La Intertextualidad: Orígenes, Teorías y Tipos

Explora la intertextualidad: desde sus orígenes con Bajtín y Kristeva hasta los tipos según Dälenbach. Ideal para estudiantes que buscan comprender este concepto clave. ¡Aprende más aquí!

La intertextualidad es un concepto fundamental en los estudios literarios y culturales, que nos permite entender cómo los textos se relacionan entre sí. Lejos de ser obras aisladas, cada escrito se entrelaza con una red de discursos anteriores y contemporáneos. Este artículo explora La Intertextualidad: Orígenes, Teorías y Tipos para estudiantes, desde sus raíces bakhtinianas hasta sus clasificaciones más actuales.

¿Qué es la Intertextualidad y Cómo Nace el Concepto?

El concepto de intertextualidad, clave para entender cómo los textos se construyen, no es una noción sencilla. Surge de un aparato teórico diverso y a menudo poco formalizado, con hipótesis que varían en extensión según el investigador. Sin embargo, su esencia radica en reconocer que ningún texto nace de la nada.

Es crucial remontarse a sus orígenes para comprenderla mejor. Los primeros aportes los realizó Mijaíl Bajtín, un teórico ruso que, a diferencia de los formalistas, entendió el texto en su innegable relación con lo social. Bajtín veía el texto como el objeto común de todas las Ciencias Humanas, que debía ser enmarcado desde la Lingüística y la Translingüística.

El Aporte Bakhtiniano: El Texto en la Cadena Comunicativa

Bajtín introdujo la noción de enunciado como la unidad de la comunicación discursiva. Para él, el contexto de enunciación (espacio, tiempo, tema, relaciones entre interlocutores) forma parte intrínseca de su estructura semántica. Esto significa que la relación entre literatura y sociedad está inscrita en el texto a través de sus modos de ideologización.

La actividad literaria, según Bajtín, es un trabajo dialógico sobre enunciados que se responden, rechazan o influyen mutuamente. Estos enunciados no provienen solo de la literatura, sino de las ideologías sociales en general (filosofía, derecho, religión). Todo enunciado es un eslabón en una cadena de otros enunciados, presuponiendo su existencia, apoyándose en ellos, refutándolos o transformándolos. Esta relación dialógica es el germen de la noción de intertextualidad.

Kristeva y el Texto como Productividad: La Intertextualidad Moderna

Aunque Bajtín sentó las bases, el concepto de intertextualidad tal como lo conocemos hoy fue acuñado por Julia Kristeva a fines de los años 60. Kristeva, influenciada por Bajtín y Lotman, concibe la literatura como una práctica social, un trabajo sobre la palabra, una "productividad".

Para Kristeva, el discurso literario es una reproducción analítica y transgresiva de los discursos sociales. Su deixis intertextual apunta tanto al mundo (discursos sociales no literarios) como al espacio institucional de la literatura. El lenguaje literario, aunque específico, tiene su punto de partida en el uso pragmático del lenguaje. Por eso, todo texto, incluso en situación pragmática, es una cita o refundición de otro.

El texto se presenta como una práctica semiótica, una "estructura complementaria secundaria". Contiene, además de la estructura lingüística básica, relaciones más complejas de segundo orden. Kristeva afirma: "Todo texto se construye como mosaico de citas, todo texto es absorción y transformación de otro".

El ideologema es un concepto clave en Kristeva. Se define como una función intertextual materializada en los diferentes niveles de la estructura de cada texto, que le otorga sus coordenadas históricas y sociales. A través del ideologema, se establece una correlación dinámica del sistema literario con otros sistemas, rechazando la idea de un texto como mensaje cerrado.

Tipos de Intertextualidad: Una Clasificación Clara

Para organizar mejor el estudio de la intertextualidad, adoptamos la clasificación propuesta por Lucien Dälenbach, que distingue entre:

  • Intertextualidad general
  • Intertextualidad limitada
  • Intertextualidad interna (autotextualidad)

Esta clasificación permite recuperar la dimensión bakhtiniana al no restringirse solo a textos literarios, sino a todo tipo de discursos.

