El Manifiesto del Partido Comunista, escrito por Karl Marx y Friedrich Engels, es uno de los documentos políticos más influyentes de la historia. Publicado por primera vez en Londres en febrero de 1848, este manifiesto sirvió como programa para la Liga de los Comunistas y buscaba exponer los conceptos, fines y tendencias del comunismo a escala global. Su mensaje resonó profundamente en una Europa donde el "fantasma del comunismo" ya era reconocido como una fuerza significativa.
Contexto y Nacimiento de El Manifiesto del Partido Comunista
El Manifiesto surgió en un período de intensa agitación social y política en Europa. Las potencias de la "vieja Europa", desde el Papa y el zar hasta Metternich y Guizot, veían el comunismo como una amenaza, uniéndose en una "santa cruzada" para combatirlo. Este reconocimiento tácito de la fuerza del comunismo llevó a la necesidad de una declaración oficial por parte del propio partido. Por ello, comunistas de diversas nacionalidades se reunieron en Londres para redactar este texto fundamental.
Inicialmente, el Manifiesto fue publicado en varios idiomas clave, como inglés, francés, alemán, italiano, flamenco y danés, asegurando su difusión por todo el continente y más allá. Es una respuesta directa a las leyendas y percepciones distorsionadas sobre el comunismo, buscando presentar una visión clara y unificada.
La Historia de Todas las Sociedades: Lucha de Clases
Uno de los pilares del Manifiesto es la afirmación de que "la historia de todas las sociedades hasta nuestros días es la historia de las luchas de clases". Esta lucha constante entre opresores y oprimidos ha tomado diversas formas a lo largo de la historia:
- Antigua Roma: Patricios, caballeros, plebeyos y esclavos.
- Edad Media: Señores feudales, vasallos, maestros, oficiales y siervos.
La sociedad moderna burguesa, aunque surgida de las ruinas de la sociedad feudal, no abolió estas contradicciones de clase. En cambio, las simplificó, polarizando a toda la sociedad en dos grandes campos enemigos: la burguesía y el proletariado.
¿Qué es la Burguesía según el Manifiesto?
La burguesía se define como la clase de los capitalistas modernos, quienes poseen los medios de producción social y emplean trabajo asalariado. Su ascenso fue un proceso largo y revolucionario, impulsado por eventos como el descubrimiento de América y la circunnavegación de África, que abrieron nuevos mercados y aceleraron el desarrollo del comercio, la navegación y la industria.
El paso de la organización gremial a la manufactura y luego a la gran industria moderna, impulsada por el vapor y la maquinaria, consolidó el poder de la burguesía. Esta clase creó el mercado mundial, centralizó los medios de producción y la propiedad en pocas manos, y finalmente conquistó la hegemonía exclusiva del poder político en el Estado representativo moderno. El gobierno moderno, según el Manifiesto, "no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa".
El Papel Revolucionario de la Burguesía en la Historia
La burguesía ha desempeñado un papel "altamente revolucionario" en la historia. Dondequiera que ha conquistado el poder, ha transformado radicalmente las relaciones sociales:
- Destrucción de relaciones feudales: Eliminó las "ligaduras feudales" y las sustituyó por el "frío interés" y el "pago al contado".
- Secularización de profesiones: Convirtió a médicos, sacerdotes y científicos en "servidores asalariados".
- Reducción de relaciones familiares: Las redujo a "simples relaciones de dinero".
- Innovación constante: No puede existir sin "revolucionar incesantemente los instrumentos de producción y, por consiguiente, las relaciones de producción, y con ello todas las relaciones sociales".
- Globalización: Mediante la explotación del mercado mundial, ha dado un carácter cosmopolita a la producción y al consumo, creando "un mundo a su imagen y semejanza" y arrastrando a todas las naciones a la civilización burguesa.
- Urbanización y Centralización: Sometió el campo al dominio de la ciudad, concentró la población y la propiedad, y centralizó el poder político en naciones unificadas.
- Creación de fuerzas productivas: En apenas un siglo, ha creado fuerzas productivas "más abundantes y más grandiosas que todas las generaciones pasadas juntas", como el ferrocarril, el telégrafo eléctrico y la navegación a vapor.
