Podcast sobre Fotografía y Videografía Forense

Fotografía y Videografía Forense: Guía para Estudiantes

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La Fotografía Forense: Cuando una Imagen Vale Más que Mil Pistas0:00 / 25:20
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ÁlvaroImagina a una estudiante de criminalística, llamémosla Sofía. Está en su primera práctica en un campo abierto. Ve una prueba crucial en el suelo, saca su cámara y... ¡flash! Toma una foto perfecta del objeto. Pero meses después, en el laboratorio, nadie puede decir si ese objeto estaba cerca de un árbol, junto a un camino de escape o a metros de una carretera. La foto está aislada, sin contexto. Es... inútil.
CarmenExactamente. Esa frustración es el punto de partida perfecto para nuestro tema de hoy. Estás escuchando Studyfi Podcast.
Capítulos

La Fotografía Forense: Cuando una Imagen Vale Más que Mil Pistas

Délka: 25 minut

Kapitoly

La Foto Inútil

El Porqué de Cada Foto

Observar Antes de Disparar

La Técnica del Reloj

La Batalla Contra el Sol y las Sombras

El Protocolo Mental del Fotógrafo

La Herramienta Adecuada

Encuadrando la Evidencia

El Ángulo lo es Todo

¿Qué es el Obturador?

Velocidades y Sincronización con Flash

El Diafragma en Acción

La Responsabilidad de la Cámara

¿Qué es el Encuadre?

Los Tipos de Campo

El Protagonista: El Plano

De la Cabeza a los Pies

El Poder del Detalle

La Fijación de la Escena

La Importancia de la Imagen

Resumen y Despedida

Přepis

Álvaro: Imagina a una estudiante de criminalística, llamémosla Sofía. Está en su primera práctica en un campo abierto. Ve una prueba crucial en el suelo, saca su cámara y... ¡flash! Toma una foto perfecta del objeto. Pero meses después, en el laboratorio, nadie puede decir si ese objeto estaba cerca de un árbol, junto a un camino de escape o a metros de una carretera. La foto está aislada, sin contexto. Es... inútil.

Carmen: Exactamente. Esa frustración es el punto de partida perfecto para nuestro tema de hoy. Estás escuchando Studyfi Podcast.

Álvaro: Hola a todos. Hoy, con nuestra experta Carmen, nos metemos de lleno en la fotografía pericial forense. Carmen, esa historia de Sofía duele porque parece un error muy fácil de cometer.

Carmen: Lo es. Y es que el objetivo principal no es solo registrar un objeto, sino documentar toda la escena para poder reconstruirla después. Una foto técnicamente perfecta puede ser pericialmente insuficiente si no cuenta una historia, si no muestra la relación espacial entre todo.

Álvaro: Entonces, no se trata de ser un gran fotógrafo de retratos, sino un narrador visual de la escena.

Carmen: ¡Precisamente! Cada foto debe responder una pregunta clave: si alguien ve esta imagen dentro de varios meses, ¿entenderá dónde ocurrió todo y cómo se conectaban las piezas?

Álvaro: De acuerdo, entonces, antes de sacar la cámara, ¿qué es lo primero que debe hacer un perito en una escena abierta?

Carmen: Detenerse y observar. Suena simple, pero es fundamental. Una escena abierta tiene variables que no existen en un espacio cerrado: el sol, las sombras, el viento, el terreno...

Álvaro: ¿Y qué buscas en esa observación inicial?

Carmen: Buscas respuestas. ¿Dónde está el indicio principal? ¿Por dónde se entra o se sale de la escena? ¿Hay elementos fijos que pueda usar como referencia, como un árbol, un cartel o un sendero?

Álvaro: ¡Claro! Esos elementos anclan la evidencia en el espacio. No es solo “un casquillo de bala”, sino “un casquillo de bala a tres metros de ese gran roble junto al camino”.

Carmen: Exacto. Esos puntos de referencia son esenciales para contextualizar el hecho. Le dan sentido a todo lo demás.

Álvaro: Ahora, una escena amplia puede ser abrumadora. ¿Cómo organizas las tomas para no dejarte nada y que todo tenga coherencia?

Carmen: Aquí es donde entra una técnica genial: el reloj imaginario. Es muy útil para las fotos panorámicas o generales.

Álvaro: Suena interesante. ¿Cómo funciona?

