TL;DR: Historia del Pensamiento Evolutivo en Psicología
La historia del pensamiento evolutivo en psicología es fundamental para entender cómo hemos concebido la mente humana. Antes de Darwin, el fijismo predominaba, pero pensadores como Buffon y Lamarck ya planteaban el transformismo, con Lamarck destacando por la herencia de caracteres adquiridos. Charles Darwin revolucionó el campo con la selección natural, influyendo en la psicología al considerar el comportamiento y las emociones como elementos clave de la evolución.
Posteriormente, surgieron el darwinismo social y el hereditarismo, ideas con fuertes implicaciones políticas sobre la inteligencia y las capacidades innatas. El neodarwinismo unificó la biología evolutiva, pero su enfoque geneticista marginó el papel del comportamiento, lo que llevó a una crisis en los años 70. Actualmente, enfoques como el evo-devo y la epigenética buscan una visión más integradora, reconociendo la complejidad de la interacción entre genes, ambiente y comportamiento en el desarrollo.
La Historia del Pensamiento Evolutivo en Psicología: Un Resumen Esencial
La historia del pensamiento evolutivo en psicología es un pilar para comprender cómo se ha naturalizado la subjetividad y cómo las teorías sobre la evolución han moldeado nuestra concepción de la mente y el comportamiento humano. Desde finales del siglo XIX, las teorías psicológicas no han podido desarrollarse al margen del evolucionismo, dada la profunda influencia de pensadores clave como Charles Darwin y las corrientes que le siguieron.
Este artículo explorará los antecedentes, el impacto del darwinismo, las derivaciones como el darwinismo social y el hereditarismo, y la evolución de estas ideas hasta las perspectivas contemporáneas. Es una guía esencial para estudiantes que buscan comprender los conceptos clave de la psicología evolutiva y su relevancia histórica.
Orígenes del Pensamiento Evolutivo: Antes de Darwin
Antes de Charles Darwin, la visión dominante era el fijismo, que sostenía que las especies eran inmutables y habían sido creadas por Dios de forma independiente. Sin embargo, en el siglo XVIII, con la formulación del concepto moderno de especie biológica, comenzaron a surgir discusiones sobre la posibilidad de que las especies pudieran transformarse.
Carl Linneo (1707-1778), un prominente naturalista sueco, mantuvo una posición fijista muy extendida. No obstante, figuras como el francés Georges Louis Leclerc, conde de Buffon (1707-1788), ya sugerían que las especies podían haber experimentado cambios, elaborando una teoría de "las épocas de la naturaleza" con diferentes creaciones en distintos periodos.
Fue Jean-Baptiste Lamarck (1744-1829), también francés, quien se convirtió en el defensor más conocido del transformismo antes de Darwin. A principios del siglo XIX, Lamarck no solo sostuvo que las especies se habían transformado hasta su estado actual, sino que unas habían surgido de otras, incluyendo al ser humano. Según Lamarck, la transformación obedecía a leyes, atribuyendo las modificaciones a tres causas:
- Las condiciones físicas en las que viven los animales.
- El cruzamiento reproductivo.
- El principio del uso y el desuso.
Este último principio postulaba que el uso recurrente de un órgano lo hipertrofia, mientras que su falta de uso lo atrofia. Además, Lamarck creía en la herencia de los caracteres adquiridos, según la cual los efectos del uso y desuso se transmitían a los descendientes, una idea que, aunque luego se demostró imposible, fue ampliamente aceptada incluso por Darwin.
Charles Darwin y la Revolución de la Selección Natural
La obra de Charles Darwin (1809-1882) supuso una revolución científica e intelectual, naturalizando la subjetividad y transformando la biología y, por ende, la psicología. Sus teorías marcaron un antes y un después, y desde entonces, ninguna teoría psicológica ha podido desarrollarse ignorando el evolucionismo.
Sus libros más influyentes fueron El origen de las especies (1859/1985), que introdujo la selección natural como motor de la evolución, y El origen del hombre (1871/1989), donde exploró la evolución de la especie humana y comparó capacidades psicológicas humanas y animales. En este último, también abordó la selección sexual.
