Podcast sobre Fundamentos de Ingeniería Civil y Construcción
Fundamentos de Ingeniería Civil y Construcción para Estudiantes
Podcast
Explorando la Física
Délka: 22 minut
Kapitoly
Introducción a la Física
El Estudio del Movimiento
Ondas, Calor y Energía
La Montaña de Papeles
Pedir Permiso
Manos a la Obra
Desarmando con Cuidado
El Problema del Yeso y el Polvo
Propiedades Físicas Fundamentales
La Relación con el Agua
Reacción al Calor
Resistencia y Deformación
Tipos de Suelo
El Estudio de Suelo
Cimentación y Asentamiento
Funciones de una Pared
El Ladrillo Común: Un Clásico
Ladrillos Huecos y Bloques de Cemento
Bloques HCCA y Construcción de Muros
Dinteles y Detalles Finales
Tipos de Cubiertas
Viguetas y Bloques
El Rol del Hormigón Armado
Preparando el Molde
La Magia de la Química
Calidad y Conclusión
Přepis
Valeria: ¡Y no solo eso! ¡Es que literalmente explica cómo funciona el universo entero!
Daniel: Exacto, desde lo más pequeño, como un átomo, hasta una galaxia completa. Es la ciencia de las reglas del juego.
Valeria: Me encanta esa forma de verlo. Para quienes acaban de unirse, están escuchando Studyfi Podcast. Hoy, con Daniel, nos sumergimos en la física.
Daniel: ¡Vamos a ello! Primero, lo básico. La física es la ciencia que estudia las propiedades del espacio, el tiempo y la materia.
Valeria: Suena enorme. ¿Cómo se divide para estudiarla? ¿Por dónde empezamos?
Daniel: Buena pregunta. Una parte clave es la que estudia el movimiento. Por ejemplo, la Estática se enfoca en el equilibrio de los cuerpos, cuando no se mueven.
Valeria: Ah, como yo tratando de mantener el equilibrio entre estudiar y mi vida social.
Daniel: ¡Exactamente! Luego está la Cinemática, que describe el movimiento sin preguntarse por qué ocurre. Solo le importa la trayectoria, la velocidad...
Valeria: Ya veo. Y supongo que hay una rama que sí se pregunta el porqué, ¿no?
Daniel: ¡Claro! Esa es la Dinámica. Estudia la relación entre las fuerzas y los movimientos que producen. Es el "porqué" detrás de la cinemática.
Valeria: Okay, movimiento cubierto. ¿Qué más hay? Pienso en luz, sonido…
Daniel: Esas son ondas. La Óptica estudia la luz y el Sonido, pues… el sonido. Ambas son fundamentales.
Valeria: ¿Y la electricidad? Siempre me pareció como magia.
Daniel: Casi, ¿verdad? Eso es el Electromagnetismo, que une los fenómenos eléctricos y magnéticos. Y por último, pero no menos importante, está la Termodinámica.
Valeria: ¿Termo... qué?
Daniel: Termodinámica. Estudia cómo la energía se transforma, especialmente en forma de calor y trabajo. Piensa en un motor de vapor. Eso es pura termodinámica en acción.
Valeria: Wow, es increíble cómo todo se conecta.
Valeria: Entonces, una vez que tenemos el diseño, no podemos simplemente empezar a cavar, ¿verdad? Me imagino que hay... una montaña de papeles.
Daniel: Una montaña es poco. Pero podemos ordenarla en grupos. Básicamente, antes de empezar, necesitas cuatro tipos de documentación: los planos municipales, los de replanteo, los de ingeniería y otra documentación general.
Valeria: Ok, suenan todos importantes. ¿Cuál es la diferencia clave entre ellos?
Daniel: Piénsalo así: unos son para pedir permiso, y los otros son para saber cómo construir. Son dos objetivos totalmente distintos.
Valeria: ¡Entendido! Empecemos por los permisos. ¿Esos son los planos municipales?
Daniel: Exacto. Su único objetivo es que el municipio verifique que cumplís con los códigos. Nada más. No les importa si la pared es de ladrillo o de oro.
Valeria: Solo que esté en el lugar correcto y tenga la altura permitida.
Daniel: Justamente. Revisan el código urbanístico, o sea, la relación de la obra con la ciudad, y el de edificación, que es la obra en sí misma. Es la luz verde para empezar.