Carmen: Imagina que el indicio principal está en el centro de un reloj. Luego, eliges una referencia inicial, como el norte geográfico o la entrada principal a la escena. Esa referencia será tus 12 en punto.

Álvaro: Y a partir de ahí... ¿vas girando?

Carmen: ¡Eso es! Tomas una foto a las 12, luego a las 3, que sería el lateral derecho. Después a las 6, el sector opuesto, y finalmente a las 9, el lateral izquierdo. Así creas una cobertura de 360 grados totalmente ordenada.

Álvaro: Vaya, así que para un forense, saber la hora es crucial, aunque sea en un reloj imaginario.

Carmen: ¡Totalmente! Y si la escena es muy grande, puedes añadir posiciones intermedias, como la 1:30, 4:30, etc. El objetivo es construir una documentación espacial coherente, no una colección de fotos al azar.

Álvaro: Hablemos de un enemigo común en los espacios abiertos: el sol. La iluminación natural puede ser un gran problema, ¿verdad?

Carmen: Un problema enorme. El contraluz, por ejemplo. Si fotografías directamente hacia el sol, pierdes todos los detalles. La imagen queda con zonas súper oscuras o quemadas.

Álvaro: ¿Y la solución es tan simple como... moverse?

Carmen: Muchas veces, sí. A veces, dar solo un par de pasos hacia un lado cambia por completo el resultado. Pero hay otro problema muy común...

Álvaro: Déjame adivinar... ¡tu propia sombra!

Carmen: ¡Has dado en el clavo! Es un error de principiante clásico. Estás tan concentrado en el visor que no te das cuenta de que la sombra de tu cabeza o de la cámara está tapando el indicio.

Álvaro: ¿Cómo se evitan estos errores cuando hay tanta presión en una escena real?

Carmen: Con un pequeño protocolo mental. Es una rutina que interiorizas antes de cada disparo. Es muy sencilla, son seis pasos: Detenerse, Observar, Ubicar el sol, Revisar el fondo, Verificar sombras y, solo entonces, Fotografiar.

Álvaro: Me gusta. Detenerse, observar, ubicar el sol, revisar el fondo, verificar sombras... y fotografiar. Repetirlo hasta que sea automático.

Carmen: Exacto. También es crucial controlar el fondo. En las prácticas es común que aparezcan mochilas de compañeros, coches o gente que no tiene nada que ver. Hay que preguntarse siempre: ¿esto que veo en el encuadre forma parte de la escena original?

Álvaro: Es un nivel de detalle increíble. Cada foto es una decisión consciente.

Carmen: Totalmente. En fotografía pericial, unos segundos de observación previa valen más que la velocidad de disparo. Una buena evaluación inicial puede salvar una investigación.

Álvaro: Entonces, una vez que la escena está asegurada, el siguiente paso es documentarlo todo visualmente, ¿no? Pero no es tan simple como sacar el móvil y empezar a hacer fotos.

Carmen: Para nada. Ahí entramos en el mundo de la fotografía pericial, que es una disciplina técnico-científica. Olvídate del arte o de buscar el mejor ángulo para Instagram.

Álvaro: O sea, ¿cero filtros Valencia?

Carmen: Cero filtros. El objetivo es registrar la realidad de forma objetiva, fiel y reproducible. La cámara se convierte en una extensión de la observación científica, no en una herramienta creativa.

Álvaro: Y supongo que no vale cualquier cámara. ¿Qué se usa normalmente? ¿Esas cámaras grandes y profesionales?

Carmen: Exacto. Durante décadas, el estándar ha sido la cámara DSLR. La que tiene ese sonido característico de espejo al disparar. Ese sistema de espejo y visor óptico garantiza que lo que ves es exactamente lo que vas a capturar.

Álvaro: Ah, claro, sin retrasos ni interpretaciones de una pantalla. ¿Y por qué son tan buenas para esto?

Carmen: Principalmente por dos cosas: sus sensores de gran tamaño y las lentes intercambiables. Un sensor grande captura más luz y, por lo tanto, muchísimo más detalle. Esto es vital para ver texturas, microlesiones o rastros casi invisibles.

Álvaro: Entiendo. Permiten capturar información que a simple vista se podría pasar por alto.

Carmen: Justo. Además, disparan en formato RAW, que es como el negativo digital. Es la información pura, sin procesar, lo que nos da la máxima fiabilidad para el análisis posterior.

