La Conquista Española de América fue un proceso complejo y multifacético que transformó radicalmente el continente, dejando una huella imborrable en la historia, la cultura y la demografía de sus pueblos originarios. Este artículo profundiza en los relatos de los protagonistas y testigos, desde los primeros encuentros hasta la consolidación del dominio español, ofreciendo una visión integral para entender este período crucial.
Los Primeros Contactos: La Llegada de Colón y el Encuentro de Dos Mundos
El 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón, tras una travesía desafiante descrita por él mismo como una "gran tempestad", llegó a una isleta de los Lucayos, que los indígenas llamaban Guanahani. Este evento marcó el inicio de la era de la exploración y la conquista.
Colón documentó el primer encuentro con los habitantes de la isla, describiéndolos como "gente desnuda", "mancebos, que ninguno vide de edad de más de treinta años", de "buenos cuerpos y muy buenas caras". Le llamó la atención su naturaleza pacífica y su ingenuidad, mostrando espadas que tomaban por el filo "con ignorancia". Creía que "serían buenos servidores y de buen ingenio" y que "ligeramente se harían cristianos".
La búsqueda de oro fue una prioridad desde el principio. Los indígenas de Guanahani llevaban "un pedacico colgado en un agujero que tienen a la nariz", y por señas, Colón entendió que "yendo al Sur o volviendo la isla por el Sur, que estaba allí un rey que tenía grandes vasos de ello, y tenía muy mucho". Esta información alimentó la ambición de los exploradores.
Colón continuó su viaje, explorando otras islas que le parecieron "muy llanas, sin montañas y muy fértiles y todas pobladas". Durante su tercer viaje, llegó a la desembocadura del Orinoco, creyendo haber hallado el Paraíso Terrenal por la "suavísima temperancia" y la inmensa cantidad de agua dulce. Sin embargo, su cuarto viaje lo enfrentó a "tormentas del Caribe" que lo hicieron pensar en "otro diluvio", demostrando la dureza del nuevo mundo.
Críticas a la Conquista: La Voz de Fray Bartolomé de Las Casas
Fray Bartolomé de Las Casas, obispo de Chiapas, fue una de las voces más críticas contra los abusos de la conquista. En 1542, presentó a la Corte española su obra "Brevísima Relación de la Destrucción de las Indias" con el fin de persuadir a la corona a abolir el sistema de encomiendas.
Las Casas calificó las "conquistas" de los españoles como "inicuas, tiránicas, y por toda ley natural, divina y humana, condenadas, detestadas y malditas". Argumentó que estas acciones se cometían contra "aquellas indianas gentes, pacíficas, humildes y mansas que a nadie ofenden", motivadas por la "codicia e insensibilidad" de los conquistadores.
Describió la isla La Española, dividida en cinco reinos, destacando el reino de Maguá y su rey Guarionex, quien ofrecía cultivar una vasta labranza para el Rey de Castilla en lugar de dar oro, "porque decía, y con verdad, que no lo sabían coger sus vasallos".
En Yucatán, Las Casas relató cómo los españoles, "porque la tierra no tiene oro" (o al menos no fácil de extraer), se dedicaron a "hacer oro de los cuerpos y de las ánimas" de los indígenas. Se les esclavizaba "sin distinción" (abarrisco), y se vendían "entre cincuenta y cien doncellas una de mejor parecer" por "una arroba de vino o de aceite o vinagre, o por un tocino". Ejemplos de crueldad incluían el uso de "perros bravos" para despedazar indígenas, el corte de orejas y narices a un niño por negarse a ir con un español, y el alarde de un hombre de "empreñar muchas mujeres indias, para que vendiéndolas preñadas por esclavas le diesen más precio".
Las Casas lamentó la destrucción de la población en islas como San Juan y Jamaica, que en 1509 "tenían más de seiscientas mil ánimas, y creo que más de un cuento", reducidas a menos de doscientas personas para su tiempo, "todas perecidas sin fe y sin sacramentos" debido a "grandes crueldades, más matando y quemando y asando y echando a perros bravos".
La Conquista de México: Cortés y el Imperio Azteca
La expedición de Hernán Cortés a México es un capítulo fundamental de la conquista. En 1519, tras llegar al río Grijalva y enfrentarse a los indígenas de Tabasco, recibió un presente de "veinte mujeres", entre ellas una "muy excelente mujer" que sería conocida como Doña Marina (Malinche).
Doña Marina, hija de "grandes caciques y señora de vasallos", se convirtió en una pieza clave para Cortés como intérprete. Hablaba las lenguas de Guazacualco (propia de México) y Tabasco, mientras que Jerónimo de Aguilar (un español rescatado, náufrago desde ocho años atrás) conocía la de Yucatán y Tabasco. Esta cadena de comunicación permitió a Cortés entender a los indígenas y fue "gran principio para nuestra conquista".