Valeria: Y una vez que tenemos esa luz verde, ¿qué usan los constructores?
Daniel: ¡Ahí entran los planos de replanteo y los de ingeniería! Estos son los que de verdad tienen toda la información técnica. Son las instrucciones de montaje.
Valeria: ¿Como el manual de un mueble de IKEA pero... a lo grande?
Daniel: ¡Exactamente! El plano de replanteo tiene los ejes para ubicar cada columna y cada pared con precisión milimétrica. Y los de ingeniería son de los especialistas: el cálculo de la estructura, la instalación eléctrica, la sanitaria... todo.
Valeria: Increíble. Es como tener diferentes capítulos del mismo libro de instrucciones. Cada uno escrito por un experto diferente.
Daniel: Esa es la mejor analogía. Así te aseguras de que todo funcione. Entonces, una vez que toda esta carpeta técnica está aprobada y completa, recién ahí podemos pensar en el terreno. Y lo primero, muchas veces, es demoler.
Valeria: Entonces, antes de que alguien siquiera piense en usar un martillo, ¿cuál es el primer paso? ¿El paso CERO de la seguridad en una demolición?
Daniel: ¡Excelente pregunta! El paso cero es el Técnico de Seguridad e Higiene. No se mueve una piedra sin su visto bueno. Todos los días se llena una planilla llamada A.T.S.
Valeria: ¿A.T.S.? Suena a algo de una película de espías.
Daniel: Casi. Significa "Análisis de Trabajo Seguro". Básicamente, es el plan de batalla del día. Revisa todo: desde el estado de los muros vecinos, las medianeras, hasta si hay alguna grieta sospechosa que necesite apuntalamiento urgente.
Valeria: O sea, es como el checklist del piloto antes de despegar. No se negocia.
Daniel: Exacto. No es opcional, es la regla número uno para que nadie salga lastimado. Es la base para evitar cualquier derrumbe inesperado.
Valeria: Bien, tenemos el plan. Ahora, ¿cómo empieza el "desarme"? ¿Simplemente entran con una bola de demolición como en las pelis?
Daniel: ¡Para nada! Eso es un mito. Una demolición es como desarmar un rompecabezas, pero al revés. Pensalo de esta forma: primero se quita lo liviano. Puertas, ventanas, artefactos de baño y cocina.
Valeria: Ah, claro, tiene sentido. Sacar lo superficial primero. ¿Y después?
Daniel: Después vas por los techos y las cubiertas. Y acá viene un dato clave: los elementos estructurales que conectan con los muros vecinos no se rompen a lo bestia. Se cortan con precisión para desvincularlos. Así protegés la propiedad del vecino.
Valeria: ¿Y qué pasa con todo el escombro que se genera? ¿Se tira y ya?
Daniel: ¡Buen punto! Si se quiere reutilizar ese escombro, por ejemplo, para hacer contrapisos, hay que tener muchísimo cuidado con el yeso de las paredes.
Valeria: ¿Con el yeso? ¿Por qué es tan problemático?
Daniel: Porque si el yeso se moja, se expande. ¡Imaginate tener un contrapiso que empieza a crecer por su cuenta! Sería como tener una masa madre gigante debajo de tus pies.
Valeria: ¡No, gracias! Me imagino que el polvo también es un tema serio, ¿no?
Daniel: Es un tema gigante. Se controla mojando el escombro constantemente y usando mallas, como la media sombra. La idea es que la obra no parezca una tormenta de arena en el desierto para todo el barrio.
Valeria: Perfecto. Entonces, planificación diaria con el A.T.S., desarmar en orden lógico y controlar los materiales como el yeso y el polvo... ¡Quedó clarísimo! Ahora, me da curiosidad, ¿qué tipos de apuntalamientos existen para esos muros con riesgo que mencionaste al principio?
Valeria: ...y por eso la elección del material es tan, pero tan crítica en cualquier proyecto. Pero para elegir bien, hay que conocerlos a fondo.
Daniel: Exacto, Valeria. No basta con saber si algo es "duro" o "blando". Hay que entender sus propiedades. Es como conocer la personalidad de cada material.
Valeria: Me encanta esa analogía. Entonces, ¿cuál sería la "personalidad" más básica de un material?
Daniel: Empecemos con la densidad. Es simple: cuánta masa, o "materia", hay en un cierto volumen. Piensa en un kilo de plomo y un kilo de plumas.