Intertextualidad General: Diálogo entre Múltiples Discursos

La intertextualidad general se refiere a las relaciones entre distintos textos que no son necesariamente estéticos o ficcionalizados. Es el tipo más amplio y puede encontrarse incluso en discursos cotidianos o en sistemas secundarios como los filosóficos, políticos, históricos, artísticos, religiosos o comerciales.

Aquí, una pluralidad de lenguajes sociales se implantan intersubjetivamente en la estructura de todo enunciado. La intertextualidad estética sería una subespecie, y la literaria, un tipo particular dentro de ella.

Ejemplos de Intertextualidad General:

  • La relación entre la Antígona de Sófocles, la Antígona Vélez de Leopoldo Marechal y la Antígona furiosa de Griselda Gambaro.
  • Códigos urbanos (flechas, señales de tránsito) y códigos gráficos (tipografías) en collages artísticos de Antonio Seguí.
  • La transposición de enunciados de textos históricos, filosóficos o religiosos al ámbito de la literatura, como la reconstrucción de los últimos años de Urquiza en la novela Jauría de David Viñas.

Dentro de la intertextualidad general, encontramos dos formas principales de representación del texto ajeno:

  1. Estilización: Intenta reproducir un estilo ajeno o un conjunto de procedimientos estilísticos, usando la palabra ajena en el mismo sentido que las propias aspiraciones del autor, volviéndolos convencionales. No es plagio ni imitación, sino un reconocimiento y toma de modelo. Un ejemplo es el cuento El nombre de la casa de Marcelo Torelli, que estiliza el borgeano La casa de Asterión, recreando una historia similar con un eco familiar del estilo de Borges.
  2. Parodia: Una relación conflictiva entre estilos, donde se ridiculiza un estilo ajeno. La parodia utiliza la palabra ajena para transmitir propósitos hostiles. El ejemplo clásico es El Quijote de Cervantes, que parodia los libros de caballerías del siglo XVI, ridiculizando su estilo, su visión del mundo y la individualidad enajenada por su lectura. Puede ser superficial o profunda, hostilizando duramente el discurso parodiado.

En la práctica, pueden observarse formas combinadas de estilización y parodia, como en Respiración artificial de Ricardo Piglia, donde se cruzan los tonos de Faulkner (traducido por Borges) y Onetti. Esto revela el dialogismo de la literatura, su fuga y retorno, y la no virginidad de cualquier palabra humana.

Intertextualidad Limitada: El Autor Dialoga Consigo Mismo

La intertextualidad limitada se refiere a las relaciones entre textos del mismo autor. Aunque más restringida, a menudo funciona de forma interrelacionada con la intertextualidad general. Es una estrategia de complicidad entre autor y lector, donde el autor espera que el lector reconozca las huellas y correcciones de sus textos precedentes.

Ejemplos de Intertextualidad Limitada:

  • Obras de Borges, García Márquez o Juan Carlos Onetti, quienes recrean permanentemente los mismos mundos ficticios, personajes y espacios, proponiendo modos de escritura que son recitación, corrección y reflexión de su obra anterior. Esto genera "marcas" que circulan en la literatura hispanoamericana contemporánea.
  • En el poema "Arte poética" (1960) de Borges, se lee: "También es como el río interminable / que pasa y queda y es cristal de un mismo / Heráclito inconstante, que es el mismo / y es otro, como el río interminable". Años después, en "El hacedor" (1981), retoma: "Somos el río que invocaste, Heráclito. / Somos el tiempo...". Aquí, hay una intertextualidad general (referencia a Heráclito) y una limitada (Borges se cita a sí mismo, explorando los ideologemas de Tiempo, Muerte y Permanencia).
  • La serie "Juanito Laguna" de Antonio Berni, donde el mismo personaje se repite en distintos óleos. A nivel general, inspiró letras de tango como "Juanito Laguna se baña en el río..." (León Benarós).
  • Las canciones "Mediterráneo" y "El mar" de Joan Manuel Serrat, donde corrige un deseo anterior con una intención de denuncia: "Y yo que quería que me enterraran / entre la playa y el mar. / Miradle hecho una cloaca / miradle como va y como viene sin parar...".

