La Cuestión Social en el Capitalismo es un fenómeno complejo que surge inherentemente del modo de producción capitalista, produciendo desigualdades y opresiones que permean la vida cotidiana. Este artículo ofrece un análisis crítico y dialéctico, esencial para comprender sus fundamentos, manifestaciones y las estrategias de reproducción social que se desarrollan en respuesta a ella. Exploraremos cómo la sociedad, la historicidad y la vida cotidiana se entrelazan bajo el capitalismo patriarcal.
La Cuestión Social: Un Vistazo Crítico en el Capitalismo
La Cuestión Social no es un problema nuevo, sino una consecuencia constitutiva del desarrollo capitalista. A medida que la sociedad produce más riqueza, paradójicamente, aumenta la pobreza y la desposesión de gran parte de sus miembros. Este fenómeno, que inicialmente se manifestó como un pauperismo masivo durante la Revolución Industrial, llevó a las vanguardias trabajadoras a comprender que la supresión de la sociedad burguesa es necesaria para superar la Cuestión Social.
Para José Paulo Netto, no existe una “nueva cuestión social”, sino que las diferentes fases del capitalismo producen distintas manifestaciones de la cuestión social. La explotación es su médula, y cada fase de desarrollo capitalista intensifica esta explotación, generando expresiones sociohumanas más complejas. Esto desafía las utopías conservadoras que proponen nuevos contratos sociales o una solidaridad transclasista, ignorando los dispositivos de explotación.
Relación entre Sociedad, Historicidad y Vida Cotidiana
La vida cotidiana es insuprimible; no existe sociedad ni ser humano sin ella. Es el espacio-tiempo fundamental donde se constituye, produce y reproduce el ser social. Lo cotidiano está intrínsecamente ligado a lo histórico, siendo un nivel constitutivo de la reproducción social donde los individuos se realizan.
La tradición marxista, con contribuciones de Lukács y Heller, enriquece la crítica de la vida cotidiana. La ontología del ser social se concreta en la investigación de lo cotidiano, abriendo un momento teórico para categorías sistemáticas.
Determinaciones Fundamentales de la Vida Cotidiana
Lukács identifica tres componentes ontológico-estructurales de la vida cotidiana:
- Heterogeneidad: La vida cotidiana es un universo diverso de fenómenos y procesos, como el lenguaje, el trabajo, la interacción, el juego y la vida política y privada. Por ejemplo, las actividades que realiza una persona —trabajo, ocio, descanso— son variadas y jerárquicas según las estructuras económico-sociales, lo que permite la producción y reproducción social.
- Inmediatez: Implica una relación directa entre pensamiento y acción. En el capitalismo, los procesos del modo de producción capitalista, dominados por la forma mercancía, penetran y conforman la totalidad de las relaciones sociales. Un asalariado, subordinado en la división del trabajo, actúa de forma inmediata frente a estas imposiciones.
- Superficialidad Extensiva: Deriva de la heterogeneidad e inmediatez. El individuo responde a la suma de fenómenos de cada situación sin profundizar en las relaciones que los vinculan. La necesidad de economizar tiempo en lo cotidiano lleva a un pensamiento análogo, manejándose en la superficie de la realidad. El reflejo de la realidad es espontáneo e inmediato, sin ahondar en las mediaciones que producen cada aspecto.
La Suspensión de la Vida Cotidiana
La suspensión del cotidiano representa una ruptura con la alienación y la posibilidad de una praxis revolucionaria. En este proceso, el individuo trasciende su singularidad para instaurarse como particularidad, un espacio de mediación entre lo singular y lo universal, comportándose como un hombre entero.
Lukács describe tres formas de objetivación que superan la vida cotidiana:
- El trabajo creador: Una actividad que permite al individuo expresar su autonomía y poder de decisión.
- El arte: Ofrece un ámbito de retotalización humana, compensando las mutilaciones de la división social del trabajo.
- La ciencia: Permite una reflexión profunda y sistemática sobre la realidad, superando la inmediatez y superficialidad.
Estas objetivaciones, las esferas más altas, implican una dialéctica de tensiones, con un retorno al cotidiano después de la interrupción creativa o de disfrute.
Reproducción Social en el Capitalismo Patriarcal
La reproducción social de las personas bajo el capitalismo patriarcal se caracteriza por la apariencia de que economía y familia están separadas, aunque no lo están. El patriarcado, un sistema de opresión basado en una división jerárquica sexo-genérica, articula y refuerza la explotación capitalista. Esta coexistencia de explotación, dominación y opresión configura la sociabilidad capitalista.
Origen de la Desigualdad de Clases y el Patriarcado
La desigualdad de clases tiene sus raíces en el periodo Neolítico, con la producción de excedentes y la división económica del trabajo. Sin embargo, en el capitalismo, la desigualdad se profundiza con la transformación del dinero en capital y la generación de plusvalía, requiriendo la existencia de masas de capital y una fuerza de trabajo libre.
