La Construcción Histórica de las Ciencias Sociales es un viaje fascinante que explora cómo el estudio sistemático del comportamiento humano y las sociedades evolucionó desde la sabiduría antigua hasta las disciplinas estructuradas que conocemos hoy. Este recorrido, que abarca principalmente desde el siglo XVIII hasta 1945, revela las complejidades y las sorpresas de una empresa intelectual definida por la búsqueda de verdades empíricamente validadas, más allá de la sabiduría recibida. Comprender este proceso es clave para estudiantes de sociología, historia y ciencias políticas que buscan un resumen o un análisis detallado de la formación de estas disciplinas.
Orígenes y la Visión Clásica de la Ciencia Social
La idea de reflexionar sobre los seres humanos y sus estructuras sociales es tan antigua como la historia, manifestándose en textos religiosos y filosóficos. Sin embargo, lo que hoy entendemos como ciencia social es una heredera distante. Se definió conscientemente como una búsqueda de conocimiento secular y sistemático sobre la realidad, con validación empírica, un proceso que se gestó desde el siglo XVI y se desarrolló plenamente en el siglo XVIII.
La visión clásica de la ciencia, predominante durante siglos, se fundamentó en dos pilares:
- El modelo newtoniano: Postulaba una simetría entre pasado y futuro, sugiriendo certezas absolutas, como si todo coexistiera en un presente eterno.
- El dualismo cartesiano: Establecía una distinción fundamental entre la naturaleza y los humanos, entre la materia y la mente, y entre el mundo físico y el mundo social/espiritual.
Estos principios llevaron a una definición de ciencia como la búsqueda de leyes naturales universales, válidas en todo tiempo y espacio. La Royal Society, fundada en 1663, encarnó esta división al enfocarse en las "cosas naturales" y las "artes útiles", excluyendo explícitamente la teología, metafísica, moral, política, gramática, retórica o lógica. Esto creó la base para lo que C. P. Snow llamó las "dos culturas": la ciencia natural, definida por su búsqueda de leyes, y todo lo demás.
La División del Conocimiento: Ciencia vs. Filosofía
Con el tiempo, la ciencia natural se erigió como el modelo de conocimiento "cierto", relegando a la filosofía, las artes o las humanidades a la categoría de lo "imaginado". Para el siglo XIX, el término "ciencia" sin calificativos se identificaba principalmente con la ciencia natural. Esta distinción se hizo jerárquica, con los científicos naturales controlando el conocimiento sobre la naturaleza y disputándose el control sobre el mundo humano.
La necesidad del estado moderno de un conocimiento más exacto para la toma de decisiones impulsó el surgimiento de nuevas categorías desde el siglo XVIII. Nociones como "física social" y el reconocimiento de diversos sistemas sociales en el mundo abrieron el camino para el estudio sistemático de la sociedad.
El Resurgimiento de la Universidad
La universidad, moribunda desde el siglo XVI, revivió a finales del siglo XVIII y principios del XIX como el principal centro para la creación de conocimiento. La facultad de teología perdió importancia, mientras que la de filosofía (o sus subdivisiones) se convirtió en el crisol de las nuevas estructuras de conocimiento, incluyendo tanto las artes como las nacientes ciencias naturales y sociales.
Disciplinarización y Profesionalización (Siglo XIX)
El siglo XIX estuvo marcado por la disciplinarización y profesionalización del conocimiento. Esto significó la creación de estructuras institucionales permanentes para producir y reproducir conocimiento. La división del conocimiento en múltiples disciplinas se basó en la creencia de que la investigación sistemática requería una concentración especializada en diferentes zonas de la realidad.
Los campos "no-científicos naturales" —historiadores, anticuarios, literatos— fueron clave en la resurrección de las universidades, buscando apoyo estatal para sus trabajos. Esto consolidó a las universidades como el escenario de la tensión entre artes/humanidades y ciencias, ahora definidas como modos de conocimiento diferentes y, a veces, antagónicos.
