La Filosofía Política de la Ciencia es un campo de estudio crucial que desafía las concepciones tradicionales sobre cómo funciona la ciencia y cómo se relaciona con la sociedad. Este enfoque examina la influencia de los valores, tanto epistémicos como no epistémicos, en la investigación científica y critica la supuesta neutralidad de la ciencia. Si buscas comprender la complejidad de la práctica científica y su interacción con el mundo social, este resumen es para ti.
La Filosofía Política de la Ciencia: Una Introducción
La filosofía política de la ciencia (también conocida como epistemología social, según Helen Longino y Elizabeth Anderson) agrupa una serie de abordajes que conciben a los investigadores como sujetos políticos. Estos sujetos no dejan sus valores personales fuera del laboratorio, sino que ven el mundo a través de una cosmovisión donde confluyen conocimientos y valoraciones. Esto es un punto clave para entender las críticas que plantea a visiones previas.
Críticas a la Visión Clásica de la Ciencia
La visión clásica, también conocida como concepción heredada o positivismo lógico, defendía una estricta dicotomía entre hechos y valores. Esto implicaba que los enunciados descriptivos (que pueden ser verdaderos o falsos, del mundo al lenguaje) eran claramente distintos de los enunciados normativos (que expresan deseos o prescriben, del lenguaje al mundo).
La Dicotomía Hecho-Valor: Un Ideal Cuestionado
Para la concepción clásica, la ciencia solo se ocupaba de enunciados descriptivos, buscando una descripción adecuada del mundo, nunca una prescripción. Se asumía que la puesta a prueba de hipótesis y la estructura de las teorías científicas se basaban únicamente en hechos. Hempel, por ejemplo, sostenía que la ciencia puede ayudarnos a lograr objetivos, pero no puede determinar qué es moralmente valioso. Esta separación garantizaba, para ellos, la imparcialidad del científico.
Sin embargo, la filosofía política de la ciencia argumenta que este ideal de investigador desprejuiciado es raramente satisfecho. La observación, según pensadores como Hanson, está influida por la teoría, pero también por valoraciones. Los enunciados que se utilizan para describir lo percibido usan términos y conceptos disponibles en la teoría que guía la observación.
Críticas al Enfoque Historicista de la Ciencia
Los enfoques historicistas, como los de Kuhn, ya habían complejizado la visión clásica al destacar que los factores lógicos no eran los únicos importantes. Señalaron que:
- Las hipótesis nunca se evalúan de manera aislada, sino en conjunción con supuestos auxiliares.
- El desarrollo científico avanza por la rivalidad entre teorías o paradigmas.
- Los científicos son sujetos situados históricamente, influenciados por una cultura de investigación.
- La elección entre teorías rivales no solo considera la capacidad de "salvar los fenómenos", sino también valores epistémicos como la simplicidad, la elegancia o la fertilidad.
- La evaluación de un paradigma es un proceso colectivo, donde el consenso de la comunidad científica, guiado por valores epistémicos, es determinante.
Valores Epistémicos y la Elección de Teorías
Kuhn retomó las ideas de Hanson sobre la carga teórica de la observación para fundamentar la incomensurabilidad de los paradigmas. Cuando dos teorías ofrecen explicaciones de fenómenos importantes, la elección final puede basarse en valores cognitivos como:
- Simplicidad: Elegir teorías más sencillas.
- Elegancia: Preferir formulaciones matemáticas precisas.
- Fertilidad: Valorar la capacidad explicativa y la articulación de fenómenos antes inconexos.
- Compatibilidad: Con otros enfoques exitosos.
Aunque el historicismo ya reconocía la influencia de valores epistémicos y la dimensión social de la ciencia, la filosofía política de la ciencia va un paso más allá.
La Influencia de los Valores No Epistémicos
La filosofía política de la ciencia sostiene que los científicos no solo se ven influidos por sus teorías y su formación, sino también por su propia cultura y socialización. Además de los valores epistémicos, utilizan, consciente o inconscientemente, valores no epistémicos, entre ellos los que podríamos llamar valores políticos, institucionales o de sexo-género.
Helen Longino y la Epistemología Social
Helen Longino, en Science as Social Knowledge, argumenta que la lógica y las estructuras cognitivas de la investigación científica requieren interacción dinámica con las necesidades y los valores sociales. El conocimiento es un proceso inherentemente social, y es su carácter social lo que lo protege y lo vuelve vulnerable a los valores e intereses políticos.
Longino destaca que el razonamiento contrastador es dependiente del contexto. Para deducir las implicaciones contrastadoras de las hipótesis, se deben asumir como correctas ciertas creencias de trasfondo (hipótesis auxiliares), que muchas veces involucran valoraciones externas a la ciencia.
Un ejemplo claro es cómo se interpretó la observación de los espermatozoides. Durante mucho tiempo, la presencia de espermatozoides fue evidencia de que los hombres eran los únicos responsables de la forma del nuevo ser humano, mientras que la mujer solo aportaba nutrición. Esto se basó en supuestos auxiliares como:
- Preformismo: El embrión ya estaba completamente formado en el espermatozoide.
- Presupuesto sexista: Las mujeres eran seres inferiores y no podían contribuir con la forma.
