La medicina veterinaria de urgencias y cuidados críticos es un campo vital que exige conocimientos especializados y una respuesta rápida. Comprender los principios del manejo de heridas, la atención a pacientes en estado crítico y las particularidades de grupos especiales como gestantes, neonatos o geriátricos, es fundamental para salvar vidas y asegurar el bienestar animal. Este artículo desglosa los aspectos clave de las emergencias y cuidados críticos veterinarios, proporcionando una visión integral para estudiantes.
La Esencia de las Emergencias y Cuidados Críticos Veterinarios
Un centro de salud veterinario debe estar preparado para diversas situaciones, priorizando el bienestar y la salud de los animales. El área de cuidados intensivos, en particular, requiere una vasta experiencia y conocimientos por parte de los profesionales. En muchos lugares, la unidad de hospitalización y la de cuidados intensivos a menudo se unifican, aunque conceptualmente difieren: la hospitalización general es para procesos leves/moderados sin riesgo vital, mientras que la Unidad de Paciente Crítico es para casos graves con riesgo vital que necesitan manejo constante y equipamiento especializado.
Priorización y Evaluación en la Urgencia Veterinaria: El Triage
El manejo eficiente de las urgencias comienza con la disponibilidad del servicio hospitalario y los primeros auxilios en el lugar. Al llegar, se realiza una evaluación primaria seguida de un triage para clasificar y priorizar a los pacientes según su gravedad.
El triage telefónico es el primer contacto, donde se recaba información crucial sobre el incidente, el estado del animal y los tratamientos aplicados. Ante un paciente que llega sin previo aviso, se realiza un triage presencial evaluando los tres órganos principales: corazón, pulmón y cerebro (SNC). Cualquier alteración en estos sistemas define la categoría de urgencia.
Los pacientes se clasifican en:
- Clase 1 (Catastrófico): Riesgo vital inminente, requiere tratamiento inmediato (ej., fallo respiratorio, parada cardiorrespiratoria, paciente inconsciente).
- Clase 2 (Crítico): Muy grave, atención en minutos a una hora (ej., lesiones múltiples, shock, sangrado con vía aérea permeable).
- Clase 3 (Grave): Atención en pocas horas (ej., fracturas abiertas, heridas profundas o quemaduras sin shock).
- Clase 4 (Menos grave): Atención en las primeras 24 horas.
Evaluación Primaria y el ABCDE del Paciente Crítico
La evaluación primaria es un proceso rápido (3-5 minutos) para identificar y tratar inmediatamente condiciones que comprometen la vida. Su objetivo es estabilizar las funciones fisiológicas vitales lo antes posible. Se utiliza el enfoque ABCDE:
- A (Airway - Vías Aéreas): Asegurar que las vías aéreas estén permeables, eliminando obstrucciones y proporcionando soporte de oxígeno si es necesario.
- B (Breathing - Respiración): Evaluar si el paciente respira. Si no, iniciar ventilación. Si sí, observar frecuencia, esfuerzo y patrón respiratorio, color de mucosas y ruidos. La taquipnea y el esfuerzo respiratorio requieren suplementación con oxígeno.
- C (Circulation - Circulación Sanguínea): Evaluar la perfusión tisular (nivel de consciencia, color de mucosas, tiempo de relleno capilar, pulso, frecuencia cardíaca y temperatura). Corregir anomalías y controlar hemorragias externas o internas.
- D (Disability - Déficit Neurológico): Monitorear el estado mental, reflejos pupilares y dolor. Estupor, coma o convulsiones requieren evaluación rápida y protección de la vía aérea.
- E (Exposure - Exposición): Evaluar el paciente de forma integral, generalmente en la evaluación secundaria.
Después de la evaluación primaria y la estabilización inicial, se instaura un acceso venoso para la fluidoterapia y la administración de medicamentos. Se toman muestras de sangre y orina para análisis, y se registra todo el progreso del paciente.
Complicaciones en la Cicatrización de Heridas y su Manejo
Las heridas son interrupciones de la integridad de los tejidos blandos. Pueden ser causadas por traumatismos o cirugías. El objetivo principal es lograr una cicatrización rápida, mínima y funcional.
Clasificación de las Heridas
Las heridas se clasifican según su grado y duración de contaminación:
- Limpias: Mínima contaminación (0-6 horas), sin invasión de sistemas orgánicos (ej., heridas quirúrgicas asépticas). Riesgo de infección <2%.