Álvaro: De acuerdo, tenemos la cámara. Pero, ¿cómo se organiza la sesión? No puedes empezar a fotografiar cosas al azar.

Carmen: Para nada, hay una metodología muy estricta. Primero, distinguimos entre 'campos', que son para lugares, y 'planos', que son para personas. Es un criterio unificado.

Álvaro: ¿Campos y planos? Suena a cine.

Carmen: Tiene su lógica. Empezamos con un 'campo largo' para mostrar una vista general del lugar y dar contexto. Luego nos acercamos a un 'campo medio' y finalmente a un 'campo corto', que nos da una vista total del lugar del hecho.

Álvaro: De lo general a lo particular, como un embudo.

Carmen: ¡Esa es la idea! Y con las personas, usamos los 'planos'. Desde el 'plano general', de cuerpo entero, hasta el 'primerísimo primer plano' que es solo el rostro, o el 'plano detalle' para enfocar una herida, una joya o un tatuaje específico.

Álvaro: Además del encuadre, ¿importa la posición de la cámara?

Carmen: Es fundamental. No es lo mismo una foto a nivel del ojo que desde otro ángulo. Por ejemplo, una toma 'cenital' es desde arriba, completamente perpendicular al suelo, a 90 grados. Es perfecta para tener una vista aérea de un cuerpo o de la disposición de objetos.

Álvaro: Como un mapa de la escena.

Carmen: Exacto. Su opuesto sería el ángulo 'nadir', desde abajo apuntando hacia arriba. Y también usamos el 'picado', que es desde arriba pero con inclinación, y el 'contrapicado', que es desde abajo e inclinado hacia arriba. Cada ángulo nos da una información diferente y puede revelar u ocultar detalles.

Álvaro: Vaya, es mucho más complejo de lo que parece. No es solo apuntar y disparar.

Carmen: Para nada. Cada foto es una decisión técnica. Y todos estos principios, por cierto, también aplican cuando grabamos vídeo en una escena, donde hay que tener aún más cuidado.

Álvaro: Y ahora que entendemos cómo el diafragma controla cuánta luz entra, me pregunto... ¿qué controla *por cuánto tiempo* entra esa luz? Porque eso tiene que ser increíblemente rápido.

Carmen: Exacto, Álvaro. Y ahí es donde entra la segunda pieza clave del rompecabezas de la exposición: el obturador. Piénsalo como un portero súper veloz que abre y cierra la puerta a la luz.

Álvaro: Un portero, me gusta. ¿Y dónde vive este portero? ¿En el objetivo con el diafragma o en otro lado?

Carmen: ¡Buena pregunta! Puede estar en dos sitios. En algunas cámaras, sobre todo las más antiguas o de gran formato, está en el objetivo. Se llama obturador central y funciona con unas laminitas que se abren y cierran, como un iris metálico.

Álvaro: Entiendo. ¿Y la otra opción?

Carmen: La más común hoy en día, sobre todo en las cámaras réflex, es el obturador de plano focal. Este vive en el cuerpo de la cámara, justo delante del sensor o la película.

Álvaro: ¿Y cómo funciona ese? ¿También como un iris?

Carmen: No, este es más como un telón de teatro... bueno, en realidad son dos telones, o cortinillas. Una se abre para empezar la exposición, y la segunda la sigue para terminarla. Es un sistema súper ingenioso.

Álvaro: O sea que poder cambiar los objetivos en una réflex sin que se vele la película es gracias a que este “telón” está siempre cerrado, ¿verdad?

Carmen: ¡Has dado en el clavo! Como el obturador está en el cuerpo, protege el sensor mientras no tienes un objetivo puesto. Es una de sus grandes ventajas.

Álvaro: Hablemos de velocidad. Cuando vemos números como 1/1000 en la cámara, ¿nos referimos a este mecanismo?

Carmen: Sí, exactamente. La gama de velocidades es impresionante. Va desde varios segundos hasta una milésima de segundo, ¡o incluso 1/8000 en cámaras más avanzadas!

Álvaro: ¡Wow! Y supongo que estas velocidades siguen una lógica, como los números f/ del diafragma.

Carmen: La misma lógica. Cada paso, como de 1/125 a 1/250, corta la luz a la mitad. Así que 1/60 a f/8 deja entrar la misma luz que 1/125 a f/5.6. Uno compensa al otro.