Los trabajadores, en el capitalismo, son “doblemente libres”: no poseen los medios de producción ni pertenecen a ellos. Este proceso de acumulación originaria, descrito por Marx, implicó la expropiación forzada de los productores y su disciplinamiento violento para el trabajo asalariado. El Estado burgués, mediante leyes y violencia, reguló los salarios y extendió la jornada laboral para asegurar la dependencia del trabajador y la acumulación de capital.
Simultáneamente al desarrollo del capitalismo, se gestó la familia patriarcal. La vida comunitaria dio paso a la vida familiar nuclear y la privatización de la vida, transformando la capacidad biológica de gestar en un bien cultural y reduciendo el rol de la mujer a la procreación y el cuidado en el ámbito privado. Este proceso, que Federici denomina “domesticación de las mujeres”, fue tan violento como la apropiación privada de los medios de subsistencia.
Estrategias de Domesticación y Resistencia de las Mujeres
La clase dominante, preocupada por la falta de habilidades domésticas de las mujeres proletarias y su independencia, promovió la figura del ama de casa a tiempo completo. Esto se logró a través de varias estrategias:
- Reforma laboral: Reducir las horas de trabajo de las mujeres en las fábricas para que pudieran dedicarse a las tareas domésticas.
- Aumento de salarios masculinos: Para que los hombres pudieran “mantener” a una ama de casa no trabajadora fuera de la fábrica.
- Educación popular: Capacitar a las mujeres en habilidades domésticas.
- Asociación de mortalidad infantil: Atribuir la alta mortalidad infantil a la “desatención maternal”, fomentando el cuidado en el hogar.
Frente a esto, surgieron estrategias de resistencia:
- Rechazo a guarderías: Las mujeres se oponían a la creación de guarderías que quitarían el sustento a mujeres mayores que dependían del cuidado de niños.
- Rechazo al trabajo no remunerado: Muchas mujeres preferían trabajar en la fábrica, aunque no lo necesitaran, para evitar la soledad del hogar y la dependencia del hombre.
La Funcionalidad del Trabajo Doméstico al Capital
El trabajo doméstico es funcional a la reproducción del capital porque garantiza un flujo estable de trabajadores más fuertes, productivos y disciplinados. Durante la transformación hacia la industria pesada, se requería un nuevo tipo de obrero. La figura del ama de casa obrera permitió que los hombres recibieran salarios más altos, trabajaran jornadas más cortas y tuvieran mejores condiciones de vida, gracias al trabajo no remunerado de sus esposas. Esto también incluyó la educación adecuada de los hijos para su futuro rol de trabajadores.
Esferas y Estrategias de la Reproducción Social
Arruzza y Bhattacharya proponen que la reproducción social se desarrolla en tres esferas principales:
- Familia: Es el ámbito principal donde se imparten trabajos reproductivos para satisfacer necesidades, aunque de forma no equitativa.
- Estado: Asume la socialización de algunos trabajos reproductivos a través de instituciones públicas.
- Comunidad: Espacio de acción de sujetos colectivos donde se organizan para disputar el acceso a aspectos de la reproducción de la vida.
Aceptaciones de “Reproducción Social”
Las autoras adhieren a la teoría feminista Marxista, que enfoca la reproducción social en la reproducción de la fuerza de trabajo, destacando el rol del género y la opresión dentro del capitalismo. Diferencian la reproducción biológica (producción de nuevas trabajadoras) de la reproducción cotidiana (mantenimiento de la fuerza de trabajo), y la reproducción generacional (socialización de futuras trabajadoras).
El Capital y la Esfera Reproductiva
Aunque el capital no tiene control directo sobre la esfera reproductiva, la acumulación de capital tiene efectos condicionantes en todo el sistema. La extracción de plusvalía y el proceso de acumulación determinan la duración de la jornada laboral, los recortes de servicios sociales y el modo en que el Estado impone leyes. En periodos de crisis capitalista, el capital moldea y cambia tanto la esfera productiva como la reproductiva, generando nuevas ideologías y ataques, como el proyecto neoliberal de la familia heteronormativa o la reinvención de tradiciones.
El Trabajo Doméstico y el Valor
No es posible aplicar la noción de trabajo socialmente necesario al trabajo doméstico, ya que no está organizado de forma capitalista ni industrial. Marx lo considera “trabajo improductivo” en el sentido de que no genera valor directamente, pero es indispensable para que el capitalismo funcione. Reducir la explotación a la mera extracción de plusvalía ignora que el valor se produce en todas las relaciones sociales, incluyendo el trabajo doméstico.
