Cómo preparar los exámenes de la universidad (un método que funciona de verdad)
La respuesta corta
- Asimila el material: entiende cada clase a fondo, una sola vez.
- Conviértelo en preguntas que tengas que responder de memoria.
- Vuelve a responderlas con un calendario cada vez más espaciado – primero con días de separación, luego con semanas.
- Termina con exámenes de práctica cronometrados, en condiciones de examen.
En pocas palabras
La mayoría de los estudiantes repasa como le enseñaron en el colegio: releer los apuntes, subrayar lo importante y releer lo subrayado. Parece productivo porque el material empieza a resultar familiar. Pero que algo te suene no significa que lo recuerdes, y en un examen tienes que producir la respuesta, no reconocerla.
La investigación sobre el aprendizaje ha sido inusualmente coherente sobre qué funciona en su lugar. El método que verás a continuación se basa en dos de las técnicas con más respaldo que existen, y encaja en un horario universitario normal.
Paso 1: Asimila el material
No puedes recordar lo que nunca entendiste. Después de cada clase, repasa las diapositivas o tus apuntes una vez, con calma, y asegúrate de que podrías explicarle cada apartado a un amigo. Busca lo que no entiendas mientras lo tienes fresco – la semana antes del examen es mal momento para descubrir una laguna de la tercera semana.
Este es el único paso en el que leer es la actividad principal. Que sea breve: el objetivo es entender, no memorizar.
Paso 2: Conviértelo en preguntas
Reescribe cada clase en forma de preguntas con respuestas cortas – una idea por pregunta. «¿Qué hace la bomba de sodio-potasio?» es una buena pregunta. «Explica el transporte de membrana» es un capítulo entero, y acabarás leyéndolo por encima.
- Cada pregunta, un solo dato, definición, mecanismo o paso.
- Escribe la respuesta con tus propias palabras, lo bastante corta para comprobarla de un vistazo.
- Añade las preguntas que fallaste en un seminario o en un examen de años anteriores – valen oro.
Después, responde a las preguntas con la respuesta tapada. Decir o escribir la respuesta antes de comprobarla es justo lo importante: en un experimento muy conocido, los estudiantes que se pusieron a prueba sobre un texto recordaban más de él una semana después que los que dedicaron el mismo tiempo a releerlo, aunque quienes releyeron obtuvieron mejores resultados cinco minutos después de estudiar.
Paso 3: Repite con un calendario cada vez más espaciado
Volver a las mismas preguntas tras un intervalo es mejor que hacerlas todas en una sola sesión larga. Una amplia revisión de la investigación sobre el espaciado encontró este beneficio en cientos de experimentos y mostró que, cuanto más lejos está el examen, más largo es el intervalo útil entre sesiones.
En la práctica: repasa las preguntas de una clase al día siguiente, luego unos días después, después a la semana y, a partir de ahí, cada par de semanas hasta el examen. Las preguntas que respondes con facilidad se van espaciando; las que fallas vuelven antes.
Paso 4: Ponte a prueba bajo presión
En las dos o tres últimas semanas, añade práctica cronometrada: exámenes de años anteriores si tu departamento los publica, o preguntas de simulacro si no. Hazlos sin apuntes, contra el reloj, y corrígelos con honestidad. Así entrenas justo lo que mide el examen – elaborar una respuesta estructurada con el tiempo justo – y ves qué temas todavía necesitan el paso 3.
Ejemplo de rutina semanal
Para un cuatrimestre con cuatro asignaturas, basta con una o dos horas casi todos los días si empiezas pronto. Ajusta los bloques a tu propio horario.
| Día | Material nuevo | Repaso |
|---|---|---|
| Lunes | Preguntas de las clases de esta semana, asignatura A | Las preguntas de ayer |
| Martes | Preguntas de las clases de esta semana, asignatura B | Todo lo que toca hoy |
| Miércoles | Preguntas de las clases de esta semana, asignatura C | Todo lo que toca hoy |
| Jueves | Preguntas de las clases de esta semana, asignatura D | Todo lo que toca hoy |
| Viernes | Ponte al día con lo que te hayas saltado | Todo lo que toca hoy |
| Fin de semana | Una pregunta de práctica cronometrada por asignatura | Las preguntas que has fallado esta semana |
Errores frecuentes
- Releer los apuntes como actividad principal. Genera familiaridad, no recuerdo.
- Subrayar. Una revisión de diez técnicas habituales lo situó entre las menos útiles.
- Dejarlo todo para la última semana. Las mismas horas repartidas rinden más.
- Saltarte las preguntas que fallas una y otra vez. Precisamente para ellas existe el calendario.
- Hacer preguntas demasiado amplias. Si una respuesta ocupa un párrafo, divide la pregunta.
Si una técnica te resulta fácil, probablemente no esté sirviendo de mucho. El esfuerzo de recordar es lo que hace que las cosas se queden.
Hacerlo a mano frente a hacerlo en StudyFi
Todo lo anterior funciona con tarjetas de papel y un calendario, y muchos estudiantes lo hacen así. El precio es el tiempo: escribir las preguntas de cada clase y llevar la cuenta de qué toca repasar y cuándo.
StudyFi se encarga de esas dos tareas. Subes las diapositivas o los apuntes de clase y crea a partir de ellos las tarjetas y un cuestionario con puntuación; en los planes de pago, además, programa los repasos, así que cada día solo abres lo que toca. Revisa las tarjetas que crea – salen de tu material, pero nadie conoce tu asignatura mejor que tú.
Fuentes
- Roediger, H. L. & Karpicke, J. D. (2006). Test-Enhanced Learning. Psychological Science, 17(3).
- Karpicke, J. D. & Roediger, H. L. (2008). The Critical Importance of Retrieval for Learning. Science, 319(5865).
- Cepeda, N. J., Pashler, H., Vul, E., Wixted, J. T. & Rohrer, D. (2006). Distributed practice in verbal recall tasks: A review and quantitative synthesis. Psychological Bulletin, 132(3).
- Dunlosky, J., Rawson, K. A., Marsh, E. J., Nathan, M. J. & Willingham, D. T. (2013). Improving Students' Learning With Effective Learning Techniques. Psychological Science in the Public Interest, 14(1).