Las Ideas Fundamentales de la Sociología Clásica
El pensamiento sociológico, especialmente en su período formativo (1830-1900), giró en torno a "ideas-elementos" que distinguen la sociología de otras ciencias sociales. Arthur O. Lovejoy describió este enfoque como la ruptura de sistemas filosóficos en sus elementos constitutivos. Robert Nisbet identificó cinco ideas-elemento esenciales de la sociología, cada una con su antítesis:
- Comunidad (Gemeinschaft) vs. Sociedad (Gesellschaft): La comunidad se refiere a lazos sociales profundos, cohesión emocional y continuidad. Su antítesis, la sociedad, alude a vínculos impersonales, de gran escala y contractuales propios de la modernidad.
- Autoridad vs. Poder: La autoridad es la estructura interna legítima de una asociación. El poder, su antónimo, se identifica con la fuerza militar, policial o burocrática, y plantea problemas de legitimidad.
- Status vs. Clase: El status es la posición del individuo en una jerarquía de prestigio. La clase es un concepto más colectivo y especializado, antinómico a la noción popular de igualdad.
- Lo Sagrado vs. Lo Utilitario/Profano: Lo sagrado incluye mores, lo no racional y conductas religiosas/rituales valoradas más allá de su utilidad. Lo profano o utilitario es su opuesto.
- Alienación vs. Progreso: La alienación describe al hombre enajenado y desarraigado al cortarse sus lazos comunitarios. Algunos pensadores del siglo XIX vieron la alienación como una consecuencia patológica de las mismas fuerzas que otros elogiaban como progreso (industrialización, secularización, democracia).
Estas antítesis forman la "urdimbre de la tradición sociológica" y reflejan el conflicto entre la tradición y el modernismo, el viejo orden frente al nuevo.
La Rebelión contra el Individualismo Ilustrado
Muchas de estas ideas tienen raíces antiguas, pero su significado fue menos notorio durante la Edad de la Razón (siglos XVII-XVIII) y el Iluminismo, que se centraron en el individuo, el progreso, el contrato, la naturaleza y la razón. El objetivo dominante era la liberación del individuo de los lazos sociales y de la mente de las tradiciones.
Sin embargo, el siglo XIX vio una reacción contra el individualismo racionalista. Esta reorientación del pensamiento europeo, crucial para la emergencia de la sociología, se manifestó en la literatura, la filosofía, la teología, la jurisprudencia y la historiografía. Se puso en cuestión la estabilidad innata del individuo, enfatizando que la personalidad deriva de contextos sociales y que la alienación es el precio de la liberación. El orden institucional (comunidad, parentesco, clase) reemplazó el "orden natural" como punto de partida para filósofos sociales como Coleridge, Marx y Tocqueville.
Ideologías que Moldearon las Ciencias Sociales
Las ideas sociológicas del siglo XIX y principios del XX fueron respuestas a crisis y cambios sociales, y estuvieron profundamente influenciadas por tres grandes ideologías:
- Liberalismo: Su devoción principal era el individuo y sus derechos (políticos, civiles, sociales). La autonomía individual era central. Aceptaban la estructura del estado y la economía, y veían el progreso en la emancipación de la mente humana de los lazos religiosos y tradicionales. Pensadores como Tocqueville, Mill y Acton, aunque liberales, reconocían la importancia de las instituciones que fortalecían la individualidad.
- Radicalismo: Se distinguía por su fe en las posibilidades redentoras del poder político (su conquista y uso ilimitado) para la rehabilitación del hombre y las instituciones, junto con una fe ilimitada en la razón para crear un nuevo orden social. A diferencia de las rebeliones religiosas anteriores, el radicalismo del siglo XIX fue secular, viendo la esperanza en la fuerza política para la liberación "racionalista y humanitaria" de tiranías e desigualdades.
- Conservadorismo: Hijo imprevisto de las revoluciones Industrial y Francesa, su ethos era la tradición, especialmente la medieval. Defendía los valores de la comunidad, el parentesco, la jerarquía, la autoridad y la religión. Los conservadores, como Burke, Bonald, Haller y Coleridge, veían la Revolución Francesa como la culminación de tendencias negativas que se manifestaban en el individualismo secular, el igualitarismo y el poder centralizado. Para ellos, el orden "natural" de la Ilustración carecía de realidad; el orden lo legaba la historia a través de las instituciones. Este redescubrimiento de lo medieval fue fundamental, proveyendo un modelo para criticar el modernismo y una base para estudios históricos y sociológicos (Comte, Tocqueville, Le Play, Tönnies, Durkheim). Los sociólogos, aunque "modernos" en su mentalidad, incorporaron tesis conservadoras en sus teorías.