Componentes Psicológicos en la Obra de Darwin
Aunque Darwin no formuló una teoría psicológica explícita, su obra contenía elementos psicológicos cruciales. Se basó en el asociacionismo empirista, concibiendo la mente como resultado de la asociación de sensaciones y movimientos. Distinguió entre:
- Inteligencia: La creación de hábitos.
- Hábitos: La inteligencia automatizada.
- Instintos: Hábitos hereditarios.
Su teoría sobre la expresión de las emociones (1872/1984) es particularmente relevante. Darwin estudió las expresiones faciales y corporales en diversas especies y culturas humanas, concluyendo la continuidad entre animales y humanos y la universalidad de las emociones básicas. Esta teoría era de corte lamarckista, sugiriendo que acciones voluntarias se automatizaron en hábitos y luego en instintos innatos y heredados.
El comportamiento y lo psicológico fueron decisivos en la selección natural. La lucha por la existencia, inspirada en Malthus, implicaba que la capacidad de los animales para adaptarse y explotar recursos era clave para la supervivencia. Esto situó lo psicológico, como la inteligencia o la capacidad de aprendizaje, en el centro de la evolución, una cuestión fundamental para el funcionalismo) norteamericano y la psicología comparada.
Darwin criticaba el lamarckismo por sugerir que el animal "decide" qué órgano necesita, lo que implicaba un creacionismo encubierto. También desconfiaba del mecanicismo, que anulaba el sentido de la lucha por la existencia al predeterminar el éxito o fracaso. Además, criticó la noción de "instintos perfectos", argumentando que su rigidez conduciría a la extinción de las especies.
Las Bases de la Selección Natural: Fuentes de Inspiración de Darwin
La formulación de la selección natural por Darwin fue una síntesis magistral de conocimientos de diversas áreas:
- Zoología y Botánica: Su viaje en el Beagle (1831-1836) le permitió recopilar datos y conjeturar filiaciones evolutivas entre especies a partir de sus semejanzas y diferencias en distintos ambientes.
- Geología y Paleontología: Sugirieron relaciones entre estratos geológicos y épocas, reforzando la conexión entre especies y su medio.
- Embriología: Incorporó la ley biogenética de Ernst Haeckel (1866) o teoría de la recapitulación ("la ontogenia recapitula la filogenia"), interpretando las similitudes embrionarias como prueba de la descendencia con modificaciones.
- Prácticas de Selección Artificial: Observó cómo ganaderos, agricultores y criadores seleccionaban rasgos deseables en plantas y animales. Proyectó esta idea a la naturaleza, imaginando que el medio "seleccionaba" a los individuos más aptos, que luego legaban sus rasgos a sus descendientes.
- Demografía Malthusiana: La idea de Thomas Malthus (1766-1934) sobre el crecimiento poblacional versus el de los recursos naturales le proporcionó la base para la "lucha por la vida", una competencia por recursos limitados que impulsa el cambio evolutivo. Darwin, sin embargo, contemplaba tanto la competencia como la colaboración.
Más Allá de Darwin: Darwinismo Social y Hereditarismo en Psicología
El impacto de Darwin trascendió la biología, generando corrientes con profundas implicaciones para la psicología y la sociedad. Dos de las más destacadas fueron el darwinismo social y el hereditarismo.
Darwinismo Social: Implicaciones Socio-políticas
El darwinismo social extendió las ideas evolutivas a la interpretación de la sociedad humana, aunque surgió antes de Darwin y este lo criticó. Su principal exponente fue Herbert Spencer (1820-1903), quien adaptó conceptos lamarckianos y darwinianos para defender la competencia individual como motor del progreso social. Spencer rechazaba la intervención estatal, creyendo que una sociedad que respetara esta competencia alcanzaría la cima de la evolución biológica, cultural y moral. La expresión "darwinismo social" se identifica comúnmente con esta visión spenceriana, centrada en la competición.
Hereditarismo: La Herencia de las Capacidades Psicológicas
Cercano al darwinismo social, el hereditarismo postula que las capacidades psicológicas humanas, o al menos las fundamentales, son innatas e inmodificables. Esta idea, con múltiples versiones, ha estado ligada a la justificación de proyectos políticos basados en la supuesta desigualdad natural de los seres humanos.