Álvaro: Es un baile constante entre tiempo y cantidad de luz. ¿Y para exposiciones muy largas? He visto una opción 'B' en algunas cámaras.

Carmen: Ah, la posición 'B'. Significa 'Bulb'. Se llama así porque los fotógrafos de antes usaban una perilla de aire, como una bombilla de goma, para mantener el obturador abierto.

Álvaro: ¿En serio? ¿Como la bocina de un payaso?

Carmen: ¡Algo así! Hoy en día, en modo 'B', el obturador se queda abierto mientras mantengas pulsado el botón. Pero aquí viene un detalle técnico importante: el flash.

Álvaro: Uh oh, esto suena complicado.

Carmen: No tanto. Con un obturador central en el objetivo, puedes usar el flash a cualquier velocidad. Pero con el de plano focal, las dos cortinillas crean una rendija que recorre el sensor a altas velocidades.

Álvaro: A ver si lo pillo... Si el flash dispara mientras solo hay una rendija abierta, ¿solo se ilumina una franja de la foto?

Carmen: ¡Bingo! Por eso las cámaras tienen una "velocidad máxima de sincronización", normalmente sobre 1/250. A esa velocidad, o más lento, la primera cortinilla se abre del todo antes de que la segunda empiece a cerrarse. Y justo en ese instante, ¡pam!, dispara el flash.

Álvaro: Vale, entendido. Obturador y diafragma son un equipo. Pero tengo una duda sobre el diafragma. Cuando miro por el visor, la imagen se ve siempre brillante, aunque haya elegido un f/16, que es muy cerrado.

Carmen: Muy buena observación. La cámara te hace una pequeña trampa... por tu bien. El diafragma se mantiene completamente abierto por defecto para que puedas enfocar y componer con la máxima luz posible.

Álvaro: ¡Aaaah! O sea que no se cierra hasta el momento justo del disparo.

Carmen: Exacto. Cuando aprietas el botón, ocurre una secuencia rapidísima: el espejo de la réflex se levanta, el diafragma se cierra a la abertura que seleccionaste, y el obturador se abre y se cierra. Todo en una fracción de segundo.

Álvaro: Es una coreografía mecánica impresionante. ¿Pero y si quiero ver cómo quedará la profundidad de campo antes de disparar?

Carmen: Para eso, muchas cámaras tienen un botoncito de "previsualización de la profundidad de campo". Si lo aprietas, el diafragma se cierra y verás en el visor exactamente lo que se verá nítido y lo que no. La imagen se oscurece, claro, pero es muy útil.

Álvaro: Genial. Cada vez entiendo más cómo piensan estas máquinas. Son todo mecanismos pensados para darnos el máximo control.

Carmen: Totalmente. Y conocerlos es lo que diferencia a quien simplemente aprieta un botón de quien realmente crea una imagen. Estos principios se aplican a casi todos los tipos de cámara que existen.

Álvaro: Lo que me lleva a la siguiente pregunta... Con tantos tipos de cámaras ahí fuera, ¿cómo elegimos la adecuada? Desde las compactas hasta esas de formato gigante.

Carmen: Esa es la pregunta del millón, Álvaro. Y es justo de lo que vamos a hablar a continuación: un recorrido por los distintos tipos de cámaras y para qué sirve cada una.

Álvaro: Entonces, el perito no solo llega y aprieta "grabar". Hay mucho más detrás, ¿verdad?

Carmen: Exactamente. Nuestro rol como camarógrafos científicos es estar detrás de la cámara, sí, pero con una responsabilidad enorme. No somos simples operadores.

Álvaro: ¿A qué te refieres con responsabilidad?

Carmen: A que cada toma debe ser controlada... antes, durante y después. Somos los ojos del proceso judicial, y esos ojos tienen que ser objetivos y precisos.

Álvaro: Claro, porque el video debe ayudar a interpretar los hechos, no a confundir más.

Carmen: ¡Precisamente! La videofilmación pericial es una disciplina que acredita o descarta hechos. Es un sistema de grabación de imágenes y sonidos para representar algo que está en duda. Y es "pericial" porque el que filma es un experto en criminalística.

Álvaro: De acuerdo. Y una de las herramientas clave para lograr eso es el encuadre, ¿cierto? Suena a algo de fotografía.

