La ciencia, una de las instituciones sociales más veneradas, se rige por un complejo entramado de normas y valores. Comprender cómo operan estas directrices es fundamental para estudiantes y profesionales. Desde la clásica perspectiva mertoniana hasta el más reciente "giro practicista", el debate sobre la naturaleza y la aplicación de estos principios sigue evolucionando, ofreciendo una rica materia para el estudio y el análisis.
Las Normas y Valores en la Ciencia: Una Visión General
El estudio de las normas y valores en la ciencia es crucial para entender su desarrollo. Robert K. Merton, uno de los sociólogos de la ciencia más influyentes, planteó un paradigma basado en dos conceptos clave: la estructura institucional de la ciencia y la estructura de recompensas a los científicos. Para Merton, la ciencia, como cualquier otra institución social, necesita el apoyo de los valores del grupo para prosperar.
El Paradigma Mertoniano: Fundamentos
El núcleo del paradigma mertoniano se articula en torno a su famoso ethos de la ciencia, compuesto por cuatro normas principales:
- Comunismo: Los hallazgos científicos son propiedad común de la comunidad, no de individuos.
- Universalismo: La aceptación o rechazo de las afirmaciones científicas debe basarse en criterios impersonales, no en características personales o sociales del proponente.
- Desinterés: Los científicos deben actuar por el avance del conocimiento, no por beneficio personal.
- Escepticismo Organizado: Un examen crítico de todas las afirmaciones es una obligación institucional.
Estas normas son complementadas por una estructura de recompensas, que incluye reconocimientos, premios y la prioridad en los descubrimientos. Estos elementos actúan como motores del sistema científico (Storer, 1973).
Desviaciones de las Normas Científicas
El paradigma mertoniano también ofrece una explicación para la conducta desviada en la ciencia. Cuando los científicos recurren al secreto (violando el comunismo) o al fraude (violando las cuatro normas fundamentales), se explica por la interacción entre la estructura normativa y la de recompensas. La búsqueda de reconocimiento y prioridad puede inducir comportamientos como el secreto o incluso el fraude.
Un fenómeno relacionado es el "efecto Mateo", donde los científicos ya reputados reciben más reconocimiento por sus contribuciones que aquellos menos conocidos, incluso si los méritos son similares. Merton también describió el fenómeno del "sillón 41", donde muchos científicos de gran valía quedan sin el reconocimiento formal que merecen, como ocurrió con figuras históricas que no ingresaron a la Academia Francesa. Este efecto, aunque disfuncional para las carreras individuales, puede aumentar la visibilidad de una nueva comunicación científica cuando es presentada por figuras de alta reputación.
Críticas y Evolución del Enfoque Mertoniano
A pesar de su solidez, la concepción mertoniana ha enfrentado críticas. Una de las principales preocupaciones se centró en si los científicos realmente siguen estas normas en su práctica diaria. Norman W. Storer (1973) argumentó que el problema no es que no las sigan invariablemente, sino en inferir de ahí su irrelevancia. Para él, las normas se internalizan y entran en juego en las "interacciones científicas rutinarias", especialmente en lo que Thomas Kuhn llamaría la "ciencia normal".
Sin embargo, Michael Mulkay (1980) señaló un problema más profundo: la relación entre normas y acción social no es causal, sino interpretativa. Ninguna regla puede especificar completamente qué cuenta como seguirla o no. Los sociólogos a menudo aplican interpretaciones ocultas de las normas para apoyar sus puntos de vista. Mulkay y Kuhn ya indicaban a finales de los años 70 la necesidad de una mejor comprensión de la estructura normativo-valorativa de la ciencia y la forma en que operan las normas.
El Giro Practicista: Una Nueva Perspectiva
El "giro practicista" en los estudios sobre la ciencia ha supuesto un desplazamiento de conceptos como "estructuras" o "mundos de vida" por el de "práctica". Theodore Schatzki (2001) destaca que ahora muchas disciplinas le otorgan al concepto de práctica un honor comparable. Las prácticas son entendidas como sistemas de acciones que incluyen pensamiento y acción, sujetas a normas y valores, y guiadas por representaciones. Barry Barnes (2001) incluso sugiere que para Kuhn, los paradigmas no eran solo teorías, sino "prácticas".
Desde esta perspectiva, la dimensión axiológica no es un conjunto rígido de normas con significado unívoco. Más bien, las normas y valores son incompletos y requieren interpretación por parte de cada agente. Como señalaba Kuhn (1982), los criterios de elección funcionan como valores que influyen en las decisiones, no como reglas que las determinan. Su aplicación y sus pesos relativos varían según el tiempo y el campo de aplicación.
