La obra "La utilidad de lo inútil" de Nuccio Ordine, un oxímoron por naturaleza, nos invita a una profunda reflexión sobre el valor de aquellos saberes y actividades cuyo mérito no reside en producir beneficios económicos. Este ensayo esencial destaca cómo despreciar lo que no genera ganancia inmediata puede conducir a una sociedad enferma, sin memoria y carente de humanidad. A través de este análisis, exploraremos su significado, su contexto y por qué su mensaje es más relevante que nunca para estudiantes y pensadores. Este resumen te ayudará a comprender mejor "La utilidad de lo inútil" y su impacto.
¿Qué es "La utilidad de lo inútil"? Un análisis profundo
El título de Nuccio Ordine es un oxímoron que busca desafiar la noción utilitarista de "útil". La "utilidad" a la que se refiere no es aquella que mide el valor de los saberes por los beneficios que producen. En cambio, se centra en el valor intrínseco de conocimientos y acciones que son fines en sí mismos, ajenos a cualquier propósito práctico o comercial.
Estos saberes y prácticas, por su naturaleza gratuita y desinteresada, son fundamentales para el cultivo del espíritu y el desarrollo civil y cultural de la humanidad. Ordine define como "útil" todo aquello que nos ayuda a hacernos mejores personas. Si se renuncia a la fuerza generadora de lo inútil, persiguiendo solo el beneficio, se crea una colectividad "enferma y sin memoria" que pierde el sentido de sí misma y de la vida.
El contexto: La lógica del beneficio y sus devastadores efectos
Ordine critica cómo la lógica del beneficio ha erosionado instituciones como escuelas, universidades, museos y bibliotecas, así como disciplinas humanísticas y científicas. Estas entidades y campos de estudio deberían ser valorados por el saber en sí, no por su capacidad de generar ganancias inmediatas. La crisis económica actual exacerba esta tendencia, priorizando la restitución de deudas y la austeridad por encima de la preservación cultural y social.
El autor denuncia que esta obsesión presupuestaria destruye la humanidad y la solidaridad. Las deudas y recortes impactan a las clases medias y los más vulnerables, despojándolos de su dignidad. Bancos y acreedores reclaman su "libra de carne viva", metaforizando la implacable exigencia de Shylock en "El mercader de Venecia". Esto lleva al despido de trabajadores y la supresión de servicios públicos esenciales como la enseñanza y la sanidad. En este "brutal contexto", la utilidad de los saberes inútiles se opone a la utilidad dominante que "mata la memoria del pasado, las disciplinas humanísticas, la libre investigación, la fantasía, el arte y el pensamiento crítico".
La dicotomía entre el ser y el tener: Un resumen esencial
Una de las ideas centrales de la obra es la supremacía del tener sobre el ser, una dictadura del beneficio y la posesión que impera en nuestra sociedad. Vincenzo Padula, en un relato autobiográfico, ilustra esta dicotomía con la frase: "En este mundo miserable el que ha es, y el que no ha no es". Esta visión persiste en formas más sofisticadas, donde la apariencia material y el estatus social superan el valor de la cultura o la educación.
Los saberes sin beneficio son marginados, especialmente en presupuestos estatales. Ordine argumenta que, paradójicamente, la literatura y los saberes humanísticos, al ser inmunes a la aspiración de beneficio, pueden funcionar como una forma de resistencia contra el egoísmo y la barbarie de lo útil. Su mera existencia resalta la importancia de la gratuidad y el desinterés, valores considerados obsoletos en una sociedad dominada por el homo oeconomicus.
Ejemplos notables y personajes que ilustran la tesis
Ordine recurre a figuras literarias y filosóficas para respaldar su argumento:
- Los peces de David Foster Wallace: Una anécdota sobre dos peces jóvenes que no saben qué es el agua ilustra cómo las realidades más obvias y omnipresentes son las más difíciles de percibir y explicar. La cultura es esa "agua" vital que a menudo no se valora hasta que falta.
- Aureliano Buendía en Cien años de soledad: El coronel que fabrica pescaditos de oro sin propósito de lucro encarna la "fecunda inutilidad" de la literatura. Su alegría reside en el acto creativo en sí, un acto gratuito y exento de finalidad precisa, que desafía la lógica comercial.
- Dante y Petrarca: Ambos condenaron a quienes buscan el saber por lucro. Dante criticaba a los "pseudo-literatos" que adquirían letras para "ganar dineros o dignidades". Petrarca lamentaba que la "filosofía" fuera despreciada por una "turba atenta al vil negocio".
- La literatura utópica (Tomás Moro, Tommaso Campanella, Francis Bacon): En estas obras, el oro y la plata son despreciados o usados para fines serviles, y la propiedad individual se condena en favor del bien colectivo. El conocimiento es el único tesoro verdadero.