Formas Asalariadas del Trabajo de Reproducción Social
El trabajo de reproducción social puede organizarse de forma asalariada en tres formas:
- Sectores no productivos: Como docentes, enfermeras en el sector público, o trabajadoras de limpieza pública. No generan plusvalor directamente.
- Servicios personales: Empleadas domésticas o personal de cuidado en casas particulares. No producen valor, pero existe explotación.
- Trabajo asalariado que produce valor: Trabajadoras de McDonald’s, mozas, cocineras, enfermeras en clínicas privadas. Producen valor y plusvalor bajo el capitalismo.
Centralidad de la Familia/Unidad Doméstica
La familia/unidad doméstica es crucial en la reproducción social. Aquí se desarrollan estrategias de reproducción que combinan las posibilidades disponibles y la inserción en las diferentes esferas. La pertenencia de clase y el género son relevantes, ya que la división del trabajo intrafamiliar, como manifestación de la división sexual del trabajo, hace que las mujeres asuman el grueso de las actividades de reproducción.
Las estrategias de reproducción se configuran como una mediación entre la universalidad y la singularidad, develando procesos de desigualdad, explotación y opresión. Adquieren particularidad según la clase, género y etnia. Se orientan a aumentar recursos monetarios o acceder a satisfactores. Se materializan en una autoexplotación, aumentando el número de trabajadores en la familia o las horas trabajadas, y reduciendo gastos. Esta carga recae mayoritariamente en las mujeres, a expensas de su salud física y psicológica, siendo una forma actual de “domesticación”.
Relación Sexualidad-Reproducción Social
El capital ataca la ampliación de derechos reproductivos en periodos de crisis, buscando reformar las esferas productiva y doméstica para restituir la ganancia. Esto puede manifestarse en ideologías familiaristas o la reinvención de tradiciones. La TRS enfatiza que el derecho a tener bebés es tan importante como el derecho al aborto, luchando contra la esterilización forzada y por la autonomía reproductiva plena. Los ataques a los derechos reproductivos tienen un elemento maltusiano, buscando aumentar la tasa poblacional para el capital.
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Análisis Crítico-Dialéctico de la Cotidianeidad y sus Impedimentos
El análisis crítico-dialéctico de la cotidianeidad se asienta en un punto de vista de clase, el proletariado. Busca desvelar el movimiento constitutivo del ser social bajo el capitalismo, que se expresa en formas económicas, políticas y culturales. La problemática central de la vida cotidiana contemporánea es la reificación, una peculiar forma de alienación donde las relaciones que el individuo desarrolla se cosifican.
En el capitalismo tardío, la organización capitalista de la vida social lo cubre todo, penetrando la existencia individual. La manipulación domina la producción, circulación y consumo, articulando una inducción al comportamiento que permea la totalidad de la existencia, convirtiendo las áreas de autonomía individual (familia, erotismo, ocio) en “limbos programables”. Lo cotidiano de los individuos se torna administrado, y un difuso terrorismo psicosocial se destila de los poros de la vida, introduciéndose en las manifestaciones anímicas.
El caos inmediato en lo cotidiano parece hecho de cosas, no de relaciones. Esta facticidad es el rasgo más pertinente del capitalismo tardío, donde la existencia del individuo está direccionada por una instancia ajena e impersonal. La universalización del misterio de la forma mercancía, que Marx localizó, domina toda la organización social, penetrando y conformando las relaciones de producción y reproducción.
Categorías Centrales para Comprender la Vida Cotidiana
- Totalidad: No se identifica con el todo, sino que significa la realidad como un todo estructurado y dialéctico. Permite comprender racionalmente cualquier hecho o conjunto de hechos, aprehendiendo la realidad como concreta, estructurada, dinámica y no indiferenciada, con niveles y tendencias de desarrollo.
- Concreto-Abstracto: Lo concreto es la síntesis de múltiples determinaciones. El método va de lo abstracto a lo concreto, captando las determinaciones a través del análisis de las relaciones afectivas por razón teórica. La superación de lo abstracto permite reconstruir y recapturar lo concreto.
- Mediación: Central para la estructura de la realidad y su reproducción por la razón teórica. Sin mediación, la realidad sería inerte. La mediación existe en y entre los complejos constitutivos de la totalidad, garantizando la complejidad inherente y la dialéctica inmanente. Es una categoría no solo reflexiva, sino también ontológica, expresando el alcance del entendimiento a la razón.
Impedimentos para el Trabajo Social
El Trabajo Social, al abordar la vida cotidiana, enfrenta tres impedimentos principales:
- Procedimientos analógicos y pragmatismo: El saber práctico se basa en juicios provisionales y ultra-generalizaciones, actuando por analogía o imitación, lo que constituye un tratamiento “grosero” de la vida.
