La Ilustración, un movimiento intelectual fundamental, es definida por Immanuel Kant como la salida del hombre de su minoría de edad autoculpable. Esta minoría de edad no se debe a la falta de entendimiento, sino a la carencia de decisión y valor para usar la propia razón sin la guía de otro. La divisa de la Ilustración, según Kant, es: “¡Sapere aude! ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento!”. Este concepto es crucial para comprender la filosofía moderna y la responsabilidad individual.
La Ilustración según Immanuel Kant: Un Análisis Profundo
Kant argumenta que la pereza y la cobardía son las principales razones por las que la mayoría de los hombres prefieren permanecer en la minoría de edad. Es cómodo tener un libro que piense por uno, un pastor que guíe la conciencia o un médico que dicte la dieta, liberándose así de la "fastidiosa tarea" de pensar por sí mismos. Los tutores, dice Kant, "se han cuidado muy amablemente" de perpetuar esta situación, atontando a su "ganado doméstico" y mostrándoles los peligros de intentar caminar solos.
Es difícil para el individuo salir de esta condición, ya que la minoría de edad se ha convertido casi en su naturaleza. Las regulaciones y fórmulas, instrumentos mecánicos, son “los grillos que atan a una persistente minoría de edad”. Romper con ellos es un salto inseguro para quien no está acostumbrado a la libertad de pensamiento.
La Necesidad de Libertad para la Ilustración
Para que la Ilustración se produzca, Kant enfatiza que solo se necesita libertad, específicamente "la más inofensiva de las que pueden llamarse libertad": la libertad de hacer uso público de la propia razón en todo respecto.
Kant denuncia las voces que por doquier exigen: “¡No razones!”:
- El oficial: “¡No razones, adiéstrate!”
- El consejero de finanzas: “¡No razones, sino paga!”
- El pastor: “¡No razones, sino cree!”
Solo un único señor en el mundo, en el contexto de la época de Federico II de Prusia, parecía decir: “¡Razonad todo lo que queráis, pero obedeced!” Este contraste resalta la tensión entre la libertad de pensamiento y la obediencia civil o militar.
Uso Público y Uso Privado de la Razón
Kant establece una distinción fundamental entre el uso público y el uso privado de la razón:
- Uso público de la razón: Es el que alguien hace de ella "en cuanto sabio ante la totalidad del público lector". Este uso debe ser siempre libre y es el único que puede producir la ilustración de los hombres.
- Uso privado de la razón: Es el empleo de la razón que se permite al hombre "en el interior de una posición civil o de una función que se le ha confiado". Este uso debe ser con frecuencia severamente limitado, sin que obstaculice el progreso de la Ilustración.
Ejemplos de la distinción:
- El oficial: Debe obedecer las órdenes de su superior en servicio (uso privado limitado). Sin embargo, como sabio, tiene la libertad de hacer observaciones públicas sobre los defectos del servicio militar (uso público libre).
- El ciudadano: Debe pagar sus impuestos (uso privado limitado). Pero, como sabio, puede manifestar públicamente sus ideas sobre la inconveniencia o injusticia de tales impuestos (uso público libre).
- El sacerdote: Está obligado a enseñar a su comunidad según el símbolo de la iglesia a la que sirve (uso privado limitado). No obstante, como sabio, tiene "toda la libertad y hasta la misión de comunicar al público todas sus ideas cuidadosamente examinadas y bien intencionadas acerca de los defectos de ese símbolo" y proponer mejoras (uso público libre).
Kant aclara que un contrato que excluya para siempre "toda ilustración ulterior del género humano" es nulo e inexistente, incluso si fuera confirmado por el poder supremo. Una época no puede juramentarse para impedir el progreso del conocimiento a la siguiente. Esto sería un crimen contra la naturaleza humana.