Normas como Valores y su Interpretación
En el enfoque practicista, los términos valorativos como "precisión", "rigor", "utilidad", "simplicidad" o "fecundidad" no tienen un significado absoluto, sino que lo adquieren en un contexto pragmático específico. Son los científicos, con sus intereses y creencias, quienes consideran que una teoría es precisa o simple, y estas características no son totalmente independientes de sus convicciones. Esto explica las controversias científicas.
Por ejemplo, la validez de una demostración matemática no se decide por una receta, sino que se aprende a través del entrenamiento en las prácticas matemáticas. La aceptación de la mecánica clásica hoy en día se basa más en su utilidad que en su precisión absoluta, lo que demuestra cómo los valores pueden cambiar y ser redefinidos en función de los intereses de la comunidad científica.
Ventajas del Enfoque Practicista
El enfoque practicista ofrece ventajas significativas para comprender la ciencia actual:
- Análisis de Conductas Diversas: Permite una mejor comprensión de las diferencias en la conducta de científicos de la misma disciplina, como biotecnólogos en empresas transnacionales versus instituciones públicas. Sus acciones y decisiones están orientadas por valores distintos (ganancia económica y secreto vs. conocimiento confiable y bioseguridad).
- Nuevas Áreas de Estudio: Facilita la conceptualización de problemas no abordados por el paradigma mertoniano, como la discriminación de género en la ciencia. Al entender que las prácticas están imbricadas con el cuerpo y cómo este opera, se abren dimensiones de investigación sobre cómo las diferencias corporales han estructurado las prácticas científicas a lo largo de la historia.
- Comprensión de las Normas: Cuestiona la noción de normas como reglas transparentes. Las normas son valores que orientan la acción, pero son incompletos y requieren interpretación individual. Esto contrasta con la idea mertoniana de reglas unívocas, lo que permite un análisis más profundo de cómo se construyen y operan las normas en contextos científicos específicos.
El enfoque practicista reconoce que los valores son omnipresentes, pero no absolutos ni permanentes. Cambian a lo largo de la historia y dependen de los contextos pragmáticos de cada comunidad científica. Al centrarse en las prácticas científicas particulares, se puede entender por qué los valores que guían a diferentes grupos son distintos, incluso dentro de la misma disciplina. La Estructura de las Revoluciones Científicas de Thomas Kuhn fue seminal en esta comprensión.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué es el ethos de la ciencia según Merton?
El ethos de la ciencia, según Robert K. Merton, es un conjunto de cuatro normas institucionales que guían la actividad científica: comunismo (conocimiento compartido), universalismo (evaluación objetiva), desinterés (búsqueda del saber por el saber) y escepticismo organizado (examen crítico constante).
¿Cómo explica Merton la conducta desviada en la ciencia?
Merton explica la conducta desviada, como el secreto o el fraude científico, como una consecuencia de la interacción entre la estructura normativa (las normas del ethos) y la estructura de recompensas (la búsqueda de premios, reconocimientos y prioridad en los descubrimientos). La presión por las recompensas puede llevar a violar las normas.
¿Qué es el giro practicista en la filosofía de la ciencia?
El giro practicista es un cambio conceptual en diversas disciplinas, incluida la filosofía de la ciencia, que enfatiza el concepto de "práctica" como la entidad social genérica principal, desplazando a otros como "estructuras" o "sistemas". Sostiene que las prácticas incluyen pensamiento y acción, están sujetas a normas y valores, y son guiadas por representaciones, influyendo en cómo se comprenden las normas científicas.
¿Cuál es la diferencia clave entre la visión de Merton y la practicista sobre las normas?
La diferencia clave radica en la concepción de las normas. Merton las veía como reglas transparentes y estables que los científicos internalizan y siguen (o desvían). El enfoque practicista, en cambio, las concibe como valores incompletos que orientan la acción y requieren interpretación por parte de los agentes en contextos pragmáticos específicos. Para los practicistas, los valores no son absolutos y su significado puede variar.
¿Cómo influyen los valores en las decisiones científicas?
Los valores en la ciencia, como la precisión, la coherencia o la utilidad, no determinan las decisiones de manera absoluta, sino que las influencian. Los científicos interpretan estos valores en un contexto dado, y sus creencias e intereses personales pueden afectar cómo una teoría o un hallazgo es considerado valioso. Esto puede llevar a controversias y a la evolución en la aceptación de teorías a lo largo del tiempo.