Intertextualidad Interna (Autotextualidad): El Texto se Cita a Sí Mismo

Esta es la forma más específica de intertextualidad limitada, conocida también como mise en abyme por Dälenbach. Implica la relación de un texto consigo mismo, donde el texto se cita permanentemente.

Es un recurso común en la literatura contemporánea, que tiende a exponer sus propios procedimientos de escritura (anafóricos, repetitivos) y a cuestionar la ficción dentro de la ficción.

Ejemplos de Autotextualidad:

  • Crónica de una muerte anunciada de Gabriel García Márquez, que regresa constantemente a la misma historia (la muerte de Santiago Nasar), convirtiendo la novela en una recitación permanente del mismo acontecimiento a través de distintas voces.
  • La segunda parte de El Quijote, que alude explícitamente a la primera parte.
  • El poema en prosa "Tentación de describir el acto de escribir" de Mario Trejo, que se refiere a este acto en una recitación potencialmente infinita: "Describo la forma de este acto de escribir, de esta tentación de describir el acto de escribir que describe la forma de este acto de escribir, de esta tentación de describir el acto de escribir que describe la forma de...".

Bajtín ya señalaba que las relaciones dialógicas son posibles con el propio enunciado, sus partes o una palabra aislada, si nos separamos de ellos, hablamos con reserva interna o desdoblamos la autoría.

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Las Contribuciones de Genette a la Transtextualidad

Gerard Genette abordó la intertextualidad dentro de su concepto más amplio de transtextualidad, que incluye todas las relaciones que un texto puede mantener con otros textos. Genette restringió la noción de intertextualidad a una de las cinco relaciones transtextuales, definiéndola como una "relación de co-presencia entre dos o más textos, es decir, eidéticamente y muy a menudo, por la presencia efectiva de un texto en otro".

Según Genette, las prácticas intertextuales son:

  • Cita: Reproducción explícita de un fragmento de otro texto.
  • Plagio: Apropiación de un texto ajeno sin indicación de la fuente, presentándolo como propio.
  • Alusión: Referencia implícita a otro texto que el lector debe reconocer.

Genette distingue la intertextualidad de la hipertextualidad, a la que define como la transformación de un texto anterior (hipotexto) en un texto de segundo grado (hipertexto). Por ejemplo, La Eneida de Virgilio y el Ulises de Joyce son hipertextos de La Odisea. Aunque Genette los separa, muchos consideran la hipertextualidad como un grado máximo de intertextualidad, similar a las formas de parodia y estilización de Bajtín.

Las otras relaciones transtextuales de Genette son:

  • Paratextualidad: Relaciones con elementos externos al texto pero que lo acompañan y lo contextualizan (título, prólogo, epígrafe, ilustraciones, etc.).
  • Architextualidad: Relaciones con los géneros literarios y los tipos de discurso a los que pertenece un texto.
  • Metatextualidad: La relación de comentario que un texto mantiene con otro, como la crítica literaria.

Aunque Genette limita excesivamente la noción para algunos, su distinción es pertinente para fijar límites y clasificar estrategias formales que permiten trabajar operativamente con los textos. Es innegable que "Ninguna forma de la literatura elude la representación de su lenguaje; la intertextualidad no estará jamás ausente; solo pueden estarlo una u otra de sus formas" (Todorov).