El Siglo de Federico y el Progreso de la Ilustración
Aunque Kant considera que aún no vivimos en una "época ilustrada", sí estamos en una "época de ilustración" o "siglo de Federico". Observa que los obstáculos para una ilustración general son cada vez menores. Un príncipe que no se considera indigno de declarar que su deber es no prescribir nada en materia de religión y dejar plena libertad, incluso rechazando el nombre de "tolerancia", es "él mismo ilustrado". Este tipo de gobernante merece ser ensalzado por sacar al género humano de la minoría de edad y permitir que cada uno use su propia razón en cuestiones de conciencia.
Este espíritu de libertad se extiende, mostrando que "gozando de la libertad no debe haber la menor preocupación por la paz pública y la solidaridad de la comunidad". Los hombres, por su propio esfuerzo, salen gradualmente de la rusticidad, a menos que se les mantenga artificialmente en esa condición.
El "modo de pensar de un jefe de Estado que favorece esa libertad" va más allá, permitiendo el uso público de la razón de sus súbditos en la legislación y la crítica franca de la existente. Kant destaca que quien está ilustrado y no teme a las sombras, y además dispone de un ejército numeroso y disciplinado, puede decir: “¡razonad tanto como queráis y sobre lo que queráis, pero obedeced!” Esto es una "extraña e inusitada marcha de las cosas humanas", donde un menor grado de libertad civil puede procurar un mayor espacio para la libertad del espíritu.
La Repercusión del Libre Pensamiento
Cuando la naturaleza ha desarrollado la "semilla" del libre pensamiento bajo una "dura cáscara", esto "repercute gradualmente sobre el modo de sentir el pueblo", haciéndolo más capaz de una libertad para actuar. Finalmente, influye "sobre los principios del gobierno, que encuentra como provechoso tratar al hombre, que es algo más que una máquina, conforme a su dignidad".
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Preguntas Frecuentes sobre la Ilustración Kantiana
¿Cuál es la definición de Ilustración según Immanuel Kant?
Según Immanuel Kant, la Ilustración es la salida del hombre de su minoría de edad, la cual es autoculpable. Esta minoría de edad se refiere a la incapacidad de usar el propio entendimiento sin la dirección de otra persona. La clave es tener la decisión y el valor (¡Sapere aude!) para pensar de forma independiente.
¿Por qué los hombres permanecen en la minoría de edad?
Kant atribuye esta permanencia a la pereza y la cobardía. Es más fácil y cómodo dejar que otros piensen por uno mismo (libros, pastores, médicos, etc.) que asumir el esfuerzo y el riesgo de usar la propia razón. Los tutores instituidos contribuyen a mantener esta condición, disuadiendo a los individuos de intentar la autonomía intelectual.
¿Qué diferencia hay entre el uso público y privado de la razón en Kant?
El uso público de la razón es cuando un individuo actúa como "sabio" ante el público lector en general, expresando libremente sus opiniones y críticas. Este uso es esencial para la Ilustración. El uso privado de la razón se refiere al ejercicio de la razón dentro de una función o posición civil específica, donde puede haber limitaciones para mantener el orden social. Un oficial debe obedecer en servicio (uso privado), pero puede criticar públicamente como sabio (uso público).
¿Qué papel juega la libertad en la Ilustración kantiana?
La libertad es la condición indispensable para la Ilustración. Kant defiende la "libertad de hacer uso público de la propia razón en todo respecto" como la más inofensiva y necesaria para el progreso humano. Sin esta libertad de pensamiento y expresión pública, los individuos y la sociedad no pueden salir de su minoría de edad.
¿Vivimos en una época ilustrada según Kant?
Kant argumenta que no vivimos en una "época ilustrada", sino en una "época de Ilustración". Esto significa que, aunque la humanidad no ha alcanzado plenamente el estado de autonomía racional, las condiciones y la libertad para trabajar hacia ese fin están cada vez más presentes, especialmente gracias a gobernantes que fomentan la libertad de conciencia, como Federico II en su tiempo. Estamos en el proceso de ilustrarnos.