Las Contradicciones de la Burguesía: Las Crisis de Superproducción
A pesar de su dinamismo revolucionario, la burguesía es comparada con "el mago que ya no es capaz de dominar las potencias infernales que ha desencadenado con sus conjuros". La historia de la industria y el comercio es la historia de la rebelión de las fuerzas productivas modernas contra las relaciones de producción burguesas.
Las crisis comerciales son una manifestación clave de estas contradicciones. Con su retorno periódico, "plantean, en forma cada vez más amenazante, la cuestión de la existencia de toda la sociedad burguesa". Durante estas crisis, se destruye sistemáticamente una parte considerable de productos y fuerzas productivas, y la sociedad es asolada por una "epidemia de la superproducción".
Esto ocurre porque "la sociedad posee demasiada civilización, demasiados medios de vida, demasiada industria, demasiado comercio". Las fuerzas productivas se vuelven "demasiado poderosas" para las relaciones de propiedad burguesas, que se convierten en un obstáculo para su desarrollo. La burguesía vence estas crisis mediante:
- La destrucción forzada de fuerzas productivas.
- La conquista de nuevos mercados y la explotación más intensa de los antiguos.
Sin embargo, al hacerlo, solo prepara "crisis más extensas y más violentas y disminuyendo los medios de prevenirlas". Las mismas "armas" que sirvieron a la burguesía para derribar el feudalismo "se vuelven ahora contra la propia burguesía".
El Proletariado: Los Sepultureros de la Burguesía
La burguesía no solo forjó las armas de su propia destrucción, sino que también "ha producido también los hombres que empuñarán esas armas; los obreros modernos, los proletarios".
¿Quiénes son los Proletarios?
Los proletarios son la clase de los trabajadores asalariados modernos. Viven únicamente si encuentran trabajo, y su trabajo solo tiene valor mientras "acrecienta el capital". Son una "mercancía como cualquier otro artículo de comercio", sujetos a las fluctuaciones del mercado y la competencia. El creciente uso de máquinas y la división del trabajo les quitan todo carácter propio a su labor, convirtiéndolos en "apéndices de la máquina".
Sus salarios se reducen a lo indispensable para la subsistencia, y el desarrollo de la maquinaria y la división del trabajo solo aumenta la cantidad de trabajo exigido o prolonga la jornada laboral. En las fábricas, los obreros son "esclavos de la máquina, del capataz y, sobre todo, del burgués individual, patrón de la fábrica". Las diferencias de edad y sexo pierden significado; solo son "instrumentos de trabajo" cuyo costo varía. Además, tras recibir su salario, los obreros son explotados por otros elementos de la burguesía, como caseros, tenderos y prestamistas.
El Reclutamiento y Desarrollo del Proletariado
El proletariado se recluta de todas las clases de la población. Pequeños industriales, comerciantes, artesanos y campesinos caen en sus filas porque sus pequeños capitales no les permiten competir con los grandes capitalistas o porque su habilidad profesional es depreciada por los nuevos métodos de producción.
El proletariado pasa por diferentes etapas de desarrollo en su lucha contra la burguesía:
- Lucha aislada: Obreros individuales, de una misma fábrica o del mismo oficio contra un burgués individual. Al principio, dirigen sus ataques contra los instrumentos de producción (destrucción de máquinas, incendios).
- Unión burguesa indirecta: La burguesía, para sus propios fines políticos, une al proletariado contra sus enemigos comunes (restos de la monarquía, propietarios territoriales). Cualquier victoria es, en esta etapa, una victoria de la burguesía.
- Unión creciente y consciente: La industria moderna, al concentrar a los proletarios en masas y facilitar la comunicación (ferrocarriles), fomenta su unión. Los intereses y condiciones de vida se igualan debido a las máquinas y los bajos salarios. Las colisiones entre obreros y burgueses individuales se transforman en "colisiones entre dos clases".
- Organización en coaliciones y partidos políticos: Los obreros forman coaliciones para defender sus salarios y luego asociaciones permanentes. Esta organización, aunque socavada por la competencia interna, "resurge, y siempre más fuerte, más firme, más potente". Aprovechan las disensiones de la burguesía para obtener leyes favorables, como la jornada de diez horas en Inglaterra.