- Limpia-Contaminada: Mínima contaminación (0-6 horas), involucran sistemas orgánicos contaminados (ej., tracto respiratorio, digestivo). Riesgo de infección 2-5%.
- Contaminada: Contaminación significativa (6-12 horas), heridas traumáticas abiertas o quirúrgicas sin asepsia. Riesgo de infección 10-20%.
- Sucias-Infectadas: Gran contaminación (>12 horas), heridas traumáticas crónicas, infectadas o con vísceras perforadas. Riesgo de infección >20%.
También se clasifican por la solución de continuidad de la piel:
- Abiertas: Separación visible de tejidos blandos, más propensas a contaminación.
- Cerradas: No hay separación visible, generalmente por golpes (ej., hematomas). Requieren tratamiento rápido para evitar compromiso de órganos o circulación.
Principales Complicaciones en la Cicatrización
Las complicaciones más comunes incluyen:
- Seroma: Acumulación de suero o líquido linfático, a menudo por necrosis de grasa o sección de vasos linfáticos. Se previene con compresión, drenajes y sutura del subcutáneo.
- Hematoma: Acumulación de sangre coagulada por traumatismos, hemostasia deficiente o trastornos de coagulación. Se manifiesta en las primeras 24 horas y debe drenarse rápidamente, ya que es un caldo de cultivo para infecciones.
- Absceso: Colección circunscrita de pus, por traumatismo o agresión bacteriana. Si es en tegumentos, debe incidirse y evacuarse.
- Infección: Ocurre cuando hay una cavidad cerrada, un agente infeccioso y un huésped susceptible. Retrasa la cicatrización y requiere abrir la cavidad, combatir el agente y favorecer la respuesta del hospedador.
Cuidados y Apósitos en el Tratamiento de Heridas
La cura de una herida implica levantar el vendaje/apósito, limpiar y colocar uno nuevo. Las heridas deben reevaluarse con frecuencia, idealmente cada 24 horas en infectadas y cada 96 horas en no infectadas, con un máximo de 7 días.
El proceso de curación debe ser limpio (no estéril), registrando toda la información relevante y tomando imágenes para seguir la evolución. Los lavados se realizan con agua o suero tibio para evitar la pérdida térmica, que puede retrasar la cicatrización.
Se manipula la herida con cuidado, usando gasas solo si no causan dolor o lesión al tejido de granulación. El exceso de exudado debe eliminarse de la zona perilesional, no de la herida, para evitar maceración de la piel sana. La curación debe ser rápida y, si el paciente no la tolera, es preferible sedarlo. No siempre es necesario usar antisépticos, ya que muchos tienen efectos citotóxicos.
Líquidos limpiadores de heridas recomendados:
- Agua limpia: Fácil de usar, puede obtenerse templada.
- Suero salino fisiológico: Isotónico, debe calentarse.
- Solución de Ringer lactato: Isotónica, debe calentarse.
- Clorhexidina 0,05%: Antimicrobiano, activo ante materia orgánica, pero citotóxico a mayores concentraciones.
- Povidona yodada 0,1%: Antimicrobiano, pero citotóxica, puede causar alergias e inactiva ante materia orgánica.
Componentes y Beneficios de los Apósitos
Un apósito consta de tres capas fundamentales:
- Capa primaria o de contacto: Se coloca directamente sobre la herida.
- Capa secundaria: Absorbe los exudados para evitar su acumulación.
- Capa terciaria: Sirve de soporte, sujetando las otras dos. Su porosidad es crucial para evitar entrada/salida de bacterias o maceración.
Los beneficios de los apósitos incluyen facilitar el intercambio gaseoso, mantener una temperatura constante (evitando el retraso en la cicatrización), proteger contra microorganismos, contaminación y traumatismos, y no adherirse a la herida.
La selección del apósito depende del tipo de herida (superficial/profunda, necrótica/granulación/epitelización, seca/exudante/sangrante, infectada, con mal olor).
