El Paciente Quirúrgico: Necesidades y Cuidados Esenciales
El control de la temperatura y la preservación de la movilidad son aspectos fundamentales dentro de los cuidados perioperatorios. Durante la cirugía el paciente anestesiado pierde mecanismos protectores (como temblor, retirada ante el dolor o cambio postural), por lo que el equipo quirúrgico debe anticipar y corregir desviaciones térmicas y riesgos de lesión por inmovilidad. Este material explica conceptos clave, responsabilidades del instrumentista y medidas prácticas para mantener la homeostasis térmica y proteger estructuras nerviosas y vasculares.
La temperatura central debe permanecer dentro de límites fisiológicos para que los procesos celulares y sistémicos funcionen correctamente. Desviaciones significativas pueden alterar funciones y, en casos extremos, llevar a la muerte.
Definición: La termorregulación es el conjunto de procesos fisiológicos y administrativos que mantienen la temperatura central del organismo dentro de un rango compatible con la vida y la función óptima.
La movilidad normal protege al paciente del daño por estímulos nocivos y de posiciones lesivas. Bajo anestesia, esta defensa desaparece y el paciente depende totalmente del equipo para mantener integridad tisular.
Definición: Movilidad, en contexto perioperatorio, es la capacidad del paciente para cambiar postura o retirar una parte del cuerpo ante estímulos nocivos; bajo anestesia esta capacidad está ausente, por lo que hay que prevenir lesiones por posicionamiento y objetos en la mesa.
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Klíčová slova: Paciente quirúrgico, Cuidados perioperatorios, Necesidades del paciente, Comunicación, Ansiedad y miedo preoperatorio, Poblaciones especiales, Instrumentación y seguridad
Klíčové pojmy: La termorregulación mantiene la temperatura central dentro de límites compatibles con la función fisiológica, Instrumentista controla la temperatura de líquidos irrigantes antes y durante la cirugía, Usar mantas térmicas activas y mantener al paciente cubierto durante traslados, Hipotermia perioperatoria aumenta riesgo de sangrado, infecciones y recuperación prolongada, Inspeccionar aislantes y cables de electrocirugía para prevenir quemaduras eléctricas, Mantener instrumentos ordenados y alejados de puntos de apoyo del paciente, Colocar almohadillas en protuberancias óseas y proteger zonas de riesgo según la posición, Revisar posición de extremidades tras cualquier cambio en la mesa, Prevenir lesiones sutiles como compresión de nervios por accesorios ocultos, Comunicar anomalías térmicas o de posicionamiento al equipo anestésico y de enfermería