Valeria: El kilo de plumas ocupa muchísimo más espacio, ¡obvio!
Daniel: ¡Eso es! El plomo es mucho más denso. Y esto se relaciona con la compacidad y la porosidad. Un material poroso tiene espacios vacíos llenos de aire, como el telgopor o la lana de vidrio.
Valeria: Y como el aire es un gran aislante térmico, ¡esos materiales son perfectos para aislar!
Daniel: Precisamente. Son poco compactos, muy porosos y por ende, muy livianos.
Valeria: Ok, eso tiene sentido. ¿Y qué pasa cuando entra el agua en juego? He oído hablar de la higroscopicidad. Suena complicado.
Daniel: Para nada. Simplemente significa que el material absorbe humedad del ambiente, como una esponja. La madera es un ejemplo clásico. ¡Por eso se hincha en invierno!
Valeria: ¡Claro! Y si absorbe agua... se vuelve más pesado, ¿aumenta su densidad?
Daniel: ¡Exacto! Y eso nos lleva a la permeabilidad. Un material permeable deja que el agua lo atraviese. Aquí va un dato de obra súper importante...
Valeria: A ver...
Daniel: Si colocas ladrillos muy secos sobre el mortero fresco, los ladrillos "roban" el agua del mortero demasiado rápido. ¿El resultado? No se pegan bien.
Valeria: Wow, qué detalle. ¡Un pequeño detalle con consecuencias enormes!
Daniel: Totalmente. Ahora, cambiemos de tema: el calor. ¿Sabías que los cuerpos no *tienen* calor?
Valeria: ¿Cómo que no? Mi café está caliente ahora mismo.
Daniel: Tu café tiene energía térmica. El calor es la *transferencia* de esa energía. Lo que medimos es la temperatura, que es el grado de agitación de sus partículas.
Valeria: Entiendo. Y por eso las cosas se dilatan, ¿verdad? Con el calor, las partículas se agitan más y ocupan más espacio.
Daniel: ¡Exacto! Por eso existen las juntas de dilatación en puentes y edificios. Son pequeños espacios que permiten que el material se expanda y contraiga sin romperse.
Valeria: Fascinante. Y para terminar con este pantallazo, hablemos de cómo resisten las fuerzas. ¿Qué diferencia hay entre algo rígido y algo tenaz?
Daniel: Gran pregunta. La rigidez es cuánta fuerza necesitas para deformarlo. Un diamante es súper rígido. Pero la tenacidad es la capacidad de deformarse *antes* de romperse.
Valeria: O sea que algo puede ser muy rígido, pero a la vez frágil. Como el vidrio.
Daniel: ¡Perfecto! Y su opuesto sería la elasticidad, que es cuando un material vuelve a su forma original, como una banda elástica. Si no vuelve, decimos que es plástico.
Valeria: Genial. Densidad, porosidad, relación con el agua, comportamiento ante el calor y resistencia mecánica. Creo que tenemos las bases.
Daniel: Definitivamente. Y entender esto es clave para analizar materiales más complejos, como el que vamos a ver ahora: el hormigón.
Valeria: Y todos esos factores externos alteran el suelo... pero el suelo en sí mismo también cambia, ¿no? No es solo tierra inerte.
Daniel: Para nada. De hecho, está muy vivo y en constante cambio. Pensemos en los fenómenos físicos. Por ejemplo, el ciclo de congelamiento y descongelamiento en climas fríos. El agua se expande al congelarse y puede fracturar el suelo desde adentro.
Valeria: Como una botella de agua que dejas en el congelador... ¡explota!
Daniel: ¡Exacto! O la erosión por el viento o el agua, que se lleva material poco a poco. Son procesos lentos pero increíblemente poderosos.
Valeria: Entonces, no todos los suelos son iguales para construir. ¿Cuál sería el peor escenario?
Daniel: Definitivamente el suelo orgánico. Es negro, lleno de materia en descomposición y absorbe muchísima agua. Es como tratar de construir sobre una esponja gigante. No es apto para nada.
Valeria: Entendido, nada de construir sobre esponjas. ¿Y el mejor?
Daniel: El suelo pedregoso. Esas formaciones de piedra son la base perfecta. Son impermeables y súper estables. La mejor cimentación es la que te da la propia naturaleza.