Apósitos según tipo de herida:
| Herida | Características | Apósito |
|---|---|---|
| Aguda, daño leve | Hemorragia, reciente (<6-8 horas) | Hidrogel, Hidrocoloide, Alginato |
| Aguda, daño grave | Suciedad, contusión, detritos, isquemia, >8 horas | Hidrogel, Esponja de poliuretano |
| Profunda | Limpia | Hidrogel, Esponja de poliuretano, Alginato |
| Necrótica | Costra, fluido seco/viscoso, exceso de exudados | Hidrogel, Alginato, Esponja de poliuretano |
| Granulación | Granulación incompleta, exudado escaso/moderado | Hidrogel, Película de poliuretano, Hidrocoloide |
| Quirúrgica | Exudado escaso/nulo, suturada | Película de poliuretano, Gasa no adherente |
Terapias Avanzadas para la Cicatrización: Plasma Rico en Plaquetas
El tratamiento de heridas ha avanzado con productos que estimulan la curación húmeda, como el plasma rico en plaquetas (PRP) y el plasma rico en factores de crecimiento (PRGF). La obtención es sencilla: se extrae sangre del paciente, se centrifuga para separar las fracciones de plasma, se activa con cloruro de calcio (ClCa) y se inocula localmente en la herida.
Manejo de Pacientes Quemados: Un Enfoque Crítico
Las quemaduras son lesiones causadas por agentes físicos, químicos o biológicos. Pueden variar desde un eritema leve hasta la destrucción total de tejidos, provocando pérdida de fluidos, electrolitos y calorías, y en casos severos, shock hipovolémico.
Clasificación de las Quemaduras en Mascotas
Las quemaduras se clasifican por su profundidad:
- Primer grado: Afectan la epidermis superficial. Dolorosas, con eritema, edema y descamación. Cicatrizan rápidamente.
- Segundo grado: Afectan la epidermis y pueden ser superficiales o profundas.
- Superficiales: Involucran estrato córneo, granuloso y algunas células basales. Receptores de dolor intactos. Curan en 14-17 días.
- Profundas: Implican todas las capas epidérmicas. Eritema, edema, necrosis, escaras, dolor mínimo.
- Tercer grado: Pérdida de epidermis y dermis, incluyendo anexos. Pérdida de líquidos, respuesta celular marcada, escaras, falta de dolor, alto riesgo de infección (bacteriemia, septicemia). Cicatrizan por contracción o injerto.
- Cuarto grado: Involucran toda la piel, músculo, huesos, ligamentos, grasa y fascia.
El pronóstico de las quemaduras depende de la extensión, localización y profundidad. El pelo quemado puede complicar las infecciones. La Regla de los 9 de Wallace se usa para estimar la Superficie Corporal Quemada (SCQ): cada extremidad anterior 9%, cada posterior 18%, cabeza y cuello 9%, tronco dorsal 18%, tronco ventral 18%. Una quemadura que excede el 20% de la SCQ se considera grave.
Manejo Inicial de Quemaduras
El objetivo inicial es detener el proceso térmico, remover cualquier capa caliente y enfriar al paciente con agua tibia (no fría ni hielo para evitar vasoconstricción). Luego, se estabiliza al paciente, se le sede si es necesario y se administran medicamentos. Es crucial asegurar un acceso venoso temprano, ya que el edema puede dificultarlo en horas.
El tratamiento varía según el grado:
- Primer grado: Terapia tópica (compresas frías), analgésicos AINEs.
- Segundo grado: Las vesículas deben dejarse intactas 24-36 horas para protección. Luego se retira el líquido y se aplican vendajes antibacterianos o se permite la formación de escara.
- Tercer grado: Difíciles de manejar debido a las escaras. Se utilizan vendajes oclusivos, apósitos húmedos continuos, o escisión e injertos.
Monitoreo en Pacientes Hospitalizados y Fluidoterapia
El monitoreo constante es vital en pacientes críticos. Los sistemas primarios a monitorear incluyen el cardiovascular, respiratorio, nervioso y urinario. Una disfunción en cualquiera puede ser letal. El técnico veterinario juega un rol crucial en el monitoreo y cuidado.
Monitoreo de Sistemas Clave
- Sistema Cardiovascular: Color de mucosas (pálidas, normales, cianóticas, congestivas, ictéricas), tiempo de llenado capilar, frecuencia cardíaca, calidad del pulso, auscultación cardíaca, ECG, presión sanguínea, presión venosa, hematocrito y electrolitos séricos.
- Sistema Respiratorio: Frecuencia y esfuerzo respiratorio (taquipnea), auscultación, análisis de gases sanguíneos (para evaluar función pulmonar, acidosis/alcalosis) y oximetría (evalúa hipoxia).
