Pensamiento Abismal y Ecología de Saberes

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El "Pensamiento Abismal y Ecología de Saberes" son dos conceptos fundamentales propuestos por Boaventura de Sousa Santos para entender las dinámicas del conocimiento y el poder en el mundo moderno. Este artículo te guiará a través de sus definiciones, manifestaciones históricas y contemporáneas, y la propuesta de una alternativa emancipadora. Prepárate para una caracterización profunda que te ayudará a comprender mejor estas ideas complejas.

¿Qué es el Pensamiento Abismal? Un Análisis Esencial

El pensamiento occidental moderno se define como un pensamiento abismal, un sistema que establece distinciones visibles e invisibles. Las distinciones invisibles son líneas radicales que dividen la realidad social en dos universos: el de "este lado de la línea" y el del "otro lado de la línea". Lo que queda "del otro lado" se produce como no-existente, como una realidad que carece de relevancia o comprensión.

Esta división radical impide la coexistencia equitativa de ambos lados. El lado dominante restringe el campo de la realidad relevante, relegando todo lo demás a la no-existencia, la invisibilidad y la ausencia no-dialéctica. Un ejemplo claro de esta distinción es la dicotomía entre regulación social y emancipación social aplicada a las sociedades metropolitanas, frente a la dicotomía de apropiación/violencia en los territorios coloniales. Sería impensable aplicar la primera a los territorios coloniales, y viceversa, haciendo invisible la línea abismal que las separa.

Manifestaciones del Pensamiento Abismal en el Conocimiento y el Derecho

El conocimiento moderno y el derecho moderno son las expresiones más acabadas del pensamiento abismal. Ambos crean subsistemas de distinciones visibles e invisibles, donde las invisibles fundamentan las visibles.

  • En el conocimiento: El pensamiento abismal concede a la ciencia moderna el monopolio de la distinción universal entre lo verdadero y lo falso. Esto excluye otras formas de conocimiento como la filosofía y la teología (consideradas alternativas "de este lado de la línea"). Más radicalmente, invisibiliza saberes populares, laicos, plebeyos, campesinos o indígenas, que se consideran "más allá de la verdad y la falsedad", reduciéndolos a meras creencias, opiniones, magia o idolatría. Estos saberes son vistos como materia prima para la investigación científica, no como conocimiento en sí mismos.
  • En el derecho: El "este lado de la línea" está determinado por lo legal o ilegal según el estado oficial o el derecho internacional. Esto abandona el vasto territorio social donde esta dicotomía es impensable, el reino de lo a-legal, lo no-legal o el derecho no reconocido oficialmente. Así, la línea abismal invisible entre el reino del derecho y el del no-derecho fundamenta la dicotomía visible entre lo legal y lo ilegal.

Orígenes Históricos del Pensamiento Abismal

La negación radical de la co-presencia, que funda la afirmación de la diferencia radical (verdadero/falso, legal/ilegal), se originó históricamente en la zona colonial. Lo que no podía ser pensado como verdadero/falso o legal/ilegal ocurría distintivamente allí. El derecho moderno, y en particular el derecho internacional, emergió en el "viejo mundo" gracias a la existencia de esta línea global que separaba el "viejo" del "nuevo" mundo.

Ejemplos históricos incluyen:

  • El Tratado de Tordesillas (1494) como una de las primeras líneas globales modernas.
  • Las líneas de amistad a mediados del siglo XVI, que establecían una dualidad abismal: de un lado, tregua, paz y amistad; del otro, la ley del más fuerte, violencia y saqueo. Lo que sucedía al otro lado no estaba sujeto a los mismos principios éticos o jurídicos.

Filósofos como Pascal, Hobbes y Locke aludieron a esta división. Pascal, con su frase "Tres grados de latitud trastocan la jurisprudencia por completo", y Hobbes, que se refería a la "población salvaje en muchos lugares de América" como ejemplos del estado de naturaleza. Las teorías del contrato social de los siglos XVII y XVIII silenciaron que, al mismo tiempo que creaban la sociedad civil, estaban generando una vasta región mundial de estado de naturaleza, condenando a millones de seres humanos sin posibilidad de escapar.