- Jim Hawkins en La isla del tesoro: Al final de su aventura, Jim se interesa más por el valor histórico y artístico de las monedas del tesoro que por su poder adquisitivo. Su "inútil curiositas" revela que el verdadero tesoro es la cultura que atestiguan los grabados.
- El reino de Belmonte en El mercader de Venecia: Shakespeare presenta un lugar donde el oro y la plata son despreciados. Bassanio, a diferencia de otros pretendientes, elige el cofre de plomo, comprendiendo que las apariencias engañan. Esto contrasta con la Venecia dominada por la usura, donde el ser humano es equiparado a mercancía. Porcia, disfrazada, defiende que la vida no se identifica con el dinero.
- Aristóteles: En su Metafísica, defiende que el conocimiento en sus grados más altos no es una "ciencia productiva", sino que se busca "en vista del conocimiento, y no por alguna utilidad".
- Platón: A través de Sócrates en el Teeteto, distingue entre "esclavos" (quienes se dedican a los tribunales y el lucro) y "hombres libres" (los filósofos que buscan la verdad por sí misma, sin preocuparse por el tiempo o el beneficio). Reitera que la enseñanza no debe ser "compulsiva" y que el "hombre libre no debe aprender ninguna disciplina a la manera del esclavo".
- Kant: En la Crítica del juicio, define el gusto por lo bello como la "única satisfacción desinteresada y libre", ya que no hay interés alguno que arranque el aplauso. El "interés" está ligado al placer y la existencia del objeto, mientras que lo bello es apreciado por su forma.
- Ovidio: En las Epistulae ex Ponto, confiesa cultivar lo inútil, reconociendo que de la poesía no se extrae ninguna "verdadera ventaja", y que incluso puede ser causa de infortunios, pero la cultiva para olvidar su desgracia y por amor a ella misma.
- Montaigne: Sus Ensayos son "un libro inútil" concebido en el "lugar más inútil de la casa". Estudia para divertirse, no para la ganancia, aunque la filosofía se considere de "nula utilidad y nulo valor". Montaigne creía que "en la naturaleza nada es inútil", "ni siquiera la inutilidad misma".
- Leopardi: Propuso un periódico "inútil" (Lo Spettatore Fiorentino) y una Enciclopedia de los conocimientos inútiles para defender el pensamiento y la vida frente al utilitarismo de un "siglo soberbio y estúpido" que identificaba al hombre con el dinero y despreciaba lo placentero.
- Théophile Gautier: En su prefacio a Mademoiselle de Maupin, defiende el "Arte por el Arte", declarando que "todo lo que es útil es feo". Para él, solo lo que no sirve para nada es realmente hermoso, y lo superfluo es lo necesario.
- Baudelaire: En Con el corazón en la mano, afirmaba que "ser un hombre útil me ha aparecido siempre como algo en verdad espantoso", criticando un mundo donde el comercio y el dinero corrompen todo, dejando poco espacio para la poesía y la intimidad.
- John Locke: Curiosamente, Locke criticó la poesía en Pensamientos sobre la educación, considerándola inútil para formar un gentleman y perjudicial para el patrimonio personal. Esta es una visión opuesta a la de Ordine, que resalta la división de opiniones sobre el valor de lo no-práctico.
- Italo Calvino y Rob Riemen: Calvino, al hablar de por qué leer los clásicos, advierte contra la idea de que "sirven para algo", sino que se leen por el placer de la lectura. Riemen añade que la cultura no ofrece garantías, pero es la "única oportunidad para conquistar y proteger nuestra dignidad humana".
- Georges Bataille: Se interrogó sobre la necesidad de una economía "antiutilitarista", donde lo excedente (no ligado a la productividad) se asocia con el arte, la poesía y el vigor de la vida humana, liberándola de "consideraciones serviles".
La fuerza generadora de lo inútil: Características principales
La esencia de "La utilidad de lo inútil" radica en la defensa de una serie de valores y características que desafían la lógica del beneficio:
- Gratuidad y desinterés: Actividades y saberes que no buscan recompensa material.
- Cultivo del espíritu: Disciplinas que fomentan el crecimiento intelectual y moral.
- Libre investigación: La búsqueda del conocimiento por sí mismo, sin fines prácticos inmediatos.
- Fantasía y creatividad: Elementos esenciales para la innovación y la belleza en el arte y la vida.
- Pensamiento crítico: Capacidad de cuestionar las normas y valores dominantes.
- Memoria histórica y cultural: Preservación del patrimonio humano para evitar una "colectividad sin memoria".