- Educación y Adhesión de otras capas: La burguesía, al apelar al proletariado en sus propias luchas, le proporciona "elementos de su propia educación". Además, el progreso industrial precipita a capas enteras de la clase dominante al proletariado, incluyendo a "ideólogos burgueses que se han elevado hasta la comprensión teórica del conjunto del movimiento histórico".
El Proletariado como Clase Revolucionaria
De todas las clases que se enfrentan a la burguesía, solo el proletariado es una clase verdaderamente revolucionaria. Mientras las demás clases (pequeños industriales, comerciantes, artesanos, campesinos) "van degenerando y desaparecen con el desarrollo de la gran industria", el proletariado es "su producto más peculiar". Estas capas medias luchan por mantener su estatus, siendo conservadoras o incluso reaccionarias, a menos que asuman los puntos de vista del proletariado al ver su inminente tránsito a sus filas.
El "lumpenproletariado" es un producto pasivo de la descomposición social y, aunque puede ser arrastrado a la revolución, es más propenso a venderse a la reacción.
El Manifiesto destaca que "las condiciones de existencia de la vieja sociedad están ya abolidas en las condiciones de existencia del proletariado". Esto significa que el proletariado no tiene:
- Propiedad: "no tiene propiedad".
- Familia burguesa: Sus relaciones familiares no tienen nada en común con las relaciones familiares burguesas.
- Carácter nacional: El yugo del capital "despoja al proletariado de todo carácter nacional".
- Prejuicios burgueses: "Las leyes, la moral, la religión son para él meros prejuicios burgueses, detrás de los cuales se ocultan otros tantos intereses de la burguesía".
Los proletarios "no tienen nada que salvaguardar; tienen que destruir todo lo que hasta ahora ha venido garantizado y asegurando la propiedad privada existente". A diferencia de otros movimientos que han sido en provecho de minorías, el movimiento proletario es "un movimiento propio de la inmensa mayoría en provecho de la inmensa mayoría". Su ascenso implica "hacer saltar toda la superestructura formada por las capas de la sociedad oficial".
La lucha del proletariado es, en primer lugar, una lucha nacional, pues cada proletariado debe "acabar en primer lugar con su propia burguesía". La victoria del proletariado y el "hundimiento de la burguesía son igualmente inevitables". La burguesía ya no puede asegurar la existencia de sus "esclavos", viéndose obligada a dejar que decaigan hasta el punto de tener que mantenerlos en lugar de ser mantenida por ellos. La sociedad ya no puede vivir bajo su dominación, haciendo que la existencia de la burguesía sea "incompatible con la de la sociedad".
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre el Manifiesto del Partido Comunista
¿Cuál es la idea principal de El Manifiesto del Partido Comunista?
La idea principal es que la historia de la humanidad es una historia de lucha de clases, y que en la sociedad moderna burguesa, esta lucha se ha simplificado entre la burguesía (dueños del capital) y el proletariado (trabajadores asalariados). El manifiesto argumenta que el proletariado está destinado a derrocar a la burguesía y establecer una nueva sociedad sin clases.
¿Cuándo y por qué se escribió El Manifiesto del Partido Comunista?
Fue escrito por Karl Marx y Friedrich Engels en 1847-1848 y publicado por primera vez en febrero de 1848. Se redactó como el programa de la Liga de los Comunistas para exponer claramente sus principios, fines y tendencias, en un contexto donde el comunismo era percibido como una amenaza por las potencias europeas.
¿Qué papel juega la burguesía según el Manifiesto?
Según el Manifiesto, la burguesía ha desempeñado un papel "altamente revolucionario" en la historia al destruir las relaciones feudales, revolucionar incesantemente los medios de producción y de cambio, globalizar la economía y crear fuerzas productivas sin precedentes. Sin embargo, también es una clase llena de contradicciones, con crisis de superproducción inherentes que amenazan su propia existencia.
¿Cómo se define el proletariado en El Manifiesto del Partido Comunista?
El proletariado se define como la clase de los trabajadores asalariados modernos que, al no poseer medios de producción propios, se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para poder existir. Se les considera una mercancía sujeta a las fluctuaciones del mercado y son vistos como los únicos verdaderamente revolucionarios, destinados a abolir la propiedad privada y las clases sociales.