- Sistema Nervioso Central (SNC): Nivel de conciencia (normal, embotado, estuporoso, comatoso), respuesta pupilar y sensación de dolor. Es crucial monitorear la evolución para detectar deterioro neurológico.
- Sistema Urinario: Producción de orina (1-2 ml/kg/hora es normal). Cantidades menores indican pobre perfusión o falla renal. La producción se cuantifica con sonda vesical o pesaje de pañales.
Fluidoterapia en el Paciente Crítico
La fluidoterapia es esencial para reponer el volumen circulante y mantener el gasto cardíaco. Las prioridades son conservar un volumen sanguíneo eficaz, equilibrar la presión osmótica y las composiciones iónicas, y mantener la presión de los iones hidrógeno.
Un plan de fluidoterapia incluye:
- Restablecimiento del estado de hidratación: Volumen (ml) = % deshidratación x Kg de peso x 1000.
- Necesidades diarias: 40-60 ml/kg/día según el tamaño del animal.
- Pérdidas estimadas: Por vómitos, diarreas, etc.
La suma de estos resultados da los fluidos a recuperar en 24 horas, reevaluando diariamente. Las venas cefálica y safena (perro) o cefálica y femoral (gato) son las más frecuentes para canalizar vías periféricas.
Hemodinamia y Perfusión
La hemodinamia estudia el movimiento de la sangre. La perfusión tisular es la llegada de sangre a los tejidos, aportando oxígeno y nutrientes. Componentes clave incluyen la presión arterial (sistólica/diastólica), gasto cardíaco, resistencia vascular y volumen sanguíneo.
Alteraciones como hipertensión, hipotensión, insuficiencia cardíaca o shock requieren evaluación hemodinámica. Los objetivos son mantener la perfusión tisular y la Presión Arterial Media (PAM) entre 60 y 90 mmHg, así como la Frecuencia Cardíaca (FC) entre 60 y 120 lpm. La fluidoterapia es fundamental, usando cristaloides o coloides según el caso, y ajustando la velocidad de infusión. En casos de hipotensión no respondedora a fluidos, se usa soporte inotrópico y vasopresor.
Manejo Especializado de Pacientes: Gestantes, Neonatos, Geriátricos e Infecciosos
La medicina veterinaria de pacientes especiales se centra en animales que requieren atención médica específica debido a su edad, estado de salud o condición fisiológica. Estos pacientes necesitan atención especializada, son más susceptibles a enfermedades, requieren un manejo cuidadoso y seguimiento regular, y la comunicación con sus tutores es fundamental.
Pacientes Gestantes y Emergencias Ginecológicas
Las hembras gestantes necesitan un manejo cuidadoso durante el embarazo, parto y posparto. Se realizan evaluaciones prenatales completas (anamnesis, examen físico, radiografías, ecografía, análisis de sangre) y monitoreo constante del embarazo.
Complicaciones obstétricas comunes incluyen:
- Distocia: Dificultad en el parto, requiriendo maniobras obstétricas o cesárea.
- Retención de placenta: Extracción manual o terapia hormonal.
- Hemorragias postparto: Fluidoterapia, hemostáticos.
- Ruptura uterina: Cirugía inmediata.
- Aborto espontáneo, muerte fetal intrauterina, preeclampsia, eclampsia, infecciones uterinas.
Los cuidados pre y postnatales abarcan la preparación para el parto (ambiente tranquilo, asistencia si es necesaria) y la evaluación de madre y cachorros postparto, detección temprana de complicaciones y asesoramiento a los propietarios. Razas braquicefálicas y gigantes tienen consideraciones especiales debido a mayor riesgo de distocia.
Un error grave es dar calcio antes del parto. La suplementación preparto suprime la producción de Hormona Paratiroidea (PTH), lo que lleva a hipocalcemia severa (eclampsia) cuando la lactancia demanda calcio. El calcio solo debe administrarse durante la eclampsia activa o, preventivamente, después del parto en razas de alto riesgo, siempre con monitoreo.