Valeria: Ok, entonces... ¿cómo sabemos si tenemos una esponja o una roca debajo de nuestros pies antes de empezar a construir?
Daniel: Ah, esa es la pregunta del millón. Con un estudio de suelo. Un geólogo va al terreno, toma muestras, las analiza en un laboratorio y te da un informe completo.
Valeria: Súper importante, entonces.
Daniel: Es crucial. Te dice las capas del suelo, dónde está el agua subterránea y, lo más importante, cómo diseñar las fundaciones o cimentaciones.
Valeria: Hablemos de eso, la cimentación. Su trabajo es básicamente... ¿repartir el peso?
Daniel: Piensa en ello así: la cimentación toma toda la carga del edificio y la transmite al suelo de manera segura. Por eso su base es más ancha que las columnas que soporta, para distribuir esa presión.
Valeria: ¿Y si el suelo no aguanta? ¿Si la 'esponja' se comprime?
Daniel: A eso lo llamamos asentamiento. El edificio se hunde un poco y es cuando aparecen grietas y fisuras. Es una pesadilla estructural que se evita con un buen estudio y una cimentación correcta.
Valeria: Wow, es increíble todo lo que pasa bajo tierra. Así que, una vez que tenemos la cimentación perfecta y el suelo estable... ¿empezamos a levantar paredes?
Daniel: Exacto. Y eso nos lleva directo a nuestro siguiente gran tema: la mampostería.
Valeria: ...así que una vez que tenemos los cimientos listos, es hora de empezar a levantar las paredes. Y ahí es donde entra el mundo de la mampostería.
Daniel: ¡Exacto! Y no es tan simple como apilar ladrillos. Hay toda una ciencia detrás de qué tipo de mampuesto usar y para qué.
Valeria: A ver, empecemos por lo básico. ¿Todas las paredes son iguales? ¿Soportan peso?
Daniel: ¡Gran pregunta! Para nada. Las podemos clasificar por su función. Primero, están los muros de contención.
Valeria: Esos son los que aguantan la tierra de un jardín en pendiente, por ejemplo, ¿no? Sometidos a empuje lateral.
Daniel: Justo eso. Luego tenemos los de cierre. Piensa en ellos como los que rellenan los huecos entre columnas. No soportan ninguna carga vertical, solo están ahí para dividir ambientes.
Valeria: Como un tabique que separa el living de la cocina.
Daniel: Correcto. Y finalmente, los más importantes: los muros portantes. Estos son los músculos de la casa.
Valeria: ¿Son parte de la estructura y aguantan el peso de los pisos de arriba y el techo?
Daniel: Exactamente. La clave para diferenciarlos a simple vista está en las estrías o las celdas del ladrillo. En los portantes, están diseñadas para distribuir la carga. En los no portantes, solo para que el revoque se agarre mejor.
Valeria: Ok, entonces hablemos de los "mampuestos". El primero que se me viene a la cabeza es el ladrillo rojo, el común.
Daniel: El de toda la vida. Hecho de arcilla, de forma manual. Se usa para todo: muros, tabiques, hasta cimientos.
Valeria: Y sé que hay un truco importante antes de colocarlos... ¡Hay que mojarlos! ¿Por qué es eso?
Daniel: ¡Fundamental! Un ladrillo seco es como una esponja. Si lo pones así, le chupa toda el agua al mortero, la mezcla que los une. A eso se le llama "quemar" el mortero.
Valeria: Y supongo que un mortero quemado no pega nada bien.
Daniel: Para nada. Al mojarlo, eliminas polvo, logras una buena adherencia y dejas que el mortero se seque correctamente, desarrollando toda su resistencia. No hay que darle de beber al ladrillo a costa del mortero.
Valeria: Entendido. Y tienen un montón de propiedades, ¿verdad? Son resistentes, aislantes térmicos, acústicos...
Daniel: Sí, y son muy resistentes al fuego. Son un material súper completo, por eso se usaron durante siglos.
Valeria: Pero hoy vemos más los ladrillos cerámicos huecos, los que tienen agujeros.
Daniel: Cierto. Son más livianos, más fáciles de manejar y esos huecos les dan un mejor aislamiento térmico y acústico. Y también se dividen en portantes y no portantes.
Valeria: Los no portantes son para tabiques divisorios, y son más económicos. Los portantes... pues, para soportar cargas.