Francis Galton (1822-1911), primo de Darwin, fue un pionero en este campo. Como darwinista social y promotor de la eugenesia (selección artificial para mejorar la especie humana), Galton es considerado el creador de los tests de inteligencia. Buscaba detectar un factor general de inteligencia (factor g) para orientar los emparejamientos reproductivos.
Otros desarrollos clave incluyen:
- Alfred Binet (1857-1911), quien en Francia creó tests para identificar niños con necesidades educativas especiales.
- James McKeen Cattell, quien acuñó la expresión "test mental" en 1890 e importó las pruebas de Galton a EE. UU.
- Cyril L. Burt (1883-1971), hereditarista y eugenésico, cuyos trabajos sobre la herencia del CI fueron objeto de polémica póstuma por manipulación de datos.
En los años 70, la teoría hereditarista de la inteligencia revivió con autores como Arthur R. Jensen, Richard J. Herrnstein y Hans J. Eysenck. Esto desató una notoria polémica con Leon J. Kamin, quien acusó a los defensores del hereditarismo de malinterpretar datos y de ideología derechista y racista. El libro The Bell Curve (Herrnstein y Murray, 1994) generó una nueva controversia al defender la heredabilidad del factor g, sugiriendo relaciones entre raza, inteligencia y nivel socioeconómico.
El hereditarismo ha recibido numerosas críticas por su concepción errónea de la heredabilidad, el uso de correlaciones como relaciones causales, la medición acrítica de la inteligencia, su carga ideológica y la omisión de mediadores socioculturales. Ha sido utilizado para justificar científicamente el sexismo, el racismo y el clasismo. La psicología evolucionista contemporánea, con antecedentes en la sociobiología de los años 70, también ha sido un caldo de cultivo para versiones, a menudo más moderadas, del hereditarismo.
El Neodarwinismo y la Crisis del Paradigma en el Siglo XX
A partir de los años 40, la biología evolucionista se unificó en torno a la teoría sintética de la evolución, o neodarwinismo. Esta teoría, perfilada por autores como Dobzhansky, Mayr, Simpson y Stebbins, combinó la selección natural darwiniana con los hallazgos de la genética (leyes de Mendel, mutación genética aleatoria y genética de poblaciones).
La Teoría Sintética de la Evolución: Unificación y Limitaciones
La imagen resultante fue la de un proceso de variación en las poblaciones por mutaciones genéticas aleatorias, canalizado por presiones selectivas del ambiente. Las nuevas especies surgirían gradualmente por aislamiento geográfico y deriva genética. La selección natural se definió como la criba medioambiental de rasgos fenotípicos (la expresión de un genotipo en un ambiente específico). Sin embargo, el neodarwinismo relegó el papel del comportamiento en el proceso selectivo, y lo psicológico quedó fuera de la síntesis.
La psicología dominante de la época, al centrarse en la conducta aprendida y la ontogenia (desarrollo individual), dejó las cuestiones filogenéticas (evolución de la especie) y el instinto en manos de biólogos y etólogos. Aunque Mayr definió la evolución como el "ordenamiento por selección natural de la variación genética", otros neodarwinistas rechazaron una visión puramente geneticista de la evolución. No obstante, la sociobiología de Wilson (años 70) sí redujo la actividad del organismo a una expresión genética, proporcionando nuevos argumentos a la tradición hereditarista.
Desafíos y Nuevas Perspectivas: Hacia una Visión Integradora
En torno a los años 70, la teoría sintética de la evolución entró en crisis debido a varios factores, incluyendo el malestar con su propensión geneticista, el cuestionamiento del gradualismo y la crítica al adaptacionismo (explicar cada rasgo como adaptativo). Un problema importante fue la circularidad en la definición de rasgos adaptativos: un rasgo es adaptativo porque ha sido seleccionado, y el medio lo selecciona porque es adaptativo, sin que el comportamiento del animal parezca relevante.
Desde los años 60, se había debatido que el comportamiento debe desempeñar funciones evolutivas, no solo en la adaptación, sino también en la definición de los nichos ecológicos de los animales. El comportamiento fue visto como el "marcapasos" de la evolución, según Ernst Mayr (1982).