Estos valores sexistas obstaculizaron el estudio de las gametas femeninas, mostrando cómo los valores contextuales pueden afectar las descripciones de fenómenos y las relaciones evidenciales.
La Objetividad como Proceso Social
Reconocer la influencia de los valores no implica negar la objetividad de la ciencia, sino repensarla. Para Longino, la objetividad no es un producto (una descripción rigurosa de los hechos), sino un proceso de la actividad científica. La objetividad descansa en el aspecto social y colectivo de la ciencia, no en su dimensión individual. Se alcanza a través de:
- La replicabilidad de los experimentos.
- La revisión por pares de los resultados.
- El carácter público de la evidencia.
- La negociación colectiva y la discusión crítica en la comunidad científica.
Una teoría es más o menos objetiva según la medida en que sus procedimientos de validación sigan estos pasos críticos, reflejando el consenso alcanzado por la comunidad.
Carga Valorativa de la Observación y Conceptos Éticamente Densos
La filosofía política de la ciencia va más allá de la "carga teórica" de la observación propuesta por Hanson. Argumenta que existe también una carga valorativa, que incluye valores tanto cognitivos como no cognitivos, inherentes al contexto sociopolítico en el que se forman los investigadores.
Esta carga valorativa desafía la dicotomía entre hechos y valores. Nancy Tuana, Emily Martin y Sarah Hrdy, entre otras, han mostrado cómo supuestas descripciones de fenómenos naturales, como el comportamiento sexual de primates o la fecundación, están cargadas de valores de sexo-género. Hilary Putnam denomina a los términos con componentes descriptivos y normativos "conceptos éticamente densos". Su presencia en las "descripciones" científicas evidencia una imbricación entre hechos y valores, donde los enunciados científicos no solo describen el mundo sino que también perpetúan valoraciones contingentes de culturas y momentos históricos específicos.
Autonomía e Integridad de la Ciencia: Puntos de Debate
La filosofía política de la ciencia también cuestiona dos tesis fundamentales de la visión tradicional:
- Tesis de la autonomía de la ciencia: La investigación científica se desarrolla sin verse afectada por los valores e intereses de su contexto social y cultural.
- Tesis de la integridad de la ciencia: Las prácticas internas de la ciencia (observación, experimentación, construcción de teorías) no están influidas por valores contextuales.
Longino argumenta que estas tesis son incorrectas. La financiación de la ciencia por corporaciones o entidades gubernamentales, por ejemplo, hace que la trayectoria científica sea vulnerable a intereses externos. La ciencia es una actividad humana colaborativa, con objetivos y criterios de éxito que se desarrollan en un contexto social y político con el que interactúa dinámicamente.
En resumen, la filosofía política de la ciencia nos invita a reconocer que la dinámica interna de la ciencia requiere interacción con valores externos. El conocimiento científico, aunque objetivo, lo es por su carácter social y los procesos críticos de validación colectiva, más que por una supuesta neutralidad individual.
Preguntas Frecuentes sobre Filosofía Política de la Ciencia
¿Qué es la Filosofía Política de la Ciencia y cuál es su objetivo principal?
La Filosofía Política de la Ciencia es una rama de la filosofía que estudia cómo los valores sociales, éticos y políticos influyen en la práctica y el contenido de la investigación científica. Su objetivo principal es desafiar la idea de una ciencia neutral y objetiva en el sentido clásico, mostrando la interconexión entre hechos y valores en el proceso científico.
¿Cuáles son las críticas principales de la Filosofía Política de la Ciencia a la visión clásica?
Critica la dicotomía estricta entre hechos y valores que propone la visión clásica, argumentando que los científicos no son imparciales y que la observación y la formulación de teorías están intrínsecamente cargadas de valoraciones, incluyendo las no epistémicas. También refuta la idea de que la ciencia solo describe y no prescribe.
¿Cómo se diferencia la Filosofía Política de la Ciencia de los enfoques historicistas?
Los enfoques historicistas ya reconocían la influencia de valores epistémicos (como la simplicidad) y la dimensión social y colectiva de la ciencia. La Filosofía Política de la Ciencia va más allá al enfatizar la influencia de valores no epistémicos (políticos, de género, institucionales) en la investigación, argumentando que estos son fundamentales en la elección teórica y la interpretación de la evidencia, y que existe una carga valorativa en la observación misma.
¿Qué papel juegan los valores no epistémicos según Helen Longino?
Según Helen Longino, los valores no epistémicos actúan como "creencias de trasfondo" o supuestos auxiliares que son cruciales para deducir las implicaciones contrastadoras de las hipótesis científicas. Estas valoraciones, muchas veces implícitas y externas a la ciencia, facilitan y restringen el razonamiento, haciendo que la investigación científica sea permeable a intereses y valores sociales y políticos.
¿Cómo redefine la Filosofía Política de la Ciencia el concepto de objetividad?
Redefine la objetividad no como una propiedad inherente a las teorías o a una "descripción rigurosa de los hechos", sino como una propiedad de los procedimientos científicos sociales y colectivos. La objetividad se logra a través de la replicabilidad, la revisión por pares, el carácter público de la evidencia y el consenso crítico alcanzado en la comunidad científica. Es un proceso social de validación intersubjetiva, no una imparcialidad individual absoluta.