Recién Nacidos y Cachorros
El período neonatal es una etapa crítica. El manejo de neonatos incluye la evaluación inicial completa inmediatamente después del nacimiento (cardiopulmonar, neurológica, gastrointestinal, temperatura corporal). El equipo médico básico incluye incubadora, monitor, oxímetro y sondas de alimentación, que deben estar preparados y mantenidos adecuadamente. Los cuidados postnatales en urgencias veterinarias se enfocan en monitorear la madre y los cachorros, detectando complicaciones como infecciones neonatales, hipoglicemia o hipotermia.
Pacientes Geriátricos
Los animales geriátricos experimentan cambios fisiológicos, patológicos y psicológicos. La atención geriátrica busca promover su salud y bienestar. Un enfoque sistemático incluye:
- Historia clínica y examen físico completo.
- Evaluación de la salud mental (depresión, ansiedad, disfunción cognitiva).
- Diagnóstico y tratamiento de enfermedades comórbidas (artritis, enfermedad renal).
- Manejo del dolor crónico.
- Nutrición y alimentación adaptadas.
- Higiene y cuidado dental.
También es importante adaptar el ambiente para que sea seguro y cómodo, y proporcionar enriquecimiento ambiental. El enfoque multidisciplinario y la comunicación efectiva con los tutores son esenciales para los cuidados paliativos.
Pacientes Infecciosos
Las enfermedades infecciosas plantean un desafío en los centros veterinarios, ya que ponen en riesgo a pacientes, personal y otros animales. El manejo requiere medidas estrictas de bioseguridad, control de infecciones y comunicación efectiva. Patologías comunes incluyen enfermedades respiratorias (traqueobronquitis), gastrointestinales (parvovirus), urinarias (ITU) y de la piel (pioderma).
El manejo seguro implica:
- Aislamiento: Pacientes infecciosos en áreas designadas con ventilación adecuada y sistemas específicos de limpieza/desinfección.
- Control de Infecciones: Programa estricto de limpieza, desinfección, manejo de desechos y esterilización de equipos. Uso de desinfectantes de eficacia comprobada.
- Bioseguridad: Medidas para prevenir la introducción, transmisión y amplificación de agentes infecciosos.
- Protección Personal: Uso de EPP adecuado para cada paciente y procedimiento, y capacitación del personal.
- Prevención de Zoonosis: Vacunación del personal, higiene estricta y evitar contacto directo con fluidos corporales.
- Educación a las Familias: Información clara y transparente sobre el diagnóstico, pronóstico y opciones de tratamiento, incluyendo riesgos de transmisión y apoyo emocional.
Reanimación Cardiopulmonar (RCP) en Pequeños Animales
Saber realizar una RCP correctamente puede salvar la vida de una mascota. Primero, se debe diagnosticar una PCR (parada cardiorrespiratoria) comprobando si el animal respira y tiene pulso. Si no respira, se inicia la respiración artificial. Si no tiene pulso, se comienza con la RCP.
Técnica de Compresiones Torácicas
Se recomienda realizar las compresiones en decúbito lateral. La posición de las manos varía según el tamaño y tipo de tórax:
- Perros medianos, grandes y gigantes con tórax redondeados: Manos sobre la parte más ancha del tórax (bomba torácica).
- Perros con tórax en quilla (estrecho o profundo): Manos directamente sobre el corazón (bomba cardíaca).
- Perros con tórax en forma de barril (ej., bulldog inglés): En decúbito dorsal, compresiones a nivel del esternón (bomba cardíaca).
- Gatos y perros pequeños: Dedos alrededor del esternón a nivel del corazón (bomba cardíaca).
Se deben realizar 100-120 compresiones por minuto, con una profundidad de 1/3 a 1/2 del diámetro torácico, permitiendo la recuperación completa entre cada compresión.
Ventilación Durante la RCP
Es esencial establecer una vía aérea permeable y la instauración de ventilación. Para la respiración boca-hocico, se cierra firmemente la boca del paciente y se sopla en la nariz. Se sugieren ratios compresión/ventilación (C:V) de 30:2.
Los ciclos de RCP deben ser de 2 minutos ininterrumpidos si hay varios reanimadores, o con interrupciones breves cada 30 compresiones para dar 2 respiraciones si solo hay uno. Tras cada ciclo de 2 minutos, el reanimador debe ser sustituido para evitar la fatiga.
Manejo del Dolor y Nutrición en el Paciente Crítico
El manejo adecuado del dolor y el soporte nutricional son pilares fundamentales en los cuidados intensivos.