Carmen: Lo es, pero con un propósito forense. Piénsalo así: el encuadre es como el marco de una ventana. Tú decides qué parte del mundo exterior dejas ver a través de esa ventana.

Álvaro: O sea, seleccionas qué información va a ver el espectador, el juez, el fiscal...

Carmen: ¡Exacto! Con el encuadre aíslas el motivo principal de todo el ruido que lo rodea. Determinas qué entra en el cuadro y, más importante aún, qué se queda fuera.

Álvaro: Y me imagino que no puedes simplemente apuntar y ya. Debe haber reglas.

Carmen: Por supuesto. La primera es respetar siempre la línea del horizonte. La imagen no puede estar torcida, debe estar paralela al piso. Usamos de referencia el horizonte o cualquier línea recta, como el marco de una puerta o una pared.

Álvaro: Entendido. ¿Y cómo se clasifica ese encuadre? ¿Es solo uno o hay varios tipos?

Carmen: Hay tres grandes categorías: campo, plano y detalle. Empecemos por el "campo". Este se usa para paisajes, ambientes o el lugar de los hechos en general.

Álvaro: Como una vista panorámica de la escena del crimen.

Carmen: Justo eso. Y se divide según la distancia. Un "campo larguísimo" es desde 100 metros hasta el horizonte. Piensa en una toma aérea de una finca.

Álvaro: Ok, muy lejos. ¿Y si nos acercamos?

Carmen: Tienes el "campo largo", de 100 a 30 metros. El "campo medio", de 30 a 20. Y el más importante para nosotros, el "campo corto", a menos de 20 metros.

Álvaro: ¿Por qué es el más importante?

Carmen: Porque nos da una vista total pero detallada del lugar. Muestra las calles de acceso, las entradas, dónde están las cosas... Orienta a todos los que ven el video y ayuda a confirmar o desmentir lo que dicen los testigos.

Álvaro: Bien, eso cubre los lugares. ¿Qué pasa cuando el protagonista es una persona?

Carmen: Ahí entramos al segundo tipo de encuadre: el "plano". Este es exclusivo para personas y es crucial en una investigación.

Álvaro: Aquí es donde nos acercamos más, ¿no?

Carmen: Sí, y un detalle técnico importante: mientras más te acercas, menor es la profundidad de campo. El fondo se desenfoca. Pero antes de los tipos de plano, hablemos del "aire".

Álvaro: ¿Aire? ¿Como... espacio?

Carmen: Sí, exactamente. No puedes pegar la cabeza de una persona al borde superior de la pantalla. Se ve fatal. Hay que dejar un espacio, un "aire superior", para que la imagen respire.

Álvaro: Tiene sentido. ¿Y si la persona mira hacia un lado?

Carmen: Necesitas "aire lateral" o "aire frontal". Si alguien mira a la derecha, dejas más espacio a la derecha. Si no, parece que se va a chocar contra el borde de la pantalla. Es para guiar la mirada del espectador.

Álvaro: Ok, aire entendido. Ahora sí, ¿cuáles son esos planos para personas?

Carmen: Empezamos con el "plano entero" o de conjunto. Muestra a la persona de pies a cabeza. Ves a la persona y también el ambiente que la rodea.

Álvaro: Después viene mi favorito... el "plano americano". Suena a película de vaqueros.

Carmen: ¡Y de ahí viene! Corta a la persona por las rodillas. Se usaba en los westerns para que se viera al vaquero desenfundar el revólver. Es ideal para filmar acciones.

Álvaro: ¡Lo sabía! ¿Y más cerca?

Carmen: El "plano medio", que te corta por la cintura o por el pecho. Es el plano típico de los noticieros. Y luego el "primer plano", que va desde los hombros hacia arriba. Este ya busca la emoción, los gestos de la cara.

Álvaro: Y el más cercano de todos debe ser el... ¿primerísimo primer plano?

Carmen: Correcto. Encuadra solo una parte del rostro, como los ojos o la boca. Se usa para mostrar detalles como sudor, lesiones, sangre... Es muy potente.

Álvaro: Y el último tipo de encuadre que mencionaste era el "detalle". ¿No es lo mismo que un primerísimo primer plano?

Carmen: Es parecido, pero no igual. Un "primerísimo primer plano" es solo para el rostro. En cambio, un "plano detalle" puede ser de cualquier cosa: unas manos, un anillo, el nudo de una corbata...