Intertextualidad en la Semiótica: Más allá de lo Verbal

La intertextualidad no se limita a lo verbal. Puede extenderse a toda clase de textos artísticos e incluso a discursos que incluyen prácticas lingüísticas de ámbitos no estéticos (históricos, filosóficos, políticos) que se "recitan" entre sí. Su estudio puede abordar la comunicación entre textos verbales o extenderse a otros textos de la comunicación social con códigos no verbales, inscribiéndose en una perspectiva semiótica más amplia.

Los recursos intertextuales pueden no limitarse a lo verbal, ya que el lenguaje natural comparte propiedades con otros sistemas de signos no verbales. Así, la intertextualidad se aborda desde diversas perspectivas:

  • Procesos generativos: Transposición de textos (fuertes o débiles).
  • Marcas textuales: Provenientes de otros textos (anteriores, contemporáneos, o del mismo texto) con distintos códigos.
  • Procesos interpretativos: El reconocimiento del intertexto por parte del lector.

En definitiva, el concepto de texto, inscrito en una perspectiva comunicativa, escapa a toda consideración inmanente para abordarse desde una visión histórico-social. Un texto solo es inteligible porque está inscrito en un corpus de textos, funcionando en él una serie de enunciados provenientes de lo social, y porque a su polifonía esencial corresponde un proceso de "poliaudición".

Esta poliaudición permite que todo texto, además de ser interpretado en una cadena de textos existentes, pueda ser injertado en otros textos, proyectándose al futuro a través de la lectura-réplica, la recuperación, transposición y hasta tergiversación.

Preguntas Frecuentes sobre Intertextualidad (FAQ)

¿Cuál es la diferencia entre intertextualidad y plagio?

La intertextualidad es una relación explícita o implícita entre textos, donde el autor reconoce, reinterpreta o dialoga con obras anteriores, enriqueciendo su propio trabajo. El plagio, en cambio, es la apropiación fraudulenta de ideas o frases de otro autor sin citarlo, presentándolas como propias, lo que constituye un acto de deshonestidad intelectual.

¿Por qué es importante estudiar la intertextualidad en literatura?

Estudiar la intertextualidad es crucial porque revela cómo los textos literarios no son creaciones aisladas, sino que forman parte de una vasta red cultural y conversan con otros escritos. Esto enriquece la comprensión del texto, desentraña sus múltiples capas de significado, muestra la creatividad del autor al dialogar con la tradición y ayuda a identificar influencias y originalidades. Para la literatura hispanoamericana, entender estas conexiones es fundamental.

¿Cómo puedo identificar la intertextualidad en un texto?

Para identificar la intertextualidad, busca referencias directas como citas (entre comillas, con mención del autor). Presta atención a alusiones (referencias indirectas que el autor espera que reconozcas), parodias (imitaciones con fines humorísticos o críticos) y estilaciones (imitaciones de un estilo ajeno). Observa también la repetición de temas, personajes, estructuras o situaciones que te recuerden a otras obras, ya sea del mismo autor o de otros.

¿Todos los textos tienen intertextualidad?

Según la perspectiva de Bajtín y Kristeva, sí, en mayor o menor medida, todo texto es intertextual. Esto se debe a que el lenguaje y la cultura se construyen a partir de enunciados preexistentes. Es inconcebible que un enunciado surja completamente de la nada; siempre dialoga, presupone o transforma algo ya dicho, formando parte de una cadena comunicativa continua.

¿Puede la intertextualidad ocurrir entre diferentes formas de arte?

Absolutamente. La intertextualidad no se limita solo a los textos verbales. Puede manifestarse entre diferentes formas de arte, como la música, la pintura, el cine o la arquitectura. Por ejemplo, una obra musical puede citar un motivo de otra, una pintura puede aludir a una escultura clásica, o una película puede parodiar el estilo de un director reconocido. También puede ocurrir entre artes diferentes, como una canción que se inspira en un poema o una novela que describe una pintura.

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