TL;DR: Preservación de la Escena del Crimen
La preservación de la escena del crimen es fundamental en cualquier investigación criminal. Su objetivo principal es proteger todos los indicios y rastros para evitar su contaminación o alteración, asegurando que puedan convertirse en pruebas objetivas e irrefutables. El cordón criminalístico es la herramienta clave para lograrlo, dividiendo el espacio en zonas (primaria, secundaria y cerrojo) para controlar el acceso y proteger la integridad del lugar. Es crucial para el éxito de la justicia.
¿Qué es la Preservación de la Escena del Crimen y por qué es Vital?
La escena del crimen es el escenario más crítico de toda investigación criminal. Aquí se encuentran los indicios principales dejados por el autor de un hecho, ya sea un homicidio, un suicidio o un accidente, como señala Fuentes (2013).
Una correcta preservación de la escena del crimen no solo radica en el levantamiento de indicios, sino también en establecer la dinámica de lo sucedido. Esto permite una fundamentación científica inquebrantable para el caso.
La Importancia de los Indicios en la Investigación Criminal
Cuando hablamos de rastro o indicio, no nos referimos solo a manchas de sangre o huellas, sino a todo aquello que, de manera objetiva, nos lleve a concluir la existencia de una situación determinada. Incluso la posición de un mueble puede ser un indicio crucial para inferir, por ejemplo, si hubo una lucha.
La alteración o contaminación de estos elementos, a menudo por policías, familiares o curiosos, puede comprometer seriamente la investigación. Por ello, es significativo no permitir que esto suceda, especialmente cuando una de estas personas podría ser el autor del hecho (Fuentes, 2013).
El Cordón Criminalístico: Pilar Fundamental para la Preservación
La tarea más importante para quien llega primero a la escena del hecho es realizar un correcto cordón criminalístico. Este debe evitar que nadie ingrese bajo ninguna circunstancia, salvo en caso de un peligro real para la vida de alguien (Fuentes, 2013).
Este cordón debe ser metódico y estandarizado, aplicable a cualquier tipo de suceso. Su principal objetivo es preservar todos los rastros, evitando su contaminación o alteración, lo que permite un correcto levantamiento y análisis por parte de los especialistas.
Errores Comunes y Medidas Preventivas en la Escena
La mayoría de las contaminaciones o alteraciones del lugar provienen de personas ajenas a la investigación, como familiares de la víctima, vecinos, periodistas, curiosos, y en ocasiones, incluso el personal policial que llega sin la debida capacitación o equipo.
Es vital evitar estos ingresos para que los indicios no sean alterados, o el lugar sea modificado intencionalmente. El cordón también permite controlar qué especialistas ingresan, cuándo y cómo, generando un medio de control para un proceso organizado y no perjudicial para la investigación (Fuentes, 2013, p. 58).
Actualmente, la legislación no sanciona la falta de preservación adecuada, un aspecto que debería cambiar para reducir los errores en este ámbito (Fuentes, 2013, p. 58).
Metodología Sencilla y Protocolar del Cordón Criminalístico
Aunque existen técnicas variadas para el cordón criminalístico, algunas no resguardan los indicios adecuadamente. Fuentes (2013) propone un método común y típico para escenas graves que implican una muerte, sumamente efectivo y fácil de realizar:
- Se puede aplicar para cualquier caso: homicidio, suicidio o accidente.
- Se realiza con cinta de nylon demarcatoria de peligro.
- No es necesario poseer conocimientos profundos sobre el tema.
- Es rápido y sencillo de implementar.
- Es efectivo en la preservación de los indicios.
Además, debe haber una persona encargada y responsable de todo lo que suceda en el lugar. Esta persona constata a quienes ingresan (nombre, apellido, especialidad, hora de ingreso y egreso) en un acta de preservación (Fuentes, 2013, p. 58).
Componentes y Correcta Implementación del Cordón Criminalístico
El cordón criminalístico se compone de tres partes esenciales que siempre deben realizarse, indistintamente del lugar del hecho (casa, campo o vehículo):
- Zona Primaria
- Zona Secundaria
- Zona Cerrojo
El tamaño de cada zona dependerá del criterio y conocimiento de la persona a cargo, quien obrará en consecuencia a su sana crítica racional, conociendo la función de cada una.
Zona Primaria: El Corazón del Suceso
- Descripción: Es la parte más importante y debe considerarse estéril. Aquí se encuentran la escena principal, los indicios más relevantes y la víctima. Es el lugar concreto donde se produjo el suceso.
- Forma de Implementación: Comprende todo el lugar circundante directamente relacionado con el hecho. Su tamaño varía; puede ser una casa entera o un campo con restos dispersos, o un pozo aljibe pequeño.