Daniel: Exacto. Son más caros, pero su masa es mayor y por eso aíslan mejor. Ahora, otro jugador en el campo son los bloques de cemento.
Valeria: Esos se ven mucho en arquitectura industrial. Son súper resistentes, pero tienen sus contras, ¿no?
Daniel: Totalmente. Son muy pesados y su aislamiento térmico y acústico es bastante pobre. En una vivienda, necesitas agregarles capas de aislantes para que sea confortable.
Valeria: ¿Y qué pasa con las fisuras que a veces se ven en esas paredes?
Daniel: Pueden ser por muchas cosas: suelos inestables que mueven los cimientos, empujes, o simplemente un mortero mal preparado que no une bien los bloques.
Valeria: Y luego está el campeón del peso liviano: el bloque HCCA, o Retak.
Daniel: ¡Ese es otro mundo! Es Hormigón Celular Curado en Autoclave. Una mezcla con un agente expansor que crea millones de burbujas de aire adentro.
Valeria: Por eso es tan liviano y tan buen aislante.
Daniel: Correcto. Y es tan importante su estructura que es obligatorio reforzar la pared con barras de hierro cada 3 o 4 hiladas para darle estabilidad.
Valeria: ¡Dato clave! Y hay que tener cuidado con qué se usa para pegarlo, ¿verdad?
Daniel: Importantísimo. La cal corroe el hierro. Así que en los puntos donde va la armadura, se usa solo cemento. ¡Nada de cal cerca del refuerzo!
Valeria: Ahora, hablemos de levantar la pared. Parece arte de magia ver a un albañil dejarla perfectamente recta.
Daniel: Hay mucha técnica ahí. Primero, marcan en los cimientos dónde irá la pared. Luego, colocan reglas verticales en las esquinas y marcan la altura de cada hilada: ladrillo más junta.
Valeria: Y atan un hilo entre las reglas a la altura de cada marca. ¡Ese es el secreto!
Daniel: ¡Esa es la guía! El albañil coloca los ladrillos justo hasta tocar el hilo. Así se asegura que toda la hilada esté perfectamente nivelada y recta.
Valeria: Wow. Y para que todas las reglas en diferentes puntos de la obra tengan las marcas a la misma altura, usan una manguera transparente con agua, la manguera de nivel.
Daniel: El principio de los vasos comunicantes en plena obra. El agua siempre busca el mismo nivel, así que permite trasladar una medida exacta a cualquier distancia. Es simple pero increíblemente preciso.
Valeria: Ok, la pared va subiendo, pero ¿qué pasa cuando llegas a una puerta o una ventana?
Daniel: Ahí necesitamos un dintel. Es una viga horizontal que se coloca sobre el hueco para soportar el peso de la pared que va encima.
Valeria: Y para eso existen bloques especiales, ¿no? Tanto para ladrillos cerámicos como para HCCA.
Daniel: Sí, existen el "bloque dintel" y el "bloque columna". Son piezas que funcionan como un encofrado perdido. Se colocan, se meten hierros por dentro y se rellenan de hormigón. Acelera muchísimo la construcción.
Valeria: Súper práctico. Y un último detalle: a veces veo que las paredes de ladrillo hueco empiezan con unas filas de ladrillo común abajo. ¿Por qué?
Daniel: Muy buena observación. Eso es para proteger la pared de la humedad del suelo. Los ladrillos comunes son más macizos y resisten mejor la humedad por capilaridad. Si los huecos estuvieran en contacto con el suelo, se deteriorarían con el tiempo.
Valeria: ¡Tiene todo el sentido! Es una barrera de sacrificio. Bueno, ya tenemos las paredes levantadas. El siguiente paso lógico es mirar hacia arriba... y pensar en cómo vamos a techar todo esto.
Daniel: Exacto. Y ahí entran en juego las viguetas y un elemento muy particular que a veces se confunde con los ladrillos: las bovedillas.
Valeria: Entonces, además de los cimientos, la estructura que soporta el techo es fundamental. ¿Cómo funciona eso exactamente?
Daniel: ¡Totalmente! Y todo empieza con el tipo de cubierta. Básicamente hay dos grandes grupos. Están las planas, o azoteas, con una pendiente mínima, casi imperceptible.
Valeria: ¿Como para poner una terraza?