Evaluación y Tratamiento del Dolor
El grado de dolor se valora observando la postura, las lesiones, la frecuencia cardíaca y respiratoria, y la respuesta a la palpación. Se utilizan escalas de dolor como la de Glasgow o la escala facial felina (grimace scale).
Los medicamentos para el dolor incluyen:
- AINEs: Para dolor leve.
- Opioides puros agonistas mu (fentanilo, morfina): Para dolor moderado a severo.
- Benzodiacepinas (midazolam, diazepam): Combinadas con opioides para relajación.
Manejo Nutricional del Paciente Crítico
La enfermedad incrementa los requerimientos nutricionales. Tres días de anorexia pueden llevar a déficits de inmunidad y retraso en la cicatrización. Existen dos métodos de alimentación:
- Parenteral: Complejo, costoso, riesgoso y difícil de cubrir todos los requerimientos.
- Enteral: Más efectivo, económico, fisiológico, promueve el desarrollo del enterocito y estimula la función inmune. Si el paciente no come naturalmente, se recurre a la colocación de sondas (nasoesofágicas, de esofagostomía, de gastrotomía, de yeyunostomía) que varían en duración y tipo de dieta que permiten.
Se debe calcular la cantidad de kilocalorías según el peso y estado fisiológico (NER en kcal = 70 x (peso corporal en kg) 0,75).
Instalaciones para Cuidados Críticos
Una unidad de hospitalización e intensivos debe minimizar el estrés. Se recomienda salas separadas por especie (canina, felina, infecciosos) con caniles adecuados, elementos de confort y protocolos estrictos de limpieza y desinfección. La sala de cuidados intensivos debe permitir realizar procedimientos cómodamente y tener disponibilidad rápida de materiales básicos y equipamiento específico (bombas de perfusión, dispositivos de calentamiento, concentradores de oxígeno, ecógrafo, máquina anestésica, etc.).
Consideraciones Finales: Ética y Formación
El personal clínico y auxiliar es fundamental para el éxito de un servicio de emergencias, requiriendo competencia, trabajo en equipo, formación y dedicación. En casos de malformaciones fetales incompatibles con la vida (anasarca, hidrocefalia severa, anencefalia, atresia esofágica múltiple, sirenomelia, defectos cardíacos complejos), se requieren decisiones éticas sobre la eutanasia.
La sepsis, una disfunción orgánica potencialmente mortal por una respuesta desregulada a una infección, es crítica en neonatos (inmunidad inmadura) y gestantes (metritis, mastitis), con alta mortalidad sin tratamiento. No es solo “infección en sangre”, sino el colapso sistémico por la reacción inflamatoria exagerada del cuerpo.
La enfermería veterinaria juega un papel esencial, brindando atención especializada, monitoreando, administrando tratamientos y ofreciendo apoyo emocional a pacientes y propietarios.
Preguntas Frecuentes sobre Emergencias y Cuidados Críticos Veterinarios
¿Cuál es la diferencia entre urgencia y emergencia veterinaria?
La urgencia se refiere a un problema de gravedad variable que requiere atención inminente en el futuro cercano, mientras que la emergencia es una amenaza inmediata para la vida o salud del paciente que demanda acción sin demora.
¿Qué es el triage veterinario y por qué es importante?
El triage es un sistema de clasificación y priorización de pacientes críticos. Es crucial para evaluar rápidamente el estado del animal, identificar riesgos vitales y asignar el tratamiento adecuado de forma inmediata, optimizando los recursos y mejorando el pronóstico.
¿Por qué no se debe dar calcio a una perra gestante antes del parto?
Administrar calcio antes del parto puede suprimir la producción natural de la Hormona Paratiroidea (PTH). Cuando la perra entra en lactancia, la alta demanda de calcio no puede ser suplida por las glándulas paratiroides "dormidas", lo que provoca una hipocalcemia severa y repentina, conocida como eclampsia iatrogénica.
¿Cómo se clasifican las quemaduras en mascotas y cuál es el manejo inicial?
Las quemaduras se clasifican en cuatro grados según su profundidad: primer grado (epidermis superficial), segundo grado (epidermis completa), tercer grado (dermis y epidermis) y cuarto grado (afecta huesos, músculos, etc.). El manejo inicial consiste en detener el proceso térmico, enfriar la zona con agua tibia y estabilizar al paciente, asegurando un acceso venoso temprano para fluidoterapia.