Institucionalización de las Disciplinas de Ciencias Sociales (1850-1914)
La institucionalización de las ciencias sociales se produjo principalmente en Gran Bretaña, Francia, las Alemanias, las Italianas y Estados Unidos. Entre 1850 y 1914, hubo una convergencia en torno a cinco disciplinas principales, más una adicional:
- Historia: Fue la primera en alcanzar una existencia institucional autónoma. Aunque algunos historiadores rechazaron el término "ciencia social", sus disputas se consideran internas al campo. La "nueva" historia del siglo XIX enfatizó la búsqueda de "lo que ocurrió en realidad" (Ranke), basándose en evidencia empírica de archivos y rechazando la especulación filosófica. Se centró en la reconstrucción de la realidad pasada, los fenómenos complejos como culturas o naciones, y los contextos diacrónicos y sincrónicos.
- Economía: Surgió como disciplina al separarse de la "economía política" del siglo XVIII. Los economistas del siglo XIX, al eliminar el adjetivo "política", defendieron que el comportamiento económico reflejaba una psicología individual universal, justificando los principios del laissez-faire. Su estudio se orientó hacia el presente y lo nomotético, relegando la historia económica a un segundo plano.
- Sociología: Inventada por Comte como la "reina de las ciencias" y "positivista", se desarrolló institucionalmente en la segunda mitad del siglo XIX a partir de asociaciones de reforma social. Aunque abandonaron el activismo inmediato, los sociólogos mantuvieron su preocupación por la gente común y las consecuencias sociales de la modernidad, adoptando una orientación nomotética y positivista.
- Ciencia Política: Surgió más tarde debido a la resistencia de las facultades de derecho. La nueva disciplina se legitimó a través de la filosofía política (o teoría política) para afirmar un patrimonio que se remontaba a los griegos. Se separó de la jurisprudencia para analizar reglas abstractas del comportamiento político y justificar la autonomía de la economía, al argumentar que el estado y el mercado operaban lógicas distintas.
- Antropología: Nació del encuentro de Europa con otros pueblos, especialmente aquellos "sin archivos ni documentos escritos". Inicialmente desarrollada fuera de la universidad por exploradores y funcionarios coloniales, se institucionalizó para estudiar "tribus" o "razas" no europeas. Su metodología se centró en el trabajo de campo y la observación participante. Aunque algunos buscaron leyes nomotéticas, la necesidad de justificar el estudio de la diferencia y defender la legitimidad moral de lo no-europeo la llevó a una epistemología mayormente idiográfica.
- Estudios Orientales (Orientalismos): Surgieron del estudio de las "altas civilizaciones" no europeas (como el mundo árabe-musulmán y China), inicialmente por religiosos. Con la conquista colonial europea, se secularizaron y encontraron un lugar en las universidades. Estudiaban y traducían textos, y legitimaron el concepto de "religiones mundiales". Se resistieron a la "ética científica" y la asociación con la ciencia social, prefiriéndose considerar parte de las humanidades. A diferencia de los comparativistas (Weber, Marx) que explicaban el avance occidental, los orientalistas estudiaban estas civilizaciones por sí mismas.
Epistemologías en Conflicto: Nomotético vs. Idiográfico
Las ciencias sociales se dividieron en dos grandes enfoques epistemológicos:
- Nomotético: Buscaba establecer leyes generales que gobernaban el comportamiento humano, tratando los fenómenos como "casos" y empleando métodos científicos estrictos (hipótesis, pruebas empíricas, datos cuantitativos). Los economistas, científicos políticos y sociólogos tendieron a esta visión.
- Idiográfico: Se centraba en la reconstrucción de realidades pasadas o culturas específicas, tratándolas como "individualidades" y momentos de contextos únicos. Historiadores y antropólogos (en sus inicios) adoptaron este enfoque.
Esta división generó tensiones, ya que la ciencia newtoniana había triunfado sobre la filosofía especulativa, encarnando el prestigio social. El debate entre leyes deterministas y el papel de la invención humana tuvo implicaciones políticas, apoyando el control tecnocrático o la acción humana espontánea.