El "gran Moctezuma" intentó disuadir a Cortés de llegar a Tenochtitlán, enviándole embajadores con oro y plata, pidiéndole que "no pases de aquí adelante". Sin embargo, Cortés se negó, argumentando que debía ver y hablar con Moctezuma personalmente.
La Imponente Tenochtitlán
Al acercarse a la capital azteca, los españoles quedaron "admirados" al ver "tantas ciudades y villas pobladas en el agua, y en tierra firme otras grandes poblaciones, y aquella calzada tan derecha y por nivel". La ciudad de Tenochtitlán, fundada en una laguna, era "tan grande como Sevilla y Córdoba", con "calles... la mitad de tierra y por la otra mitad es agua, por la cual andan en sus canoas".
Cortés describió los "muchos mercados" de la ciudad, uno de ellos "tan grande como dos veces la ciudad de Salamanca", con "arriba de sesenta mil ánimas comprando y vendiendo" diariamente. Se comerciaba con una vasta diversidad de productos:
- Alimentos: Maíz, pasteles de aves, empanadas de pescado, pescado fresco y salado, huevos, miel de abejas y de cañas de maíz, frutas y verduras.
- Materiales y Artesanías: Oro, plata, plomo, latón, cobre, estaño, piedras, huesos, conchas, plumas, loza, vasijas de barro, madera, adobes, ladrillos, algodón hilado de todos colores.
- Animales: Aves de caza (gallinas, perdices, codornices, papagayos, águilas), conejos, liebres, venados y "perros pequeños, que crían para comer, castrados".
- Servicios: Herbolarios, boticarios, barberos, casas de comida, "ganapanes" (cargadores), y "maestros de todos oficios".
La ciudad contaba con un sistema judicial y una gran organización, con jueces y supervisores de mercado. Tenía "muchas mezquitas o casas de sus ídolos", la principal de ellas tan grande que "dentro del circuito... se podía muy bien facer una villa de quinientos vecinos", con "cuarenta torres muy altas y bien obradas".
El Encuentro con Moctezuma
El 8 de noviembre de 1519, Cortés y sus hombres hicieron su "venturosa y atrevida entrada" en Tenochtitlán. Moctezuma los recibió con "gran fausto y grandeza", poniéndole a Cortés "un muy rico collar de oro de hechura de camarones". Moctezuma era descrito como un hombre de unos cuarenta años, "de buena estatura y bien proporcionado, cenceño y de pocas carnes", "muy pulido y limpio, bañábase cada día una vez a la tarde".
Moctezuma poseía "muchas casas de placer" y un inmenso señorío "casi tanto como España". Tenía "contrahechas de oro y plata y piedras y plumas todas las cosas que debajo del cielo hay en su señorío, tan al natural". Contaba con artesanos ("lapidarios y plateros", "maestros de labrar y asentar de pluma y pintores y entalladores"), tejedores ("indias tejedoras o labranderas") que creaban "ropa fina con muy grandes labores de pluma", y "bailadores y danzadores" para su placer. Su palacio incluía grandes jardines, estanques y baños, con "muchos hortelanos".
En cuanto a la religión, Cortés observó los templos llenos de sangre de sacrificios. Intentó convertir a Moctezuma, explicándole que "había un solo Dios, universal Señor de todos, el cual había creado el cielo y la tierra y todas las cosas". Moctezuma respondió que "ellos no eran naturales desta tierra, y que había muchos tiempos que sus predecesores habían venido a ella, y que bien creían que podían estar errados en algo de aquello que tenían". Tras el diálogo, Moctezuma y los principales ayudaron a quitar los ídolos y poner imágenes cristianas, prohibiendo los sacrificios humanos.
Los ídolos principales eran "de muy mayores estaturas que el cuerpo de un gran hombre", hechos de una masa de semillas y legumbres "amasadas con sangre de corazones de cuerpos humanos", a los que también se les ofrecían corazones sacrificados.
La Conquista del Perú: Pizarro y el Imperio Inca
El cronista Inca Titu Cusi Yupanqui relató el trato que recibió su padre, Manco II. Describió a los conquistadores como "personas muy diferentes de nuestro hábito y traje, que parecían viracochas" (nombre dado al Creador), por su aspecto, sus grandes animales con "pies de plata" (las herraduras de los caballos), y por "hablar a solas en unos paños blancos" (leer libros y cartas). También los llamaban yllapas (truenos) por los arcabuces.
La Prisión de Atahualpa en Cajamarca
Felipe Guamán Poma de Ayala, descendiente de señores incas, ofreció la visión indígena de la conquista del Perú. Describió la emboscada en Cajamarca, donde los españoles "con gran furia arremetieron al medio de la plaza", donde estaba Atahualpa. Los indígenas, "sin armas" y "como ovejas", fueron masacrados "con los caballos, con espadas, con arcabuces", pereciendo más de diez mil personas.