La zona colonial se convirtió en el reino de creencias y comportamientos incomprensibles, negando la naturaleza humana de sus agentes. La pregunta "¿tienen alma los indios?" y la bula Sublimis Deus del Papa Pablo III (1537) que los declaró con alma como "receptáculo vacío" (anima nullius), similar a la terra nullius (tierra de nadie), justificaron la invasión y ocupación.

La cartografía legal y epistemológica dual dio lugar a una ausencia radical, la subhumanidad moderna. Esta negación de una parte de la humanidad es un sacrificio que permite la afirmación de otra parte de la humanidad que se considera universal. Guantánamo es una manifestación contemporánea grotesca de este pensamiento legal abismal, creando una "no-área" donde no rigen los derechos humanos o la democracia. Millones de otros "Guantánamos" existen en la discriminación, guetos, fábricas de explotación y nuevas formas de esclavitud.

El Pensamiento Abismal en la Actualidad: De lo Colonial a lo Metropolitano

Las líneas globales abismales no han permanecido fijas. Han sufrido "sacudidas tectónicas", pero su esencia persiste. La primera sacudida fueron las luchas anticoloniales, donde el "otro lado de la línea" clamó por inclusión en el paradigma de regulación/emancipación. Sin embargo, el paradigma de la apropiación/violencia se mantuvo.

La segunda sacudida, desde los años setenta y ochenta, ha visto una expansión del "otro lado de la línea" y una contracción del "este lado". La lógica de apropiación/violencia ha invadido y contaminado la lógica de regulación/emancipación. A este movimiento principal se le denomina el retorno de lo colonial y el retorno del colonizador.

El Retorno de lo Colonial: Nuevas Manifestaciones Abismales

El retorno de lo colonial se percibe como una intrusión amenazante en las sociedades metropolitanas y adopta tres formas principales:

  1. El terrorista: Las leyes antiterroristas a menudo siguen la lógica de apropiación/violencia, vaciando el contenido civil y político de los derechos constitucionales. Esto lleva a la emergencia de un "estado de excepción", que restringe derechos democráticos bajo la premisa de salvaguardarlos.
  2. Los trabajadores migrantes indocumentados: Son la manifestación de lo colonial en las sociedades metropolitanas, sujetos a una lógica de apropiación y violencia, y vistos como "peligrosos salvajes coloniales" con un "estado sin ley".
  3. Los refugiados: Sus demandas de asilo se ven afectadas por un "neo-orientalismo" que estereotipa y dificulta su inclusión.

Estas figuras representan una "nueva intromisión" que desafía la división limpia entre metropolitano y colonial. La línea abismal se "redibuja" dentro de lo metropolitano, dando lugar a una "cartografía sucia" y prácticas "sucias", donde se violan derechos para "defenderlos". El muro israelí en Palestina o la categoría de "combatiente enemigo ilegal" son metáforas de estas nuevas líneas.

El Retorno del Colonizador: Neocolonialismo y Fascismo Social

El retorno del colonizador implica resucitar formas de ordenamiento colonial, incluso en las sociedades metropolitanas. Esto se observa en el nuevo gobierno indirecto, donde el estado se retira de la regulación social y privatiza servicios públicos. Actores no estatales adquieren control sobre la vida de vastas poblaciones, reemplazando obligaciones políticas por contractuales privatizadas.

Este escenario lleva al auge de un fascismo social, un régimen de relaciones de poder extremadamente desiguales. Se distinguen tres formas principales de fascismo social:

  • Fascismo del apartheid social: Segregación social de los excluidos a través de una cartografía urbana que diferencia zonas "salvajes" (estado de naturaleza, guerra civil interna) de zonas "civilizadas" (enclaves fortificados, castillos neofeudales).
  • Fascismo contractual: Desigualdades de poder en contratos de derecho civil (trabajo, servicios) donde la parte débil acepta condiciones despóticas por falta de alternativas. La privatización de servicios públicos es un ejemplo claro.
  • Fascismo territorial: Actores con capital patrimonial o militar disputan el control estatal sobre territorios, ejerciendo una regulación social sin participación de los habitantes y en contra de sus intereses. Esto se ve en zonas de conflicto armado o en la relación entre terratenientes y campesinos.