Daniel: Exacto, esas son las accesibles. También las hay inaccesibles, que son solo para mantenimiento. Y luego están las cubiertas en pendiente, como los techos de tejas que todos conocemos.
Valeria: Ok, y debajo de esas tejas o esa azotea, ¿qué hay? ¿Cómo se sostiene todo?
Daniel: Aquí entra el sistema de viguetas y bloques. Pensá en la vigueta como un elemento de hormigón "semi-resistente".
Valeria: ¿Semi-resistente? Suena a que no es muy confiable...
Daniel: ¡Suena así, pero no! Significa que no aguanta el peso por sí sola. Necesita a sus compañeros, los bloques, y una capa de hormigón encima para volverse un equipo súper resistente.
Valeria: ¡Ah, el trabajo en equipo! Y de esos bloques, ¿hay de varios tipos?
Daniel: Así es. Tenés el bloque cerámico tradicional, el de arcilla. Pero es pesado, ¡pesadísimo!, y frágil. Se rompe mucho.
Valeria: ¿Y la alternativa moderna?
Daniel: El bloque de EPS, o Isopor. Es ultraliviano... la diferencia de peso es brutal. Además, es un aislante térmico increíble y no se rompe. ¡Ah! Y un dato clave: sobre estos bloques de EPS nunca, pero nunca, se pisa directamente. Siempre sobre las viguetas de hormigón.
Valeria: Entendido. Viguetas, bloques... y mencionaste hormigón por encima. ¿Hablamos de hormigón armado?
Daniel: ¡Exacto! Es la mezcla de hormigón, que resiste la compresión, con barras de acero corrugado, que aguantan la tracción. El acero le da esa fuerza extra para que no se parta.
Valeria: O sea que la combinación es lo que crea la magia estructural. fascinante. Ahora, ese acero que mencionas, ¿cómo se prepara?
Valeria: Y con eso cerramos el tema de las fundaciones. Pero hay un material que es la estrella en casi todas las obras.
Daniel: ¡Sin duda! Llegamos al último tema de hoy: el hormigón. El verdadero músculo de los edificios.
Valeria: Perfecto. Antes de verterlo, hay que prepararle su "cama", ¿no? El encofrado.
Daniel: Exacto. Es el molde que le da forma. Puede ser de madera, metal o hasta plástico. Y es clave usar desencofrante, un producto aceitoso para que el molde se pueda retirar fácil.
Valeria: Como enmantecar un molde para un pastel.
Daniel: ¡La mejor analogía! Y adentro van los "separadores", para que los hierros de la armadura nunca queden expuestos. Luego, al verter el hormigón, usamos vibradores.
Valeria: ¿Para que se acomode bien?
Daniel: Justamente. Saca el aire y densifica la mezcla. Pero sin pasarse, o los componentes se separan y pierde calidad.
Valeria: Y una vez que está en el molde... ¿qué pasa?
Daniel: Empieza la magia. Primero viene el fraguado. Es el paso de líquido a sólido. ¿Sabías que es una reacción exotérmica? ¡Libera calor!
Valeria: ¡O sea que el hormigón "tiene fiebre" mientras se pone fuerte!
Daniel: Algo así. En esa etapa gana rigidez, pero todavía no soporta peso. Después viene el endurecido, donde sí desarrolla su resistencia final.
Valeria: Ahí es cuando entra en juego el curado, ¿verdad? Para que no se seque muy rápido.
Daniel: ¡Fundamental! Hay que mantenerlo húmedo con riego o plásticos. Esto asegura que se hidrate bien, evita fisuras y le da la durabilidad que necesitamos.
Valeria: Y para asegurar que todo esté perfecto desde el inicio, está el famoso ensayo del Cono de Abrams.
Daniel: ¡Correcto! Es una prueba rápida en la obra para medir la consistencia del hormigón fresco antes de usarlo. Así garantizamos que la calidad que pedimos a la planta es la que llegó.
Valeria: Es increíble la ciencia que hay detrás. Desde el encofrado, pasando por la química del fraguado y el curado, hasta los controles de calidad.
Daniel: Exacto. Cada paso es crucial para lograr una estructura segura y duradera. Y con esto cubrimos los conceptos básicos para entender este material tan noble.
Valeria: ¡Muchísimas gracias, Daniel, como siempre! Y gracias a ustedes por acompañarnos en otro episodio de Studyfi Podcast. ¡Hasta la próxima!