Atahualpa fue derrocado de sus andas, despojado de su borla (corona) y aprisionado, permaneciendo "toda una noche, en cueros, atada una cadena al pescuezo". Poma de Ayala relató cómo Atahualpa, estando preso, "jugaba con ellos en el juego de ajedrez" (al que ellos llamaban Taptana) y trataba de "contentarles y regalarles" con su "hacienda". Sin embargo, sus vasallos lo "desampararon".
El Rescate y el Saqueo
Atahualpa ofreció un rescate inmenso para su liberación: una casa "media pared, que era de largo ocho brasas y de ancho cuatro brasas, henchido de oro". A pesar de haberlo entregado, Pizarro y Almagro "robaron toda su hacienda" y la riqueza de templos como el del Sol y Curicancha, con "muchos millones de oro y plata". El oro de Curicancha era tal que "las personas que entran dentro, con el rayo de oro, parece difunto, en el color del oro".
El saqueo incluyó "más de veinte mil marcos de oro fino" de las andas del Inca, "un millón y trescientos veintiséis mil escudos de oro finísimo". Atahualpa sufrió "gran pena y tristeza en su corazón y lloró y no comió" por el "mal tratamiento y daño y robo", así como por el despojo de su "mujer legítima, la coya".
Cosmovisiones Indígenas y la Creación del Hombre
Los textos sagrados de los pueblos indígenas, como el Popol Vuh de los mayas quichés, ofrecen una visión profunda de su cosmovisión. Estos mitos de creación, donde los Progenitores intentan crear al hombre, contrastan con la visión europea.
El Popol Vuh describe cómo los Creadores y Formadores hicieron varios intentos para crear seres que pudieran hablar sus nombres y adorarlos:
- Animales: Se les dijo que hablaran, pero solo "chillaban, cacareaban y graznaban". Al no poder "decir nuestro nombre", fueron condenados a ser "comidos y matados".
- Hombres de barro: No "estaba bien, porque se deshacía, estaba blando, no tenía movimiento, no tenía fuerza, se caía, estaba aguado". Fueron desbaratados.
- Hombres de madera: "Se parecían al hombre, hablaban como el hombre y poblaron la superficie de la tierra". Pero "no tenían alma, ni entendimiento, no se acordaban de su Creador, de su Formador; caminaban sin rumbo". Cayeron en desgracia y fueron destruidos por una inundación, por animales (Xecotcovach les vació los ojos, Camalotz les cortó la cabeza, Cotzbalam les devoró las carnes) y por sus propios utensilios que se levantaron contra ellos. Se dice que su descendencia son los monos. El texto también menciona un "ser orgulloso" llamado Vucub-Caquix, que se autoproclamaba el sol y la luna, pero solo era vanidoso.
Estos relatos muestran la búsqueda constante de la vida y el sentido en el universo, un intento de comprender la existencia mucho antes de la llegada de los europeos.
Preguntas Frecuentes sobre la Conquista Española de América
¿Cuál fue el principal motivo de la Conquista Española de América?
El principal motivo fue la búsqueda de riquezas, especialmente oro y plata. Los relatos de Las Casas y Cortés evidencian cómo la codicia impulsó las expediciones y las atrocidades. También hubo un componente religioso de conversión, aunque a menudo sirvió de justificación para la explotación.
¿Quiénes fueron las figuras clave en el inicio de la Conquista?
Cristóbal Colón fue el primero en llegar al continente, estableciendo el contacto inicial. Hernán Cortés lideró la conquista del Imperio Azteca en México, y Francisco Pizarro la del Imperio Inca en Perú. Personajes como Fray Bartolomé de Las Casas y Doña Marina también tuvieron roles cruciales como críticos y mediadores, respectivamente.
¿Cómo describían los indígenas a los conquistadores españoles?
Los indígenas, como los incas según Titu Cusi Yupanqui, describían a los españoles como "viracochas" (seres divinos o creadores) debido a su aspecto diferente, sus caballos (con "pies de plata" por las herraduras), su capacidad para "hablar a solas en unos paños blancos" (leer) y el uso de arcabuces que asemejaban "truenos del cielo" (yllapas).
¿Qué legado cultural dejó la Conquista Española en América?
La Conquista dejó un legado cultural complejo y profundo. Impuso el idioma español y la religión católica, pero también resultó en la destrucción de muchas culturas y conocimientos indígenas. Sin embargo, hubo un sincretismo cultural que dio origen a nuevas identidades mestizas, con una rica mezcla de tradiciones europeas e indígenas que perduran hasta hoy.
¿Dónde puedo encontrar más información sobre la Conquista Española de América?
Para profundizar tus conocimientos, puedes consultar fuentes históricas primarias como las crónicas de Indias, así como estudios académicos sobre el tema. Bibliotecas y archivos históricos son excelentes recursos para la "Conquista Española de América rozbor" y "La Conquista Española de América resumen" detallado.