Evo-devo y Epigenética: La Interacción en la Ontogenia
Las perspectivas contemporáneas buscan superar el neodarwinismo incorporando la actividad de los organismos. Se aprecia una sensibilidad sistémica, inspirada en la teoría de sistemas de Ludwig von Bertalanffy (1968/1976), que concibe el organismo como un sistema abierto en interacción compleja con su medio.
El enfoque "evo-devo" (Evolutionary Developmental Biology), emergido en los 80, es multidisciplinar y se nutre de la epigenética (el estudio de los procesos que modulan la actividad de los genes durante la ontogenia). Converge con la teoría de los sistemas de desarrollo de Oyama (2000, 2008), que cuestiona la dicotomía herencia-ambiente y enfatiza la interacción entre niveles molecular, celular, orgánico, ecológico, social y ambiental.
En este contexto, el comportamiento se considera un nivel de análisis más en la ontogenia. Los genes median en la formación del organismo como un elemento adicional, y la ontogénesis se ve como un fenómeno multinivel donde interactúan el entorno (escenario de aprendizajes) y los recursos del organismo (abierto al aprendizaje). Tim Ingold (1948-) propone incluso evitar la distinción entre lo cultural, lo biológico y lo psicológico, subrayando que los organismos son copartícipes activos en los procesos de modificación, y que lo sociocultural se transmite como prácticas y habilidades que constituyen al propio organismo, no como mera información.
Preguntas Frecuentes de Estudiantes
¿Qué es el fijismo y el transformismo en la psicología evolutiva?
El fijismo es la creencia de que las especies han sido inmutables desde su creación. El transformismo, en cambio, sostiene que las especies pueden cambiar y evolucionar a lo largo del tiempo, siendo un antecedente crucial para el pensamiento evolutivo que luego desarrollarían Lamarck y Darwin. Estos conceptos son fundamentales para entender los primeros debates sobre el origen de la diversidad biológica y la mente.
¿Cómo influyó Lamarck en el pensamiento evolutivo antes de Darwin?
Jean-Baptiste Lamarck fue el principal defensor del transformismo pre-Darwin. Postuló que las especies se transformaban según leyes, destacando el principio del uso y el desuso de los órganos y la herencia de los caracteres adquiridos. Aunque su teoría sobre la herencia resultó ser incorrecta, su idea de la transformación de las especies fue una influencia significativa y un paso clave hacia las teorías evolutivas posteriores.
¿Cuál fue la principal aportación psicológica de Darwin?
La principal aportación psicológica de Darwin fue naturalizar el comportamiento y las emociones, integrándolos en la teoría de la evolución mediante la selección natural. Sus estudios sobre la expresión de las emociones y la consideración del papel del comportamiento en la adaptación (inteligencia, hábitos, instintos) fueron cruciales. Situó lo psicológico en el centro de la supervivencia y la evolución, influyendo fuertemente en corrientes como el funcionalismo.
¿Qué es el darwinismo social y por qué es relevante en la historia de la psicología?
El darwinismo social es una extensión de las ideas evolutivas a la sociedad humana, que enfatiza la competencia entre individuos como motor de progreso. Fue relevante en la historia de la psicología porque, aunque Darwin lo criticó, Herbert Spencer lo popularizó, defendiendo que las leyes biológicas aplicaban a la sociedad. Esta corriente, junto con el hereditarismo, justificó ideas de desigualdad natural y tuvo fuertes implicaciones en movimientos como la eugenesia y en debates sobre la inteligencia y la estratificación social.
¿Por qué se dice que el neodarwinismo entró en crisis y qué enfoques surgieron después?
El neodarwinismo entró en crisis en los años 70 debido a su excesivo geneticismo, que relegaba el papel del comportamiento, y a problemas como la circularidad en la definición de rasgos adaptativos. Surgieron enfoques que buscan superar estas limitaciones, como las perspectivas sistémicas (Bertalanffy) y el evo-devo (biología evolucionista del desarrollo), que integran la epigenética y la teoría de los sistemas de desarrollo para enfatizar la interacción compleja entre genes, ambiente y comportamiento en la ontogenia.