El fascismo social, como "nuevo estado de naturaleza", prolifera bajo el contrato social en dos modos:

  • Poscontractualismo: Exclusión de grupos sociales (trabajadores, clases populares) del contrato social sin perspectiva de retorno, convirtiéndolos en poblaciones descartables.
  • Precontractualismo: Bloqueo del acceso a la ciudadanía a grupos que antes la esperaban (juventud urbana en guetos). Este "fascismo pluralista" puede coexistir con la democracia liberal, haciéndola irrelevante para la calidad de vida de grandes poblaciones.

La segunda gran transformación de la propiedad se da cuando la propiedad de los servicios se convierte en una forma de control de las personas que los necesitan para sobrevivir. Esto genera un despotismo descentralizado, donde la democracia liberal se vuelve cada vez más irrelevante. Incluso emerge un "derecho suave" que, eufemísticamente, parece benevolente pero conlleva la lógica de apropiación/violencia en relaciones de poder desiguales, similar al derecho colonial.

Hacia una Ecología de Saberes: Un Pensamiento Postabismal

Frente a la reproducción del pensamiento abismal, es necesaria una resistencia epistemológica. No puede haber justicia social global sin una justicia cognitiva global. Esto exige un pensamiento alternativo de las alternativas, un pensamiento postabismal.

Copresencia Radical y Diversidad Epistemológica

Las condiciones para este pensamiento postabismal incluyen:

  1. Copresencia radical: Las prácticas y agentes de ambos lados de la línea deben ser contemporáneos en términos iguales, abandonando la concepción lineal del tiempo. Implica la abolición de la guerra y la intolerancia, las negaciones más radicales de la copresencia.
  2. Diversidad inagotable de la experiencia del mundo: El pensamiento postabismal, como ecología de saberes, reconoce la pluralidad de conocimientos más allá de la ciencia moderna. Renuncia a una epistemología general única, proponiendo una "epistemología general de la imposibilidad de una epistemología general".

Saberes e Ignorancias: Revalorizando la Interdependencia

La ecología de saberes es una contra-epistemología que surge de la emergencia política de gentes y visiones del mundo del "otro lado de la línea" (el sur global), y la proliferación de alternativas que no se agrupan bajo una única opción global.

En esta ecología, los conocimientos interactúan y se entrecruzan, y lo mismo sucede con las ignorancias. La ignorancia no es necesariamente un punto de partida; puede ser un punto de llegada, el resultado de olvidar en el proceso de aprendizaje recíproco. La utopía del interconocimiento es aprender otros conocimientos sin olvidar los propios, guiada por la prudencia.

La Ciencia Moderna en una Ecología de Saberes

La ecología de saberes no desacredita el conocimiento científico, sino que propone su uso contrahegemónico. Esto implica:

  • Explorar la pluralidad interna de la ciencia: Reconocer las diversas prácticas científicas y las alternativas visibilizadas por epistemologías feministas y poscoloniales.
  • Promover la interacción e interdependencia: Entre conocimientos científicos y no-científicos.

Todos los conocimientos tienen límites internos (restricciones impuestas) y externos (intervenciones alternativas posibilitadas por otros). La ciencia hegemónica solo reconoce límites internos. Por lo tanto, el uso contrahegemónico de la ciencia solo tiene sentido dentro de una ecología de saberes.

La credibilidad de una construcción cognitiva se mide por el tipo de intervención en el mundo que permite o previene. La ecología de saberes distingue entre objetividad analítica y neutralidad ético-política. Aunque la ciencia moderna tiene una superioridad innegable en muchas áreas, otras formas de conocimiento son valiosas en intervenciones donde la ciencia no ha sido parte, como la preservación de la biodiversidad o los saberes de la tradición oral. La búsqueda de la intersubjetividad exige saber y actuar en diferentes escalas (interescalaridad) y articulando diferentes duraciones (intertemporalidad), ya que las experiencias subalternas de resistencia a menudo son locales pero requieren enlaces globales.

Ecología de Saberes, Jerarquía y Pragmática

La ecología de saberes concibe los conocimientos como prácticas de saberes que permiten o impiden ciertas intervenciones en el mundo real. Se basa en una pragmática epistemológica, revalorizando las intervenciones concretas.

Favorece jerarquías dependientes del contexto, basándose en los resultados concretos de las prácticas de conocimiento. El principio de precaución en este contexto establece que se debe dar preferencia a la forma de conocimiento que garantice el mayor nivel de participación a los grupos sociales involucrados y a los beneficios de la intervención. Un ejemplo histórico es el reemplazo desastroso de los sistemas de irrigación tradicionales de Bali, basados en saberes ancestrales y religiosos, por sistemas científicos de la "revolución verde", que finalmente tuvieron que ser abandonados.