- Acceso: Solo pueden ingresar el Juez o Fiscal de Instrucción, el criminalista, el médico forense y los especialistas necesarios. Todo ingreso debe ser con equipo de protección personal adecuado (cofias, mamelucos Tyvek, barbijos, lentes, protectores de pies y manos). Estos equipos se recogen para análisis de posibles indicios y para proteger al técnico (bioseguridad).
Zona Secundaria: El Pulmón de la Investigación
- Descripción: Es una parte importante que ordena el espacio físico entre el público general y la zona primaria. También se le conoce como “zona pulmón”.
- Forma de Implementación: Ocupa la media entre las zonas restantes. Permite un lugar adecuado y tranquilo para que los especialistas (médicos, bomberos, etc.) monten sus elementos necesarios.
- Acceso: En su interior se ubican ambulancias, vehículos de bomberos y los especialistas que esperan la orden de ingreso a la zona primaria. Esto asegura orden y minimiza la contaminación.
Zona Cerrojo: El Escudo Protector Exterior
- Descripción: Es el sector que engloba a las demás zonas y es la más alejada de la escena del hecho. Circunscribe el lugar de manera amplia y general.
- Forma de Implementación: Se realiza con una amplia zona geográfica, por ejemplo, la cuadra completa en un homicidio en una vivienda. Se debe alejar al público en general lo más posible.
- Acceso: En su exterior se encuentran familiares, vecinos, periodistas y curiosos. En su interior (entre la zona cerrojo y la zona secundaria) se halla el personal policial controlando el acceso, y los móviles policiales de especialistas o autoridades judiciales/policiales.
Actos Iniciales para Proteger las Evidencias (según Kvitko, 2006)
Tomando a Simonin, Kvitko (2006) enseña aspectos clave para proteger las pruebas en la escena:
- Retirar a todas las personas extrañas a la justicia.
- Evitar que toquen el cadáver, las piezas de convicción, huellas u objetos.
- Esperar la fotografía del lugar por el servicio de identidad judicial.
- Manipular delicadamente, por las aristas y ángulos, objetos de superficie pulida (botellas, vasos) donde puede haber huellas digitales.
- Recubrir las huellas de pasos con una tapadera.
- Envolver separadamente las piezas de convicción en papel apropiado.
- Evitar mover indicios hasta que se fotografíen y plasmen en el relevamiento planimétrico.
- En lugares abiertos, preservar indicios biológicos o químicos con objetos impermeables para evitar contaminación (polvo, tierra) y destrucción (sol, lluvia, viento).
- Hacer constar en una planilla las condiciones lumínicas, climáticas, hora, fecha y otros datos de interés.
- Realizar un acta de constatación inicial con inspección ocular y dos testigos civiles (Kvitko, 2006, p. 47).
Conclusión: La Cimentación de la Justicia
La preservación de la escena del crimen es el pilar sobre el cual se construye cualquier investigación criminal sólida y justa. Un cordón criminalístico bien ejecutado y la atención meticulosa a cada detalle garantizan que los indicios hablen por sí mismos, conduciendo a la verdad y a la justicia.
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre la Preservación de la Escena del Crimen
¿Qué es exactamente un cordón criminalístico?
Es el perímetro de seguridad que se establece en la escena del crimen para delimitar, asegurar y preservar el área donde ocurrieron los hechos. Su objetivo es evitar la contaminación o alteración de los indicios.
¿Por qué es tan importante preservar la escena del crimen?
Es crucial porque la escena contiene los indicios y rastros que explican la dinámica del suceso y pueden identificar al autor. Una correcta preservación asegura que estos elementos se conviertan en pruebas objetivas e irrefutables en un proceso judicial.
¿Quiénes son las principales fuentes de contaminación de una escena del crimen?
Las fuentes más comunes de contaminación son personas ajenas a la investigación, como familiares de la víctima, vecinos, periodistas, curiosos, y en ocasiones, incluso el personal policial que llega sin la debida capacitación o equipo.
¿Cuáles son las tres zonas que componen el cordón criminalístico?
El cordón criminalístico se compone de la Zona Primaria (el área directa del hecho, estéril), la Zona Secundaria (un espacio intermedio para el personal de apoyo y montaje de equipos, también llamado "zona pulmón") y la Zona Cerrojo (la zona más exterior, que aleja al público general y controla el acceso).
¿Qué se considera un "rastro" o "indicio" en criminalística?
Un rastro o indicio es todo elemento material, orgánico o inorgánico, que puede ser percibido por los sentidos y que, de manera objetiva, nos lleva a concluir la existencia de una determinada situación relacionada con el hecho. Esto incluye desde fluidos biológicos hasta la posición de objetos.