Campos Marginados: Geografía, Psicología y Derecho
Tres campos no se integraron plenamente como componentes principales de las ciencias sociales:
- Geografía: Una práctica antigua que se reconstruyó en el siglo XIX. Aunque sus intereses eran de ciencia social, su naturaleza generalista y sintetizadora la hizo parecer anacrónica en un contexto de disciplinarización. Se resistía a la categorización, intentando acercarse tanto a las ciencias naturales (física) como a las humanidades (humana). Antes de 1945, fue la única disciplina que intentó ser verdaderamente mundial en su objeto de estudio, pero este enfoque fue visto como una debilidad.
- Psicología: No llegó a ser plenamente una ciencia social "nuclear".
- Derecho: Ya existía como facultad con un plan de estudios profesional. Los científicos sociales nomotéticos veían la jurisprudencia con escepticismo por ser normativa y con poca investigación empírica.
Influencias Clave: Darwinismo y Guerras Mundiales
El dominio de Europa sobre el resto del mundo llevó a la pregunta de por qué esta pequeña parte del globo había logrado tal expansión. Las respuestas se situaron a nivel de la comparación de "civilizaciones". Esto coincidió con la transición intelectual darwiniana. Las teorías de la evolución, especialmente la supervivencia del más apto, se extendieron más allá de la biología, dando legitimación científica a la supuesta superioridad de la sociedad europea como culminación del progreso. Teorías del desarrollo social, interpretaciones whig de la historia y determinismo climatológico fueron ejemplos de esta influencia.
Las dos guerras mundiales minaron el optimismo liberal y las teorías progresistas de las civilizaciones. Esto llevó a que la historia, la antropología y la geografía marginaran sus tradiciones universalizantes, mientras que la "trinidad estadocéntrica" de sociología, economía y ciencia política consolidó su posición como el núcleo nomotético de las ciencias sociales.
Consolidación Post-1945
Para 1945, las ciencias sociales estaban plenamente institucionalizadas en las principales universidades del mundo. Se distinguían claramente de las ciencias naturales (sistemas no humanos) y las humanidades (producción cultural, mental y espiritual). Esta "panoplia de disciplinas" creó estructuras viables y productivas de investigación, análisis y enseñanza. Sin embargo, justo cuando estas estructuras estaban consolidadas, las prácticas de los científicos sociales comenzaron a cambiar, creando una brecha creciente entre las posiciones intelectuales y las organizaciones formales.
Preguntas Frecuentes sobre la Construcción Histórica de las Ciencias Sociales
¿Cuáles son las dos premisas principales de la visión clásica de la ciencia?
La visión clásica de la ciencia se constituyó sobre el modelo newtoniano, que implicaba una simetría entre pasado y futuro y la posibilidad de certezas absolutas, y el dualismo cartesiano, que establecía una distinción fundamental entre la naturaleza y los humanos, o entre materia y mente.
¿Cómo contribuyó la universidad al desarrollo de las ciencias sociales?
La universidad revivió a finales del siglo XVIII y principios del XIX como sede principal para la creación de conocimiento. Fue dentro de la facultad de filosofía donde se construyeron las modernas estructuras del conocimiento, llevando a la disciplinarización y profesionalización, creando así departamentos específicos para las ciencias sociales.
¿Cuáles son las cinco ideas-elemento esenciales de la sociología según Nisbet?
Las cinco ideas-elemento esenciales de la sociología son comunidad, autoridad, status, lo sagrado y alienación. Cada una de ellas se entiende en relación con un concepto antinómico: sociedad, poder, clase, lo utilitario/profano y progreso, respectivamente.
¿Qué impacto tuvieron el liberalismo, el radicalismo y el conservadorismo en las ciencias sociales?
Estas tres ideologías actuaron como el "semillero" de los problemas doctrinarios y conceptuales del siglo XIX, influyendo en los marcos teóricos de los sociólogos. El liberalismo enfatizó el individuo y la emancipación; el radicalismo, el poder político para la transformación social; y el conservadorismo, la tradición y el orden institucional como reacción al modernismo.
¿Por qué la geografía y el derecho no se consolidaron como disciplinas centrales de las ciencias sociales antes de 1945?
La geografía, a pesar de sus intereses sociales, su tendencia generalista y sintetizadora la hizo parecer anacrónica frente a la creciente compartimentación disciplinaria. El derecho, ya existente como facultad, fue visto con escepticismo por los científicos sociales nomotéticos debido a su naturaleza normativa y su falta de raíz en la investigación empírica.