- Humanidad y solidaridad: Valores fundamentales que se pierden en la obsesión por el lucro.
- Belleza intrínseca: La apreciación de las cosas por su valor estético y existencial, más allá de su función.
Estas características nos recuerdan que la vida va más allá de la acumulación de bienes. Como Ionesco observó: "Si no se comprende la utilidad de lo inútil, la inutilidad de lo útil, no se comprende el arte". La capacidad de percibir la sutil utilidad de lo inútil nos eleva, transformándonos en seres verdaderamente humanos, capaces de resistir y mantener viva la esperanza frente a la "desertificación del espíritu".
Contexto histórico y filosófico
La obra de Nuccio Ordine se enmarca en una tradición filosófica que ha cuestionado el utilitarismo a lo largo de los siglos. Desde Aristóteles defendiendo el saber por el saber, hasta Platón distinguiendo entre la vida filosófica y la servil, la idea de un valor inherente en lo no-práctico ha sido un pilar. El Renacimiento, con su literatura utópica, y pensadores como Montaigne, Leopardi o Kant, continuaron esta línea, defendiendo la autonomía de la belleza y el conocimiento frente a la mercantilización.
En tiempos más recientes, el ensayo de Abraham Flexner de 1937, "The Usefulness of Useless Knowledge", es citado por Ordine como un testimonio clave. Flexner demuestra cómo investigaciones científicas teóricas, consideradas "inútiles" inicialmente, han propiciado descubrimientos fundamentales para la humanidad (desde las telecomunicaciones hasta la electricidad). Esto subraya la unidad de los saberes humanísticos y científicos en la lucha contra la "dictadura del beneficio".
La crisis actual, con su enfoque en la austeridad, hace que este "manifiesto" sea una llamada a la acción para reconocer la "respiración" de la vida, el "excedente" que nos permite imaginar un mundo mejor y cultivar la utopía de la justicia y la igualdad. Es un recordatorio de que "lo inútil produce lo que nos resulta más útil: es lo que se crea sin atajos, sin ganar tiempo".
Preguntas Frecuentes sobre "La utilidad de lo inútil"
¿Cuál es la tesis principal de "La utilidad de lo inútil"?
La tesis principal es que existen saberes y actividades cuyo valor esencial no reside en producir beneficios económicos inmediatos o prácticos. Estos "saberes inútiles" son, paradójicamente, los más útiles para el desarrollo humano, el cultivo del espíritu, el pensamiento crítico y la preservación de la memoria cultural y la dignidad. Despreciarlos en favor del lucro conduce a una sociedad "enferma y sin memoria".
¿Por qué Nuccio Ordine utiliza un oxímoron en el título de su obra?
Ordine emplea el oxímoron "La utilidad de lo inútil" para destacar la contradicción inherente en la sociedad moderna, que valora solo aquello que produce beneficios monetarios. Al yuxtaponer "utilidad" e "inútil", busca provocar una reflexión profunda, revelando que la verdadera "utilidad" humana a menudo se encuentra en lo que, bajo una perspectiva utilitarista, sería considerado "inútil".
¿Qué crítica hace el autor a la sociedad contemporánea?
El autor critica la hegemonía del mercado y la lógica del beneficio que ha invadido todos los ámbitos de la vida, desde la educación y la cultura hasta las relaciones sociales. Denuncia cómo esta mentalidad lleva a la destrucción de los saberes humanísticos y científicos sin fines inmediatos, la reducción de los seres humanos a "mercancías", y la erosión de valores como la solidaridad, la dignidad y el pensamiento crítico, creando una sociedad "enferma y sin memoria".
¿Cómo se relaciona la literatura con la "utilidad de lo inútil"?
La literatura es un ejemplo central de "utilidad de lo inútil". Para Ordine, su naturaleza gratuita y desinteresada la convierte en una forma de resistencia contra el egoísmo del presente y la barbarie de lo útil. La literatura, al igual que el arte y la filosofía, cultiva el espíritu, estimula la fantasía y el pensamiento crítico, y nos ayuda a entendernos a nosotros mismos, sin necesidad de producir ganancias económicas inmediatas. Su valor es intrínseco y esencial para la humanidad.
¿Qué papel tienen los clásicos y la educación en la visión de Ordine?
Los clásicos y la educación liberal son fundamentales en la visión de Ordine para resistir la "desertificación del espíritu". Aunque Calvino advierte que los clásicos no se leen porque "sirvan" para algo, Ordine, en línea con Riemen, subraya que la cultura y la educación son la "única oportunidad para conquistar y proteger nuestra dignidad humana". Son herramientas que nos permiten vislumbrar un camino decoroso, mantener viva la esperanza y no ceder ante la persecución exclusiva del beneficio.