- Saber cotidiano: Aunque es fundamental para la cercanía con los sujetos, este saber se adquiere “sin querer”, de forma espontánea e inmediata, sin una reflexión profunda sobre los fundamentos de las acciones. No legitima el análisis de la vida cotidiana si no se superan sus límites.
- Tratamiento positivista de la vida cotidiana: Consagra la inmediatez como instancia verificable y de control, identificando la objetividad con la pseudoconcreción. Opera a nivel descriptivo-monográfico, atendiendo solo a lo superficial de la cotidianeidad.
Estos impedimentos restringen el alcance de los abordajes y hacen que el tratamiento consecuente de la vida cotidiana no se dé desde un punto de vista de clase.
El Territorio y la Intervención del Estado
El territorio, en el contexto de la Cuestión Social en el Capitalismo, puede analizarse bajo diversas líneas:
- Ámbito de intervención del Estado: Busca la armonía, organizando y regulando las relaciones para mitigar conflictos que tensionan la cohesión social. El Estado interviene para ordenar y cohesionar, asumiendo un rol “cohesionador” neutral.
- Condición y expresión de la ley general de nuestra sociabilidad capitalista patriarcal: El territorio produce, reproduce y expresa la división social, sexo-genérica y étnico-racial del trabajo. Es un espacio de desigualdad, pero también de resistencia.
- Esfera de acción de sujetos colectivos: Aquí, las personas se organizan en grupos para disputar el reconocimiento o atención de aspectos de la reproducción de la vida, transformando necesidades en reivindicaciones públicas. Los movimientos sociales son clave, asociando sus demandas al acceso y uso del espacio.
El Estado, en su intervención socio-espacial, se manifiesta a través de la descentralización y focalización de su accionar en dispositivos estatales (servicios sociales). Esto busca contener la conflictividad social en un marco de “proximidad”, aunque a menudo conlleva una parcialización y fragmentación de las intervenciones, abordando los problemas de manera desarticulada y cargando la responsabilidad en las mujeres.
Territorio y Territorialidad
Existe una interacción permanente entre la apropiación del espacio (territorio) y la autorreferencia o identidad que se constituye en y desde el espacio (territorialidad). No están separados, sino que conforman una totalidad. La territorialidad no existe sin territorio, y el territorio no existe sin territorialidad.
FAQ sobre la Cuestión Social en el Capitalismo
¿Qué es la Cuestión Social y por qué no es "nueva"?
La Cuestión Social se refiere a las desigualdades y problemas sociales inherentes al modo de producción capitalista. Para autores como Netto, no es “nueva” en el sentido de que no ha surgido una problemática fundamentalmente distinta, sino que sus manifestaciones se transforman y complejizan a medida que el capitalismo evoluciona, manteniendo su esencia explotadora.
¿Cómo se vincula la vida cotidiana con la Cuestión Social en el Capitalismo?
La vida cotidiana es el ámbito donde las determinaciones de la Cuestión Social se materializan directamente. La explotación y opresión capitalista-patriarcal configuran la heterogeneidad, inmediatez y superficialidad de la vida diaria, influyendo en cómo las personas acceden a satisfactores y desarrollan estrategias de reproducción. Es el espacio concreto donde se vive la reproducción social, material y espiritual.
¿Cuál es el rol del trabajo doméstico en la reproducción del capital?
El trabajo doméstico, aunque no genera plusvalía directamente y se ha “domesticado” en las mujeres, es fundamental para la reproducción del capital. Asegura la formación y el mantenimiento de una fuerza de trabajo saludable, productiva y disciplinada. Al ser no remunerado, reduce los costos para el capital y permite la acumulación de riqueza al garantizar que los trabajadores estén listos para la jornada laboral.
¿Qué son las estrategias de reproducción social y quiénes las llevan a cabo?
Las estrategias de reproducción social son las acciones que las personas, especialmente aquellas que viven del trabajo, realizan para satisfacer sus necesidades en un contexto de desigualdad. Se manifiestan como individuales (cocinar, cuidar), de intercambio acotado (compartir recursos con vecinos) o colectivas (luchas por reivindicaciones). Estas estrategias son mayoritariamente llevadas a cabo por mujeres, lo que evidencia la imbricación de las desigualdades de clase y género y una autoexplotación.
¿Por qué la Teoría de la Reproducción Social critica la idea de la "acumulación por desposesión" como motor principal del capitalismo?
La Teoría de la Reproducción Social, si bien reconoce la acumulación por desposesión como un fenómeno histórico, sostiene que la extracción de plusvalía sigue siendo el motor principal de la acumulación capitalista. Aunque el capital pueda exterminar poblaciones o despojar territorios, siempre necesitará fuerza de trabajo, y las tareas más importantes para el capitalismo son a menudo realizadas por poblaciones racializadas, las cuales no puede destruir completamente.