Álvaro: Ah, o sea que eleva un objeto pequeño a la categoría de protagonista. Le dice al espectador: "¡Oye, esto es importante!".

Carmen: ¡Esa es la idea! Lo aísla y le da una relevancia que de otra forma no tendría. Es una herramienta narrativa muy poderosa.

Álvaro: Wow, es todo un lenguaje visual. No se trata solo de registrar, sino de narrar visualmente. La regla de los tercios que usan los fotógrafos también aplicará aquí, supongo.

Carmen: Totalmente, pero la composición y cómo movemos la cámara para contar esa historia... eso, Álvaro, es un tema para nuestro próximo segmento.

Álvaro: Y con eso claro, pasemos al último punto de hoy, que me parece sacado de una serie de televisión. Los procedimientos en la escena del delito. Una vez que la policía llega, ¿simplemente empiezan a recoger cosas?

Carmen: ¡Para nada! Sería un caos. De hecho, antes de que nadie toque nada, se realiza un paso crucial llamado "fijación pericial".

Álvaro: ¿Fijación pericial? Suena muy técnico. ¿Qué significa?

Carmen: Piensa en ello como crear un mapa del tesoro permanente. Es la documentación detallada de la escena tal y como se encontró. Se hace para preservar todo y tener un registro que se pueda revisar después, una y otra vez.

Álvaro: Entiendo. ¿Y quién dirige esta orquesta?

Carmen: Buena analogía. Hay una figura clave, el Coordinador Pericial. Él o ella se asegura de que cada especialista —el fotógrafo, el de huellas, etc.— haga su trabajo en un orden específico para no contaminar o alterar las pruebas de los demás.

Álvaro: Como el director de una película, asegurándose de que los actores no se tropiecen entre sí.

Carmen: ¡Exacto! Y los métodos que usan son variados. Lo clásico es la descripción escrita, los planos o croquis, y por supuesto, la fotografía.

Álvaro: ¿Y lo moderno? ¿Usan drones y cosas así?

Carmen: ¡Claro! Hoy en día también se usan videos, escáneres láser 3D, drones... todo lo que ayude a capturar la escena de la forma más completa posible.

Álvaro: Hablemos de las fotos. Supongo que no vale con sacar el celular y ya está, ¿verdad?

Carmen: Definitivamente no. La imagen forense tiene que cumplir dos reglas de oro: exactitud y nitidez. Es la prueba visual de cómo estaba todo.

Álvaro: Y aquí es donde la calidad de la cámara importa, supongo.

Carmen: Muchísimo. Aquí está la parte sorprendente. Puedes tener una cámara de celular de 8 megapíxeles y una cámara profesional réflex de 6 megapíxeles. ¿Cuál crees que da una mejor imagen para la investigación?

Álvaro: Mmm… ¿la del celular por tener más megapíxeles?

Carmen: ¡Error común! La cámara profesional, aunque tenga menos megapíxeles, tiene una óptica y un sensor mucho mejores. A simple vista, dos fotos pueden parecer iguales. Pero cuando necesitas ampliar un detalle... la diferencia es abismal.

Álvaro: ¡Claro! En la foto del celular, al hacer zoom, todo se vuelve un borrón. En la profesional, los detalles se mantienen nítidos.

Carmen: Exactamente. Y ese pequeño detalle nítido podría ser la clave para resolver el caso. Por eso el primer policía que llega puede usar su celular para una fijación rápida, pero los peritos siempre usarán equipo profesional.

Álvaro: Entonces, para recapitular... El trabajo en la escena del delito es increíblemente metódico. Primero, asegurar. Segundo, "fijar" o documentar todo sin tocar, usando desde notas hasta drones.

Carmen: Así es. Y esa documentación, sobre todo la fotográfica, debe tener una calidad altísima para que ningún detalle se pierda. Es la base sobre la que se construye toda la investigación posterior.

Álvaro: Fascinante, como siempre, Carmen. Nos has dado una visión súper clara de un proceso complejo. Muchísimas gracias por acompañarnos una vez más.

Carmen: El placer ha sido mío, Álvaro.

Álvaro: Y a todos los que nos escuchan en Studyfi Podcast, gracias por su atención. ¡Nos oímos en el próximo episodio!