moderna sin él. Después de su rol en el gobierno militar, se lanzó a la presidencia en 1946 con una consigna muy potente: "Braden o Perón".

Marta: ¿Braden era el embajador de Estados Unidos, no? Suena a una elección bastante clara.

Diego: Exacto. La idea era simple: o votabas por la influencia extranjera, representada por Braden, o votabas por la soberanía nacional, representada por Perón. Fue una jugada de marketing político brillante.

Marta: Y funcionó, claro.

Diego: Funcionó a la perfección. Ganó las elecciones del 24 de febrero de 1946 con un apoyo masivo de los trabajadores, los sindicatos y parte del ejército. Así empezó una etapa completamente nueva.

Marta: Ok, entonces, ¿qué proponía exactamente el peronismo? ¿Cuál era el plan?

Diego: El plan se sostenía sobre tres ideas principales, que él llamó las "Tres Banderas". Eran la base de todo su proyecto.

Marta: A ver, ¿cuáles eran?

Diego: Primero, Justicia Social. El Estado debía proteger a los trabajadores, mejorar sus salarios y darles derechos. Segundo, Independencia Económica. O sea, reducir la dependencia de capitales extranjeros y fortalecer la industria local.

Marta: Y la tercera bandera debe ser la soberanía, por la consigna de la campaña.

Diego: ¡Exacto! Soberanía Política. Tomar decisiones propias, sin presiones de otros países. Esos tres pilares guiaron casi todas las políticas de su primer gobierno.

Marta: Bien, entonces Perón asume en junio de 1946. ¿Cómo empieza a aplicar estas ideas?

Diego: Con una intervención muy fuerte del Estado en la economía. Su gobierno empezó a controlar áreas estratégicas, a regular el comercio... el Estado se convirtió en el gran motor del país.

Marta: ¿Y qué pasó con las empresas extranjeras? Porque eso choca un poco con la idea de independencia económica.

Diego: ¡Totalmente! Una de sus medidas más famosas fue la nacionalización. Los ferrocarriles, que eran principalmente británicos, pasaron a manos del Estado. También los teléfonos y el Banco Central.

Marta: Me imagino que eso fue un símbolo muy poderoso.

Diego: Enorme. Era la materialización de la soberanía. Además, para controlar el comercio exterior, creó el IAPI. Un instituto con un nombre un poco... aburrido, pero con un poder inmenso.

Marta: El IAPI... ¿Instituto Argentino de Promoción del Intercambio? Suena a burocracia.

Diego: Sí, pero piensa en esto: el IAPI era el único que podía comprar la producción del campo y venderla al exterior. Le compraba a los productores a un precio fijo y luego vendía al mercado internacional a un precio más alto.

Marta: Ah, entiendo. Y la diferencia, la ganancia, se la quedaba el Estado.

Diego: ¡Ahí está la clave! Con ese dinero, el gobierno financiaba la industria, construía obras públicas, pagaba mejores salarios... Fue la caja que financió el primer peronismo.

Marta: Mientras todo esto pasaba, otra figura crecía a la par de Perón, ¿verdad?

Diego: Totalmente. Hablamos, por supuesto, de Eva Perón, de Evita. Ella no era solo la primera dama. Se convirtió en el puente directo entre Perón y los sectores más humildes.

Marta: Su trabajo social fue legendario.

Diego: Absolutamente. Creó la Fundación Eva Perón, que no era simple caridad. Construía hospitales, escuelas, hogares para ancianos y niños... repartía desde máquinas de coser hasta viviendas. Tenía un contacto directo y permanente con la gente.

Marta: Se convirtió en una figura amada por muchos.

Diego: Y muy poderosa. De hecho, fue la gran impulsora de la ley del voto femenino, que se aprobó en 1947. Gracias a eso, las mujeres votaron por primera vez a nivel nacional en 1951.

Marta: Y en esa elección... reeligieron a Perón.

Diego: Con una victoria aplastante. Fue un momento histórico. Pero el segundo mandato sería muy, muy diferente.

Marta: ¿Qué cambió tan drásticamente?

Diego: Lo primero, y quizás lo más devastador, fue la muerte de Evita en 1952. Tenía solo 33 años. Fue una conmoción nacional y dejó a Perón sin su principal aliada y sin el nexo vital con los trabajadores.

Marta: Políticamente, debe haber sido un golpe durísimo.

Diego: Gigante. Y a eso se sumó una grave crisis económica. El modelo del primer gobierno se estaba agotando. Ya no entraba tanto dinero por las exportaciones, la inflación se disparó y los salarios empezaron a perder valor.

Marta: ¿Y qué hizo Perón? ¿Cambió el rumbo?

Diego: Tuvo que hacerlo. Lanzó el Segundo Plan Quinquenal, pero este ya no buscaba aumentar el consumo, sino estabilizar la economía. Pidió moderación salarial, intentó atraer inversiones extranjeras... un giro de 180 grados.

Marta: O sea, hizo lo contrario a lo que proponía en su primera etapa. Eso debe haber generado descontento.

Diego: Muchísimo. La oposición, que ya existía, empezó a crecer y a unificarse: partidos políticos, empresarios, la Iglesia Católica, y una parte clave de las Fuerzas Armadas. El clima se fue enrareciendo hasta que todo explotó en 1955.

Marta: Entonces, para resumir, tuvimos un primer gobierno de Perón de gran expansión económica, con el Estado como protagonista, ampliando derechos sociales y con la figura central de Evita.

Diego: Exacto. Y un segundo gobierno marcado por la muerte de Eva, una crisis económica profunda y un intento de ajuste que generó un descontento creciente, culminando en su derrocamiento.

Marta: Una historia de auge y caída muy marcada. Es increíble cómo estos años definieron las décadas siguientes en Argentina.

Diego: Totalmente. El peronismo, con sus contradicciones, sus logros y sus conflictos, sigue siendo un tema central en el debate argentino hasta el día de hoy. No se puede entender el presente sin mirar este período.

Marta: Diego, como siempre, un placer y clarísimo. Gracias por desentrañar un tema tan complejo.

Diego: El placer es mío, Marta. Siempre es bueno volver a estos temas para entender mejor dónde estamos.

Marta: Y a todos nuestros oyentes de Studyfi Podcast, gracias por acompañarnos una vez más. Esperamos que les haya servido. ¡Hasta la próxima!

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