Inconmensurabilidad y Traducción Intercultural

La "inconmensurabilidad" entre conocimientos es un desafío que el pensamiento abismal usa para desacreditar la ecología de saberes. Sin embargo, la ecología de saberes recurre a la traducción intercultural como su rasgo postabismal más característico. Esto implica no solo traducir lenguajes, sino también categorías, universos simbólicos y aspiraciones. La inconmensurabilidad no impide la comunicación; puede permitir complementariedades inesperadas.

El filósofo ghanés Kwasi Wiredu, por ejemplo, señala la imposibilidad de traducir el "cogito ergo sum" de Descartes al idioma akan, no por una deficiencia del akan, sino porque expresa ideas alternativas que la filosofía occidental no puede. La traducción cultural es una tarea clave para el siglo XXI.

Mitos y Clinamen: La Espontaneidad Creativa

La ecología de saberes opera a nivel del logos y del mythos. La idea de "todavía no" de Ernst Bloch es esencial. La intensificación de la voluntad, basada en conocimientos que favorecen una fuerza interior, consolida un concepto de compromiso incomprensible para el positivismo científico. Esto genera una nueva capacidad para la maravilla y la indignación, fundamentando una teoría y práctica no-conformista y rebelde.

No se trata de una ruptura dramática, sino de un clinamen –una desviación leve y espontánea, un "quiddam" inexplicable que altera las relaciones de causa y efecto, como los átomos de Epicuro. El clinamen asume y redime el pasado mientras se desvía de él, cruzando las líneas abismales. La ecología de saberes busca identificar las condiciones que maximizan la probabilidad de este acontecimiento y definir el horizonte de posibilidades, construyendo una subjetividad capaz de actuar con clinamen.

Preguntas Frecuentes sobre el Pensamiento Abismal y la Ecología de Saberes

¿Cuál es la diferencia principal entre el pensamiento abismal y la ecología de saberes?

El pensamiento abismal establece líneas radicales que dividen la realidad, haciendo que un lado (el "otro lado de la línea") sea no-existente y excluido. La ecología de saberes, en cambio, reconoce la pluralidad y coexistencia de diversos conocimientos (incluida la ciencia moderna), buscando interconexiones y un diálogo intercultural para la justicia cognitiva global.

¿Cómo se manifiesta el pensamiento abismal en el conocimiento?

Se manifiesta al otorgar a la ciencia moderna el monopolio de la verdad, relegando otros saberes (populares, indígenas, religiosos) a la categoría de meras creencias o "no-conocimiento". Estos saberes son ignorados o solo considerados como objeto de estudio para la ciencia, no como formas válidas de conocimiento en sí mismos.

¿Qué ejemplos actuales ilustran el "retorno de lo colonial" en las sociedades metropolitanas?

El "retorno de lo colonial" se ve en fenómenos como el terrorismo, los trabajadores migrantes indocumentados y los refugiados. Las leyes antiterroristas que restringen derechos, la estigmatización y la exclusión de migrantes, y las dificultades para el asilo de refugiados, demuestran cómo la lógica de apropiación/violencia se infiltra en las sociedades metropolitanas, generando "Guantánamos" internos.

¿Qué es el "fascismo social" según Boaventura de Sousa Santos?

El fascismo social es un régimen de relaciones de poder extremadamente desiguales que puede coexistir con la democracia liberal. Se caracteriza por dar a la parte más fuerte un poder de veto sobre la vida de la más débil. Incluye el "apartheid social" (segregación urbana), el "fascismo contractual" (desigualdades en contratos de trabajo o servicios privatizados) y el "fascismo territorial" (control de actores no estatales sobre territorios y poblaciones).

¿Qué rol juega la "traducción intercultural" en la ecología de saberes?

La traducción intercultural es crucial para superar la inconmensurabilidad entre diferentes sistemas de conocimiento y recuperar experiencias cognitivas perdidas. Permite identificar preocupaciones comunes, enfoques complementarios e incluso contradicciones, facilitando el diálogo y el enriquecimiento mutuo entre culturas y sus respectivos saberes, más allá de la mera traducción lingüística.

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